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martes, 4 de diciembre de 2018

Bastelarra


El humedal de Saldropo es una planicie situada bajo las peñas de Atxuri, a escasa distancia del puerto de Barazar. Fue una vieja turbera formada por sedimentos vegetales, y hoy es un interesante ecosistema que reúne especies que tienen allí su hábitat natural. Partiendo del parking, cerca del Centro de Interpretación, es posible realizar un paseo circular alrededor del marjal, y es ése también punto de partida de rutas de diferente dificultad, incluida la que lleva a la cima del Gorbea por Dulau.

En esta ocasión tomamos este lugar como arranque de una ruta hacia uno de los múltiples escoltas del coloso vizcaíno-alavés. La línea montañosa que rodea al Gorbea marca la divisoria de aguas entre Cantábrico y Mediterráneo, y constituye también una importante barrera para los vientos húmedos del norte. Bastelarra se ubica en el extremo oriental de esta multiforme cadena, junto a sus vecinos Arralde y Eneabe, y desde allí domina una hermosa panorámica de muchas de las cimas del Parque Natural.  

            DISTANCIA: 7,8 km.
            DESNIVEL: 237 m. (627-864)
DIFICULTAD: Baja 5 (2-2-1) Rampas del 20-30%
            ITINERARIO (circular)  Inicio/Final: Saldropo (Barazar)
            VIAS: Pista de cemento y tierra, sendero
ACCESOS: En coche desde Bilbao, autopista A8 dirección Donostia-San Sebastián hasta salida hospital de Galdakano. Se toma la N-240 dirección Vitoria-Gasteiz, sin ninguna desviación, hasta el puerto de Barazar. Junto al restaurante, tomar desvío a la derecha (cartel de madera) sin ninguna desviación durante 1,5 kms. Bizkaibus A3925 Bilbao (Hurtado de Amezaga)-Ubide parada Barazar, y de ahí a pie hasta Saldropo.
TRACK: Wikiloc
            ENLACES CON Otzarreta
Más información:
https://www.mendiak.net/viewtopic.php?t=26245 (subida por el camino de vuelta)
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 64
IGN MTN-50 0087-Elorrio




Junto al humedal de Saldropo tenemos un espacio para aparcar cómodamente, y desde ahí mismo ya tenemos excepcionales vistas sobre Gorbea y Aldamin y, algo más al oeste, Lekanda. Aunque sería posible continuar en coche hasta Otzarreta (unos 2 kms. más adelante), iniciamos aquí la marcha para completar una circular y regresar por el lado contrario del humedal.

Lekanda desde Saldropo

Camino a Otzarreta
Avanzamos por tanto por la pista asfaltada por donde hemos llegado para al cabo de unos 500 metros tomar el desvío (derecha) indicado hacia Otzarreta. Esta parte del recorrido coincide con la que seguimos en su día hacia el hayedo (ver Enlace arriba), en dirección sur y por terreno despejado (y bastante concurrida con buen tiempo). Por la derecha atisbamos al fondo el alto de Bikotzgane y la corona rocosa de Garaigorta y, junto con la siempre dominante cumbre del Gorbea, pronto divisamos también (sur) nuestro objetivo, entre el contrafuerte rocoso de Arralde y la antenada cima de Eneabe.  

Hayedo
Como en 2 kms. desde el inicio –quizá algo más- llegamos a un pequeño aparcamiento junto al hayedo de Otzarreta. Es un lugar realmente mágico, en especial en otoño, cuando queda cubierto por un grueso manto de hojas, bajo las formas inverosímiles de las viejas hayas entre las que discurre el pequeño arroyo. Vamos, un paisaje de postal o, mejor aún, de calendario, que reúne a montones de paseantes y fotógrafos cada fin de semana. Como ya le dedicamos la entrada antes citada (Otzarreta) no nos detenemos más tiempo en este encantador paraje.

Por la pista
La pista asciende muy suavemente por la izquierda del hayedo y seguro que con bastante menos gente, y pronto encontramos un cartel que indica 5,7 kms. hasta Ubide. Tras haber ganado apenas 50 metros, llegamos a otro pequeño aparcamiento (Upete) donde se ve claro que debemos dejar la pista. Aquí hay que evitar confusiones, ignorando el camino que surge por la derecha para atravesar un prado, atravesar un paso en el vallado y tomar un sendero claramente marcado sobre la ladera. La subida es potente, entre helechos y argomas, una sendita reseca y a veces bastante cerrada, con una pendiente alrededor del 30% Las vistas que se van abriendo son soberbias: al fondo, detrás de Eneabe, se levantan las moles de la sierra de Aizkorri, a su izquierda Orixol e Ipizte, y todo el cordal de Anboto hasta Alluitz, que parece artificial de lo nítido que se ve con tiempo despejado. Siguen Saibi, Eskuagatx y la sierra de Aramotz, como digo todo absolutamente claro, diáfano, increíble.
 
