Mostrando entradas con la etiqueta * Sasiburu-Eretza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta * Sasiburu-Eretza. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de marzo de 2018

Sasiburu


Entre los municipios de Alonsotegi y Barakaldo, al norte del curso del Kadagua, la modesta sierra de Sasiburu es una alineación de escasa altitud y desniveles muy moderados que sin embargo ofrece variedad de rutas y sobre todo, múltiples perspectivas en todas direcciones: desde sus cimas y laderas contemplamos Barakaldo , el Abra y Bilbao, el Serantes, Eretza y Ganeko, la zona minera, las estribaciones del Pagasarri o el embalse de Oiola.

Si ascendemos a la cumbre que da nombre a la cordillera recorriendo sus dos vertientes, no nos perdemos nada de todos estos paisajes, y al mismo tiempo completamos un recorrido con distintos grados de dificultad –siempre muy asequibles-, entretenido y muy vistoso.

            DISTANCIA: 6,2 km.   
DESNIVEL: 290 m. (170-460) CENTENARIO
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (2-2-0)
            ITINERARIO (circular)  Inicio y final: Ermita de Santa Águeda (Barakaldo)
            VIAS: Senderos y pista de tierra, camino asfaltado, campo a través
ACCESOS: En coche desde Bilbao, tomamos la autopista Bilbao-Balmaseda y tras subir y bajar el alto de Kastrejana, tomamos la primera salida, dirigiéndonos hacia Urgozo-Las Delicias. Primer desvío por la derecha y atravesamos el Puente del Diablo, cruzamos las vías de FEVE para seguir (izquierda) en dirección Santa Águeda, y subimos hasta la ermita.
FEVE Bilbao-Santander Estación Urgozo (ojo a los horarios) y Bizkaibus Línea A-3341 A-3342 y A-3343 parada Las Delicias. En los dos casos hay que subir luego a pie como 1,5 km., con 150 m. de desnivel adicional.
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapas 32-33
IGN MTN50-061




Ermita e inicio del camino
La ermita de Santa Águeda es el epicentro de una añeja tradición, de las que mejor se conservan en nuestro entorno. Ya sabéis, ‘aintzaldu daigun Agate deuna’ con la katxaba y todo eso, más la romería correspondiente a la festividad, que culmina justo en el lugar donde nos encontramos: un barrio formado por dos o tres casas –una anexa a la ermita-, con algunas vistas y una buena fuente, que siempre viene bien para los olvidadizos. Desde el costado mismo del edificio religioso arranca un camino que enfila directamente hacia el monte, pasando junto a un abrevadero, y ese es nuestro rumbo.

Desvío (izquierda)
No vamos a engañar a nadie: las primeras rampas son de aúpa, primero por pista cementada y luego por tierra, un tramo muy cortito pero que conviene tomar con calma. En una curva cerrada dejamos por la izquierda un camino de hierba y luego una especie de refugio, seguimos subiendo y enseguida –hay que andarse con ojo- un DESVIO a la izquierda junto a un viejo vallado, señalizado con las marcas del PR BI-101. Así que dejamos el amplio e irregular camino para internarnos en un senderito que trepa por la ladera. Es la parte más montañera de la subida, circulando entre abundantes zarzas y árgomas, aunque recientemente ha sido objeto de una buena limpieza (hasta hace un tiempo esta sendita era casi impracticable).

Llegamos a una especie de rellano y lo atravesamos sin perder la dirección anterior, siempre en subida, y lo mismo hacemos una segunda vez, guiados por los hitos y marcas del PR. El último tramo incorpora algo de roca, lo que parece arenisca oscura que luego veremos en el cordal.

Llegando a La Llana
Así llegamos al collado de LA LLANA, al pie de la gran pala que lleva al Arroletza. Sin embargo, esta vez vamos a reservarla para la bajada. Según hemos llegado tenemos dos caminos de frente: el de la derecha va a dar directamente a la pista que viene del norte, y el de la izquierda también, aunque tras haber recorrido unas decenas de metros por cota algo más elevada. En medio de los dos veremos enseguida un refugio. Podemos tomar cualquier de los dos, porque ambos confluyen en la misma pista (no sé cuál de los dos aparece en el track).

Vista hacia el mar
Por esta pista seguiremos un rato (como 1 km.) en dirección oeste, con pendiente casi inapreciable y las primeras vistas entre el arbolado: el casco urbano de Barakaldo, el Abra y el Serantes, y poco después el Argalario y los montes de Triano, con el Regato y el embalse de Gorostiza en el fondo del barranco. En todo momento resulta evidente que vamos recorriendo a media ladera la cordillera por cuya arista volveremos.

