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jueves, 20 de febrero de 2020

Lemoatxa

En la localidad de Lemoa, situada en el centro de Bizkaia, las aguas del río Arratia se reúnen con las del Ibaizabal. Desde el norte, el casco urbano queda al abrigo de la pequeña elevación conocida como Lemoatxa, Gantzabal o Peña Lemona, que viene a ser una estribación secundaria del cordal que lleva de Oiz hasta el Bizkargi.

La zona es por tanto una especie de encrucijada de montes y ríos, y quizá por su valor estratégico fue objeto de duros combates durante la Guerra civil, al igual que otras cimas cercanas en la trayectoria hacia Bilbao. Pero no fue solo la guerra. La explotación minera ha dejado una profunda cicatriz en este monte, una enorme cantera, actualmente abandonada, que ha marcado para siempre su perfil.

Pese a todo, Lemoatxa no ha perdido del todo su atractivo para el paseante. Varias ermitas, algunos encantadores caminos y magníficas vistas hacen recomendable dedicarle una visita.

            DISTANCIA: 4,90 km.
            DESNIVEL: 300 m. (68-365)
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (3-1-0)  CENTENARIO
            ITINERARIO (circular)  Inicio y Final: Iglesia de Andra Mari (Elizondo-Lemoa)
            VIAS: Pista de asfalto/cemento, senderos de tierra
ACCESOS: En coche desde Bilbao, autopista A8 dirección Donostia-San Sebastián hasta salida Hospital de Galdakano/Vitoria-Gasteiz. Tomar N-240 hasta Lemoa. Justo después de la gasolinera girar a la izquierda y subir hasta la iglesia de Andra Mari. Bizkaibus A3927 (parada Intzuntza-gasolinera). Otras líneas no van por autopista. Euskotren líneas E1 y E4 De la estación de Lemoa seguir hasta la rotonda, cruzando el río.
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapas 34-43
IGN MTN50-062 Durango



Andra Mari de Lemoa
Prácticamente al entrar en el casco urbano de Lemoa, justo después de la gasolinera giramos a la izquierda, subimos unos metros y enseguida vamos a dar a la iglesia de Andra Mari (Santa María), que tiene una pequeña campa delante, con varias fuentes. Unos metros más arriba hay un amplio parking, aunque tampoco hay problema para aparcar en los alrededores o en la carretera que discurre por detrás del pueblo. Partiendo de este punto y siguiendo hacia arriba el camino asfaltado, en unos pocos pasos ya encontramos los carteles indicando el camino a Lemoatxa. Por la derecha tenemos la gran cantera abandonada (en las viras ya crecen árboles de buen tamaño) que no volveremos a ver hasta bajar de nuevo, y hacia el sur las lomas de Murgia y Santiagozar, al otro lado del curso del Ibaizabal. Un poco más arriba ya divisamos hacia poniente Gazteluzar y Mandoia.

Vía Crucis por carretera
Dejamos por la derecha el cementerio y vemos la primera de las cruces que nos indican que avanzamos por un Via Crucis. El camino es siempre una pista de cemento, de desnivel moderado y a ratos rodeada de vegetación pero, qué quieren que les diga, a mí al menos me parece una ascensión penosa y aburrida, que sólo se salva con esporádicas vistas, sobre todo al oeste, donde ya empezamos a observar Upo, Kamaraka y el Ganeko.

Como en kilómetro y medio desde el inicio encontramos un amplio sendero que surge por la derecha. Había un cartel indicador que ha sido derribado (qué raro), aunque quedan las estacas de soporte. Por ahí se puede atajar para alcanzar la cima de Gantzabal en unos 500 metros, tras pasar por la ermita de San Antolín (una de ellas). Pero, aun a pesar de lo poco grato de esta carretera, vamos a continuar por ella un poco más. Justo después del desvío anterior encontramos el solitario CASERIO Sandoni, y ya podemos ver las antenas de la cima. Unos pasos más adelante hay una pequeña explanada con dos caminos de tierra a ambos lados, pero todavía seguiremos de frente por nuestra pista de cemento. Por cierto, que también vemos un mugarri que no sabemos a qué corresponde, puesto que estamos siempre dentro del término municipal de Lemoa.