Anboto
Parte final del sendero
El primer repecho nos coloca en un camino amplio y verde, que ofrece un sendero que sigue subiendo y debemos tomar. Aunque estamos atajando para evitar rodeos demasiado largos, tras el segundo tramo podemos tomar uno de esos pasillos que van ladeando, teniendo claro que a la primera oportunidad habrá que salirse por la derecha. Así encontramos un desvío marcado con dos cairns, que efectivamente trepa por la derecha para encaramarnos a zona abierta de verdes pastos. Ahora, además del impresionante conjunto anterior, vemos con claridad toda la zona llana de la que hemos partido, y ya volvemos a contemplar –mucho más de cerca- todo el impresionante cresterío desde Lekanda hasta el Gorbea.

Mirando a Alava desde la cima
Enseguida aparece también la muralla de Arralde. Vamos ganando metros suavemente por la campa y de golpe, estamos ya en el buzón (BASTELARRA, 864 m.). Una llegada más bien poco emocionante, pero ahora tenemos también una bonita vista hacia el sur, con la niebla todavía encajonada en los valles alaveses.

Gorbea, Aldamin y peñas de Atxuri










Arralde


Para la vuelta no necesitaremos muchas explicaciones. Hay que bajar hacia el collado que separa Bastelarra y su vecino Arralde, por donde discurre un camino amplio, y tomarlo a la derecha sin más. Pasamos primero junto al aparcamiento de Bastelarra y ya empezamos a bajar con fuerza. El descenso no tiene más interés que la vista de una cornisa rocosa de Atxuri, y pronto estamos de vuelta en Saldropo, contemplando primero el calero, y luego, junto a un segundo parking, el edificio del Centro de Interpretación.

Realmente, salvo que nos interesa mucho conocer el humedal, la parte más interesante del recorrido es la que discurre entre Otzarreta y la cima. Así que, aparte de posibles prejuicios montañeros, tampoco perderemos mucho si iniciamos la excursión en el mismo hayedo, o llegamos a él directamente desde Barazar. Ustedes mismos.

jueves, 13 de abril de 2017

Zanburu

El municipio de Zeanuri es un poco el corazón de Bizkaia, situado en la cabecera del valle de Arratia, a la sombra del Gorbea. Sus barrios se encaraman a las laderas de ambos lados del río, y su identificación con el medio natural se explica fácilmente si consideramos la proximidad de los Parques Naturales de Urkiola y Gorbeia.

En esta ubicación, la vocación montañera resulta inevitable, en especial si se tiene en cuenta que, hasta que se abrió el acceso rodado hasta Pagomakurre (Areatza), la vía más habitual hacia el Gorbea partía precisamente desde Zeanuri. En ese camino tradicional encontramos, como un escalón en la subida al gigante, la pequeña cima de Zanburu, un monte de perfil atípico que ofrece excepcionales perspectivas. Hasta allí llegamos rememorando el inicio de aquellos viejos y largos trayectos que los montañeros recorrían hace décadas para alcanzar la deseada Cruz.

                DISTANCIA: 4,5 km. 
            DESNIVEL: 415 m. (380-794)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Baja 6 (4-1-1) Rampas del 30%
ITINERARIO  (ida y vuelta)  Inicio: Ermita de San Justo y San Pastor (Zeanuri)
            VIAS: Pista de tierra
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, autopista A8 dirección Donostia-San Sebastián salida 105 (Vitoria-Gasteiz) Se toma la N-240 dirección Vitoria-Gasteiz hasta Zeanuri. Nada más llegar al núcleo urbano, hay que tomar un desvío por la derecha señalizado como Otzerinmendi, y continuar en subida hasta la ermita de San Justo. Bizkaibus A3917 y A3927 hasta Zeanuri (parada Olabarri). Desde ahí, unos 2 kms. hasta la ermita.
TRACK:
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia Mapas 57-63



Ermita de San Justo
Antes de nada, tengo que confesar que esta excursión desde Zeanuri tiene algo muy especial, porque allí se encuentran las raíces de parte de mi familia. Es más, aunque el nombre de Otzerinmendi, de donde vamos a partir esta vez, tiene para mi un significado muy potente, en realidad esas raíces tienen su espacio natural casi enfrente, al otro lado del río, en el barrio de Altzusta. Así que hoy vamos por terreno que pisaron mis más queridos antepasados.