Eretza y compañía, desde las campas de Sasiburu
En cuanto salimos del arbolado, ya tenemos por la izquierda las despejadas laderas de Sasiburu, y aquí abandonamos por la izquierda (DESVIO) la pista, que continúa hacia Goikomendi y Peñas Blancas, para ir subiendo, campo a través o siguiendo rodadas de algún vehículo, hacia nuestra cima. Ya se sabe: siempre hacia arriba por la verde campa, como en el Gorbea… pero mucho más amable, claro. Tras un par de lomadas, alcanzamos finalmente la cumbre (SASIBURU,
Desde la cima: Pagasarri, Bilbao, Anboto al fondo...
459 m.). Este montecito, pese a su poca envergadura, tiene unas vistas espectaculares: Ganeran y Eretza hacia el oeste, tras los prados sobre los que se levantan Peñas Blancas y Ganeroitz; la gran mole del Ganeko de frente, con el curso del Kadagua a nuestros pies; por la izquierda, junto al Pagasarri, divisamos parte de Bilbao, con Anboto y Oiz en el horizonte; y, tras el cordal que ahora vamos a recorrer, la ría y sus localidades aledañas, con Jata cerrando la perspectiva. Unos metros más debajo de la cima, mirando hacia el valle, hay un mirador con un mapa donde ir descubriendo diversos lugares.

Hacia el Arroletza (derecha)
Alejándonos de esa vertiente encontramos un senderito que enfila el cordal hacia el Este, descendiendo con decisión, en la primera de varias subidas y bajadas que tendremos que afrontar. Volvemos a remontar, siempre cerca del amojonamiento que delimita Barakaldo y Alonsotegi, cuyos hitos de piedra se ven frecuentemente marcados con la pintura del PR. En uno de los pequeños altos, poco visible, por la derecha podemos acercarnos a visitar la casi imperceptible cima de TELLITU (458 m.), con pequeña plaquita identificativa.

Cima del Arroletza
Nuevo descenso, y ahora por una trocha con menos pendientes, alcanzamos la última cumbre del día (ARROLETZA, 454 m.), la más baja de las tres. Aquí, gracias al pequeño giro hacia el sur que hemos venido describiendo, tenemos aún mejores vistas sobre la ría y en parte sobre Bilbao. Dejamos por la derecha un extraño cercado doble bajo los árboles, y enfilamos ya la bajada por el cortafuegos, que inevitablemente nos hacen pensar lo que hubiera sido bajarlo esquiando el día de la última nevada.

Llegados de nuevo a LA LLANA, nos planteamos dos alternativas. La primera, más rápida y vertical, sería tomar el desvío por la derecha, junto a la cruz de señales, para volver simplemente por el sendero de subida. Pero si no queremos repetir, nos apetece alargar el paseo o buscamos una ruta más cómoda, lo que haremos es seguir en la misma dirección (norte), siguiendo en sentido inverso la primera parte del trazado de la entrada Arroletza. Es este itinerario el que recoge el mapa y el track. De esta forma, atravesamos un arbolado junto a los postes del gas y algunos vallados con vacas, y finalmente volvemos a la pista anterior, que tomamos de frente y ya en suave descenso. Pasamos un paso canadiense junto a una casa, y vamos dando una amplia curva con estupendas vistas. Dejamos por la derecha un edificio en la ladera, y en una rampa recta con vistas hacia Bilbao desembocamos en la carretera que, en el mismo sentido que traíamos (sur) nos devuelve finalmente a Santa Águeda.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Luxar

La comarca de las Encartaciones ofrece multitud de pequeños montes, que son ideales para paseos mañaneros como los que normalmente traemos al blog. Algunos se levantan a la sombra de las cimas y cordilleras más relevantes, de forma que a la sencillez de su acceso añaden perspectivas poco corrientes sobre sus más importantes vecinos.

Es lo que ocurre con el Luxar, un discreto montecillo muy próximo a Gueñes y Galdames, que escolta por el oeste el poderoso Eretza, formando parte del vértice en que la cordillera de Triano se prolonga para formar la sierra de Sasiburu. Una ruta corta y muy fácil nos permite acceder a su cumbre y conocer de paso algunos restos de las líneas defensivas de la Guerra civil.

