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martes, 4 de diciembre de 2018

Bastelarra


El humedal de Saldropo es una planicie situada bajo las peñas de Atxuri, a escasa distancia del puerto de Barazar. Fue una vieja turbera formada por sedimentos vegetales, y hoy es un interesante ecosistema que reúne especies que tienen allí su hábitat natural. Partiendo del parking, cerca del Centro de Interpretación, es posible realizar un paseo circular alrededor del marjal, y es ése también punto de partida de rutas de diferente dificultad, incluida la que lleva a la cima del Gorbea por Dulau.

En esta ocasión tomamos este lugar como arranque de una ruta hacia uno de los múltiples escoltas del coloso vizcaíno-alavés. La línea montañosa que rodea al Gorbea marca la divisoria de aguas entre Cantábrico y Mediterráneo, y constituye también una importante barrera para los vientos húmedos del norte. Bastelarra se ubica en el extremo oriental de esta multiforme cadena, junto a sus vecinos Arralde y Eneabe, y desde allí domina una hermosa panorámica de muchas de las cimas del Parque Natural.  

            DISTANCIA: 7,8 km.
            DESNIVEL: 237 m. (627-864)
DIFICULTAD: Baja 5 (2-2-1) Rampas del 20-30%
            ITINERARIO (circular)  Inicio/Final: Saldropo (Barazar)
            VIAS: Pista de cemento y tierra, sendero
ACCESOS: En coche desde Bilbao, autopista A8 dirección Donostia-San Sebastián hasta salida hospital de Galdakano. Se toma la N-240 dirección Vitoria-Gasteiz, sin ninguna desviación, hasta el puerto de Barazar. Junto al restaurante, tomar desvío a la derecha (cartel de madera) sin ninguna desviación durante 1,5 kms. Bizkaibus A3925 Bilbao (Hurtado de Amezaga)-Ubide parada Barazar, y de ahí a pie hasta Saldropo.
TRACK: Wikiloc
            ENLACES CON Otzarreta
Más información:
https://www.mendiak.net/viewtopic.php?t=26245 (subida por el camino de vuelta)
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 64
IGN MTN-50 0087-Elorrio




Junto al humedal de Saldropo tenemos un espacio para aparcar cómodamente, y desde ahí mismo ya tenemos excepcionales vistas sobre Gorbea y Aldamin y, algo más al oeste, Lekanda. Aunque sería posible continuar en coche hasta Otzarreta (unos 2 kms. más adelante), iniciamos aquí la marcha para completar una circular y regresar por el lado contrario del humedal.

Lekanda desde Saldropo

Camino a Otzarreta
Avanzamos por tanto por la pista asfaltada por donde hemos llegado para al cabo de unos 500 metros tomar el desvío (derecha) indicado hacia Otzarreta. Esta parte del recorrido coincide con la que seguimos en su día hacia el hayedo (ver Enlace arriba), en dirección sur y por terreno despejado (y bastante concurrida con buen tiempo). Por la derecha atisbamos al fondo el alto de Bikotzgane y la corona rocosa de Garaigorta y, junto con la siempre dominante cumbre del Gorbea, pronto divisamos también (sur) nuestro objetivo, entre el contrafuerte rocoso de Arralde y la antenada cima de Eneabe.  

Hayedo
Como en 2 kms. desde el inicio –quizá algo más- llegamos a un pequeño aparcamiento junto al hayedo de Otzarreta. Es un lugar realmente mágico, en especial en otoño, cuando queda cubierto por un grueso manto de hojas, bajo las formas inverosímiles de las viejas hayas entre las que discurre el pequeño arroyo. Vamos, un paisaje de postal o, mejor aún, de calendario, que reúne a montones de paseantes y fotógrafos cada fin de semana. Como ya le dedicamos la entrada antes citada (Otzarreta) no nos detenemos más tiempo en este encantador paraje.

Por la pista
La pista asciende muy suavemente por la izquierda del hayedo y seguro que con bastante menos gente, y pronto encontramos un cartel que indica 5,7 kms. hasta Ubide. Tras haber ganado apenas 50 metros, llegamos a otro pequeño aparcamiento (Upete) donde se ve claro que debemos dejar la pista. Aquí hay que evitar confusiones, ignorando el camino que surge por la derecha para atravesar un prado, atravesar un paso en el vallado y tomar un sendero claramente marcado sobre la ladera. La subida es potente, entre helechos y argomas, una sendita reseca y a veces bastante cerrada, con una pendiente alrededor del 30% Las vistas que se van abriendo son soberbias: al fondo, detrás de Eneabe, se levantan las moles de la sierra de Aizkorri, a su izquierda Orixol e Ipizte, y todo el cordal de Anboto hasta Alluitz, que parece artificial de lo nítido que se ve con tiempo despejado. Siguen Saibi, Eskuagatx y la sierra de Aramotz, como digo todo absolutamente claro, diáfano, increíble.
 