La ermita de San Justo y San Pastor, ya en pleno monte e inserta en un bien conservado robledal, entre mesas y barbacoas, es de proporciones sólidas, escasa altura y planta amplia, con un bonito enrejado de madera. Junto a ella hay una enorme fuente de piedra (Otzemendi, o sea, el mismo nombre) que recuerda un poco a la del Soldado en Arraiz, pero más grande. Un poco más abajo hay, tras un vallado, un calero y una txabola de carbonero. Parece que el calero se pone en funcionamiento una vez al año, coincidiendo con la fiesta de San Justo.

Inicio del camino
Tras la ermita (o mejor, en el lado de su fachada principal, porque está de espaldas a la carretera) hay tres caminos que suben: el de la izquierda, con una valla de madera; el de la derecha, una pista amplia con un paso canadiense; y el del centro, más bien un sendero, que cuesta un poco ver, con una especie de escaloncillos y un pequeño vallado. Los dos últimos tienen flechas que indican al Gorbea (el de la derecha) y también al Gorbea (por Topeta) el del centro, que es el que hay que coger (aunque bajaremos por el otro).

Para arriba
Nada más empezar tenemos ya una sendita bajo un frondoso arbolado, estrecha, empinada, y ligeramente embarrada –bueno, 'ligeramente' siempre que no haya llovido en los últimos días. Pasamos otro vallado abierto y seguimos, siempre en un entorno muy montañero y con una buena pendiente, que nunca se aleja mucho del 30%, y lo supera en numerosos tramos. Pronto nos situamos entre cierres de cuarteles de caza (Zanburu a la derecha, San Juan a la izquierda), mientras el caminillo sube y sube sin pausa. A la espalda tenemos la primera vista de las cumbres más al sur de la sierra de Legarmendi. Pasamos un tramo de cipresal y salimos a un pinar. Un cairn y unas marcas rojiblancas nos indican que, llegados a una pista, hay que cruzarla y seguir sendero por el otro lado. Seguimos la ascensión y giramos ligeramente a la derecha para acometer un pequeño llaneo, que nos coloca frente a otra pista (CRUCE). Otra señal y otro hito indican que también hay que cruzarla, y seguir de frente (bajando un par de metros) para continuar sendero.

Paso de Atxebagi
Pasamos un tramo de terreno más abierto y ya vemos que nos dirigimos a una especie de muro de roca, que son los escarpes de Zanburu, que desde aquí parecen inexpugnables. Otro trozo de apacible pinar y de nuevo marcas y cairns nos dirigen hacia el paso de ATXEBAGI, otro de los puntos míticos del montañismo de Bizkaia. Lo que haremos en realidad es encaramarnos en lo alto de uno de los resaltes que forman esta pared, y avanzaremos sobre él para acceder a la meseta superior.

El lugar no representa ningún peligro en absoluto, porque es amplio (cerca de dos metros) y tampoco tiene prácticamente patio. Un cortafuegos nos permite una primera vista sobre Zeanuri y los montes hacia el NE, pero no es nada comparado con lo que veremos. Efectivamente, ganamos unos metros hacia un vallado con paso lateral, y ahí tenemos ya un panorama espléndido: todo el valle de Arratia a nuestros pies, con Legarmendi-Aramotz casi al completo, Urrekoataxa, Errialtabaso y Saibi, y Anboto más hacia el SE.

Aldamin y Gorbea
De Atxebagi (Atxebarri en el mapa del Gorbea) salimos a la meseta que decía antes, porque este Zanburu es un monte chato, con una especie de planicie kárstica en su parte superior. La cosa es así: con la poderosa imagen de Lekanda hacia el sur, estamos en una zona llana de carácter mixto, con calizas salpicadas sobre el verde. Aquí y allá crecen algunos árboles, predominantemente espinos. En las zonas más rocosas hay que tener cuidado con las grietas, que pueden quedar semiocultas. La orientación general es que hay que seguir rumbo SSE, intentando no perder el sentido del cortado, bordeándolo siempre. Y la otra norma sería procurar ir siempre por el terreno más fácil, limpio y sólido, que normalmente nos llevará en la buena dirección (ojo a las cacas de animales, que también marcan terreno estable, evitando hendiduras que pueden quedar cubiertas por la hojarasca).

Parte final del karst
Vamos viendo algunos cairns, pero no es fácil seguir un trazado concreto, aunque la cosa tampoco tiene complicación si no nos metemos en sitios raros. Algo más incómodo es a partir de una solitaria haya, al hacerse más abundantes las rocas, algunas de las cuales se diría que son artificiales. El terreno es aquí más intrincado, pero enseguida alcanzamos la cota más elevada. El acceso a la cima (ZANBURU, 794 m.) es donde tenemos que tener más cuidado, porque está llena de grietas profundas.  Hay un buzón y una cruz con una especie de escudo metálico, y las vistas son fantásticas. Tenemos a los pies el valle de Arratia entero y Zeanuri con sus barrios, las vistas anteriores hacia el Este, y Gorbea y Lekanda hacia el sur, con una vista en chaflán sobre los cantiles que cierran el barranco de Lanbreabe.

