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viernes, 2 de febrero de 2018

Soano-Isla

El Ecoparque de Trasmiera es una iniciativa con la que el Ayuntamiento de la localidad cántabra de Arnuero pretende fomentar el conocimiento de sus recursos naturales y la riqueza de su historia. Este municipio ocupa una franja litoral situada entre la ría de Castellanos al Oeste, y Noja por el Este, quedando limitada por el sur aproximadamente por el trazado de la CA-147 que enlaza Beranga y Noja.

Son muy diversas las rutas –casi todas semi-urbanas- por las que pueden recorrerse distintos parajes de los pueblos que forman la localidad. En esta ocasión nuestro recorrido unirá Soano e Isla, los dos núcleos de mayor peso turístico de la zona, siguiendo en su mayor parte la Senda 3 del Ecoparque. Un paseo tranquilo para todos los públicos en el que conocemos unos cuantos de los atractivos históricos y naturales de este entorno encantador.

              DISTANCIA: 3,5 km.   
DESNIVEL: 80 m. (0-80)
DIFICULTAD: Ninguna 0
            ITINERARIO (lineal)  Inicio: Soano Final: Isla (casco histórico)
            VIAS: Sendero de tierra, bidegorri, caminos asfaltados
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, autopista A8 dirección Santander hasta salida 185 Beranga-Noja-Isla. En Beranga se toma la CA-147 en dirección Noja-Isla, hasta la última rotonda, donde se coge la CA-141 dirección Santander-Arnuero-Somo. Primer desvío a la derecha y, tras aproximadamente 2 kms. se toma el desvío a la derecha hacia Soano.
ENLACES CON Marisma de Joyel
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Cantabria mapa 4




Santa María de la Luz, en Soano
En el pequeño pueblo de Soano, fijamos nuestro punto de partida junto a la iglesia que tiene el bonito nombre de Santa María de la Luz, una de las más antiguas de Trasmiera (siglo XII). A unos pasos tenemos un agradable bar-restaurante con algún espacio para aparcar, pero aquí mismo, junto a la iglesia, da inicio el camino que, en unas decenas de metros, conduce a la Casa de las Mareas, un sugestivo espacio que constituye el Centro de Interpretación y observatorio de la Marisma de Joyel, que sin duda merece una primera visita.

Vegetación de la marisma
Desde la iglesia una pequeña calle nos lleva hasta la carretera que une Isla y Noja a través de Soano. Con mucho cuidado (es una vía estrecha y sin arcén, con bastante tráfico en verano) giramos a la derecha y en unos pasos tomamos un camino de tierra junto a una casa, por el que nos introducimos en el camino que recorre la marisma. Como esta parte del itinerario ya lo describimos en la entrada Marisma de Joyel no me extenderé más. Caminamos en paralelo a la carretera, bajo la magnífica estampa del monte Cincho, con el humedal por nuestra derecha, hasta alcanzar un cruce con un banco y un panel informativo. El camino de la derecha nos lleva hacia el molino de Santa Olaja, al que podemos llegar en unos cinco minutos pero, salvo que queramos visitarlo, esta vez continuamos de frente hasta llegar al aparcamiento, donde tenemos un par de cosas más que ver.

Mirador sobre la marisma
Tras una caseta con información sobre el entorno, encontramos por la derecha un bonito mirador de madera donde resulta inevitable hacer alguna foto sobre la lámina de agua en la que se pasean cisnes y otras anátidas. Casi al lado, bajando unos escalones, podemos acercarnos a contemplar la vieja fuente de la Esprilla, una surgencia de agua dulce procedente del Cincho que alimenta la parte interior de la marisma. Aunque no es un lugar especialmente vistoso, es una lástima que no se encuentre mejor conservado y señalizado.

Abandonamos ya la marisma por el lado contrario al de nuestra llegada al parking, tomando el bidegorri junto a la carretera en la misma dirección que traíamos. Justo antes de llegar a una amplia curva tenemos que cruzar la calzada hacia un espacio baldío –lo que parece el resto de la carretera antigua-, y ahí tomar por la izquierda un sendero de tierra que discurre entre vallados por el mismo piedemonte. En unos 300 metros salimos a otro camino asfaltado, denominado Mies de la
Torre del Rebollar
Hoz, que tomamos hacia la derecha. Seguimos por él otro tramo similar hasta encontrar un desvío por la izquierda, que deberemos seguir.

En zona que alterna pastos y arbolado, llegamos luego a una bifurcación, donde tomamos el camino de la derecha, y de inmediato estamos ante la Torre del Rebollar, aunque sus propietarios consideran que el nombre correcto es el de Torre de los Isla. Es una de las varias construcciones defensivas que salpican la zona, quizá la más hermosa de todas, erigida sobre uno de los muchos pequeños cerros calizos que se levantan sobre el valle, con un bosquete de robles detrás y un espectacular jardín en el que afloran blanquísimas rocas aquí y allá. Efectivamente, el edificio está habitado, y tiene adosada la ermita de Santa Bárbara, que no se puede visitar.