Anboto
Parte final del sendero
El primer repecho nos coloca en un camino amplio y verde, que ofrece un sendero que sigue subiendo y debemos tomar. Aunque estamos atajando para evitar rodeos demasiado largos, tras el segundo tramo podemos tomar uno de esos pasillos que van ladeando, teniendo claro que a la primera oportunidad habrá que salirse por la derecha. Así encontramos un desvío marcado con dos cairns, que efectivamente trepa por la derecha para encaramarnos a zona abierta de verdes pastos. Ahora, además del impresionante conjunto anterior, vemos con claridad toda la zona llana de la que hemos partido, y ya volvemos a contemplar –mucho más de cerca- todo el impresionante cresterío desde Lekanda hasta el Gorbea.

Mirando a Alava desde la cima
Enseguida aparece también la muralla de Arralde. Vamos ganando metros suavemente por la campa y de golpe, estamos ya en el buzón (BASTELARRA, 864 m.). Una llegada más bien poco emocionante, pero ahora tenemos también una bonita vista hacia el sur, con la niebla todavía encajonada en los valles alaveses.

Gorbea, Aldamin y peñas de Atxuri










Arralde


Para la vuelta no necesitaremos muchas explicaciones. Hay que bajar hacia el collado que separa Bastelarra y su vecino Arralde, por donde discurre un camino amplio, y tomarlo a la derecha sin más. Pasamos primero junto al aparcamiento de Bastelarra y ya empezamos a bajar con fuerza. El descenso no tiene más interés que la vista de una cornisa rocosa de Atxuri, y pronto estamos de vuelta en Saldropo, contemplando primero el calero, y luego, junto a un segundo parking, el edificio del Centro de Interpretación.

Realmente, salvo que nos interesa mucho conocer el humedal, la parte más interesante del recorrido es la que discurre entre Otzarreta y la cima. Así que, aparte de posibles prejuicios montañeros, tampoco perderemos mucho si iniciamos la excursión en el mismo hayedo, o llegamos a él directamente desde Barazar. Ustedes mismos.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Garaigorta

La sierra de Mendigisa discurre de NW a SE, desde el valle de Orozko hacia las estribaciones del Gorbea, con diversas cimas secundarias colgando del Untzueta, la más relevante y norteña. Es una alineación afilada y relativamente abrupta y exigente, recorrido montañero bastante habitual que se inicia en cualquiera de sus extremos. El más sencillo es el alto de Bikotzgane, en la carretera que une Orozko y Artea.

Precisamente desde este punto iniciamos la ascensión a la primera de las cimas de la sierra, que se levanta a escasa distancia con un perfil calizo muy vistoso. Garaigorta guarda viejas leyendas de akelarres, ofrece excelentes vistas y una ascensión brevísima pero entretenida, una buena oportunidad para una excursión express.

              DISTANCIA: 3 km.      
DESNIVEL: 110 m. (553-662) 
DIFICULTAD: Ninguna (1-0-1) Dificultad de tránsito en el karst
            ITINERARIO (ida y vuelta)  Inicio y final: Alto de Bikotzgane (entre Orozko y Artea)
            VIAS: Sendero de tierra, karst
ACCESOS: De Bilbao a Orozko, autopista A-68 dirección Vitoria-Gasteiz salida Llodio-Orozko. Se toma la dirección a Orozko por la BI-2522 hasta Zubiaur, donde se toma la dirección a Ibarra y Artea. Seguir sin ninguna desviación por la BI-3513 hasta el alto de Bikotzgane (parking). Por Artea: A-8 dirección Donostia-San Sebastián hasta salida hospital de Galdakano. Se toma la N-240 dirección Vitoria-Gasteiz hasta Artea, y de aquí BI-3513 dirección Orozko hasta el alto.
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia Mapa 57
IGN MTN50-087-Elorrio


Perfil (subida) No hacer caso al pico, son cosas de Google Earth


Garaigorta, desde Bikotzgane
Aunque el acceso más habitual a esta cima es desde Ibarra (Orozko) siguiendo el PR BI-32, dejamos esa ruta para otra ocasión, e iniciamos la nuestra desde el alto de Bikotzgane, desde donde se tiene una perspectiva cercana y directa de la hermosa corona rocosa que culmina esta pequeña elevación. En el mismo alto tenemos un pequeño aparcamiento y una pequeña área de descanso con buenas vistas sobre todo hacia el norte.