Cima sobre el valle de Arratia




Lekanda












Vista sobre el barranco

Para la vuelta, misma operación, siempre bordeando el cantil, y prestando atención para no saltarnos el paso. Por cierto, que siguiendo esta orientación siempre hacia el Oeste llegaríamos a Pagomakurre, para tomar la normal hacia Arraba y Gorbea. Una vez descendidos de la meseta, deshacemos el camino hasta el CRUCE anterior. Aquí podemos simplemente deshacer el camino de subida, o podemos variar, tomando la pista principal hacia la izquierda. Así, la bajada es mucho más suave –y larga-, discurriendo por una especie de pista forestal en la que vamos dejando sucesivos desvíos. Después de un par de amplias curvas, pasamos junto a una caseta y accedemos finalmente a San Justo.

Es una cima extraña este Zanburu, poco visible o hasta insignificante por sí misma, pero con unas panorámicas excepcionales, y el sabor montañero de las viejas rutas, ahora casi abandonadas, y que desde luego merecen conocerse. 

jueves, 12 de enero de 2017

Altungana

Entre los altos de Barazar y Dima, Altungana es una de las primeras elevaciones que escoltan al Gorbea por el norte. Su privilegiada ubicación permite espléndidas panorámicas, no sólo hacia el gigante y sus vecinos, sino hacia el norte, siguiendo el valle de Arratia, hasta el propio Cantábrico.

La ascensión es un corto paseo, sin ninguna dificultad, que permite algunas variantes por caminos madereros y excelentes perspectivas de las montañas y valles de la zona central de Bizkaia.

                DISTANCIA: 4,4 km. 
            DESNIVEL: 165 m. (601-765) CENTENARIO
DIFICULTAD: Ninguna 2 (1-1-0)
ITINERARIO  (ida y vuelta)  Inicio y final: Alto de Barazar
            VIAS: Senderos de tierra
ACCESOS: En coche, desde Bilbao, autopista A8 dirección Donostia, hasta salida Vitoria-Gasteiz N-240. Se recorre todo lo largo el valle de Arratia, siempre en dirección Vitoria-Gasteiz, hasta el alto de Barazar, donde hay espacio de sobra para aparcar.
TRACK: Wikiloc
Más información:
Cartografía de Bizkaia Mapa 64
IGN MTN-50-87-Elorrio
  




Entre pinares
Según llegamos desde Bilbao al alto de Barazar, tenemos que dejar el coche junto al hotel-restaurante que hay a la izquierda. Nos alejamos de la carretera junto a una extraña y solitaria tapia, y tomamos el de la izquierda de los dos caminos posibles. Bordeamos un sólido vallado, giramos a la izquierda y cruzamos un paso canadiense.

De inmediato nos internamos en un cómodo camino de tierra que primero sigue entre coníferas y luego empieza a subir muy suavemente para continuar entre pinos. Realmente, haremos casi todo el recorrido por zona de explotaciones forestales. Vamos subiendo todo el tiempo hasta una bifurcación frente a un vallado, donde tiramos a la izquierda. Ahora daremos un amplio rodeo a esta finca a cielo abierto, con las primeras (preciosas) imágenes del Gorbea, Aldamin y Lekanda.

Gorbea y Lekanda
Con un prado por la derecha y helechos pequeños por la izquierda, tenemos a la vista el embalse de Undurraga cerca del núcleo principal de Zeanuri, con Untzueta y el Ganeko cerrando un formidable paisaje, mientras por la derecha (Este) ya asoma la cordillera de Aramotz-Legarmendi. El camino baja suavemente durante unos minutos y pronto descubrimos el inconfundible perfil de Anboto. Estamos bordeando el alto de Zubilarra, que forma una especie de pequeño cordal que une Barazar con nuestra cima. Llegamos así a un collado con otra bifurcación, donde tomamos el camino de la
Último tramo
izquierda (como casi siempre, el que más sube). Ahora nos hemos internado en un nuevo bosque, y la cima se presiente muy cercana. Podemos también atajar fuera de camino, tirando todo tieso para arriba, cruzando una vieja pista colonizada por la hierba que avanza en un amplio zigzag. Poco antes de dar con un cipresal, encontramos un sendero que va en la dirección correcta.