Camino hacia el pueblo
Seguimos adelante por la carreterilla rodeados de calizas y frutales, pasamos frente a un par de casas y llegamos a un nuevo cruce, donde tenemos que girar a la izquierda, entre dos muros de piedra. Ganamos unos pocos metros y pronto encontramos por la derecha un camino de hierba que conduce a un pequeño arbolado. Vamos a dar a un nuevo camino asfaltado y, siguiendo los carteles indicadores, llegamos a lo que se conoce con el inquietante nombre de Humilladero de las
Humilladero
Ánimas. Se trata de un pequeño recinto de piedra de los que por lo visto se situaban a la entrada de los pueblos, en especial en aquellos vinculados a rutas de peregrinación, como es el caso, según veremos luego.

El Torrín en lo alto
El camino nos conduce enseguida a la carretera que procede de Arnuero, y ya tenemos a la vista la iglesia de Isla, hacia donde nos dirigimos. También tenemos una buena perspectiva sobre otra fortificación, en este caso la Torre de Cabrahigo o del Condestable, más conocida como el Torrín. Es el blanco edificio que vemos en lo alto, desde donde domina todo el valle, rodeado por una amplia extensión ajardinada (nos podemos acercar en unos minutos tomando un camino por la izquierda desde las cercanías de la iglesia, aunque creo que tampoco está abierto al público). Siguiendo la carretera llegamos ya al casco histórico de Isla, un lugar encantador donde, muy próximas unas de otras, hay también varias cosas que visitar.

Conjunto iglesia/librería en Isla
Empezando por la preciosa iglesia de San Julián y Santa Basilisa, uno de esos ejemplos tan llamativos de edificios religiosos de envergadura en núcleos de población minúsculos. Desde sus alrededores tenemos además una espléndida perspectiva del valle, teniendo a la vista grandes extensiones de maizales y varios de los lugares que hemos visitado en nuestro recorrido, con el Cincho siempre en escena. En un lateral de la iglesia se encuentra el Hospital de Peregrinos, rehabilitado en 2011 para servir como albergue y, atravesando el pueblo por la carretera, al otro lado se encuentra el Palacio de los Condes de Isla. Rodeado por una pequeña almena y un prado donde pastan vacas, se encuentra también habitado y es quizá el monumento más admirado de la comarca.

Palacio de los Condes de Isla
Pero bueno, como no todo va a ser arquitectura, en el mismo corazón del casco urbano encontramos (al menos en verano) algo realmente insólito: la magnífica librería de viejo 'El almacén de los libros olvidados', que atrae a más visitantes que muchas otras de las grandes ciudades, y es el motor de la actividad comercial del lugar, junto –naturalmente- con los dos muy recomendables restaurantes que tiene enfrente, al otro lado de la carretera.

Esta vez hemos querido traer una excursión lineal, con inicio y final en puntos diferentes, y ha sido a propósito. Porque desde el casco de Isla casi resulta preferible improvisar un poco el camino de vuelta. Junto al Palacio de los Condes hay una pequeña rotonda desde la que –aparte del camino a la playa de La Arena, que ya queda un poco a desmano- un camino vecinal lleva directo hacia el barrio marítimo y turístico de Quejo por su parte más alta. Por aquí podríamos enlazar con otras rutas hacia los Acantilados o la Antena. La otra vía es la carretera principal que, no obstante ofrecer multitud de caminos alternativos, comunica directamente con la general por donde hemos salido de la marisma, con lo que es otra posibilidad para regresar a Soano en un suave y agradable paseo.

viernes, 30 de mayo de 2014

Cincho desde Isla

Quizá podríamos considerar al monte Cincho como el corazón del Ecoparque de Trasmiera, tanto por tratarse de su máxima elevación –a pesar de sus modestísimos 249 metros-, como por encontrarse rodeado por los cuatro pueblos que lo componen: Soano, Castillo, Arnuero e Isla. De perfil redondeado y aspecto impenetrable, el Cincho alimenta además el humedal de Joyel, y conecta  así el elemento marítimo con el carácter netamente agropecuario del interior.

De los dos accesos normales a esta interesante cumbre, proponemos en esta ocasión la ruta occidental, que se inicia en el barrio de Quintana, en Arnuero. El recorrido del Ecoparque contempla el inicio desde Quejo, con lo que la marcha permite también conocer la tranquila llanada, que conserva todo el sabor rural, de espaldas a las zonas turísticas y a las principales vías de comunicación.

