lunes, 19 de diciembre de 2011

Mendibil

La gran torre de comunicaciones que corona el monte Mendibil (565 m.) es visible desde buena parte de la Bizkaia occidental. Podemos acceder a ella en una ruta circular alrededor de los lagos artificiales del área de La Arboleda, situados en el pequeño valle formado por el barranco de Zuloko, cuyo aspecto y orografía son el producto de la acción combinada del hombre y la naturaleza. Al abandonarse, tras casi un siglo, la explotación minera intensiva, la naturaleza fue recuperando su terreno y, con la ayuda de actuaciones puntuales, el caótico paisaje se fue transformando en la amable y vistosa zona de esparcimiento que es hoy en día.


DISTANCIA: 5,4 kms 
            DESNIVEL: 185 m. (380-565) 
DIFICULTAD: Muy Baja 3 (1-1-1)  Rampas del 20%
ITINERARIO: circular  Inicio y final: La Arboleda
VIAS: Pista de tierra y senderos
ACCESOS: De Bilbao a Trapaga por la A8 y N-634. Bizkaibus A3144, A3336 y A3337. RENFE línea C2. En el cruce frente a la iglesia se toma la dirección a La Arboleda por la BI-3755 hasta encontrar a la izquierda el funicular de La Escontrilla, que asciende hasta Larreineta. De aquí a La Arboleda a pie (1 km.), o en el bus Vigiola A-2221
               
En coche, desde Trapaga, continuar por la BI-3755 pasando Larreineta, hasta La Arboleda.
            ENLACES CON Argalario, Peñas NegrasTriano
            Más información:
Algunos otros datos se pueden encontrar en las entradas indicadas como Enlaces
            Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 23




La Arboleda
Nuestro punto de partida lo situamos en Zugaztieta-La Arboleda, el núcleo minero más importante que ha subsistido de la época en que un amplísimo entorno era un hervidero de trabajadores e instalaciones de todo tipo a pleno rendimiento, dedicados a la extracción del mineral de hierro, que constituyó la fuerza motriz del despegue económico de Bizkaia, desde finales del siglo XIX hasta el último tercio del XX. Hoy en día es una agradable barriada, conocida por sus restaurantes y por ser lugar estratégico de inicio de excursiones y paseos por los alrededores.

Desde nuestra llegada hemos podido contemplar las primeras imágenes impactantes de la zona, con la vaguada de nuestra izquierda combinando vegetación con zonas rocosas y lacustres, el coqueto barrio de frente y tras él la sierra de Grumeran. Frente al parking que hay junto a la escuela, justo antes de llegar al pueblo, buscamos un acceso a las amplias campas, a la izquierda de la carretera según hemos llegado.

Lago Ostión
Toda este entorno está surcado por caminos de tierra que encontraremos enseguida, pero recomendamos iniciar la ruta por la parte más cercana al lago Ostión, el más próximo al núcleo de casas, y probablemente el más fotogénico. No hemos descubierto el origen exacto del nombre, pero sí es conveniente saber que, al igual que los demás que pueden verse en el valle, no se trata de un lago natural, sino de un pozo minero que, al quedar abandonado, se fue llenando de agua. El tiempo y la naturaleza han hecho el resto, dejandonos lugares de gran belleza que podemos recorrer con calma, pudiendo aproximarnos a la orilla por varios caminillos.

Lago Blondis desde el sendero
Animales sueltos, varias esculturas y algunos merenderos salpican el verde, por donde debemos ir aproximandonos al siempre visible pirulí, lo que haremos casi en línea recta, siguiendo uno de los trazados en dirección sureste. En unas decenas de metros, dejamos una desviación a la izquierda, y por la derecha encontramos un camino herboso, paralelo al nuestro, que debemos tomar (DESVIO). Casi de inmediato, observamos por la izquierda el lago Blondis, que tendremos a la vista durante un buen rato. En la orilla contraria hay varios edificios y un plano inclinado en su día utilizado para el acarreo del mineral. También vemos un cable que une las dos márgenes con una colgadura cuyo significado desconocemos.