Área de San Antolín
Tras una curva, bordeamos ya la loma de Franziturri y, siguiendo en compañía de nuestras cruces, un árbol en medio de la pista con una placa nos indica que entramos en el área recreativa de SAN ANTOLIN, una pequeña zona con bancos y alguna barbacoa a la izquierda del camino, que recuerda un poco a la de Upoko Pagadia. Debemos abandonar el sendero por la izquierda y atravesar el prado ganando unos pocos metros hacia un vallado. Tiene una parte abierta y por ella ascendemos un poco más para alcanzar la cima secundaria de PARDOMENDI o Aspunta (365 m.), sin vistas y totalmente rodeada de vegetación entre la que se encuentran las tres cruces que culminan la Via dolorosa.

Cima de Pardomendi o Aspunta
Cima
Volvemos al sendero para enfilar una pequeña rampa hacia las ya visibles antenas. Desde la primera de ellas tenemos una estupenda vista sobre la sierra de Aramotz, con Anboto por la izquierda, y continuamos un poco más, pasando junto a la segunda, hasta el pequeño rellano que corona la cima (GANTZABAL o Lemoatxa, 363 m.), sólo un pelín más baja que la anterior. Aquí encontramos cosas bastante usuales, como una ermita que recuerda un montón a la del Bizkargi, aunque más pequeña y totalmente devastada por dentro; y una cruz de piedra de características parecidas a la del Saibi, o la recientemente derribada en Gaztelumendi, aunque también más pequeña. Como Lemoatxa –igual que los otros montes citados- fue también escenario de duros combates en la Guerra civil, hay que suponer que la cruz se erigió con la misma intención conmemorativa, y de hecho parece haber sido borrada alguna inscripción al pie, y quién sabe si también acabará desapareciendo bajo la piqueta.

Mugarra y Aramotz (con zoom)
Desde este punto tenemos las mejores panorámicas de todo el recorrido: Sollube y Jata por el norte, Oiz hacia el Este, los montes de Triano y Ganeko por el oeste, entre otros muchos. Pasando el buzón y la ikurriña tomamos un estrecho sendero que desciende con fuerza y es algo resbaladizo. En unos metros nos sitúa en una pequeña explanada donde encontramos una nueva ERMITA, mejor conservada que la anterior y de aspecto más antiguo. Aquí llega el atajo al que antes hacíamos referencia, por lo que si seguimos de frente volveríamos de nuevo a la pista de subida.

Otra ermita
Lo que haremos sin embargo es girar a la izquierda, casi 360º con el sendero por el que hemos bajado, para tomar un precioso y cómodo camino de tierra que desciende suavemente rodeado de vegetación, que a veces forma un túnel, en tanto las hojas cubren el suelo. El entorno recuerda un poco los caminos por los encinares próximos a la costa, siempre flanqueados por arbolado muy enmarañado. Por este encantador camino descenderemos durante cosa de un kilómetro, con desnivel muy moderado, algunas zonas abiertas y tramos algo embarrados, hasta empezar a escuchar los sonidos de la carretera y llegar por fin a las primeras casas del núcleo urbano de Lemoa, en el barrio de Lemorieta.

Bajada hacia Lemoa
Para volver a nuestro punto de partida, no hay más que alcanzar la calle principal, que corre paralela al monte, y girar a la derecha. Veremos primero una nueva ermita –la de San Ignacio, a la izquierda de la carretera- y después el campo de fútbol de Arlonagusia, para llegar finalmente a la iglesia de Andra Mari, de donde hemos partido.