                DISTANCIA: 4,4 km.  
            DESNIVEL: 200 m. (335-539)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Muy Baja 5 (2-1-0)
ITINERARIO  (ida y vuelta)  Inicio y final: Bº Illeta (Galdames)
            VIAS: Pistas de asfalto y cemento, sendero
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, autopista dirección Balmaseda salida Gueñes. En Gueñes, tras un pabellón de muebles se coge BI-3631, se deja el desvío a Amabizkarbekoa, y se toma el siguiente (derecha) hacia Saratxo, El Regato y Eretza. Se sube, pasando Amabizkargoikoa, hasta el desvío señalizado hacia Illetas.
ENLACES CON Grazal
TRACK: Luxar
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 32


Perfil (ida)

Ermita cerca de Illeta
Siguiendo lo indicado en Accesos, justo en la desviación hacia el barrio de Illetas, sin llegar hasta él, se encuentra un pequeño espacio donde podemos dejar el coche. Tomamos el camino –todavía asfaltado- que sigue hacia la derecha en muy suave subida, con un cartelito que indica hacia Arbori y Eretza. En unos pocos metros tenemos por la izquierda la ermita de San Cosme y San Damián, medio escondida entre los árboles, a la que se accede por un caminillo –aunque, siguiendo unos metros más, la carretera gira a la izquierda y llega al mismo punto. Es un edificio de buenas dimensiones y rodeado de una explanada asfaltada. Por lo demás, no parce tener mucho más interés, así que continuamos adelante saliendo de nuevo al camino por el que veníamos, que ahora es una larga recta con pendiente moderada, bordeado por pinares.

Bunker en Arbori
Tras cruzar un paso canadiense, se atisba por la derecha lo que es un nido de ametralladoras perteneciente al Cinturón de Hierro, en el paraje de Arbori, con un mapa e indicaciones del PR BI-106. En este folleto tenemos interesante información sobre el particular, un ejemplo más de los bastante numerosos que encontramos en los montes alrededor de Bilbao. Algunos bunkers están muy cerca del camino, así que no perdemos nada acercándonos a echar un vistazo.

Eretza, muy cerca
Unos metros más y llegamos a un cruce. Seguramente veremos algún coche aparcado, porque hasta este punto se puede llegar para acometer por el camino de la izquierda la ascensión hacia el Eretza. Pero en esta ocasión lo dejamos estar y continuamos por la derecha. Enseguida llegamos a una bifurcación: por la izquierda bajaríamos hacia el bonito recorrido de Grazal, así que seguimos por la derecha (Luxar 30´). Continuamos siempre por camino de cemento (que ya puede aburrirnos un tanto), y vamos buscando un brusco giro a la derecha, que enseguida llega. Otra vez con buena señalización, tomamos un camino de grava (incómoda) que sube en dirección a Goldebano y Luxar.

Hay que cruzar una puerta metálica con paso lateral, y vamos a dar a una zona de pastos, teniendo por la derecha la espalda rocosa del Eretza y varias elevaciones que conectan con el Pico de la Cruz. Por la izquierda tenemos la verde loma de Goldebano, a cuyo pie accedemos junto a un abrevadero con las marcas de los PR 106 y 107 bajo un fantástico árbol.

Camino por Goldebano
Ahora toca encaramarse a esta colina, en cuya cima hay un depósito de agua. Lo hacemos siguiendo un camino de hierba y describiendo después una lazada también indicada con una flecha. En la segunda curva observamos por la izquierda el potente perfil del Gallarraga (no tan rotundo como desde Sodupe) y el Ganzabal en primer término. Nada más coronar la tachuela de Goldebano, ya tenemos a la vista lo que indudablemente es el objetivo: un modesto promontorio medio cubierto de arbolado y bastante cercano.

Luxar a la vista
Perdemos primero unos metros para seguir un sendero no muy marcado, siempre acompañados de ganado vacuno, y enfilamos recto hacia la subida internándonos de golpe bajo un tupido arbolado. Enseguida observamos una sendita estrecha y escarpada que sale por la derecha, y hacia allí hay que tirar, picando para arriba con decisión, entre algunas rocas y raíces enmarañadas. Es sin duda la parte más divertida del recorrido (la única, más bien).

Cima
Y así, pronto avistamos el mojón que marca la cima (LUXAR, 539 m.). Las vistas son interesantes: además del Eretza y compañía que hemos venido viendo casi todo el tiempo, se distinguen los núcleos de Amabizkargoikoa e Illetas y, cerca del primero, el pequeño valle que nos separa de Larrea y Ubieta/Zipar. Hacia el sur se ve claramente el valle de Zalla-Aranguren. En una ocasión vi unas estupendas
panos con las cimas señaladas (quizá en mendiak), pero después no he sido incapaz de encontrarlas.

Al norte, Pico de la Cruz (derecha)
En el camino de vuelta –el mismo de subida- podemos permitirnos atajar campo a través desde la cima de Goldebano hasta la pista, claramente visible. Y así regresamos tras un paseíto tranquilo, quizá algo anodino, pero cómodo y con algunas vistas interesantes, con el aliciente de la última palita. Un buen plan para esos días perezosos que a veces nos hacen resistirnos a empresa más complicadas.

martes, 25 de noviembre de 2014

Grazal PR BI-105

Las estribaciones más bajas del Eretza caen por el sur hacia el valle del Kadagua, donde mueren. Pero el atractivo de la gran mole no desaparece al perder altitud, sino que se transforma en otros elementos de la orografía que nos ofrecen sobradas razones para conocerlos. Entre ellos, los pliegues y barrancos que, formados por los regatos que nacen del monte, esconden sombríos e intrincados parajes de gran belleza.

