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sábado, 7 de marzo de 2020

Embalse de Zollo


A la sombra del amplio circo que dibuja la gran mole de Ganekogorta con sus cordales de Kamaraka al Oeste y Pagasarri al Este, se recoge el valle de Zollo, salpicado por pequeños núcleos rurales y caseríos aislados. En un paisaje apacible, numerosos arroyos descienden de las cumbres cercanas formando modestas quebradas y ondulaciones, hasta que desaguan en el muy cercano Nervión.

En este encantador entorno, los cauces de varios de estos regatos se reúnen en un embalse que pone el contrapunto el verde abrumador que lo rodea. El pequeño pantano es como una joya guardada celosamente entre montañas, una sorpresa que descubrir en cualquiera de las muchas rutas que cabe realizar por la zona, y que también podemos conocer en un tranquilo paseo. No obstante lo escueto del camino que nos lleva al embalse, o precisamente por ello mismo, proponemos tres alternativas para llegar a él. Cada cual elija a su medida.   

            DISTANCIA: 7,20 km. (variante por el monte)
            DESNIVEL: 140 m. (220-360) (id.)
DIFICULTAD: Muy Baja 3 (1-2-0) 
            ITINERARIO (circular)  Inicio y Final: Zollo (Arrankudiaga)
            VIAS: Senderos de tierra, carretera
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, autopista dirección Vitoria-Gasteiz salida 1 (Arrigorriaga). Tomar la BI-625 en dirección Llodio hasta Miraballes. Pasado el polígono Usila se toma por la derecha la BI-4521 dirección Zollo. Seguir la carretera hasta el núcleo de Elexalde, donde hay dos amplios aparcamientos. (El Bizkaibus A3613 Bilbao-Orozko, o la línea C3 de Renfe nos llevan hasta Miraballes, pero luego hay que andar casi 5 kms. hasta Zollo).
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 42
IGN MTN50-061 Bilbao




Zollo-Elexalde
 Cuando cogemos la carreterilla BI-4521 que sube desde Miraballes hasta Zollo encontramos una zona paradisiaca, con el coloso Ganeko al fondo, prados y bosquetes con caseríos aquí y allá. En el núcleo principal de Elexalde, junto a la hermosa iglesia de San Martín Obispo (una vez más), hay un par de amplios aparcamientos.

El camino hacia el embalse ofrece varias alternativas. Por la carretera, desde esta hermosa barriada no hay más que seguir por el asfalto para alcanzar primero el más pequeño núcleo de USTARA (hasta aquí se puede llegar incluso en coche) y en unos 500 metros más estaríamos junto al embalse, como luego contamos. Un paseíto que sumaría unos 2,5 kms incluida la circunvalación de la lámina de agua. Para estirar las piernas.

Bifurcación
Otra opción es atacar un pequeño rodeo para pisar algo de tierra. En vez de seguir la carretera, giraríamos hacia la derecha para pasar junto al cementerio, ganando unos metros y entrando en un sendero bajo altos pinos. El paisaje se abre después, quedando claro que estamos en zona de explotaciones forestales, lo que siempre supone un problema, con múltiples caminos en todas direcciones. Seguimos siempre de frente hasta que encontramos una BIFURCACIÓN, con un camino que baja por la izquierda y otro que sube por la derecha. En esta segunda alternativa, optamos por el camino que baja, y en unos pocos metros alcanzamos de nuevo la carreterilla anterior, poco después de los caseríos con los contradictorios nombres de Etxetxikerra y Andikoetxea. De ahí hasta el embalse, por asfalto como en el caso anterior.

Descenso por el pinar
La tercera posibilidad es hacer una breve incursión por el monte. Empezando junto al cementerio igual que en el caso anterior, al llegar a la BIFURCACIÓN tomamos el camino de la derecha. El camino va ganando altura por la ladera de Urduntzelai, quedando claro que habrá que enfilar hacia el oeste (izquierda) para traspasar el arroyo Anibarri o Kobeta. Para hacerlo hay que continuar en subida hasta una curva cerrada, con bastante barro y un desvío. Aquí cruzamos el regato, girando a la izquierda, aunque seguimos ganando altura.