Por la carretera tenemos que retroceder unos metros en dirección Orozko (sur), pasando por el cartel del alto (565 m.), y en unos pocos metros encontramos un desvío a la derecha, con una valla que hay que atravesar o, unos pasos más abajo, otro camino, más amplio y limpio, que también podemos tomar. Las dos opciones
Empieza el camino
se reúnen unos 30 metros más adelante, remontando muy suavemente entre repoblaciones de pinos, y ya con las primeras excepcionales vistas por la izquierda sobre Itxina y Oderiaga. Vamos bordeando una pequeña elevación previa quizá llamada Urdunbide, y enseguida tenemos a la vista el objetivo. Aunque habrá que perder unos metros, desde aquí apenas quedarán unos 100 para llegar a la cima, aunque desde abajo no está muy claro por dónde se podrá atacar esa especie de fortaleza rocosa.

Descendemos un poco hasta el collado de Adarro Atea y cruzamos un nuevo vallado con paso habilitado. Seguimos subiendo, siempre suavemente y con alguna vista sobre el Mandoia, y en unos minutos encontramos un cruce con tres caminos junto a un cartelito que pone ‘25’. Tomamos el sendero central, que sube más decididamente, con roca que aflora en el primer tramo, y tierra bastante resbaladiza. El sendero se va haciendo menos visible según vamos subiendo, y en el arbolado de la izquierda es fácil ver pastar animales.

Último tramo
Ya tenemos una perspectiva completa del camino que lleva desde los barrios de Orozko, con Gallartu en primer término y Urigoiti más arriba (derecha), hacia la muralla de Itxina. Ahora entramos ya en el lapiaz, con roca cada vez más abundante, por lo que hay que ir extremando las precauciones. Aunque hay alguna trazada –seguramente de la las propias cabras- no se puede fijar un itinerario claro, debiendo buscarse el paso más cómodo y evitar las hendiduras.

Seguimos superando como buenamente se puede la zona de rocas bastante afiladas, disfrutando con las inmensas vistas. No se llega a ver Gorbea, pero sí claramente la mayor parte del camino recorrido, y el área de descanso de BikotxGane, con el Murga por la izquierda. Al fondo, Anboto y a la izquierda las dos grandes masas de Eskuagatx y Leungane. Abajo queda el valle por el que discurre el Gesale hacia Zeberio. Así seguimos sin más hasta alcanzar la cima (GARAIGORTA, 662 m., también llamado Trangatx), con un pequeño buzón metálico por toda señal. Parece que hay una cima secundaria con otro buzón en forma de zeppelín, y siguiendo hacia el NW el cordal de Mendigisa, llegaríamos hasta el Untzueta.


Oderiaga y montes de Arno
Parece ser que este monte era también famoso por las leyendas y los aquelarres que se celebraban en sus laderas, como se cuenta en este artículo, que reúne historias realmente curiosas sobre el particular. A veces piensa uno si no viviremos en un país un poquito inquietante, porque allá por donde vayamos nos topamos con demonios, seres fantásticos, espíritus y magia de distinto signo.

Como ocurre con estos parajes calizos y algo tortuosos, aparte de circular con el debido cuidado, si la subida la hemos hecho por un trazado más o menos cómodo conviene fijar algunas referencias para la vuelta porque, aunque el lugar es bastante pequeño, en la bajada podemos complicarnos sin necesidad.

De vuelta a la carretera por el mismo camino de subida, justo al otro lado de la calzada arranca el sendero que nos lleva al muy cercano Pikubikotx, y por allí mismo podemos seguir el paseo, ahora mucho más tranquilo hacia la zona de Mendigana y Larreder, según lo que contamos en la entrada que pongo arriba (Enlaces).

sábado, 9 de junio de 2018

Lobantzu PR BI-34

Según avanzamos por la A68 en dirección sur, hacia Vitoria-Gasteiz o Burgos, una vez pasado Arakaldo nos emparejamos ya con el curso del río Altube y, en cuanto dejamos atrás el núcleo principal de Orozko, ya tenemos por la izquierda las sucesivas elevaciones que se desprenden del macizo central del Gorbea. La primera de ellas es Lobantzu (Lobanzo), un monte de silueta poco definida y cubierto de pinos que es el objetivo de esta excursión.

El sendero PR BI-34 recorre, en un trayecto circular, las laderas de Lobantzu enlazando varios de los pequeños barrios orozkoarras que salpican la zona. El paseo no presenta complicación y nos conduce por espacios naturales más bien poco frecuentados, y sin duda gratificantes.

               DISTANCIA: 10,1 km. 
DESNIVEL: 515 m. (170-683) 
DIFICULTAD: Media 9 (5-4-0)
            ITINERARIO (circular)  Inicio y final: Bº Beraza (Orozko)
            VIAS: Camino asfaltado, sendero, pista de tierra
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, autopista A68 dirección Vitoria-Gasteiz salida Llodio-Orozko. Se toma la BI-3513 en dirección Artea-Areatza y tomar el primer desvío a la derecha hasta el barrio de Beraza. , llegados a Ibarra, desvío derecha hacia Urigoiti. Bizkaibus A-3613 Bilbao (Bailén)-Orozko parada Beraza (a unos 200 m. del barrio), aunque no todos los autobuses llegan hasta Orozko (preguntar)
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia Mapa 56



Poco antes de alcanzar el barrio de Beraza encontramos un espacio para aparcar, una vez abandonada la BI-3513, lo que parece más adecuado que dejar el coche entre los caseríos. Lo de las casas por aquí es un escándalo: caseríos enormes de piedra, algunos soberbiamente restaurados, otros nuevos, con menos gracia, y otros viejísimos, pero todos impresionantes. Desde aquí ya tenemos buena vista sobre Arrola y Jesuri, a los que veremos durante buena parte del camino.