Al tratarse de una ruta circular, es evidente que puede hacerse en los dos sentidos, y como en este caso los caminos de acceso son muy diferentes por uno y otro lado, dejamos a criterio del usuario por dónde subir y bajar: en la ruta descrita hemos hecho la ascensión por el camino más feo (la carretera), con lo que nos permite disfrutar con tranquilidad de la belleza del descenso. Pero también puede hacerse al revés, para descender por una vía sin mayor interés y que permite un regreso cómodo. Ustedes mismos.

viernes, 19 de abril de 2019

Garaio PR BI-41

En las estribaciones occidentales del macizo de Legarmendi/Aramotz, mirando hacia el valle de Arratia, encontramos uno de esos parajes mágicos que salpican la montaña de Bizkaia. Entre los intrincados pliegues de diversas formaciones calizas, pequeños cauces de agua han tallado durante miles de años formaciones geológicas caprichosas y espectaculares. Asiento de poblaciones prehistóricas, esta zona de belleza espectacular alberga leyendas e historias de seres formidables que no es difícil imaginar moviéndose por la zona.

El PR BI-41, cuyo trazado seguiremos con algunas excepciones, dibuja un atractivo recorrido por estos lugares, con ascensión a Garaio, su cima más significativa. Incluso podemos enriquecer el itinerario con la visita a la cueva de Balzola y el túnel de Abaro, a los que ya hemos dedicado una entrada específica. En cualquier caso, una de los senderos PR más atractivos de Bizkaia, cuya visita no nos decepcionará.

            DISTANCIA: 6,8 km.
            DESNIVEL: 310 m. (266-574)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Media-Baja 7 (3-2-2)  Dificultad de tránsito/Zonas de peligro (atajo en la cima)
            ITINERARIO (circular)  Inicio/Final: Indusi (Dima)
            VIAS: Carretera, senderos de tierra, karst
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, tomar la A8 dirección Donostia-San Sebastián hasta salida BI-640 (Vitoria-Gasteiz). Se toma esta dirección pasando Bedia y Lemoa hasta encontrar el desvío a la izquierda por la BI-2543 dirección Dima-Otxandio. Se toma esta desviación, pasando Dima, hasta llegar a Indusi, donde se coge otro desvío a la izquierda señalizado a la Cueva de Balzola. Bizkaibus A-3925 parada Indusi
ENLACES CON Cueva de Balzola
             TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 58
IGN MTN50-087 Elorrio




Inicio del camino
En cuanto llegamos al barrio de Indusi, comienza el carrusel de sensaciones que nos van a rodear durante buena parte de la excursión. Con un espacio no muy grande pero generalmente suficiente para aparcar, estamos en una especie de pequeño y bucólico valle, observados por unos cuantos soberbios caseríos que se escalonan en la ladera. Junto a un poste de señales y un mapa, cruzamos un puentecillo sobre el arroyo que da nombre al barrio y tomamos un camino asfaltado que se dirige al solitario caserío que vemos unos metros más arriba (Gibelar, Gibiltar, u otras denominaciones, que dan ganas de asomarse y preguntar a los dueños). La pequeña carretera da un rodeo, pasamos por delante del caserío y vamos ya por camino de tierra.

Camino entre montañas
Aunque acabamos de empezar, aquí está una de las muchas imágenes espectaculares del paseo: nos internamos por una estrecha garganta como hacia las profundidades de las montañas que nos rodean: Kobagan de frente (enseguida veremos una de las bocas de la cueva), Urrustei y Garaio por la derecha, y Urrekoatxa a la espalda. Cruzamos una puerta metálica y un puentecillo, y seguimos por sendero pedregoso a la orilla del arroyo Koba Erreka. Como esta parte del camino ya la comentamos en la entrada Cueva de Balzola tampoco nos detendremos demasiado en las descripciones.

Jentilzubi
Enseguida tropezamos con el arco pétreo de JENTILZUBI, horadado en tiempos remotos por el propio arroyo, y siguiendo por camino ya bastante pedregoso, llegamos a la primera curva.

VARIANTE: Si tenemos interés en conocer el interior de la cueva de Balzola, lo mejor es abandonar el camino y tomar el senderito que sale a la izquierda en el fondo de la curva. Siguiendo el trayecto indicado en la entrada antes citada apareceremos en la boca principal, reuniéndonos con la ruta tras escasos minutos por un estrecho sendero.