En la loma que tenemos de frente vemos claramente un senderito que asciende, que será el que sigamos en adelante. Atravesamos un pequeño paso canadiense y continuamos por el estrecho y pedregoso camino, con una alambrada por la izquierda, ganando altura de forma decidida y girando poco a poco hacia el sur, mientras nuestra panorámica se va ampliando. Pronto tenemos a la vista una gran torre eléctrica, hacia la que nos dirigimos en un último tramo más ancho y herboso.

VARIANTE: Llegados a la torre, podemos desviarnos unos minutos de nuestra ruta para continuar en la misma dirección y seguir recto, sin camino, hacia la cima redondeada y verde de Arnabal (o Zaitegi) (526 m.) que, si no recuerdo mal, no tiene buzón.

Casi no merece la pena dar muchas indicaciones, porque la ruta es obvia hacia nuestro objetivo. Dejando a la derecha la torreta, cruzamos una pequeña hondonada que nos deja en una pista que se va aproximando al pirulí. En esta zona ya gozamos de una excepcional panorámica sobre la totalidad del valle descrito al principio, cerrado por la izquierda por La Arboleda y los montes de Triano, y por la derecha por el Bitarratxu y la loma de Larreineta, que visitaremos después. La vista se pierde al fondo sobre el Montaño, Serantes y los montes de la costa de Cantabria, hasta el mar.

Vista sobre el valle
Cima del Mendibil
Ya bajo la sombra de la torre de Telefónica (de 140 m. de altura), tenemos otra imagen poderosa, con el gran edificio circular emergiendo sobre la roca oscura y abrupta. Para buscar la cima hay que rodear completamente las instalaciones del repetidor en sentido horario, primero por una verde campa, después cruzando la carretera de acceso y finalmente por un caminillo junto al vallado. Así accedemos, trepando por la roca, al promontorio donde se asienta el buzón, con forma parecida a un OVNI (MENDIBIL, 565 m.)

Desde aquí, las vistas son obviamente aún mejores que las que tuvimos en el ascenso. Además de la panorámica recurrente sobre el valle, destacaríamos la potente imagen del cordal Sasiburu y el Eretza, por delante del Ganeko y Gallarraga; o el profundo boquete aterrazado que tenemos al sur, que es la antigua mina de Arnabal; pero podemos mirar en todas direcciones, y encontraremos siempre algo interesante. Sin duda, la ausencia de obstáculos habrá sido determinante para ubicar la torre precisamente en este punto.

Perfiles hacia el Sur: Eretza, Ganeroitz y Ganeko
Ahora tenemos que deshacer la última parte de nuestro camino, regresando a la zona de campas en la cara del pirulí opuesta a la cumbre. Tenemos a un lado una carretera que conecta con el acceso al repetidor y, mirando hacia el valle, un pinar a nuestra derecha. Tenemos que caminar unos metros en dirección al bosquecillo, dejando una hendidura a nuestra izquierda, para buscar un camino algo irregular y sin pendiente, al principio poco marcado y luego bien visible, que se dirige hacia el borde mismo del barranco, junto a una alambrada (VALLA).

VARIANTE: Según nos aproximamos al punto indicado, podemos ver por la derecha el mojón de la cima de Bitarratxu, al que podemos acercarnos en unos minutos para admirar sus extraordinarias vistas sobre la ría y las localidades de la margen izquierda.

OTRA VARIANTE (hipotética): A partir de las campas junto a la torre, podemos intentar seguir el trazado que propone la estupenda página de Mamur, arriba indicada. Para ello, en vez de dirigirnos hacia el pinar, tenemos que dejar la grieta anterior a nuestra derecha, y buscar un estrecho sendero entre helechos, que desciende con muy fuerte pendiente en dirección al lago Blondis. Dejamos a la izquierda una caseta y continuamos siempre hacia abajo. Según se indica en la citada página, este camino nos conduce directamente junto al lago. Sin embargo, tengo que confesar que, seguramente por torpeza, el que esto suscribe no llegó a encontrar nada más que una alambrada y tras ella peñascos, oquedades y zarzales claramente intransitables. De haber atinado con el misterioso acceso, saldremos sin más al fondo del valle y de ahí a nuestro punto de partida; pero si fracasamos en el intento, no queda otra que seguir el camino que discurre junto al vallado, remontando de nuevo unos 300 metros de rampa, para volver al punto que describimos a continuación. Así que cada uno deberá valorar su olfato montañero o sus ganas de dar rodeos estériles.