El PR BI-105 nos ofrece un reconfortante recorrido junto al curso del arroyo Grazal, ruta que iniciamos y terminamos en Sodupe, tras conocer algunos de sus barrios, así como los secretos de la montaña más emblemática de la comarca.


                DISTANCIA: 8,9 km.
            DESNIVEL: 290 m.  (50-340)
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (2-3-0)
ITINERARIO: circular  Inicio y final: Barrio Iorgi (Sodupe)
            VIAS: Pistas de asfalto, cemento y piedrilla/tierra, senderos
           ACCESOS: En coche desde Bilbao, autovía dirección Balmaseda salida Sodupe. Tomar la BI-636 y seguir recto por BI-3651 hasta el barrio de Iorgi (aparcamiento a la derecha). Bizkaibus A-0651 (Balmaseda), A3342 (Artziniega), A3343 (Sodupe) y A3341 (Respaldiza), todas en Termibus. FEVE parada Sodupe (retroceder hasta Iorgi)
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia mapas 32-41




Inicio de la ruta en Iorgi
Llegando a Sodupe desde Bilbao, sin entrar en el casco urbano, nos encontramos en el barrio de Iorgi, donde tenemos un pequeño aparcamiento. Un panel informativo y una cruz de señales nos indican el inicio de la ruta del PR BI-105 Grazal erreka, también delimitada por las correspondientes marcas blanco-amarillas. Comenzamos la marcha retrocediendo unos 100 metros por la carretera, y junto a una casa recién restaurada, ya tenemos al lado el curso del arroyo que da nombre al itinerario.   

Vamos subiendo suavemente por un camino asfaltado, pasando junto a varios caseríos. El firme se va cubriendo de piedrilla, y llegamos a un paso canadiense y una primera bifurcación, donde un poste indica que hay que seguir por la izquierda. Como el PR es relativamente nuevo, todo está tan bien señalizado que nos sobran mapas y GPS, basta con seguir las marcas.

Paso canadiense y bifurcación
En el siguiente desvío hay que seguir por la derecha junto a una casita, para girar después a la derecha en una curva junto a otro panel informativo, y continuar bajo un frondoso arbolado de ribera donde destacan los avellanos. Dejamos por la izquierda una especie de depósito de aguas de piedra y cruzamos un puentecito de madera.

Poco después salimos a zona despejada junto a una especie de pequeña cantera. El camino sigue cómodo y recto, con unos bancos y varios carteles que informan sobre el encinar y la cercana cueva de los Champiñones. Junto a una barandilla de madera hay una caseta, y justo detrás un puentecillo de hierro. Aquí termina la pista, que ya era de gravilla y tierra, y nos adentramos en estrecha senda bajo un cerrado bosque, y siempre pegados al arroyo. Tras un pequeño tramo más abierto bajo un pinar, cruzamos una puerta y entramos en la zona más vistosa.

Esta parte del camino resulta enormemente atractiva: el regato va serpenteando entre piedras con verdín y hermosos helechos, esculpiendo a veces la roca, y siempre a la sombra. El senderito es estrecho y algo embarrado (ojo a las épocas de lluvia), pero muy entretenido. Lo cierto es que las fotos –hechas con un móvil rancio- no le hacen justicia a la belleza del entorno.



Tras una breve ascensión en línea recta, llegamos a otro puentecito de madera, donde las marcas nos dirigen hacia la izquierda. Pero, aunque parezca lo contrario, tenemos que seguir subiendo, ahora alejándonos del cauce fluvial. Pasamos una zona rocosa, una nueva puerta (hoy atravesaremos unas cuantas, de muy diversos formatos), y poco más adelante empezamos a descubrir algunos de esos gruesos troncos de castaños, de formas caprichosas y a veces fantasmagóricas, que siempre aparecen en las fotos.  

San Bartolomé en Lexarza
Desembocamos finalmente en un claro con una valla metálica a la derecha y otro camino que sigue subiendo, y giramos a la izquierda. Continuamos por la pista, que seguimos en dirección a un viejo caserío, hasta alcanzar el barrio de LEXARZA. Por encima hay otra casa y unos metros más adelante, la ermita de San Bartolomé. Es una construcción verdaderamente extraña pero interesante. Ni siquiera tiene cruz, pero creo que la ausencia será obra de gamberros, porque el mojón donde se indica el año 1.212 (nada menos) está también derribado, y tampoco está un cartel que he visto en alguna web. Todo este desaguisado era así al menos hace unos meses.