Ahora empezamos a subir suavemente, y tropezamos con unas señales: si nos desviamos hacia la derecha, llegaríamos en unos metros al yacimiento arqueológico de Axlor (nada llamativo a la vista) o podríamos encaramarnos encima del Jentilzubi. Pero solo acabamos de empezar y casi mejor dejarlo para la vuelta. Un poco más arriba, otro poste informativo nos indica el camino a la cueva. Sin embargo, como vamos a seguir el PR dejaremos de lado ese desvío y seguiremos por la cómoda pista, recordando de nuevo que podríamos seguir el itinerario antes citado, seguir por Abaro (que merece la pena) y reunirnos cerca del barrio de Balzola como 1 km. más adelante.

Continuamos por tanto la pista de tierra, cómoda y sin desnivel, y en cuanto veamos por la izquierda un amable prado por donde serpentea el arroyo, llegaremos al punto donde nos reunimos con el trazado procedente del túnel. Por este tranquilo camino perdemos unos metros para atravesar de nuevo el mismo arroyo, esta vez sobre un puentecillo de madera, y vamos a dar a un camino asfaltado, que indudablemente nos conduce hacia el pequeño núcleo de Baltzola. Pasamos en ligera subida entre varios caseríos y enseguida nos reunimos con la carretera BI-4549 que conecta el barrio con Dima, desde donde se podría llegar en coche. Ahora giramos a la derecha, y por la izquierda tenemos ya la hermosa ERMITA de San Lorenzo, junto con la gruta de la Virgen de Baltzola. El Garaio se levanta justo por detrás de un caserío.

Garaio


Ermita de San Lorenzo

Bosquete
La siguiente cruz de señales nos envía por la derecha, indicando 2,2 kms. hasta Garaio, aproximadamente un tercio del recorrido, aunque será lo más duro. Seguimos por una pista de piedrilla y tierra bajo arbolado, y en la siguiente BIFURCACIÓN (ojo, que aquí las señales escasean) tomamos el camino de la derecha en ligera bajada. Tras perder unos 50 metros de cota, encontramos un arroyo -podría ser el mismo del principio, no sé- junto al que crece una hermosa aliseda. Por aquí debe estar la fuente de Pagokoiturri, y el camino gira lentamente hacia la derecha (sur) y empieza a remontar de nuevo, saliendo a cielo abierto. Con vistas momentáneas hacia Errialtabaso, llegamos a un nuevo cruce junto a la txabola de Olabarria donde, con una nueva señalización, giramos a la derecha para empezar a subir por el bosque.

En el primer repecho podemos salirnos de la pista para coronar una pequeña tachuela llamada Arbisola, pero luego es conveniente volver atrás para retomar el sendero. Más que nada porque enseguida vamos a hacer algo un poco disparatado.

VARIANTE (muy recomendable): No sigan ustedes la ruta que vamos a poner a continuación. Es mejor continuar el sendero para rodear la cima y atacarla por el punto indicado en el PR, de acceso bastante fácil. Pero para el que quiera, ahí va una propuesta un poco loca.

Empieza la cresta
Si es usted tan inconsciente como para no hacer caso al consejo anterior, seguimos contando cómo abandonamos por unos minutos el mucho más razonable itinerario del PR para alcanzar la cima por el sitio más estúpido. En el momento en que desde el sendero divisamos una cresta rocosa, nos vamos para allá campo a través. El arbolado se reduce a algunos pequeños espinos, seguimos por la campa y nos metemos de lleno en la arista rocosa. Eso sí, tenemos una vista espectacular del Gorbea, y el vecino Kobegan se ve unos cuantos metros por debajo de nosotros. Pero la cosa no es sencilla: estamos en una cresta cada vez más abrupta, con hendiduras importantes a las que hay que prestar mucha atención. Ni se nos ocurra con lluvia
Para arriba
o niebla. La cosa no presentaría mayor problema si no nos condujese a una especie de promontorio… desde el que vemos la auténtica cima a unos 100 metros de distancia y unos cuantos más arriba, al final de una arista quebradiza con bastante patio. Estamos a tiempo de dar la vuelta.