Caserío en Garai, con Untzueta al fondo
Nada más empezar, nos encontramos un desvío: iremos por la derecha (Antsauri, Garai) para volver por el lado contrario (San Miguel, Sendegi), siguiendo siempre el trazado del PR BI-34. Siempre por camino vecinal asfaltado, en el segundo cruce seguimos en dirección a GARAI (derecha), llegando así a un agroturismo, también asentado en un fantástico caserío. Seguimos subiendo moderadamente y dejamos un desvío a la derecha hacia Beteluri, siguiendo hacia Goiri. El camino pasa a ser de piedrilla, siguiendo ya por terreno completamente
Orozko, entre Untzueta y Ganeko (izda.)
despejado, con una bonita imagen del centro de Orozko, con la magnífica silueta de Untzueta a su espalda (y la inevitable y enorme cantera). Desde un poco más arriba ya vemos también el cordal de Kamaraka, Ganeko y Gallarraga. Tras un tramo algo inclemente, entramos en zona sombreada (casi siempre pinos) sin dejar de subir con pendiente moderada.

Tras subir cosa de 2 kms. desde Beraza, llegamos junto a un panel de entrada al Parque Natural del Gorbeia, acompañado de otro que se refiere a la avispa asiática, algo relativamente habitual por la zona. La pista
Atajo
describe después un larguísimo lazo de casi 1,5 kms., pero nosotros tomaremos un ATAJO (no estoy seguro de cuál de las dos opciones es la del PR), tirando por un sendero que arranca poco después del panel, para seguir después pegados a un vallado que queda por la derecha. Finalmente salimos de nuevo a la pista.

NOTA.- Por alguna misteriosa razón, los waypoints han desaparecido del track original, así que he tenido que poner a mano los que ha sido posible identificar. Lo cual quiere decir que a lo mejor su ubicación no es del todo exacta (o es más inexacta de lo habitual, vaya).

Junto a la valla
Otro medio kilómetro de pista y, siempre siguiendo las indicaciones de los postes, perfectamente colocados, llegamos a una curva con un talud fijado con grandes rocas, donde giramos a la derecha para, en un tramo similar al anterior, llegar a otra curva con una alambrada por la izquierda. Aquí tenemos que abandonar la pista por la izquierda (DESVIO-1) para ir remontando la ladera NW del Lobantzu, lo que se puede hacer por dentro del vallado (hay un paso con escalera) o por fuera. Yo recomendaría seguir siempre por el interior porque, aunque en principio parece bastante sucio de argomas, pronto empieza a ser más cómodo, mientras que por fuera hay que seguir campo a través, esquivando zarzas, oquedades y ramas. Con buenas vistas por la derecha primero sobre Jesuri-Arrola y luego sobre Sierra Salbada (espectacular), remontamos así unos 100 metros (520 a 620), en lo que es la parte menos amable de todo el recorrido.

Jesuri y Sta. María de Arrola
Por fin el vallado termina y regresamos al camino, que ahora es herboso y menos pendiente. Vamos describiendo una amplia curva, con una ladera arbolada y que se levanta por la izquierda hasta no muchos metros más. Después de unos cuantos minutos de bordear, en el punto que se ve en el track (DESVIO-CIMA) o en cualquier que nos parezca practicable, tenemos que tirar para arriba, sin camino, pero sin obstáculo de ningún tipo, girando ligeramente hacia la izquierda (Oeste, o sea, como hacia atrás), siendo obvio que vamos alcanzando la cota más alta. Y ¡voilà! allá aparece el pequeño buzón, que marca la cima de LOBANTZU (683 m.). Unos metros más allá hay un vértice geodésico, pero no hay vistas de ningún tipo, al menos hasta que se haga una tala en los alrededores. La verdad es que el PR no alcanza la cima sino que la bordea -o sea, que no abandona el camino. Pero, oiga, ya que estamos aquí tampoco nos vamos a privar.
 
Buzón

Collado Ubizar
Tampoco tiene dificultad volver al camino, porque lo tenemos a la derecha de la cima bordeando el tontor. Así recuperamos la pista, que ahora prácticamente llanea. Está claro que ya no habrá que subir más, y un cartelito indica 900 m. hasta Ubizar y 4 kms. de vuelta hasta San Miguel, o sea, prácticamente hasta el punto de partida. Por la derecha ya se atisba entre los árboles las cimas de Kolometa, Ubixeta y Oderiaga, y en unos minutos ya estamos en la conocida campa de UBIZAR (o también Urizar), con su pequeño aparcamiento.