               DISTANCIA: 9,1 km.
                                Sólo subida, y circular por el monte: 3,8 kms.
                                Sólo subida, y bajada por el mismo camino: 2,2 kms.        
            DESNIVEL: 230 m.  (20-249)
DIFICULTAD: Baja 5  (2-3-0)
ITINERARIO: circular  Inicio y final: Oficina de Turismo de Isla-Quejo
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, por la A8 dirección Santander salida Beranga-Noja-Isla. Se toma la CA-147 en dirección a Noja, y en la segunda rotonda seguir señalización a Isla (6 km) En la rotonda siguiente, tomar la dirección Quejo-Playas de Isla. A la entrada del pueblo se encuentra la Oficina de Turismo, donde hay algún espacio para aparcar.
            VIAS: Carretera, senderos de tierra
TRACK: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6964602 
Más información:
(Las dos son rutas en sentido inverso al nuestro)
Cartografía de Cantabria mapa 4



     
          Como vamos a hacer íntegra la ruta que propone el Ecoparque (aunque le meteremos alguna variación), nos vamos hasta Quejo (Isla), que es donde se fija el punto de inicio. Como luego veremos, el recorrido se divide claramente en dos partes, y podríamos prescindir de esta primera para pasar directamente a la ascensión montañera.

Oficina de Turismo de Isla-Quejo
La Oficina de Turismo nos la encontramos justo a la entrada del pueblo, con el convento e iglesia de las Carmelitas detrás, y el parquecito y pistas deportivas de los Condes de Isla a la derecha. Detrás de la caseta de información nace un camino vecinal asfaltado, que se conoce como Camino de la Mies, o de la Mies de Hoz, y que identificamos mediante una flecha de señalización. Pasamos junto a alguna urbanización y de inmediato continuamos entre diversos caserones y chalets, algunos antiguos y otros muy nuevos, con la inconfundible silueta del Cincho cerrando siempre el horizonte.

El Cincho desde el Camino de la Mies
Obviando todos los desvíos, avanzamos acompañados por multitud de frutales, hasta que nos encontramos con la carretera y bidegorri que se dirigen al casco antiguo. Cruzamos, y continuamos por nuestro camino, observando pastos, maizales y huertas que se extienden por la pequeña llanura.

VARIANTE: Si tras cruzar la carretera tomamos la primera desviación a la derecha, podemos conocer la soberbia Torre de Isla (o de Jado), actualmente habitada y rodeada de un accidentado terreno con vegetación y flores salpicadas entre las rocas. En escasos diez minutos estamos de vuelta en nuestra ruta.  

Nos encontramos ya casi en el mismo piedemonte del Cincho, y ganamos los primeros metros siguiendo por un par de curvas pronunciadas, en la zona denominada La Cárcaba. Al fondo del segundo giro podríamos atajar atravesando un pequeño pastizal en cuesta, pero tampoco merece la pena, porque se ahorran unos pocos metros a cambio de salvar varias alambradas y remontar por terreno algo incómodo.

Llegando a Arnuero
La subida nos sitúa junto a unas casas en un cruce con la carretera que comunica con Isla. Estamos en el barrio de QUINTANA, en el extremo del núcleo urbano de Arnuero, con una urbanización bastante reciente por la derecha. De inmediato, una nueva señalización nos indica que debemos girar a la izquierda, y aquí ya comenzamos lo que propiamente es la subida al Cincho.

VARIANTE: Como el itinerario tiene dos partes muy diferenciadas, nada nos impide hacer solamente la ascensión, que empieza justamente aquí. Como indicamos arriba, si sólo hacemos el recorrido circular del monte, la distancia es de 3,8 kms., y se reduce a 2,2 si hacemos subida y bajada por el mismo camino.

Para arriba

Empezando a subir
Tras unos metros de cemento, junto a una puerta metálica y la tapia de una casa, encontramos el camino de tierra que tomaremos. Desde esta zona se tienen buenas vistas sobre el vallecito que hemos recorrido y el centro histórico de Isla.  

Pasamos un tramo entre los linderos de dos fincas, y nos adentramos después en arbolado más espeso e identificable como propio del lugar (encinas, madroños y cosas así), aflorando algunas

calizas. Tras algún repecho algo más fuerte, y ya por terreno muy cerrado, debemos fijarnos en una curva a la izquierda, cerrada y con un árbol junto al camino: por la derecha sale un sendero que tomaremos al bajar.