Último tramo

En caso contrario, disfrutamos de una soberbia vista de Leungane y la sierra de Legarmendi, y seguimos adelante. Hay que ir subiendo por la misma arista entre grandes calizas con sus correspondientes grietas, matorral duro por todas partes, arbolillos enanos, la mayor parte espinos y una pendiente bastante escalofriante por la izquierda. La cosa es ir muy poquito a poco, con mucha paciencia y extremando las precauciones, buscando siempre el paso más sencillo (o menos complicado), y quizá mejor escorándonos hacia vertiente norte (derecha). Y bueno, si usted ha llegado con todos los huesos en su sitio y ganas de ver paisaje, pues ya está en la cima (GARAIO, 574 m.), con los ilustres vecinos bien visibles: Itxina y Gorbea, Errialtabaso, Urrekoatxa…

Cima, con vistas a Legarmendi

Bajando por el karst
Desde la cima hay que continuar la misma dirección (oeste), siguiendo alguna marca y varios hitos, y bajando con buena pendiente por todo el karst con las precauciones habituales. Cruzamos una pequeña pedrera y nos dirigimos resueltamente hacia un pinar. Lo atravesamos, siempre con fuerte desnivel, y vamos a dar a la pista inicial, cerca del acceso
Por el pinar, hacia el camino
a la cueva.
 Tomándola a la izquierda, deshacemos el camino de subida, aunque no tengo muy claro si el PR toma el desvío por Axlor y Jentilzubi en vez del camino principal.  

martes, 4 de diciembre de 2018

Bastelarra


El humedal de Saldropo es una planicie situada bajo las peñas de Atxuri, a escasa distancia del puerto de Barazar. Fue una vieja turbera formada por sedimentos vegetales, y hoy es un interesante ecosistema que reúne especies que tienen allí su hábitat natural. Partiendo del parking, cerca del Centro de Interpretación, es posible realizar un paseo circular alrededor del marjal, y es ése también punto de partida de rutas de diferente dificultad, incluida la que lleva a la cima del Gorbea por Dulau.

En esta ocasión tomamos este lugar como arranque de una ruta hacia uno de los múltiples escoltas del coloso vizcaíno-alavés. La línea montañosa que rodea al Gorbea marca la divisoria de aguas entre Cantábrico y Mediterráneo, y constituye también una importante barrera para los vientos húmedos del norte. Bastelarra se ubica en el extremo oriental de esta multiforme cadena, junto a sus vecinos Arralde y Eneabe, y desde allí domina una hermosa panorámica de muchas de las cimas del Parque Natural.  

            DISTANCIA: 7,8 km.
            DESNIVEL: 237 m. (627-864)
DIFICULTAD: Baja 5 (2-2-1) Rampas del 20-30%
            ITINERARIO (circular)  Inicio/Final: Saldropo (Barazar)
            VIAS: Pista de cemento y tierra, sendero
ACCESOS: En coche desde Bilbao, autopista A8 dirección Donostia-San Sebastián hasta salida hospital de Galdakano. Se toma la N-240 dirección Vitoria-Gasteiz, sin ninguna desviación, hasta el puerto de Barazar. Junto al restaurante, tomar desvío a la derecha (cartel de madera) sin ninguna desviación durante 1,5 kms. Bizkaibus A3925 Bilbao (Hurtado de Amezaga)-Ubide parada Barazar, y de ahí a pie hasta Saldropo.
TRACK: Wikiloc
            ENLACES CON Otzarreta
Más información:
https://www.mendiak.net/viewtopic.php?t=26245 (subida por el camino de vuelta)
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 64
IGN MTN-50 0087-Elorrio




Junto al humedal de Saldropo tenemos un espacio para aparcar cómodamente, y desde ahí mismo ya tenemos excepcionales vistas sobre Gorbea y Aldamin y, algo más al oeste, Lekanda. Aunque sería posible continuar en coche hasta Otzarreta (unos 2 kms. más adelante), iniciamos aquí la marcha para completar una circular y regresar por el lado contrario del humedal.

