jueves, 12 de noviembre de 2015

Ganguren desde Etxebarri

Ganguren es en gran medida un monte urbano, cuyo cordal divide los valles del Txorierri al norte, y del Nervión al sur, ambos fuertemente urbanizados e industrializados. Si consideramos además su importante prominencia, no es de extrañar que haya tenido que sufrir la completa ocupación de su cima con la instalación de múltiples antenas. El deterioro y la humanización no se limitan sin embargo a la cumbre, sino que se extienden por sus laderas, surcadas por diversas carreteras, y ocupadas por otras varias infraestructuras.  

Pese a todo, buscando un poco descubrimos que el monte no ha perdido del todo su carácter, y su amplia superficie ofrece la posibilidad de dibujar recorridos con los que más o menos se consigue esquivar la civilización. En esta ocasión proponemos una ascensión por la vertiente sur, partiendo del barrio de San Antonio-Kukullaga, en Etxebarri.

               DISTANCIA: 7,9 km.
            DESNIVEL: 395 m. (80-477) 
DIFICULTAD: Baja 6 (3-2-1)  Dificultad de tránsito
ITINERARIO: circular  Inicio y final: Polideportivo de San Antonio-Kukullaga (Etxebarri)
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, Carretera Bilbao-Galdakano (N-634) hasta km. 6,5. Se gira a la izquierda hacia el barrio de San Antonio, y seguir indicaciones hacia el polideportivo (derecha). Bizkaibus A3623 (Bailén) hasta San Antonio (final) Metro Bilbao estación Etxebarri hasta el centro, tomar carretera hacia la derecha, cruzar la N-634 y mismo itinerario hasta San Antonio (1,1 kms.)
            ENLACES CON Santa Marina
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia mapas 33-34



           
Me perdonarán los vecinos de los barrios altos de Etxebarri pero, pese a haberme movido por la zona por varias circunstancias, no termino de aclararme qué cosa es San Antonio y cuál Kukullaga. Pero bueno, siempre tenemos los comentarios abiertos para que alguien nos haga ver la luz.

Polideportivo y camino hacia el monte
En todo caso, el lugar cuenta con un buen polideportivo, que se asiente precisamente en la ladera sur de Ganguren, cuya cima divisamos desde el primer momento. Con el primer edificio por la izquierda, un camino semi-peatonal nos dirige hacia el monte, rumbo indicado con un cartelito donde pone ‘Jugo auzoa’. Y así, nada más dejar atrás las instalaciones deportivas arranca un camino asfaltado con una dura pendiente. Mal asunto cuando esta rampas se presentan justo al inicio, porque impiden calentar mínimamente y coger el ritmo adecuado, y a veces se atragantan de mala manera.

Pero son sólo unos metros, hasta que alcanzamos las casas del barrio de Jugo, donde a buen seguro nos acogerán con un recital de ladridos en sonido estéreo y muchos vatios de potencia. Tras no más de ocho o diez viviendas a ambos lados, pasamos entre las dos últimas, de piedra, más antiguas y silenciosas, y encontramos una bifurcación, donde tomamos el camino de la izquierda. Ya tenemos algunas vistas sobre la zona urbana de donde venimos, y parciales sobre Bilbao. Dejamos por la izquierda otra casa de dos pisos y, unos metros después, pasamos junto a la última vivienda (ojito al perro, aunque suele estar atado) para internamos en el monte.

Bad way
Proseguimos ahora por un sendero antiguo y que –salvo que se haya limpiado en fechas recientes, lo que parece muy improbable-  se encuentra en condiciones bastante deplorables,  visible pero lleno de maleza, zarzas que emergen de los laterales y hierba alta y argomas que llenan el trazado. La cosa mejora un poco a la vista de una torre eléctrica, pero es un espejismo, porque en adelante vuelve a su estado anterior. Algo parecido ocurre más adelante, cuando el camino se empina un tanto y adquiere un aspecto algo más rocoso, o minutos después, cuando atravesamos una pequeña mancha de arbolado, pero no dejan de ser espejismos, porque la trocha acaba siempre cerrandose, y volvemos una y otra vez a los pinchos y el matorral.

Sendero más civilizado
La cosa parece no tener fin, si bien la trazada, aunque sucia, no llega a desaparecer del todo. Lo cierto es que esta parte del trayecto (apenas un kilómetro), sin llegar a ser un zarzing, no resulta muy agradable, y es por lo que hemos puesto arriba lo de ‘dificultad de tránsito’.

Cuando ya empezamos a estar algo hartos de esta áspera travesía, aparece por fin un camino al que nos incorporamos para seguir hacia la derecha. Es una especie de pista amplia y terrosa, sin apenas desnivel y bastante frecuentada por las bicis, ideal para recuperar fuerzas y continuar de forma más sosegada.

En unos minutos vamos a salir a otra pista de grava, aún más amplia, que tomamos también hacia la derecha, enlazando así los sucesivos trazados que recorren la ladera. Enseguida llegamos a un cruce con otra pista, esta de cemento, que describe una curva cerrada. Aquí seguimos de frente, para poco después desembocar en una carretera asfaltada (CRUCE), que enlaza por arriba con la BI-3732 que recorre el cordal. Hay que cruzar esta calzada, para lo cual bajamos una decena de metros y tomamos un sendero que arranca en el arcén contrario para internarse en el bosque. Unas marcas rojas en un árbol facilitan la tarea.
Txaketo iturri

Iniciamos otro tramo amable, terroso y de pendiente muy suave, que va ganando metros poco a poco. Pasamos un pequeño manantial del arroyo Troka, visible sobre todo por los grandes helechos que lo rodean, y salimos después a terreno más abierto, cubierto por repoblaciones forestales. En unos metros estamos en la fuente de Txaketo, de aguas ferruginosas, con un mojón con inscripción de 1.952. Unos pasos más y tomamos un desvío por la izquierda, un camino pedregoso y con algo de roca, que va ganando metros con decisión, mientras vamos dejando a los lados diversos mugarris.  