Por la derecha queda la fuente de Gorostieta, y seguimos subiendo por camino más amable, hasta encontrar un DESVIO por la izquierda, en fuerte bajada con un cierre con palos de madera. En un descenso pronunciado, llegamos a una txabola, donde hay que girar a la izquierda y continuamos ya por camino mucho más claro, hasta dar… con la carretera del principio, justo en el barrio de USTARA.

Hacia el embalse
Aquí ya se reúnen los tres itinerarios propuestos, y continuamos adelante rumbo al embalse. En la primera curva hay un cartel de presa Kurtzeta (hay fuente), y el camino asfaltado continúa en recto enfilando hacia el Ganeko y bajando suavemente. Tras pasar una puerta nos encontramos en una bifurcación: hacia abajo por la izquierda baja y hacia arriba por la derecha El primero nos llevaría a la parte baja del cierre del embalse, sin paso posible; así que tenemos que tirar por la derecha, lo que nos lleva a la parte superior del muro, con un caseta con pintadas por la derecha.

Ganeko desde el muro
Se pasa por encima de un curioso aliviadero lateral, y una vez encaramados en lo alto, la presa tiene un aspecto realmente atractivo. Salvo época de sequía, está a tope de agua, rodeado por mil tonalidades de verde sobre pequeñas elevaciones, el agua aparentemente limpia (parece que hay bastante pesca) y el Ganeko al fondo. Pasamos a la margen izquierda, junto a lo que parece una vieja caseta de bombas, por donde parece se ahogó un chico hace algún tiempo, y ahí mismo encontramos un bonito sendero que debemos tomar. Por cierto, que en un determinado punto de este tramo tenemos una sorprendente perspectiva nada menos que de Anboto, muy muy lejos pero inconfundible en el horizonte.






Dejando por la izquierda un camino bastante sucio, tomamos una senda que discurre junto a lo que podríamos llamar una ‘playa’, una apacible campita que se sumerge tranquilamente en las aguas del embalse. Esta pequeña trocha circunvala completamente la superficie del agua, y por ella continuamos, en ocasiones cogiendo unos metros de altura, y casi
siempre muy cerca del líquido elemento. Realmente es un recorrido muy bonito, muy plástico, generalmente bajo arbolado en donde se cuela el sol bajo del invierno, con el agua muy cerca y también con algún tramo un poquito más expuesto por la irregularidad del terreno, en especial ya cerca de cerrar el círculo. El pantano tiene una segunda cola no visible desde el principio, lo que da para unos minutos de agradable recorrido, y hay también algunas vistas sobre el Kamaraka, unos 500 metros por encima de nuestra cota. 


Goikogane y Kamaraka
Cuando hemos recorrido el perímetro del pantano, no hay más que volver a la carretera anterior, pasando por Ustara, desde donde podemos regresar a Elexalde, si queremos, sin abandonar el asfalto. En este trayecto, quizá no demasiado excitante, podemos entretenernos por supuesto con el paisaje, o con algunas cosas que van surgiendo por el camino, como la granja de pollos Luma Gorri, o una espectacular casa blasonada del siglo XVIII, ya en las cercanías de nuestro punto de partida.