A nuestra espalda emerge el Eretza –que desde aquí no parece tan fiero- y por la izquierda asoma el Pico de la Cruz. Por la izquierda tenemos una impactante imagen del afilado perfil del Gallarraga, que parece inexpugnable, y que seguiremos viendo un buen rato.

Estrada
Seguimos unos metros de pista para abandonarla enseguida y tomar otro camino por la derecha. Algún sorprendente castaño más, y avanzamos después por una especie de corredoira (estrada) entre fincas y algunos pastos, para entrar en un nuevo pinar con pasillo herboso. Descendemos unos metros y pasamos una puerta manufacturada con paso lateral, hacia una curva con alguna vista parcial sobre el Eretza. Otra vez el camino parece descender directo hacia el pueblo, y otra vez las marcas nos dirigen por una desviación a la derecha.

Ahora vamos por sendero más estrecho, cerca de algunas granjas, pasando otras tres puertas (llevamos el recuento?) y un abrevadero que podría ser la fuente del Avellano. Ahora vamos terminando el retorno por la ladera Oeste del barranco (bordeando las estribaciones de Ganzabal), donde según el mapa se localizan efectivamente hasta siete fuentes, y así hemos ido cruzando sucesivas zonas más o menos embarradas producto de estas escorrentías.

Vista sobre el Gallarraga
Ahora empezamos a bordear la punta de esta elevación, y de inmediato tenemos Sodupe por la izquierda a la vista, siempre con el imponente Gallarraga al otro lado del valle, flanqueado por Aguilatos, Kiputxeta y algunas elevaciones menores. Parece que estamos muy cerca –aunque elevados bastantes metros-, pero empezamos a girar cada vez más hacia NW. El camino es sencillo y está marcado de forma que no hay posibilidad de error.

Alcanzamos así los primeros dos caseríos del barrio de GOIKURIA (o Goikouria), el primero Okarantza, de fachadas lustrosas y llenas de flores. Tras pasar junto a un corral, salimos a la carretera, que no es la general
Caseríos en Goikouria
sino un camino vecinal. En una placita hay nuevas señales y una fuente. Giramos a la izquierda, y por la derecha se divisa enseguida la ERMITA de San Pedro Apóstol de Goikouria, que podemos acercarnos a examinar.

En un tramo que se hace algo largo, pasado un lavadero y varias casas, nos adentramos ya en el mismo casco urbano de Sodupe, y por la derecha tenemos la estación de FEVE. De aquí al parking del barrio de Iorgi, donde hemos comenzado, habrá unos 500 metros en los que recorremos casi toda la longitud del pueblo.

En cosa de dos horas hemos hecho el itinerario completo, en el que habremos recorrido una parte muy interesante de las laderas que rodean esta parte de Sodupe. Una ruta entretenida y variada, de la que destacamos especialmente lo que es propiamente el recorrido junto al cauce del Grazal, absolutamente delicioso. Y, concluido el pateo, Sodupe se nos ofrece como pueblo bien acogedor que es, para nuestro habitual aperitivo après-marche. 

sábado, 27 de julio de 2013

Travesía de Sasiburu

La cordillera de Sasiburu discurre paralela al curso del Kadagua, como desprendiendose de la impresionante mole del Eretza, hasta morir suavemente en el municipio de Barakaldo. Sus sucesivas cimas apenas alcanzan los 500 metros, y el cordal señala la divisoria entre la localidad fabril y Alonsotegi. Pese a su modesta altitud, su privilegiado emplazamiento ofrece magníficas panorámicas sobre el Gran Bilbao, el barranco del Regato y el muy cercano Argalario, los montes de Triano y buena parte del macizo del Ganekogorta.

La travesía que exponemos es una clásica ruta montañera que, sin excesivo esfuerzo, recorre estas pequeñas cumbres, compartiendo la parte inicial con el tradicional trayecto de los romeros que desde Barakaldo se aproximan cada año a la ermita de Santa Águeda, situada en la falda de estas amables elevaciones. Parcialmente compartimos también el trazado del PR BI-101

            DISTANCIA: 13,2 kms 
DESNIVEL: 520 m. (40-560)  CENTENARIO (Arroletza y Ganeroitz)
DIFICULTAD: Media 12 (5-5-2)  Desnivel acumulado / Rampas del 20-30%
ITINERARIO: lineal  Inicio: Metro Cruces (Barakaldo)  Final: Lazkao-Zaramillo (Gueñes)
VIAS:  Urbanas, carretera, senderos y campo a través
ACCESOS: Ida: Metro Bilbao estación Cruces/Gurutzeta
                 Vuelta: Bizkaibus A3311, A3342 y A3342 parada Lazkao Km. 11
ENLACES CON Eretza, Peñas Blancas
Más info:
Guía cartográfica de Bizkaia mapas 24-32-33





            Antes de empezar hay que hacer un par de apuntes. Si uno mira el mapa y el perfil de aquí arriba puede tener la sensación de que estamos ante una versión bizkaitarra del Ironman. Nada más lejos. Estamos hablando de desniveles máximos de 400-500 metros, o sea, montecitos de dominguero. Y aunque haya muchos triangulitos amarillos, algunas de nuestras cimas son casi imperceptibles. Cierto que el sube-baja casi continuo nos hará sudar un poco, pero bueno, para eso estamos en un blog de senderismo, o cosa similar.