Pista de BTT
Giramos luego a la derecha y nos encontramos con otra pista de grava, que por la izquierda lleva a una puerta metálica del abandonado Parque de Atracciones, y tomamos de frente un estrecho senderito. Estamos ahora en un recorrido de BTT, DH o cosas así, parecido al de Potongo, una sendita angosta y superpisada, con evidentes rodadas de bicis. La pendiente es muy fuerte en algunos tramos, y se agradece la ayuda del bastón; también aparecen las inconfundibles rampas de madera, y en algunos puntos el paso de bicis ha formado un profundo surco central.  

Ahora vamos justo por el costado del recinto del Parque, donde se ve un pabellón y las vetustas pirámides si giramos la vista un poco hacia atrás. Ni qué decir tiene que conviene aguzar el oído, no sea que se nos venga encima de improviso algún biker a velocidad desatada. Salimos así a una laderita bajo arbolado, y ya se observa el guardarrail de la carretera general. Hemos terminado así la parte digamos más salvaje de la subida, que serán algo más de 3 kms. Obviamente, se puede llegar a este punto de forma mucho más civilizada, pero oiga, hubiera tenido menos gracia.

Buzón y cordal hacia el oeste
Una vez en la carretera, hay que alcanzar la cima. Seguimos unos pasos por el asfalto hacia la izquierda, y enseguida se distingue una señal de Stop, por donde empieza la subida. Hay otra carreterilla que asciende, pero tenemos una opción mejor: en ese mismo punto arranca un senderito, que es el que vamos a seguir. La subida es agradable, de pendiente media y siempre bajo arbolado, y en pocos minutos nos sitúa al pie de las antenas. Pasando por el camino de grava entre las instalaciones nos encontramos, sobre el tejado de una caseta, el pirulo de un vértice geodésico, una ubicación extraña que también habíamos visto en el Ermua.

Etxebarri y Bilbao bajo la bruma
Como todo es un bosque de antenas enormes, no sabemos dónde está exactamente el punto culminante, así que damos aquí por alcanzada la cumbre (GANGUREN, 477 m.), habiendo invertido aproximadamente 45 minutos desde el inicio. Al otro lado encontramos el buzón –recientemente repintado- y un pequeño promontorio rocoso con una caja metálica que en su tiempo albergó un bonito Belén.

Las vistas son formidables en todas direcciones, con el valle del Nervión al sur y el Txorierri al norte. Más allá del rosario de núcleos urbanos e industriales contemplamos la sucesión de elevaciones que van desde el Ganeko hasta los montes de Triano. Vamos, una panorámica espectacular que resulta difícil de creer a la vista de estas fotos tan tristes que ponemos, hechas en el típico día de brumas bajas.

Camino de los postes
Siguiendo la dirección en que hemos llegado al buzón (oeste), tras el escarpe rocoso encontramos una sendita estrecha y divertida que serpentea por la loma para descender, pasando unos escaloncillos, hasta un amplio camino de tierra. Esta pista recorre todo el cordal, y la tomamos hacia la izquierda. Tras un tramo más o menos llano, el camino empieza a descender, cada vez con más fuerza. El firme es cada vez más descarnado y pedregoso, siguiendo un tendido eléctrico que algunos hemos decidido llamar el ‘camino de los postes’. En subida, el tramo se hace áspero y pesado, pero bajando no presenta ningún problema.

Llegamos así de nuevo a la carretera, la cruzamos en un punto denominado GUDABIKOLANDA  y, dejando por la derecha la pista de Santa Marina tomamos el sendero de bajada, que nace justo detrás del cartel de entrada en el municipio de Galdakano. En principio, el camino va casi paralelo a la calzada y luego gira un poco a la derecha y empieza a descender muy suavemente. En la primera bifurcación, tomamos el camino de la derecha, y lo mismo en la segunda, un poco más abajo. El sendero presenta una pendiente moderada, aunque puede encontrarse resbaladizo en caso de lluvia reciente.

Carretera de bajada
Alcanzamos enseguida una pista que por la izquierda nos llevaría al área de Kortatxueta, pero giramos a la derecha para en unos pocos metros encontrar la CARRETERA que llega hasta el hospital de Santa Marina. Tomando esta vía hacia la izquierda en bajada, ya no la abandonaremos hasta el final. Vale que este descenso es demasiado civilizado y urbano, pero bueno, también merecemos algo de paz después de aquel primer tramo de subida un tanto selvático.

Así que, tras cosa de kilómetro y medio de apacible retorno, dejando por la izquierda un pequeño embalse y bordeando el cementerio, llegamos a nuestro punto de partida, en el polideportivo de este tranquilo barrio de Etxebarri.

2 comentarios:

  1. No hay cosa que más me j... que encontrarme antes un zarzing o dificultades similares. Unos cientos de metros asi se convierten en una eternidad, en la que a veces piensas.... bufff, me doy la vuelta y que le den.

    No sabía yo esta itinerario. Me lo apunto para la segunda ronda de centenarios!!!!!!

    Saludos

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  2. Bueno, los hay bastante peores que éste, pero sí, tiene un tramo un poco chungo... sobre todo cuando no sabes si va a terminar en un punto sin salida, como me pasó a mi. Otra subida más cómoda es desde Galdakano por el embalse de Aranzelai.

    Saludos Pedro.

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