Llegando a la cima
Así, en unos pocos minutos nos aparece ya a la vista el mojón cimero. La cumbre (ALTUNGANA, 765 m. aunque el buzón parece que pone 705) está en una campita, cuya principal virtud son justamente las increíbles vistas: hacia el norte, los ya citados Untzueta y Ganeko, el valle de Arratia, Mandoia, el precioso peñasco de Urrekoatxa, y al fondo, el mar, a más de 50 kms. de distancia. Pero eso no es nada: por el Este, Legarmendi, Errialtabaso, y girando hacia el sur, primero Saibi (el Parque Natural de Urkiola está bastante cerca) y luego el cresterío de Alluiz y Anboto. Y para finalizar, claro está, Gorbea y sus vecinos. Una pasada de panorámica que merecería una rosa de los vientos o un panel. Muy cerca se encuentra una especie de cima gemela que en algunos mapas aparece como ‘Altun’, con lo que parece sean las zapatas de alguna torreta ya desaparecida.

Sierra de Aramotz y Errialtabaso
De nuevo el Gorbea
Tras la breve ascensión, podemos variar el camino de vuelta, para lo cual debemos tirar hacia la izquierda, por una sendita que desciende y aparentemente ataja. Dejamos una solitaria casa por la izquierda (también podríamos seguir junto a ella, dando un rodeo más largo), y podemos atravesar el bosque para dar con un nuevo camino. Accedemos a él superando un pequeño talud, y tiramos hacia la
derecha. Unos minutos después continuamos junto a un pinar donde –a falta de otras emociones, que realmente el camino no las tiene- tuvimos la oportunidad de contemplar un grupo de buitres papeándose algún animal que había pasado a mejor vida. La verdad es que para quienes no estamos acostumbrados a estas cosas, impresiona ver estos bichos enormes, a escasa distancia, en plena acción de avituallamiento.
Camino de vuelta

Enseguida recuperamos el camino de subida, y por él regresamos sin más a nuestro punto de partida, completando una excursión cortita y supercómoda, que merece la pena por las excepcionales vistas sobre buena parte de los montes más sobresalientes de Bizkaia. 

viernes, 14 de octubre de 2016

Gorbea

Pocas cosas quedan por decir del Gorbea, cumbre de Bizkaia y Alava, y por eso mismo uno de los montes más transitados de nuestro territorio. Su famosa cruz está en canciones del repertorio popular, y alcanzar su cima es quizá una de las aspiraciones de cualquier aficionado a recorrer nuestras pequeñas montañas. Así que tampoco podía faltar en este modesto catálogo para senderistas locales.

Desde que hace ya unos cuantos años se abrió el acceso rodado hasta Pagomakurre (Areatza), es éste el punto de inicio más concurrido de los muchos que conducen a nuestro gigante provincial. Desde este lugar emprendemos la marcha que, siempre en buena compañía, nos llevará hacia la cima más importante de Bizkaia. Una excursión por paisajes que no olvidaremos y que, con un pequeño esfuerzo, resulta asequible para cualquier aficionado.

                DISTANCIA: 12,6 km.  
            DESNIVEL: 610 m. (870-1482)  CENTENARIO / TECHO MUNICIPAL (Zeanuri)
DIFICULTAD: Media 12 (6-5-1) Rampas del 30%
ITINERARIO  (ida y vuelta)  Inicio y final: Pagomakurre (Areatza)
            VIAS: Pista de tierra, senderos, campo a través
ACCESOS: En coche, desde Bilbao, autopista A8 dirección Donostia, hasta salida Vitoria-Gasteiz N-240. Se pasa Lemoa y Artea, y en Areatza se toma a la derecha la desviación señalizada al Parque Natural del Gorbeia. En 6 kms. se pasa el área de Larreder y en 2 más se llega a Pagomakurre.
ENLACES CON Arraba  
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 63
Mapa IGN MTN-50-87-Elorrio


Perfil (ida)

Puede el lector empezar en plan oiga, pero esto no es un blog de rutas para hacer en una mañana? Pues efectivamente, no nos hemos columpiado. Sin necesidad de madrugar mucho, se puede llegar hasta Pagomakurre desde Bilbao en menos de una hora. Le sumamos más o menos dos horitas de ascensión y algo menos para bajar, otra hora de vuelta en coche en plan tranquilo, y como mucho está usted de vuelta para tomar el aperitivo. O sea, que perfectamente se puede hacer en una mañana.

Inicio del camino
(foto de Kikomendi)
Como la primera parte de la ruta coincide por completo con el itinerario hasta Arraba, me remito a lo indicado en esa entrada, sin abundar en demasiados detalles. Recorriendo el aparcamiento de Pagomakurre en todo lo largo, dejamos a la izquierda primero la pequeña ermita de Nuestra Señora de la Paz y luego un refugio, y tomamos la pista que sale por la derecha, amplia y bien señalizada. El camino es cómodo, aunque con tramos de guijarros sueltos, y pasamos junto a algún caserío aislado. Por la izquierda se va abriendo el barranco de Lanbreabe, con estupendas vistas sobre el valle de Arratia, y por la derecha vamos bordeando las faldas de Lekanda, bajo su airoso perfil.