También habrá observado el lector despierto que ponemos ‘enlace con’ el Eretza, de lo que agudamente puede deducirse que el plato realmente fuerte del menú lo dejamos como opción, así que el conjunto queda de esta forma rebajado a algo muy asequible.

Y vamos ya con ello.

            Del asfalto al monte

Arrancamos de la plaza de Cruces en Barakaldo, justo al lado del hospital, lugar inmejorablemente comunicado por carretera, bus o Metro. Por un costado del edificio sanitario tomamos la calle La Paz, que emerge de debajo de la plaza, para cruzar la pasarela sobre la A-8. Junto a la rotonda que encontramos podemos distinguir un cartel color lila que indica hacia Santa Águeda (izquierda), por donde seguiremos.

Llegando a Basatxu
Tras una suave subida, el camino se bifurca y hay que tomar la vía que sigue por la derecha en dirección hacia Osalan, entre otras indicaciones. Seguimos subiendo y vemos un depósito de aguas gris por la derecha, con las primeras vistas sobre Bilbao y la ría. Junto al depósito hay otra bifurcación, donde tomamos el camino de la izquierda, con desnivel algo más pronunciado. Por aquí seguimos hacia sucesivas casas dispersas, ladeando con vistas a las estribaciones del Arroletza, que tenemos de frente. Llegamos así al barrio de Basatxu, junto a otro gran depósito verde, con un mojón del Camino de Santiago.

Accedemos a una carretera que cruza de izquierda a derecha. Desviandonos por la izquierda nos dirigiríamos hacia Santa Águeda y, dando un pequeño rodeo, enlazaríamos con nuestra ruta; pero vamos a
Inicio del sendero
buscar una alternativa más interesante. Prácticamente de frente según hemos llegado tenemos que buscar un senderito no muy visible (SENDERO) que se interna en el monte bajo arbolado, y por él seguiremos, ganando metros con suavidad mientras atajamos.

Tras el largo trayecto de asfalto, resulta reconfortante progresar por este caminillo más bien agreste y montañero, con el firme de roca pelada bastante resbaladiza, que avanza por lo que parece un lindero entre dos fincas. La subida es divertida aunque requiere cierto cuidado si el suelo está mojado. Desembocamos así en una pista de cemento que viene desde Santa Águeda, y que tomamos hacia la derecha, para continuar subiendo cómodamente. Ahora seguiremos el trazado de la entrada Arroletza.

Argalario y embalse de Gorostiza
Vamos describiendo una amplia curva por la ladera, con excelentes vistas, dejamos por la derecha un caserío y cruzamos un destartalado paso canadiense. Junto a una campita donde se suelen aparcar coches, el firme pasa a ser de piedrilla, y encontramos por la izquierda el sendero de tierra (DESVIO-1) que hay que tomar para abandonar el camino principal. La pista que dejamos irá recorriendo toda la sierra por su vertiente norte, a espaldas de las cimas, y nos la volveremos a encontrar bastante más tarde.

 
Pala del Arroletza y vista sobre la ría
Pasamos ya a zona verde en una especie de pasillo entre arbolado, y enseguida desembocamos en el collado de La Llana, al pie del Arroletza, la primera de las cumbres de la jornada, y quizá la que más esfuerzo nos va a requerir. Aquí nos reunimos con el trazado del PR BI-101, cuyas marcas nos acompañarán durante un buen rato. Junto a un poste con señales atacamos la larga rampa que, siguiendo los postes amarillos de un gaseoducto, se encamina a la cima. La pala, dividida en dos tramos, discurre a pleno sol y no da tregua, así que conviene llevarlo con calma y, como siempre decimos, buscar el ritmo adecuado a cada uno.


Cima
Una vez arriba, encontramos de frente una especie de misterioso cercado con un seto y unos bancos en su interior (un día haremos un catálogo de las cosas raras que vamos descubriendo) y por la derecha, sobre un pequeño roquedo, la cima con su buzón (ARROLETZA, 454 m.), y nuevas panorámicas que podemos admirar mientras recuperamos el resuello.


          A tachar cimas

Tomamos el senderito bien marcado que sigue en dirección Oeste, ladeando siempre con estupendas 
Tellitu
vistas y prácticamente en llano. Hay que estar atentos, porque una traza de sendero que sale por la izquierda nos conduce enseguida, y casi sin darnos cuenta, a la segunda cima (TELLITU, 458 m.) que, a falta de buzón, sólo cuenta con una especie de mugarri y un modestísimo cartelito. Aunque supera en unos metros al Arroletza, ni siquiera aparece en algunos mapas.