Mirador
La última parte de la subida es algo más escarpada, pero pronto se advierte que nos acercamos a la cima que, tras un tramo prácticamente llano, alcanzamos enseguida (CINCHO, 249 m.), tras una ascensión de apenas 20 minutos desde Quintana. Una gran torreta de piedra permite disfrutar de espléndidas imágenes sobre Isla, Noja, el Buciero, Laredo…















Hay varios videos de las panorámicas cimeras. Teníamos uno que incluía una charleta simpática de dos chicas, pero lo hemos perdido. A cambio, éste es más pausado y demuestra buen pulso. El zoom (igual un poquillo abusivo) nos va aproximando a todos los puntos de interés del panorama.



Para el descenso tenemos tres opciones:

  1. continuar recto el camino según hemos llegado. Descenderíamos así por la ruta diríamos oriental, que es la descrita en la entrada Cincho desde Arnuero
  2. bajar por donde hemos subido, que siempre resulta poco creativo y además se nos hará demasiado corto, o
  3. lo que proponemos ahora, que es un mix entre las dos opciones
Desvío del árbol y sendero
Si hemos elegido esta tercera posibilidad, de momento nos bajamos de la torre y regresamos por donde hemos venido. Y aquí recuperamos el waypoint de la curva y el árbol (DESVIO), porque nos vamos por el sendero de la izquierda, por el que vamos a hacer un flanqueo cortito y fácil. La senda es completamente llana, aunque es poco transitada y por tanto lo normal será que esté sucia y quizá algo cerrada (ojo a las telarañas). Pero no hay problema, porque cuando llegamos a un pequeño claro donde parece que hemos ido a dar a un cul-de-sac, unos pasos más adelante nos encontramos con el otro sendero de bajada, que es el de la opción 1)

Camino de bajada
Tomando a la derecha por este camino vamos descendiendo, pasando algunas zonas con algo de roca, y otras más pedregosas. A media bajada tenemos por la derecha una pequeña área de descanso con algunas vistas parciales hacia el interior, un banco y un panel informativo. La pendiente es algo más fuerte que por donde hemos subido, y el firme un poco más abrupto, pero enseguida llegamos al final, en una explanada donde finaliza la carretera.

Iglesia de la Asunción
Por el camino asfaltado seguimos hasta una casa junto a una bifurcación (CASONA), y aquí giramos a la derecha. Con vista directa al montecito que acabamos de recorrer casi por entero, llegamos en unos minutos junto a la iglesia de la Asunción, enorme y solitaria. Continuamos entre algunos viejos muros y cerramientos de piedra, que conviven con casas más modernas, pasamos junto al agroturismo de la Casa del Agua, y llegamos de nuevo al barrio de QUINTANA, donde hemos iniciado la subida.

Hay que decir que, aunque esta denominación de Quintana se encuentra en toda la cartografía que hemos visto, algunas placas municipales en las viviendas lo llaman barrio de la Hontana. Apuntado queda, por si alguien se lía.   

Y vamos volviendo

Sendero hacia la carretera
Ahora deshacemos el camino de ida: tomamos por la derecha la carreterilla que se dirige a Isla, dejando la principal por la izquierda, bajamos las curvas y seguimos por el llano. Podríamos simplemente seguir todo recto hasta alcanzar nuestro punto de inicio; pero podemos también variar un poco la ruta. Dejamos un primer desvío por la izquierda, que se dirige al casco histórico y, un poco más adelante, una segunda bifurcación indica por la izquierda hacia la ermita de San Roque. Justo enfrente, por el lado contrario (o sea, derecha) sale un sendero de tierra con un cartelito que pone ‘SENDA’. Como se ve, muy descriptivo, y bastante en consonancia con el nivel de la cartelería del Ecoparque, de lo que ya hemos hablado tiempo atrás.

Volviendo por el bidegorri
Tomamos este camino, que discurre primero junto a un cierre de mallazo y después entre alambradas, con algunos pastos a los lados, rodeando la base misma del Cincho. El trayecto acaba desembocando en una pequeña explanada junto a la carretera general, y aquí tomamos el bidegorri hacia la izquierda. El camino nos permite volver al pueblo con algunas vistas sobre la marisma y el molino de Santa Olaja, siguiendo durante un trecho, en sentido inverso, la ruta descrita en la entrada Marisma de Joyel.

Vamos finalmente alcanzando el casco urbano de Isla-Quejo, siempre por carretera, pasando en un pequeño descenso junto al barrio de La Cava, donde, dependiendo de las mareas, podríamos también enlazar con el itinerario de Ría de Quejo.

Sin mayor dificultad arribamos así al punto donde hemos iniciado la marcha, la Oficina de Turismo, para dar por terminado el recorrido.