Barranco de Lanbreabe
Hay que hacer una pequeña anotación sobre la meteorología. El tiempo puede variar de forma radical entre lo que encontramos al principio del camino y lo que tendremos más arriba, puede estar totalmente cubierto abajo y despejado después, o justo lo contrario. Así que conviene tomarlo con calma, no agobiarse si empezamos con ambiente gris y hasta lluvioso, ni frustrarse si de Arraba para arriba las cosas se nos ponen feas –muy especialmente cuando falta visibilidad. En ese caso, no olvidemos que estamos por encima de los 1.000 metros de altitud y a veces es mejor darse la vuelta a tiempo.

Señales en Arraba
A media subida, si el tiempo es favorable, ya tenemos a la vista el redondeado perfil del Gorbea y su cruz. Y en poco más de media hora desde el inicio habremos cubierto la primera etapa, llegando a las campas de ARRABA. Es más o menos medio camino, pero no nos engañemos: de ahí en adelante la cosa se presenta bastante más dura.

Como decía en el post señalado arriba, las campas de Arraba constituyen un paraje delicioso, bajo la cima de Lekanda y los escarpes rocosos que cierran el biotopo de Itxina, amables laderas alfombradas y el refugio Ganguren, más o menos en el centro. Un lugar ideal para hacer una pausa. Pero hay que seguir adelante. El camino se bifurca en dos senderos agradablemente flanqueados por jóvenes abedules y, según nos indican las señales, tomaremos el de la izquierda.

Paso de Gatzarrieta, con sus dos caminos
Dejando por la derecha el refugio de la Federación, nos dirigimos ahora hacia el paso de GATZARRIETA (o Aldape), que bordea este picacho con fuerte desnivel por la izquierda, en el único punto algo expuesto de toda la ruta. No es un lugar peligroso, es una sendita algo deshilachada aunque fácilmente transitable, pero conviene tener cuidado sobre todo en caso de mal tiempo. El firme puede estar algo resbaladizo, y está tan castigado por el continuo paso de montañeros que se está intentado habilitar una alternativa, unos metros por debajo, para frenar el deterioro. 

La travesía finaliza en nuevos prados para continuar un tramo tranquilo y casi llano, que nos conduce hacia Eregiñao. Por la derecha se encuentra el modesto menhir de Zastegi, que pasa desapercibido para la mayoría de los transeúntes, y desde aquí tenemos una panorámica perfecta de lo que queda por recorrer:


Refugio de Eregiñao
De esta forma, poco después bajamos hacia el pequeño pero muy hermoso hayedo junto al que se encuentra el refugio de EREGIÑAO. A la izquierda, tras el arbolado, queda la minúscula y curiosa ermita de Elurretako Ama (Nª Sra. De las Nieves), que podemos acercarnos a conocer. Tampoco viene mal tomarse un respiro porque ahora viene la parte más dura del recorrido.

Por nuestra derecha aparece un pequeño arroyo, y la cosa está ya bastante clara: hay que remontar hasta el collado que separa Aldamin (izquierda) y Gorbea (derecha), para luego subir el famoso cuestón final. Pero la cosa tiene su miga, porque vamos a subir 200 metros por las bravas, por terreno abrupto, senditas escarpadas salpicadas de rocas a veces 
Subiendo desde Eregiñao
resbaladizas, y una pendiente que ronda el 30%. La fama se la lleva la última pala hacia la cruz, pero ésta tampoco es manca, con porcentajes similares pero de tránsito más incómodo. Eso sí, la vista que tenemos a la espalda es fotogénica a más no poder.

El collado parece que no va a llegar nunca, pero sí, por fin llegamos a ALDAMIÑOSPE, una nueva extensión verde a caballo entre Aldamin y Gorbea. El fotogénico Aldamin está tan cerca que, dependiendo de cómo andemos de fuerzas, también 
Aldamin desde el collado
podemos aprovechar para encaramarnos a su cima, lo que nos llevará unos 15 minutos adicionales.

Pero ya estamos a un paso de nuestro gran objetivo. O eso parece. En dirección sur se levanta la tremenda loma que lleva, sin camino, hasta la cruz, perfectamente visible. La madre de todas las cuestas, al menos en lo simbólico.

Como seguramente ya nos han advertido, las propias dimensiones de la cruz hacen engañosa la distancia, porque nos quedan unos 500 metros de marcha para salvar un desnivel de algo menos de 200. Como siempre, haciendo cuentas nos sale un porcentaje constante cercano al 40%. Mucha cuesta, sí, pero la cima está ahí y viéndola aguanta cualquiera.