A partir de aquí tenemos un entretenido tobogán con varias subidas y bajadas, y la poderosa imagen del Ganeko y sus
Sasiburu frente al Ganeko
estribaciones norteñas siempre a nuestra izquierda, al otro lado del valle. El último de los repechos nos coloca directamente en la tercera minicumbre SASIBURU (459 m.), punto estratégico que merece unos minutos de atención. Unos metros bajo el mojón y el simpático buzón, encontramos una mesa de orientación que mira directamente al Kadagua y el Ganeko. Pero además, en la dirección que llevamos desde hace un rato (Oeste) podemos divisar el resto de la ruta montañera que nos espera, con todos sus hitos bien visibles, como en la foto:


La elevación que tenemos más próxima es el espolón rocoso de Ezpelarri, una airosa y solitaria cresta que parece incrustada en la ladera, unos 100 metros por debajo de donde estamos. Desde Sasiburu tiramos para abajo por la vía directa, sin camino, en un descenso potente entre algunos helechos, piedras y pequeño matorral. Sólo al final encontramos una trocha que nos facilita un poco la última parte de la bajada.   

Ezpelarri desde Sasiburu
Llegamos así a la base de las peñas, que hay que rodear para atacar la cima por el lado del valle (EZPELARRI, 362 M., también llamado Peña del Buitre).

VARIANTE: Lo cierto es que la cresta es bastante más vistosa desde la distancia que in situ, donde tampoco mejoramos las perspectivas que teníamos desde Sasiburu. Y considerando que la visita nos obliga a bajar primero y recuperar después esos 100 metros, de no ser que tengamos interés en coleccionar cimas, tampoco perderemos nada si nos saltamos ésta. En tal caso, en vez de descender desde Sasiburu en dirección a la peña (sur), lo haremos hacia el verde collado Salgeta (Oeste) que tenemos a la vista, con la pista que viene junto al cordal, tomando uno de sus brazos como en adelante se indica.

Desde Ezpelarri hay que tomar un muy visible sendero de tierra por el que remontar casi la totalidad de la altitud que hemos perdido desde Sasiburu. Por el lado contrario al de llegada descendemos un poco más para cruzar el arroyo Ezpelarri (a menos de 350 m.), con un abrevadero-bañera, y tomamos la nueva subida. A mitad de la ascensión hay una bifurcación (DESVIO-2), en la que tomamos el camino de la izquierda, que sube con más fuerza y recorta unos metros el recorrido.

Salimos así, tras un tramo más o menos duro, a la conocida pista que va bordeando toda la cordillera, y que habremos alcanzado directamente bajando de Sasiburu si no nos hemos acercado al espolón. En unos pocos metros abandonamos de nuevo el amplio camino para dirigirnos directamente hacia la ya visible cruz de
Cruz de Goikomendi y montes de Triano
Goikomendi. Por cierto, en la verde campa a su derecha se observan dos hoyos casi perfectamente circulares, como si procediesen del impacto de dos obuses.

En la zona conocida como el Copetillo, pasamos un cruce con el camino que sube desde Zamundi (DESVIO-3) y, casi en línea recta y siempre en dirección Oeste, superamos otra suave pendiente, pegada a una valla, y alcanzamos la blanca cruz (GOIKOMENDI, 391 m.), cuyo nombre correcto parece ser el de Humilladero (aunque la Cartografía de Bizkaia lo llama Karabiñabi). Puede que ni siquiera se trate de una cima como tal, pero es un lugar bien identificable por cualquiera que conozca la zona, y además nos ofrece muy hermosas vistas prácticamente en todas direcciones.

Peñas Blancas
De nuevo bajamos hacia la pista, que ahora cruzamos en dirección a un sendero terroso que se interna en el karst de Peñas Blancas, que tenemos de frente. El avance por el roquedo es sencillo y divertido, bien buscando los pasos más sencillos, o siguiendo algunas marcas amarillas que nos guían a través del lapiaz. El último tramo es algo más empinado y discurre mayoritariamente por la hierba. Justo antes de alcanzar el pequeño promontorio rocoso donde se ubica la cima, encontramos la profunda hendidura de una cueva, que también podemos explorar rodeandola por un costado para encontrar el acceso. Con cuidado de no dejarnos un tobillo en las grietas y surcos que se extienden por todas partes, llegamos así a la nueva cumbre (PEÑAS BLANCAS, 469 m.).

Ganeroitz, y para casa (o seguimos?)