El recorrido, que no la jornada. Porque, una vez aquí, no tiene perdón marcharse sin darse un chapuzón en alguna de las maravillosas calas de esta localidad, o un paseo junto a la ría para admirar las increíbles formaciones rocosas que adornan los arenales. Todo esto, tras nuestro saludable paseo montañero y rural, y a la caída de la tarde, os aseguro que es una experiencia única.


martes, 5 de marzo de 2013

Ría de Castellanos

El río Campiazo nace en Solórzano, y recorre la comarca cántabra de Trasmiera atravesando algunas de sus principales poblaciones: Hazas de Cesto, Beranga, Meruelo… hasta convertirse en ría a la altura del puente de la Venera. En este punto, el cauce fluvial separa los municipios de Arnuero y Bareyo, que no volverán a encontrarse aguas abajo.

Tras el puente, el Campiazo pasa a ser la ría de Ajo, la Venera o Castellanos, reuniendo paisajes de gran belleza, entre prados y pequeñas zonas boscosas, mientras las mareas dejan al descubierto amplios arenales, viejos molinos y humedales en los que se muestra la biodiversidad de este singular espacio natural.


DISTANCIA: 12,5 kms 
DESNIVEL: 100 m. (0-100) 
DIFICULTAD: Baja 6 (1-5-0)
ITINERARIO: ida y vuelta  Inicio y final: Playa de La Arena (Isla)
VIAS: Camino asfaltado y pista de gravilla
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, autopista dirección Santander, salida 184 Beranga-Noja-Isla. Se toma la CA-141 en dirección a Noja, y en la segunda rotonda seguir señalización a Isla (6 km). Después torcer a la derecha, y antes de entrar en Isla, en la siguiente rotonda girar a la izquierda (Playa de La Arena), continuando sin ninguna desviación hasta la playa. 
ENLACES CON  Acantilados de Isla
Más información:
Cartografía de Cantabria en



Perfil (ida)


Playa de La Arena
            En la fantástica playa de La Arena, de Isla (Arnuero), las bravas aguas del Cantábrico se adentran en tierra a través de la ría de Castellanos, y las potentes mareas dan forma a un paisaje cambiante y espectacular. Aunque en sus aledaños existen diversos tipos de edificios e instalaciones, salvo una zona muy reducida, el entorno de la playa y ría poseen una belleza casi salvaje.

            Iniciamos la marcha en el aparcamiento, junto al cual ya ha desaparecido una urbanización objeto de dura polémica desde hace años. Tenemos que tomar un camino asfaltado con la indicación ‘salida de emergencia’ que se dirige al monte entre el hotel Campomar y el lateral de otro bloque de apartamentos.

            VARIANTE: Hay un alternativa teórica a este comienzo de la ruta, más pegados al curso fluvial. Para ello hay que continuar por la carretera de llegada hasta el final, unas decenas de metros más allá del curioso lounge-bar ‘La isla del tesoro’. Aquí enlazamos con un sendero que progresa en paralelo a la playa nudista del interior de la ría, para después adentrarse en una colina boscosa. Aunque este itinerario es mucho más atractivo, decimos que es más bien teórico porque el tránsito posterior por el encinar es cada vez más complicado, y no estamos seguros de que tenga una salida lógica. Servidor no ha conseguido encontrarla, y si alguien la conoce, agradeceríamos mucho que nos indique por dónde.

Subiendo desde la playa
            Continuamos en suave ascenso por la solitaria carretera, con una profunda vaguada por la derecha y algunas campas salpicadas de roca por la izquierda. Efectivamente, se trata de una vía de salida alternativa para los residentes junto a la playa, porque no hay otro acceso aparte de la carretera general.

            El camino es agradable, circulando primero entre encinas y más adelante bajo grandes eucaliptos, y por él remontamos unos 80 metros, hasta la altura del camping Punta Marina, que se encuentra en el alto. Aunque no podemos verlo, pasamos por su parte posterior, para salir a una carretera, que tomaremos hacia la derecha (CRUCE-1)

Caminos rurales
            Casi de inmediato, dejamos un desvío por la derecha que supuestamente debería enlazar con la variante anterior. Iniciamos así una larga marcha por tierras interiores, pasando en ocasiones junto a algunos eucaliptales, con algunas vistas a nuestras 5 sobre Ajo y los vertiginosos acantilados que rodean su cabo. Avanzamos por terreno ligeramente ondulado, pasando junto a varias granjas, sin abandonar el trazado del camino vecinal asfaltado.

            VARIANTE: Junto a un caserío con un solitario árbol de tronco retorcido (creemos que es un ficus) sale por la derecha un sendero. Según algunos mapas este camino enlaza con otros sucesivos que llevan una trayectoria paralela a la nuestra pero más cercana a la ría, hasta salir a la marisma que después indicamos. Sin embargo, dado lo poco transitado de los caminos por estas zonas, no podemos asegurar que se encuentre practicable.