Parte del recorrido, desde el Bitarratxu
Desde que encontramos la alambrada, tenemos un tramo casi recto de unos 250 metros en muy ligero ascenso, con el valle a nuestra izquierda, y una buena caída que va ganando verticalidad según avanzamos. Cuando nos aproximamos a la altura del final del pinar, tenemos que torcer a la derecha, entre los últimos árboles y seguramente con la compañía de cabras, ovejas y caballos que pastan libremente. Salimos así a un profundo corte, en una especie de mirador, con otra torreta eléctrica frente a nosotros.

Por la parte izquierda, un estrecho y escarpado sendero nos permite bajar unos 30 metros hasta la explanada, junto a la torre. La bordeamos bajo el desagradable zumbido del tendido de alta tensión, para dirigirnos hacia unas casetas, por donde llegamos a una pista. Siguiendo la misma dirección, atravesamos un paso canadiense y alcanzamos el pequeño barrio minero de Barrionuevo-Parkotxa, donde tomamos una carretera asfaltada.

A la derecha dejamos los restos de un antiguo campo de béisbol, que no sabemos si algún día llegó a funcionar. Pasamos entre casas junto a un cuidado lavadero y ya no abandonaremos esta vía, que nos conduce en descenso y con bonitas vistas sobre el Abra (derecha) y La Arboleda (izquierda) hasta las proximidades de Larreineta.

Sendero de regreso a La Arboleda
Si hemos venido a pie y no nos interesa volver a La Arboleda, podemos seguir hasta el cruce y tirar luego a la derecha para tomar el funi de regreso. En caso contrario, justo antes del cruce giramos a la izquierda por un camino de tierra por el que accedemos en bajada –junto a un mural alusivo al pasado minero y con un gran parking a la derecha- al camino peatonal que acompaña a la carretera, por el que regresamos a nuestro punto de inicio en La Arboleda.

Como tampoco estamos particularmente interesados en que se identifique el blog con algo que podría llamarse gastrosenderismo o algo así, no insistiremos en los atractivos de la hostelería y restauración de este acogedor barrio minero; pero tampoco podemos dejar de recordar que el paseo tendría un brillante final con un trago y algo para llenar la panza en elaguno de sus locales.

Y para terminar, no quiero dejar la ocasión de enviar un enorme abrazo y todo mi cariño y respeto para Marcial. Buen viaje, amigo.

3 comentarios:

  1. Hola. Sigo tu blog desde hace poco y he visto q señalas este monte como centenario. Si mal no he visto en el catalogo de cimas centenarias el mendibil que es centenario es el que se sube desde Mallabia. Espero no ir de listo y saber si estoy en lo cierto.

    Un saludo

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    1. Pues tienes toda la razón Pedro. Corregido queda.

      Agradezco mucho tu comentario, que siempre es agradable saber que hay gente que nos aporta cosas para mejorar entre todos el blog.

      Un saludo.

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  2. En la página http://www.mendiak.net/foro/viewtopic.php?f=58&t=38870 alguien apunta a que el nombre del lago Ostión procede del lenguaje digamos 'popular' utilizado con tozuda reiteración por cierto capataz de las minas. Así que ya hemos avanzado algo sobre la génesis de la toponimia.

    Y, ya que estamos, también he leído que el nombre de la otra balsa (el Blondis) se escribe en algún sitio como 'Blondies'. A uno le hace pensar en el tipo de conversaciones sobre rubias que mantendrían los mineros, tal vez incitados por los ingenieros ingleses. O eso, o es que por allí había algún antecesor de Debbie Harry, madre mía.

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