Lekanda desde Saldropo

Camino a Otzarreta
Avanzamos por tanto por la pista asfaltada por donde hemos llegado para al cabo de unos 500 metros tomar el desvío (derecha) indicado hacia Otzarreta. Esta parte del recorrido coincide con la que seguimos en su día hacia el hayedo (ver Enlace arriba), en dirección sur y por terreno despejado (y bastante concurrida con buen tiempo). Por la derecha atisbamos al fondo el alto de Bikotzgane y la corona rocosa de Garaigorta y, junto con la siempre dominante cumbre del Gorbea, pronto divisamos también (sur) nuestro objetivo, entre el contrafuerte rocoso de Arralde y la antenada cima de Eneabe.  

Hayedo
Como en 2 kms. desde el inicio –quizá algo más- llegamos a un pequeño aparcamiento junto al hayedo de Otzarreta. Es un lugar realmente mágico, en especial en otoño, cuando queda cubierto por un grueso manto de hojas, bajo las formas inverosímiles de las viejas hayas entre las que discurre el pequeño arroyo. Vamos, un paisaje de postal o, mejor aún, de calendario, que reúne a montones de paseantes y fotógrafos cada fin de semana. Como ya le dedicamos la entrada antes citada (Otzarreta) no nos detenemos más tiempo en este encantador paraje.

Por la pista
La pista asciende muy suavemente por la izquierda del hayedo y seguro que con bastante menos gente, y pronto encontramos un cartel que indica 5,7 kms. hasta Ubide. Tras haber ganado apenas 50 metros, llegamos a otro pequeño aparcamiento (Upete) donde se ve claro que debemos dejar la pista. Aquí hay que evitar confusiones, ignorando el camino que surge por la derecha para atravesar un prado, atravesar un paso en el vallado y tomar un sendero claramente marcado sobre la ladera. La subida es potente, entre helechos y argomas, una sendita reseca y a veces bastante cerrada, con una pendiente alrededor del 30% Las vistas que se van abriendo son soberbias: al fondo, detrás de Eneabe, se levantan las moles de la sierra de Aizkorri, a su izquierda Orixol e Ipizte, y todo el cordal de Anboto hasta Alluitz, que parece artificial de lo nítido que se ve con tiempo despejado. Siguen Saibi, Eskuagatx y la sierra de Aramotz, como digo todo absolutamente claro, diáfano, increíble.
 
Anboto
Parte final del sendero
El primer repecho nos coloca en un camino amplio y verde, que ofrece un sendero que sigue subiendo y debemos tomar. Aunque estamos atajando para evitar rodeos demasiado largos, tras el segundo tramo podemos tomar uno de esos pasillos que van ladeando, teniendo claro que a la primera oportunidad habrá que salirse por la derecha. Así encontramos un desvío marcado con dos cairns, que efectivamente trepa por la derecha para encaramarnos a zona abierta de verdes pastos. Ahora, además del impresionante conjunto anterior, vemos con claridad toda la zona llana de la que hemos partido, y ya volvemos a contemplar –mucho más de cerca- todo el impresionante cresterío desde Lekanda hasta el Gorbea.

Mirando a Alava desde la cima
Enseguida aparece también la muralla de Arralde. Vamos ganando metros suavemente por la campa y de golpe, estamos ya en el buzón (BASTELARRA, 864 m.). Una llegada más bien poco emocionante, pero ahora tenemos también una bonita vista hacia el sur, con la niebla todavía encajonada en los valles alaveses.

Gorbea, Aldamin y peñas de Atxuri










Arralde


Para la vuelta no necesitaremos muchas explicaciones. Hay que bajar hacia el collado que separa Bastelarra y su vecino Arralde, por donde discurre un camino amplio, y tomarlo a la derecha sin más. Pasamos primero junto al aparcamiento de Bastelarra y ya empezamos a bajar con fuerza. El descenso no tiene más interés que la vista de una cornisa rocosa de Atxuri, y pronto estamos de vuelta en Saldropo, contemplando primero el calero, y luego, junto a un segundo parking, el edificio del Centro de Interpretación.