Unos minutos después, pasando una pequeña mancha boscosa, tenemos ya a la vista la torre más sobresaliente del pueblo de Isla, llamada el Torrín, tras la que emerge la oscura silueta del Cincho. Pasamos muy cerca de la fortificación indicada y nos dirigimos a ARGATOJO, un pequeño barrio con una placita que cuenta con fuente, lo que para los poco previsores (presente!) vendrá muy bien, sobre todo en época estival.

Vista hacia Noja y el Cincho
            Seguimos la ruta durante un tramo de asfalto, con buenas vistas por la izquierda hacia el mar, el Cincho y la marisma, Noja e Isla, perdiéndose hacia el Buciero. Dejamos por la derecha un camino que remonta por unos prados, y poco más adelante abandonamos, también por la derecha, la vía que seguíamos (DESVIO), y que se dirige al muy cercano núcleo de Arnuero.

Con vistas a Ajo, contemplamos varios grandes pinos solitarios y enseguida tenemos al fondo, todavía lejos, las primeras imágenes de la ría y una pequeña marisma. En pocos metros, este camino, que desciende suavemente, pasa a ser de tierra, enfilando hacia un chalet solitario, con una especie de casa de labranza por la derecha. Aunque parece que el camino finaliza aquí, en realidad rodea completamente la casa y sigue bajando.

El descenso finaliza en una bifurcación bajo arbolado (CRUCE-2), donde encontramos un cartel indicador del molino de Castellanos (500 metros a la derecha) y la ermita de los Mártires (izquierda).

Molino de Castellanos

VARIANTE: Los 500 metros tal vez son algunos menos, y merece la pena hacer una incursión, siguiendo la dirección de la flecha. Es un camino fresco y algo arenoso, que muy pronto desemboca junto a la ría, en una pequeña ensenada con aspecto de marisma, donde se ve un dique y los restos del citado molino. El lugar es realmente precioso, frecuentado por pescadores y, cuando las mareas lo permiten, paseantes por las zonas practicables del cauce. Cerca de este punto parece que desemboca el camino que planteábamos en la variante anterior.

            Tomamos la dirección a la ermita y en pocos metros encontramos una nueva desviación por la derecha (de arena rojiza) que vuelve a indicar hacia el molino, y que enlaza con el camino indicado en la variante, cerca de la marisma. De inmediato, otra flecha indica hacia un mirador, que no es sino una mera plataforma de madera desde la que tenemos una buena vista de la ría, aunque tampoco mejora mucho las que tenemos desde el camino.

Vista sobre la ría
            Pasamos junto a una especie de plazoleta, con abrevadero y una fuente natural, y unos pasos después gozamos de una amplia perspectiva sobre la ría, en cuyo lecho arenoso se encuentran grandes colonias de aves acuáticas.  

            De nuevo salimos a caminos vecinales con sucesivas casas y granjas, donde no debemos perder el rumbo que traíamos. En un cruce múltiple (CRUCE-3), también señalizado, giramos a la derecha, y en unos minutos pasamos junto a la Casa de Labranza Ría de Castellanos, una especie de hotel rural con un bonito jardín-terraza.

Ermita de los Mártires
            Vamos finalizando la ruta, y llegamos así a la ERMITA de los Mártires, con una pequeña plaza y varias casas en su parte posterior. De ahí salimos a la carretera general y unos metros más adelante estamos en el puente de la VENERA., final de trayecto. La vista desde el puente no ofrece nada que no hayamos visto antes, y en la orilla contraria un cartel nos indica que entramos en Bareyo.

              Y para la vuelta ...

            Hay que advertir que, si la ruta se nos ha hecho demasiado larga, en nuestro punto de llegada no es nada fácil encontrar un medio de transporte para volver. De forma que, si no queremos deshacer todo el trayecto, hay que seguir carretera adelante hasta Bareyo, o retroceder como un kilómetro para llegar sin dificultad a Arnuero, donde sí disponemos de bus.

            Otra posibilidad es regresar hasta Argatojo y bajar de allí al núcleo histórico de Isla donde, además de un par de establecimientos muy agradables en que reponer fuerzas, podemos admirar la iglesia de San Julián y Santa Basilisa, el palacio de los Condes y, por supuesto (sólo en verano), la estupenda librería de viejo de ese gran bouquiniste que es Jesús, que no todo van a ser bares.
Más playa
           
            Pero si hemos decidido hacer toda la ruta ida y vuelta, no desaprovechemos tampoco la ocasión de disfrutar un rato de la playa de La Arena y sus alrededores, cuyos paisajes merecen dedicarles un buen rato, sin prisas.