Camino de bajada, con marcas
Desde aquí tomamos el camino que baja hacia la izquierda, y que parece haber sido remozado no hace mucho, con algunos tramos cementados. Pasamos una zona con tres fuentes consecutivas, y poco después tenemos por la izquierda las casas del barrio de Sendegi. Llegamos así a una nueva pista (DESVIO-2, antes marcada con cairns, ahora con poste de señales), y seguimos el PR hacia la izquierda (abajo). Poco más adelante encontramos otro claro desvío a la derecha (DESVIO-3), entre dos vallados, por el que continuamos. El descenso, por camino terroso, ofrece buena vista sobre la sierra de Mendigisa, y nos deposita en una agradable estrada bajo arbolado que desemboca en una nueva carreterilla que ya desciende de forma definitiva. Pasamos junto al pequeño barrio de Sugutxu, y llegamos a la ERMITA de San Miguel Arcángel de Mugarraga, un edificio de buenas dimensiones, con un bonito pórtico empedrado y una pequeña zona verde en la parte delantera.

De aquí en unos minutos estamos de nuevo en Beraza, habiendo completado este Pequeño Recorrido al que hemos añadido una nueva cima para los coleccionistas.

sábado, 24 de febrero de 2018

Atxulaur

En el sur del territorio de Bizkaia, escoltado por las grandes moles de Oderiaga y Gorbea, se encuentra el macizo kárstico de Itxina, biotopo protegido que asemeja a una meseta elevada sobre grandes murallas rocosas. Es uno de los espacios naturales más espectaculares de la montaña vasca, y sólo la contemplación de sus fantásticos paredones exteriores ya resulta impresionante.

En la siguiente excursión solamente nos asomaremos al interior de este mágico paisaje, penetrando por una puerta natural, utilizada durante siglos por pastores, leñadores o carboneros: el Ojo de Atxulaur, por el que, a decir de las leyendas, transitaron además ladrones, brujas y todo tipo de seres fantásticos. La aproximación desde el barrio de Urigoiti (Orozko) permite contemplar la fortaleza de Itxina durante todo el trayecto, hasta penetrar en su interior.  

            DISTANCIA:  9,20 km.
DESNIVEL: 665 m. (450-1117)
DIFICULTAD: Media 10 (6-3-1) Rampas del 30%
            ITINERARIO (ida y vuelta)  Inicio y final: Urigoiti (Orozko)
            VIAS: Pista de cemento y tierra, senderos, karst
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, autopista A68 dirección Vitoria-Gasteiz salida Llodio-Orozko. Se toma la BI-3513 en dirección Artea-Areatza y, llegados a Ibarra, desvío derecha hacia Urigoiti. (El Bizkaibus A-3613 nos deja en Ibarra, con lo que todavía faltan más de 3,5 kms. por carretera, o 2,5 por sendero hasta Urigoiti).
TRACK:
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapas 57-63
IGN MTN50-087




Vamos a admitir que esto de empezar la ruta a Atxulaur desde Urigoiti es una rareza: casi todos los itinerarios que encontramos en internet parten de Pagomakurre, lo que supone ahorrarse casi 400 metros de desnivel y un buen trecho de distancia. Así que avisados quedáis. A cambio, la alternativa que presentamos permite, entre otras cosas, conocer este montaraz barrio de Orozko. Realmente, una de las muchas gratificaciones que proporciona hacer ibilkat –ninguna económica- es conocer estos pequeños núcleos que se desparraman por las laderas de nuestros montes, lugares tranquilos, con vistas bellísimas y extraordinarios caseríos de todos los formatos. Sólo por eso merece la pena acometer estas excursiones. Pero, ya que estamos aquí, vamos a patear un poco.

Itxina, desde el principio
Unos metros más arriba del barrio encontramos un pequeño aparcamiento, con un cartel advirtiendo sobre la avispa asiática, pero ni por esas vamos a echarnos atrás (bueno, siempre que no nos ataque ninguna). Nada más empezar a andar, el camino se bifurca, y hay que tomar la pista de piedrilla de la izquierda (puede que por la derecha también se pueda ir), pasando junto a una especie de txabola con el rótulo Bidatxe, o algo asi. La pista tiene tramos de cemento, una pendiente a veces moderada y su único aliciente son las vistas que tenemos a ratos. La primera es la de las paredes de Itxina, que se yerguen, blancas e inexpugnables, por la derecha. A la espalda se va abriendo la perspectiva sobre los montes de Arno, donde enseguida se distingue el menhir de Kurtzegan y la cima del Kolometa. Por lo demás, el tramo resulta aburrido y algo duro. Se describe una amplia curva hacia el norte, y la panorámica por detrás se va abriendo hacia el valle del Nervión, Untzueta, Ganeko, o el cercano Garaigorta.