Realmente, salvo que nos interesa mucho conocer el humedal, la parte más interesante del recorrido es la que discurre entre Otzarreta y la cima. Así que, aparte de posibles prejuicios montañeros, tampoco perderemos mucho si iniciamos la excursión en el mismo hayedo, o llegamos a él directamente desde Barazar. Ustedes mismos.

jueves, 11 de enero de 2018

Urrekoatxa

La cresta caliza de Urrekoatxa, o Urragiko Atxa, se levanta airosa entre los valles de Dima y Arratia, constituyendo la cima más visible de la sierra de Ugatxa, que corre hacia el sur para encontrarse con el macizo del Gorbea. Pese a su modesta cota, ofrece un peculiar punto de vista, con magníficas perspectivas hacia numerosas cumbres de los alrededores, muchas de ellas de mayor envergadura. Su acceso, sumamente sencillo, permite improvisar algunas variantes y atajos, y visitar la cercana cima de Illumbe, otro pequeño pero vistoso mirador orientado al norte.

            DISTANCIA: 4,2 km.   
DESNIVEL: 225 m. (361-588) CENTENARIO
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (2-1-1) Rampas del 40% (en atajo de subida)
            ITINERARIO (circular)  Inicio y final: Lamindao (Dima)
            VIAS: Senderos de tierra, campo a través, pista
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, autopista A8 dirección Donostia-San Sebastián hasta salida Vitoria-Gasteiz. Se toma la N-240, pasando Bedia, Lemoa y Artea. Aproximadamente 1 km. antes de llegar a Areatza se toma por la izquierda un desvío señalizado hacia Lamindao. Subir hasta encontrar la iglesia, dejando por la derecha el desvío hacia el restaurante Axpe.
TRACK:
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 58
IGN MTN50-87-Elorrio




Lamindao
Al barrio de Lamindao se puede llegar tanto desde la N-240 (Areatza) como desde Dima, aunque el primero de los accesos es algo más sencillo. Sólo venir hasta aquí ya merece la pena por la apacible belleza del lugar. Rodeados de fantásticas vistas se levantan soberbios caseríos entre prados donde pasta el ganado, imágenes bucólicas de esas que nos hacen quedarnos unos minutos disfrutando de la paz. Hay que seguir la carretera siempre en subida hasta encontrar la iglesia de Santa María Magdalena, a la que se encuentra adosado un fantástico caserío, con el que comparte dos pórticos a modo de túneles. Detrás hay una placita con un pequeño aparcamiento, junto al cementerio.

Hacia la peña
Por la izquierda del camposanto sale un camino, que es el que debemos seguir, hacia la derecha en bajada. Ya tenemos vistas hacia Leungane y la sierra de Aramotz, y de inmediato nos encontramos de frente con la masa rocosa que constituye nuestro objetivo, a muy corta distancia. En el collado Petralanda pasamos junto a los dos últimos caseríos. Cambiamos a un sendero, claro y cómodo bajo arbolado con abundantes castaños, y pronto tenemos ya una hermosa vista hacia el sur, con el esplendoroso Lekanda  e Itxina.

Gorbea y Lekanda
Por la izquierda ya empiezan a verse las primeras calizas, y en unos minutos ya tenemos a la vista la antena que corona Urrekoatxa. Con el panorama más abierto, dominamos el valle de Arratia y tenemos al fondo el inconfundible perfil del Gorbea, mientras vamos faldeando bajo la cresta rocosa en dirección sur. Lo más normal sería continuar el sendero hasta encontrar la carretera; pero, oiga, teniendo a la vista la antena por nuestra izquierda, es difícil sustraerse a la tentación de tirar para arriba campo a través. Así que, sin dejarnos seducir por lo que es más juicioso, abandonamos el sendero y buscamos una trocha por donde empezar a remontar la muy inclinada ladera. Lo llamaremos ATAJO DE SUBIDA.