            Y, ya de paso, dejamos una sugerencia para los desconocidos responsables del Ecoparque de Trasmiera, cuya página indicamos arriba. Con un trabajo de desbroce y limpieza más sencillo que en el Cincho se podría abrir una preciosa senda por toda la ribera oriental de la ría. No lo veo difícil y el coste sería poquito, piensenlo.

jueves, 27 de octubre de 2011

Antenas de Isla

La gran antena que corona la elevación (sin nombre conocido) situada sobre Quejo y las playas de Isla constituye una estampa inconfundible cuanto uno se aproxima a este privilegiado entorno. Desde su muy modesta altitud (122 m.) domina gran parte de la zona, desde el núcleo antiguo hasta el mar, y hacia el sur, hasta el cercano Cincho y las playas de Noja.

La ruta que proponemos es un paseo clásico de los veraneantes que quieren disfrutar de magníficas vistas y recorrer por un rato caminos un poco alejados del ambiente playero. Exploramos en primer lugar Cabo Quejo y seguimos después al alto del repetidor.


            DISTANCIA: 4,9 kms
            DESNIVEL: 120 m. (0-120)
            DIFICULTAD: Ninguna 2 (1-1-0)
ITINERARIO: ida y vuelta Inicio y final: Campa de San Sebastián (Isla)
            VIAS: Urbana, carretera, pistas de cemento y tierra
ACCESOS: A Isla, en coche, por la A8 dirección Santander salida 184 Beranga-Noja-Isla. Se toma la CA-147 en dirección a Noja, y en la segunda rotonda seguir señalización a Isla (6 km) En la rotonda siguiente, tomar la dirección Quejo-Playas de Isla.
            ENLACES CON Coto Aro, Ría de Quejo, Acantilados de Isla
            Más información:  
            http://www.ecoparquedetrasmiera.com/
            Sobre Isla en general: http://www.acantabria.com/isla/
            Guía Cartográfica de Cantabria Mapa 4
   

Perfil subida (sólo Antena)

Campa de San Sebastián
Como punto de partida hemos fijado la Campa de San Sebastián, que, a pesar de su nombre, es el gran aparcamiento que se encuentra junto al hotel Astuy. Aquí encontramos la ermita de San Pantaleón y un caserío particular justo en el centro del aparcamiento, además, por ejemplo, de una antigua cetárea (vivero marino). Todo ello, naturalmente rodeado de los excepcionales paisajes marítimos de la localidad. Podemos admirar las vistas hacia mar abierto y la vecina Noja (playas de Ris y Joyel) y, más próximos, la pequeña playa de Los Barcos y la desembocadura de la ría de Quejo entre formaciones rocosas inverosímiles.

Alfar: terraza y mirador
Iniciamos nuestra marcha por el recién remozado paseo marítimo para disfrutar del entorno, pasando por la terraza lateral del hotel Astuy, continuando junto al bar La Piscina y un par de comercios para salir, tras pasar una pequeña plazoleta con fuente y una rampa, al aparcamiento del hotel Alfar. Lo cruzamos en la misma dirección que traemos pasando junto a su preciosa terraza y dejando a la derecha un mirador restaurado hace poco en madera, de dudoso gusto. Salimos así a la playa del Sable, que rodearemos completamente hasta llegar al pie de La Caseta, una extraña edificación con forma de OVNI.

VARIANTE:  Si queremos disfrutar de nuevas perspectivas sobre el mar, podemos rodear La Caseta contemplando primero una pequeña cala junto a la península artificial de Punta del Sable, después sobre el mar abierto y finalmente sobre la playa de Arnadal. En dirección a ella se ha abierto un sendero que podemos seguir, aunque nos obligaría a un pequeño rodeo. De seguir circunvalando el edificio, salimos sin más por una pequeña puerta a la carretera por la que debemos continuar.

Aquí seguimos la carreterilla hacia la izquierda, saliendo ya del casco urbano entre huertas y maizales. Dejamos a la derecha un sendero de tierra que se dirige a la playa de Arnadal y el camping, y después a la izquierda la desviación hacia el interior (Paseo de los Jubilados). En el siguiente cruce tenemos que tomar el camino de la derecha (señalización hacia el camping), siempre sobre asfalto, que nos conducirá en unas decenas de metros a la entrada del CAMPING Playa de Isla.

Frente a la puerta del camping tenemos que tomar una pista de cemento que asciende con ligera pendiente entre dos vallados y se dirige a una depuradora situada en el alto, en la zona llamada Rincón de Portezuelo. Aunque el camino se bifurca, da igual seguir por la derecha o la izquierda, porque vuelve a reunirse al otro lado de la citada instalación, por cierto ruidosa y generalmente maloliente.