Vista atrás: Oderiaga y compañía
Pasamos un poste con señales del PR BI-33, ruta por los barrios de Orozko, y nos vamos poco a poco acercando a la muralla de Itxina. Aunque el camino no resulta demasiado atractivo, se compensa con la perspectiva, cada vez más cercana, de las paredes rocosas, aunque todavía no podemos contemplar bien las atxas. Cruzamos un vallado abierto con una aparatosa escalera lateral y, cuando llevamos unos 20 minutos de camino, un cartelito anuncia que falta una hora hasta Atxulaur –aunque será un poco menos.

Las Atxas
Ahora vamos a campo abierto con algunos espinos y rocas que afloran, un paisaje clásico de las zonas kársticas. Muchos metros más abajo podemos distinguir el área recreativa de Larreder, en la pista que lleva a Pagomakurre. Con un corto y duro repecho sobre cemento, la pista finaliza y entramos en un amplio pasto con algunos caballos. A falta de camino, aquí podemos seguir la rodada de coches, que conduce, sin dejar nunca de subir, hacia el lateral de un vallado. Seguimos en paralelo al cierre y ahora sí, las atxas son bien visibles, impresionantes, levantándose hasta casi los 1.000 metros, unos 300 por encima de donde nos encontramos.

Viejas hayas
Terminada la alambrada, recuperamos una senda estrecha y serpenteante, con un desnivel bastante más suave, y entramos en un hayedo. Aunque no tengo ni idea de hayas, estas que vemos no son las esplendorosas que podemos ver en Otzarreta o en Upo, trasmochas y con troncos enhiestos y firmes. Estas hayas parecen antiquísimas, sus ramas crecen en desorden y tienen enormes troncos, chatos y nudosos, vencidas muchas veces por el tiempo, tronchadas por la mitad, pero conservando vida en cualquier rincón. Y tampoco tienen el monopolio, sino que conviven con otros arbolitos de hoja caduca. El camino se ha vuelto más amable y mucho más bonito, una entretenida trocha a los pies mismos de la muralla de Itxina, y hemos dejado por la izquierda el camino que viene desde Pagomakurre, con un cartel tirado.

El Ojo, desde abajo

Último tramo
Pero ahora falta llegar al Ojo, que se encuentra cerca de una mancha de arbolado que se encarama hacia lo alto de la cresta, una ventanita que enseguida podemos distinguir.  Vemos un terraplén que sube recto hacia nuestro objetivo, pero lo dejamos para la vuelta, pasamos de largo la vertical del Ojo para describir una curva y acometer la subida por el flanco. Hay que llegar hasta un cairn en medio del camino y allí torcer a la derecha, para acometer la subida por un muy bonito y cómodo caminillo que va ladeando y ganando metros sin esfuerzo.

Ya sólo queda remontar la parte final por un senderito frontal y zigzagueante, y enseguida estamos en el OJO DE ATXULAUR, en cosa de 1:20 desde el inicio. El lugar es, desde fuera, una enorme puerta que invita al paseante a penetrar en Itxina, macizo emblemático de la montaña vasca y, como aquel, repleto de leyendas mágicas. Parece ser que el Ojo estaba custodiado por un toro de fuego o zezengorri, que era en realidad el alma en pena de un ladrón que guardaba allí sus botines. La puerta, una vez traspasada, pasa a ser, vista desde dentro, una espectacular ventana que nos ofrece una panorámica excepcional hacia el norte y Este, incluido naturalmente el Anboto.

Una vez alcanzado el objetivo, un sendero nos lleva a un cruce señalizado desde el que podemos explorar el atrayente entorno kárstico que tenemos a la vista, salpicado de pequeñas hoyas, calizas repartidas de forma caótica y mil
Por la cresta
recovecos que hacen de Itxina un laberinto delicioso, aunque nada recomendable con meteorología adversa. Pero como más adelante espero dedicarle una entrada específica, ahora nos dedicamos a otra cosa.

Por ejemplo, ya que estamos, una cosa sencilla que podemos hacer es encaramarnos a la cima que tenemos justo encima del arco. Aunque hay un camino más corto (y fácil), ya que estamos en el cruce lo que hacemos es girar a la derecha para ganar –poco a poco y con cuidado, como siempre en este tipo de lugares- la cresta rocosa que se extiende desde la muralla hacia dentro. Según ascendemos vamos retrocediendo
Atxulaur Haitza
hacia el Ojo, pero ahora por la parte alta, paralelos al sendero, guiados por un par de hitos. Así cresteando sobre roca relativamente sólida y sin hendiduras peligrosas en esta zona, encontramos el minúsculo buzón de ATXULAUR HAITZA o Atxulogana (1.117 m.), que está justo encima y a un lado de la puerta. Las vistas son por tanto las mismas, pero incluso más espectaculares.