Para arriba
La sendita que encontramos es realmente un camino de cabras y, claro, las cabras no siempre ascienden a las cimas, con lo que sólo nos sirve de indicio para empezar a subir. Cuando vemos que ya no ganamos altura, no queda otra que tirar campo a través picando para arriba. La pendiente está alrededor del 40%, en algunos momentos más, y hay que seguir con mucho tiento, entre hierba alta, algunas zarzas, matojos y rocas, con lo que hay que reconocer que el atajo resulta un poquillo complicado. Podemos tomar como referencia unos postes eléctricos, siguiendo en dirección Este pero sobre todo, como siempre en estos casos, no hay que dejarse llevar por la comodidad y no hay que olvidar que debemos subir siempre.

Poco después del tendido eléctrico hay que atravesar una pequeña pedrera donde hay que extremar la precaución y, alcanzada una zona algo más verde, podemos girar hacia la izquierda en dirección a la antena, alcanzando terreno algo menos abrupto. Tras pasar una zona con más arbolado (espinos) y un bonito recodo bajo un árbol, estamos ya cerca del alto. Poco después de un gran bloque de roca, encontramos ya la carretera, por la que habremos subido tranquilamente de no haber optado por este atajo.

Ganeko, Mandoia y peña Illumbe junto a Lamindao

Areatza, con Untzueta al fondo
 Nos dirigimos ya a la antena, aunque por la derecha queda la auténtica cima, que visitaremos enseguida. La panorámica es excepcional: el omnipresente Gorbea e Itxina, a los pies el valle de Arratia (Areatza y Artea) y, hacia el norte se distingue Untzueta, el Ganeko con Mandoia por delante, el peñón de Illunbe justo debajo (Lamindao bien visible), Dima por la derecha y Bedia casi recto. Por el Este la sierra de Aramotz/Legarmendi, y muy cerquita Bargondia, Garaio, Kobagane y Balzolamendi, a
Bargondia, Garaio, Eskuagatx...
cuyos pies se distingue con toda claridad la ruta de Balzola casi completa desde Indusi, incluida una de las bocas de la cueva. Más allá, Eskuagatx y a su lado claramente el Saibi. La verdad es que el espacio junto a la antena es casi nulo y no conviene andar mucho a su alrededor, porque hay una buena caída.

De vuelta a la carretera, cuando comenzamos a bajar vemos un senderito que trepa por la izquierda, señalado por un cairn. Seguimos por él, y tras una pequeña trepada, llegamos a la auténtica cumbre de URREKOATXA (o Urragikoatxa, 588 m.), con mojón y buzón. Las vistas son más o menos las mismas aunque lógicamente mejores hacia el sur que hacia el norte.
 
Cima
Ahora la idea era simplemente bajar por la carretera hasta conectar con el camino, en un giro a la derecha que encontraremos mucho más adelante. El descenso es moderado, y moderadamente aburrido, pero cómodo –incluidos millones de bolitas de caca de cabra. Pero como esto ya se nos hace largo, tomaremos lo que llamamos ATAJO DE BAJADA. No es fácil identificar el punto exacto, pero cuando la carretera inicia un amplio giro a la izquierda, la abandonamos por la derecha, sin sendero ni traza que se le parezca.


Aterriza como puedas
Lo que haremos es recortar por el interior el amplísimo zigzag que dibuja el itinerario carretera-sendero, para acceder al camino inicial, que está bastantes metros más abajo. O también podemos decir que nos metemos en un nuevo lío. Otra vez tenemos que salvar una pendiente muy potente, entre hierba alta, zarzas, rocas y algún espino, con el único consuelo de ver en todo momento el camino que deberemos alcanzar. Pero no hay más referencia que andarse con cuidado y buscar los puntos más practicables. El track puede ser útil pero es tan solo el camino que yo seguí en su momento, que tampoco tiene por qué ser el único, ni siquiera el mejor (y casi seguro que no lo es).


Tras esta tortuosa travesía, recuperamos el agradable sendero inicial, que ahora tomamos hacia la derecha, y en unos minutos nos devuelve a la carretera y al delicioso barrio de Lamindao del que hemos partido. Desde allí, justo en dirección contraria a la cima que acabamos de visitar, se encuentra la peña de Illumbe. Se alcanza en poco más de 25 minutos, tras descender bastantes metros hacia el norte de Lamindao, y atravesar el encinar que rodea la cima.