A por ella!
Hay una trazada que sigue más bien hacia la izquierda, y seguramente es la mejor opción, aunque también podemos intentar zigzaguear un poco por la verde alfombra, mientras observamos algunas pequeñas hoyas que salpican la ladera. Una pequeña fuente más o menos a media subida nos facilita la excusa para hacer una pequeña pausa. En algunos tramos la cruz desaparece por completo, lo que indica pendientes aún mayores, aunque la subida es más bien continua. Y monótona. Y muy muy larga.  

Pero al final, claro, llegamos.

Ya estamos aquí, en lo más alto de Bizkaia y Alava, junto a la mítica cruz de hierro, vemos la virgen, el bonito buzón, gente sentada comiendo o viendo el paisaje. El Gorbea. La vista no choca con nada hasta Aizkorri, allá en Gipuzkoa. Y ya ves, dos horitas, un pequeño esfuerzo y algo de paciencia.




Aldamin y la 'isla' de Anboto

Nubes sobre Alava

domingo, 21 de diciembre de 2014

Otzarreta

El Parque Natural del Gorbea-Gorbeialde comprende un extenso territorio alrededor del techo montañoso de Bizkaia. Desde Orozko hasta Otxandio y desde Zeanuri hasta Murgia, el enorme macizo y sus estribaciones nos ofrecen infinidad de paisajes diferentes, algunos abruptos y salvajes, otros bucólicos y amables, pero siempre atractivos para los amantes de la naturaleza y el monte.

En el extremo oriental del Parque, el alto de Barazar nos facilita el acceso a una amplia zona que, bajo la poderosa silueta del Gorbea, alberga por ejemplo el humedal de Saldropo y el hayedo de Otzarreta. Este último, pese a sus reducidas dimensiones, es uno de los paisajes más fotogénicos de toda Bizkaia.

Proponemos hoy una ruta circular en la que, tras un cómodo paseo por pistas, nos acercamos a presenciar la hipnótica belleza del hayedo, para internarnos después por parajes más montañeros, hasta desembocar de nuevo en la carretera.               

                DISTANCIA: 5,8 km.
            DESNIVEL: 50 m.  (610-660)
DIFICULTAD: Ninguna 2 (0-1-1) Dificultad de tránsito
ITINERARIO: circular  Inicio y final: Alto de Barazar
VIAS: Pista de cemento, senderos de tierra, carretera
ACCESOS: En coche desde Bilbao, autopista A8 dirección Donostia-San Sebastián hasta salida hospital de Galdakano. Se toma la N-240 dirección Vitoria-Gasteiz, sin ninguna desviación, hasta el puerto de Barazar. Bizkaibus A3925 Bilbao (Hurtado de Amezaga)-Ubide parada Barazar.
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 64



           
Llegamos al puerto de Barazar por la carretera N-240, camino de Gasteiz, y aquí mismo nos detenemos, con los típicos restaurantes de camioneros uno a cada lado, y sus correspondientes amplios aparcamientos. El lugar no es desde luego muy atractivo pero, aparte de espacio para aparcar sin problemas, tiene otro aliciente: junto al bar de la derecha nace una pista que identificamos sin lugar a dudas gracias a un panel de madera que señala el acceso al humedal de Saldropo. Aquí iniciamos la marcha, siguiendo el camino cementado. 

Gorbea desde el camino
Cruzamos un paso canadiense, y hay que andarse con cuidado, porque en días festivos el tránsito de vehículos es casi continuo, y la vía bastante estrecha. En pocos minutos de paseo completamente llano nos aparece por la derecha la gran lomada cimera del Gorbea, con la cruz bien visible, escoltada por el airoso Aldamin. Una imagen espectacular que nos acompañará buena parte del trayecto.

Son continuos los cartelitos blancos de cuarteles de caza y cosas así, y de vez en cuando se escuchan disparos. En un claro por la derecha encontramos una cruz de señales, cartel de bienvenida al Parque y un panel informativo con un espléndido mapa. Poco más adelante, dejamos por la derecha un desvío, y por la izquierda empezamos a tener uno de esos cipresales que resultan tan atractivos, aunque no demasiado cerrado gracias a la entresaca.
Entre cipreses
Avanzamos también junto a algún bosquecillo de alerces y algunas otras especies de esas que nunca conseguimos identificar adecuadamente.  

Así continuamos hasta un cruce, donde giramos a la izquierda, siguiendo otra señal que indica hacia Otzarreta.

VARIANTE: Si continuamos por la derecha, en unos diez minutos alcanzaríamos el humedal de Saldropo, con una agradable área recreativa, si bien para volver a nuestra ruta no habría camino razonable que no fuese el retorno hasta el mismo desvío.