Anboto al fondo
VARIANTE: Desde este punto cabe prolongar (y complicar bastante) la excursión en dirección oeste, continuando por la cresta hacia las cimas más sobresalientes de Urtutxe (como 1 km. por terreno abrupto) y el vertiginoso Axkorrigan, aunque ya estamos hablando de una ruta mucho más exigente que sobrepasa el alcance de nuestra pequeña excursión.

Urigoiti
Para la vuelta, como casi siempre, introducimos un par de pequeños cambios en la ruta. Primero, para bajar de nuevo hasta el Ojo, en vez de seguir la ruta anterior, tras retroceder unos metros desde la cima encontramos por la izquierda una sendita muy marcada que zigzaguea por la pendiente y nos conduce en un pispas hasta el arco rocoso. Desde ahí, optamos también por ignorar el sendero por el que llegamos y tiramos por la bajada directa, un poco a tumba abierta y con fuerte pendiente, por la que atajamos unos metros. Las dos posibilidades están en el track, así que cada uno elige lo que le apetezca para subir o bajar.  

jueves, 13 de abril de 2017

Zanburu

El municipio de Zeanuri es un poco el corazón de Bizkaia, situado en la cabecera del valle de Arratia, a la sombra del Gorbea. Sus barrios se encaraman a las laderas de ambos lados del río, y su identificación con el medio natural se explica fácilmente si consideramos la proximidad de los Parques Naturales de Urkiola y Gorbeia.

En esta ubicación, la vocación montañera resulta inevitable, en especial si se tiene en cuenta que, hasta que se abrió el acceso rodado hasta Pagomakurre (Areatza), la vía más habitual hacia el Gorbea partía precisamente desde Zeanuri. En ese camino tradicional encontramos, como un escalón en la subida al gigante, la pequeña cima de Zanburu, un monte de perfil atípico que ofrece excepcionales perspectivas. Hasta allí llegamos rememorando el inicio de aquellos viejos y largos trayectos que los montañeros recorrían hace décadas para alcanzar la deseada Cruz.

                DISTANCIA: 4,5 km. 
            DESNIVEL: 415 m. (380-794)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Baja 6 (4-1-1) Rampas del 30%
ITINERARIO  (ida y vuelta)  Inicio: Ermita de San Justo y San Pastor (Zeanuri)
            VIAS: Pista de tierra
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, autopista A8 dirección Donostia-San Sebastián salida 105 (Vitoria-Gasteiz) Se toma la N-240 dirección Vitoria-Gasteiz hasta Zeanuri. Nada más llegar al núcleo urbano, hay que tomar un desvío por la derecha señalizado como Otzerinmendi, y continuar en subida hasta la ermita de San Justo. Bizkaibus A3917 y A3927 hasta Zeanuri (parada Olabarri). Desde ahí, unos 2 kms. hasta la ermita.
TRACK:
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia Mapas 57-63



Ermita de San Justo
Antes de nada, tengo que confesar que esta excursión desde Zeanuri tiene algo muy especial, porque allí se encuentran las raíces de parte de mi familia. Es más, aunque el nombre de Otzerinmendi, de donde vamos a partir esta vez, tiene para mi un significado muy potente, en realidad esas raíces tienen su espacio natural casi enfrente, al otro lado del río, en el barrio de Altzusta. Así que hoy vamos por terreno que pisaron mis más queridos antepasados.

La ermita de San Justo y San Pastor, ya en pleno monte e inserta en un bien conservado robledal, entre mesas y barbacoas, es de proporciones sólidas, escasa altura y planta amplia, con un bonito enrejado de madera. Junto a ella hay una enorme fuente de piedra (Otzemendi, o sea, el mismo nombre) que recuerda un poco a la del Soldado en Arraiz, pero más grande. Un poco más abajo hay, tras un vallado, un calero y una txabola de carbonero. Parece que el calero se pone en funcionamiento una vez al año, coincidiendo con la fiesta de San Justo.

Inicio del camino
Tras la ermita (o mejor, en el lado de su fachada principal, porque está de espaldas a la carretera) hay tres caminos que suben: el de la izquierda, con una valla de madera; el de la derecha, una pista amplia con un paso canadiense; y el del centro, más bien un sendero, que cuesta un poco ver, con una especie de escaloncillos y un pequeño vallado. Los dos últimos tienen flechas que indican al Gorbea (el de la derecha) y también al Gorbea (por Topeta) el del centro, que es el que hay que coger (aunque bajaremos por el otro).