Nos queda el postre: la subida al Ganeroitz por la vertiente oriental, una verde ladera que, sin variar el rumbo que llevamos todo el tiempo, tenemos a la vista, con arbolado por la izquierda y la pista, que continúa por la derecha… y que en cualquier momento podemos tomar como escapatoria si el trayecto se nos hace demasiado exigente.

De la cima de Peñas Blancas bajamos campo a través y cruzamos en perpendicular un camino para acometer el ascenso por la despejada rampa. Conviene tomarlo con tranquilidad, porque la pendiente ronda el 30%, y nos puede pesar la distancia y desnivel que ya llevamos encima. El perfil es algo más benévolo por el lado derecho, aunque por la izquierda, cerca de un vallado, encontraremos algo de sombra. Tras unos minutos de esforzada subida, atisbamos ya en lo alto el mojón, el lauburu y los buzones, con el Eretza emergiendo detrás en una imagen fantástica.

Hemos alcanzado la última cumbre del día (GANEROITZ, 560 m., también conocido como Apuko), asimismo con espectaculares panorámicas: el macizo del Ganeko por el sur, Argalario y los montes de Triano hacia el norte, gran parte de la ría y el Abra, y por supuesto, el hermano mayor, el Eretza, dominando el horizonte hacia el oeste.

Ganeroitz (Apuko)
VARIANTE: Aparte de la ruta que indicamos después, desde el Ganeroitz tenemos diversas opciones para terminar la marcha. Si queremos regresar al punto de partida, la más fácil es bajar a la pista que nos ha venido acompañando y, prácticamente en llano y faldeando toda la cordillera, volvemos sin esfuerzo al punto en que la abandonamos al principio (DESVIO-1) para regresar a Basatxu y de ahí a Barakaldo. O también, descendiendo la última rampa por el ligar de subida, tomar la pista que habíamos atravesado hasta el cruce de señales (DESVIO-3) y de ahí bajar a Alonsotegi por Zamundi (ver camino de vuelta en la entrada Peñas Blancas)

Aunque podemos deshacer la subida por el mismo trayecto para retomar la pista, atajaremos bastante descendiendo por la vertiente norteña. Según empezamos a bajar, vamos desviandonos hacia la izquierda hasta encontrar otra rampa herbosa que cae con pendiente muy pronunciada. Por ella seguimos, descendiendo vertiginosamente entre pequeños matojos y helechos, para salir nuevamente a la omnipresente pista, que ahora tomamos hacia la izquierda.

En unos minutos de suave descenso llegamos a un cruce (DESVIO-4), donde tomamos una pista de cemento por la izquierda. Ya en un tranquilo paseo llano, pasamos una solitaria casa, un pajar y una sima minera, para alcanzar el pequeño barrio de Saratxo, con su ermita de San Sebastián en una campita por la izquierda.

Ermita de San Sebastián en Saratxo
Atravesamos el barrio para salir a la carretera en una curva, y aquí tenemos que detenernos un momento. Normalmente, en este punto tomamos la carretera que desciende por la izquierda para, en cosa de 3 kms. alcanzar la carretera general donde finalizamos la ruta. Sin embargo, la última vez que estuvimos por allí, este acceso estaba cortado por obras, y no sabemos si era practicable a pie. Se había habilitado un desvío por la derecha, en ligera subida, que daba un rodeo algo mayor, aunque finalizaba en el mismo sitio. Así que, dependiendo del estado actual de esa vía, deberemos optar por uno u otro camino.

VARIANTE: Ahora sí, a los que se les haya quedado pequeño el trayecto, pueden resarcirse subiendo al Eretza, el boss de la zona, que hace de vértice entre la cordillerita que hemos recorrido y los montes de Triano. El camino empieza precisamente en la carretera nueva que acabamos de describir (subiendo por la derecha al salir de Saratxo) y está descrito en la entrada Eretza. Así que el que quiera algo de monte serio, éste es su momento.

Si se puede transitar por la carretera tradicional, el descenso es más directo; por la nueva la distancia es algo mayor, debiendo girar a la izquierda (siempre en bajada) en el primer cruce, y describiendo lazos más amplios. Finalmente los dos caminos se reúnen, para llegar a un cruce junto a unas casas, donde tiramos por la derecha para descender los últimos metros hasta la carretera general, donde damos por finalizada la ruta.

Frente al centro comercial Km. 11 está la parada del Bizkaibus o, si preferimos el tren, siguiendo unos 500 metros hacia la izquierda, llegamos a Zaramillo donde, además de encontrar algún bar, tenemos una parada de FEVE para volver a Bilbao.

La excursión es ideal para conocer toda esta agradable sierra de una tacada con un grado de esfuerzo muy asequible. Pero también para chulearnos con los colegas de que hemos hecho una travesía y coronado siete cumbres… aunque sin mencionar que estamos de vuelta en casa a la hora de comer.