A campo abierto
Ahora seguimos por la misma pista en terreno completamente abierto por la derecha, con amplios pastizales tras los que reaparecen Gorbea y Aldamin, con Lekanda hacia la derecha. Al fondo se divisan las cimas de Bastelarra y Arralde, mientras por la izquierda continúan las coníferas de explotaciones forestales, con pilones de troncos cada cierto trecho. Podemos también dejar el cemento para progresar en paralelo por la hierba.

En cosa de kilómetro y medio desde el cruce anterior encontramos un DESVIO por la izquierda que ignoramos, aunque lo dejamos marcado para más adelante. Continuamos unos 300 metros en la misma dirección, y nos encontramos un pequeño parking. Unos pasos más adelante, y ya tenemos por la derecha el inconfundible y subyugante hayedo de OTZARRETA.

VARIANTE: Como resulta obvio, no podemos dejar de comentarlo: hasta aquí mismo se puede llegar en coche. Así que, si nuestro único objetivo es el hayedo y sus exquisitas imágenes, en el mismo alto de Barazar tomamos el camino que hemos venido siguiendo y, sin bajarnos del buga, estamos ahí mismo. Y es que la civilización llega ya a cualquier parte. O casi.

Como decíamos antes, el hayedo de Otzarreta es un bosque de dimensiones reducidas, arremolinado en torno a un pequeño arroyo, donde las venerables hayas muestran toda su belleza sobre un manto de hojas que se entreveran con las raíces musgosas de los árboles. Pero mejor que ponernos poéticos, unas pocas imágenes nos ilustrarán debidamente sobre la magia del lugar.









Hay unas cuantas páginas en internet con fotos mucho más logradas, y la cosa llega a ser emocionante si topamos con un día de nieblas bajas.

Pero si lo nuestro no es el kit de fotógrafo, sino el paseíto mañanero, seguimos adelante. O, mejor dicho atrás.

Entrando en el bosque
Porque ahora toca retroceder por la conocida pista hasta el DESVIO que hemos citado antes. Ahora abandonamos el camino por la derecha y tomamos un sendero de tierra que pronto se interna bajo arbolado. Por un paso que podríamos llamar puentecito atravesamos un arroyo –precisamente el que viene del hayedo- junto a una borda, y el camino empieza a subir, primero por firme más bien pedregoso, y rodeados por amplias extensiones de pinos.

Encontramos una especie de bifurcación, pero no hay que liarse, porque nuestro camino sube en una rampa recta, por donde llegamos a un pequeño alto, que es en realidad una estribación del cercano Igeltzakogana. Giramos a la izquierda por camino herboso y empezamos a descender suavemente.

Lekanda a lo lejos
Dejamos el arbolado y salimos otra vez a campo abierto, recuperando las vistas sobre Gorbea y Lekanda, ahora por la izquierda. Pronto nos metemos en un sendero que desciende, salpicado de grandes argomas de flores amarillas. El camino se bifurca, con el arroyo Zubizabal por la izquierda, pero tenemos que seguir por la derecha. Volvemos de nuevo bajo arbolado y, en pocos minutos, volvemos a encontrarnos con el citado ARROYO.  

Bajando hacia el arroyo
Salvo época de lluvias, el cauce es sumamente modesto, pero tampoco nos lo pondrá fácil, porque no hay un paso claro, y los márgenes presentan una buena franja de limos blanditos donde hundirse hasta el tobillo. De ahí que hayamos puesto lo de ‘dificultad de tránsito’. De no ser que nos apetezca vadear en plan guarrete con el agua hasta media canilla, hay que ingeniárselas para atravesar el arroyo de marras: valen ramas recolectadas por la zona, piedras (aunque no hay muchas de suficiente envergadura), o algún otro tipo de ingenio. El salto tampoco es una opción sencilla, porque hay que salvar como un par de metros. Así que los poco aventureros habrán hecho bien en irse en coche hasta el hayedo, sin más aventuras.

Suponiendo que la experiencia haya tenido el éxito esperado, habremos ido a dar con el sendero amplio y cómodo que se vislumbra en la orilla contraria. Remontamos así unos pocos metros, con un sel justo a nuestra derecha, aunque es sabido que estas demarcaciones agrícolas no son perceptibles a simple vista, sino sólo en los mapas de satélite.

Y asi, el monte, la magia y nuestras pequeñas aventuras se desvanecen de golpe, cuando llegamos a la inhóspita carretera. Giramos a la izquierda y, siguiendo unos 500 metros de arcén y asfalto, retornamos a nuestro punto de partida.

Violento final para una excursión que alguien podría calificar de extraña: cortita y sencilla en su mayor parte, con la increíble belleza del hayedo después, y una parte más montañera con su puntito engorroso. O sea, un poco de todo para pasar la mañana.