Para arriba
Nada más empezar tenemos ya una sendita bajo un frondoso arbolado, estrecha, empinada, y ligeramente embarrada –bueno, 'ligeramente' siempre que no haya llovido en los últimos días. Pasamos otro vallado abierto y seguimos, siempre en un entorno muy montañero y con una buena pendiente, que nunca se aleja mucho del 30%, y lo supera en numerosos tramos. Pronto nos situamos entre cierres de cuarteles de caza (Zanburu a la derecha, San Juan a la izquierda), mientras el caminillo sube y sube sin pausa. A la espalda tenemos la primera vista de las cumbres más al sur de la sierra de Legarmendi. Pasamos un tramo de cipresal y salimos a un pinar. Un cairn y unas marcas rojiblancas nos indican que, llegados a una pista, hay que cruzarla y seguir sendero por el otro lado. Seguimos la ascensión y giramos ligeramente a la derecha para acometer un pequeño llaneo, que nos coloca frente a otra pista (CRUCE). Otra señal y otro hito indican que también hay que cruzarla, y seguir de frente (bajando un par de metros) para continuar sendero.

Paso de Atxebagi
Pasamos un tramo de terreno más abierto y ya vemos que nos dirigimos a una especie de muro de roca, que son los escarpes de Zanburu, que desde aquí parecen inexpugnables. Otro trozo de apacible pinar y de nuevo marcas y cairns nos dirigen hacia el paso de ATXEBAGI, otro de los puntos míticos del montañismo de Bizkaia. Lo que haremos en realidad es encaramarnos en lo alto de uno de los resaltes que forman esta pared, y avanzaremos sobre él para acceder a la meseta superior.

El lugar no representa ningún peligro en absoluto, porque es amplio (cerca de dos metros) y tampoco tiene prácticamente patio. Un cortafuegos nos permite una primera vista sobre Zeanuri y los montes hacia el NE, pero no es nada comparado con lo que veremos. Efectivamente, ganamos unos metros hacia un vallado con paso lateral, y ahí tenemos ya un panorama espléndido: todo el valle de Arratia a nuestros pies, con Legarmendi-Aramotz casi al completo, Urrekoataxa, Errialtabaso y Saibi, y Anboto más hacia el SE.

Aldamin y Gorbea
De Atxebagi (Atxebarri en el mapa del Gorbea) salimos a la meseta que decía antes, porque este Zanburu es un monte chato, con una especie de planicie kárstica en su parte superior. La cosa es así: con la poderosa imagen de Lekanda hacia el sur, estamos en una zona llana de carácter mixto, con calizas salpicadas sobre el verde. Aquí y allá crecen algunos árboles, predominantemente espinos. En las zonas más rocosas hay que tener cuidado con las grietas, que pueden quedar semiocultas. La orientación general es que hay que seguir rumbo SSE, intentando no perder el sentido del cortado, bordeándolo siempre. Y la otra norma sería procurar ir siempre por el terreno más fácil, limpio y sólido, que normalmente nos llevará en la buena dirección (ojo a las cacas de animales, que también marcan terreno estable, evitando hendiduras que pueden quedar cubiertas por la hojarasca).

Parte final del karst
Vamos viendo algunos cairns, pero no es fácil seguir un trazado concreto, aunque la cosa tampoco tiene complicación si no nos metemos en sitios raros. Algo más incómodo es a partir de una solitaria haya, al hacerse más abundantes las rocas, algunas de las cuales se diría que son artificiales. El terreno es aquí más intrincado, pero enseguida alcanzamos la cota más elevada. El acceso a la cima (ZANBURU, 794 m.) es donde tenemos que tener más cuidado, porque está llena de grietas profundas.  Hay un buzón y una cruz con una especie de escudo metálico, y las vistas son fantásticas. Tenemos a los pies el valle de Arratia entero y Zeanuri con sus barrios, las vistas anteriores hacia el Este, y Gorbea y Lekanda hacia el sur, con una vista en chaflán sobre los cantiles que cierran el barranco de Lanbreabe.

Cima sobre el valle de Arratia




Lekanda












Vista sobre el barranco

Para la vuelta, misma operación, siempre bordeando el cantil, y prestando atención para no saltarnos el paso. Por cierto, que siguiendo esta orientación siempre hacia el Oeste llegaríamos a Pagomakurre, para tomar la normal hacia Arraba y Gorbea. Una vez descendidos de la meseta, deshacemos el camino hasta el CRUCE anterior. Aquí podemos simplemente deshacer el camino de subida, o podemos variar, tomando la pista principal hacia la izquierda. Así, la bajada es mucho más suave –y larga-, discurriendo por una especie de pista forestal en la que vamos dejando sucesivos desvíos. Después de un par de amplias curvas, pasamos junto a una caseta y accedemos finalmente a San Justo.

Es una cima extraña este Zanburu, poco visible o hasta insignificante por sí misma, pero con unas panorámicas excepcionales, y el sabor montañero de las viejas rutas, ahora casi abandonadas, y que desde luego merecen conocerse.