Cala junto a Cabo Quejo

Puerta y sendero
Tras este desagradable momento encontramos de inmediato la primera gratificación: a nuestra derecha contemplamos la preciosa estampa de una cala con la punta rocosa de Vival recogida tras el cabo Quejo. Continuamos por un senderillo mínimo por un prado, con cierta inclinación hacia la izquierda que lo hace algo incómodo, y al llegar a un pequeño arbolado, encontramos un paso (antes contaba con una curiosa puerta de madera) por el que accedemos a la subida propiamente dicha.

Flechas indicadoras
Al otro lado tenemos ya una pista de tierra bastante amplia, rodeada de helechos, que rápidamente empieza a adquirir una pendiente importante. Son apenas 100 metros, pero en algunos momentos el porcentaje supera el 20%. Llegamos así frente a una encrucijada (CRUCE-SEÑALES), antiguamente cerrada con una alambrada, en la que se indican las direcciones a cabo Quejo (recto) y las Antenas (izquierda).

Aunque obviamente el itinerario se pueda hacer en el orden que se quiera, vamos a dirigirnos en primer lugar a cabo Quejo, que es el paraje más cercano de los acantilados que se extienden hasta la playa de La Arena.

Cabo Quejo
Para ello, pasamos en línea recta las señales, para desviarnos a la derecha en el primer cruce. Circulamos por un sendero de tierra muy parecido al que antes hemos ascendido, flanqueados por grandes extensiones de helechos y algunas argomas. Nos vamos aproximando poco a poco al borde de los acantilados, mientras aparecen algunas formaciones rocosas y disminuye la vegetación. En apenas 400 metros alcanzamos nuestro destino, con el mar a nuestros pies y más de 30 metros de caída libre. Muy cerca están los restos de alguna cabaña de pastores y en el mismo límite del despeñadero hay una alambrada con una puerta que ya resulta peligroso traspasar. Al margen de la panorámica del mar abierto, tenemos algunas vistas de la cala más próxima con un impresionante peñasco azotado por las aguas.

Repetidor
Retornamos por el mismo camino hasta la puerta que hemos dejado al principio (CRUCE-SEÑALES), y tomamos ahora la desviación hacia las antenas (derecha). La pendiente es más suave que en el sendero inicial desde el camping, y en pocos metros nos encontramos casi de repente en campo abierto, con el objetivo de la antena de frente y ya próximo. De esta forma llegamos al pie de la instalación de comunicaciones que, a pesar de su muy modesta altura (ANTENA, 122 m.) es un excelente promontorio que domina gran parte de la zona marítima. Tenemos a la vista Isla y Noja, con la cordillera del Brusco al fondo, y hacia el interior, las marismas y el Cincho, que cierra el paisaje por el sur. Hay un caminillo que desciende ligeramente hacia Isla, pero no aporta demasiado, además de encontrarse generalmente sucio y no tener salida.

Vistas sobre Isla y Noja
Marisma de Joyel junto al Cincho
VARIANTE: En la cima de esta colina, hay varias posibilidades de alargar la excursión o de adoptar alguna alternativa de regreso. Podemos pasar la antena en la dirección en que hemos llegado y tomar la carretera que llega por su parte trasera. Poco después encontramos un camino de tierra que desciende por la derecha, se pasa una granja y se llega junto a una casa situada en una hondonada. A la derecha hay una puerta por la que se sale a otro sendero terroso, que nos conducirá directamente al cruce de señales antes descrito. Así recorreríamos algo más de 1,5 kms. añadidos. También podemos seguir sin más la carretera de la antena, que nos lleva bien al pueblo de Isla, bien a Quejo por el barrio de Gracedo, con una longitud similar a la ruta propuesta, o enlazar con el itinerario descrito en la entrada Coto Aro.

El descenso lo hacemos por el mismo camino. Tras pasar el cruce, más o menos a medio descenso del tramo más empinado, podemos encontrar un sendero medio oculto que sale por la derecha y se dirige a un bosquecillo. Este camino también nos llevaría de vuelta al pueblo, pero no es recomendable de no ser muy aficionado a explorar lugares de difícil acceso.

Con nuevas y siempre agradables vistas sobre el magnífico entorno, concluimos la ruta, que siempre puede aderezarse con un buen baño en cualquiera de las playas próximas.

Finalmente, añadiremos una reflexión. En una reciente visita, pudimos ver que se han desmantelado parte de las instalaciones del repetidor (los 'tambores' que se ven en la foto). No somos partidarios de que existan elementos extraños en los montes, y menos de estas dimensiones y características. Pero esta antena, por antiestética que sea, forma parte del perfil de la comarca y, caso de que fuese a ser eliminada, creemos que debería erigirse algún hito que recordase a algo que se ha fundido durante décadas con la personalidad de estos paisajes.

(Resubido por problemas técnicos)