Como se ve, en realidad la ruta es, como decía al principio, un modesto paseíto que quizá no merece la pena complicar con el recorrido pseudo-montañero del que hablaba antes, y cuyo principal aliciente es sin duda la belleza del breve recorrido alrededor del embalse y el propio entorno de estos barrios altos de Zollo, un paisaje bucólico dominado por el impresionante perfil del Ganeko. Precisamente, una ruta interesante hacia el gigante partiendo de aquí mismo es otra posibilidad bien atractiva que reservamos para otra ocasión.

sábado, 29 de junio de 2019

Malmasín desde Basauri


Como ya hemos comentado algunas veces, las posibles excursiones o paseos más o menos montañeros son fáciles y numerosos en los alrededores de Bilbao. En esta ocasión hacemos una pequeña travesía desde el vecino Basauri visitando un par de montecitos que, si bien carecen de interés deportivo, dan gracia a un agradable paseo en el que recorremos el parque de Montefuerte y disfrutamos de buenas vistas sobre el entorno urbano de la villa y sus poblaciones más próximas. La cercanía y las buenas comunicaciones hacen posible una ruta sencilla con distintas alternativas posibles.

             DISTANCIA: 6,5 km.
             DESNIVEL: 270 m. (90-360)
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (2-2-0)  CENTENARIO    Techo municipal: Basauri           
            ITINERARIO (lineal)  Inicio: Metro Basauri Final: Metro Bolueta
            VIAS: Urbanas, senderos, pista de tierra, camino asfaltado
ACCESOS: Ida: Metro Bilbao parada Basauri (salida Gipuzkoa) Vuelta: Metro Bolueta
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 33
IGN MTN50-061 Bilbao




Malmasín a la vista
En la parada de Metro de Basauri, si optamos por la salida de c/ Gipuzkoa nos ahorramos unos metros de desnivel con respecto a la que se encuentra junto al Ayuntamiento. A partir de aquí hay varias posibilidades, entre las cuales hemos elegido seguir por la propia calle Gipuzkoa hasta Landa Doktorren, donde giramos a la derecha y empezamos a subir con firmeza. Encontramos todavía en este calle algunas pequeñas casas de las que ya apenas subsisten unas pocas, pasamos junto al Centro Cívico y vamos a dar, en el límite del casco urbano, a una zona con construcciones recientes y la primera vista de nuestro pequeño monte, con Gaztelu a su derecha, coronado con una torre eléctrica..

Senderito
Pasando junto a un parking y dejando por la izquierda el campo de fútbol de Basozelai, seguimos unos metros la carretera hasta encontrar (derecha) un sendero junto a un panel informativo con un mapa. Atajamos por él y unos metros después por otro senderito a la derecha (SENDERO). Este pequeño tramo será el más montañero de toda la ruta hasta la ascensión final a Malmasín, lo que da idea de las emociones que nos esperan.

Gaztelu y su torre
En unos pocos metros alcanzamos la pista –la misma de antes, que dibuja un lazo-, y tiramos hacia la derecha hacia Gaztelu, que de inmediato tenemos a la vista. Ya desde aquí las vistas son excelentes, alcanzando hasta Legarmendi y Anboto por la derecha, y Oiz por la izquierda. Al acercarnos a la última loma, vemos con toda claridad el senderito que sale por la derecha hacia la cumbre. En unos metros de ascensión, estamos ya arriba (GAZTELU, 250 m.), con la cima (ocupada por la enorme torreta, buzón y un par de placas) sin más panorámica que una pequeña vista del Pagasarri. Por cierto que en una de esas placas se llama a este ‘monte’ Kukurrustu, aunque también he oído o visto nombres como Castillo (obvio), Ollargan (Cartografía de Bizkaia) o hasta Gurugú (información oral de un senderista). Supongo que el entorno se habrá desbrozado últimamente, porque eran muchos los comentarios sobre lo difícil que era encontrar el buzón no hace mucho.
 
Buzón de Gaztelu
Continuamos unos metros en la misma dirección de llegada y rodeamos las RUINAS de una casa, para finalmente ir a parar a la conocida pista que sube desde Ollargan. Todo ello en unos quince minutos desde el inicio. Podríamos sin más tirar a la derecha hacia Montefuerte, pero ya que estamos, no estará de más una visita al vecino más importante, ese que da nombre a los túneles de la autopista. Así que tiramos a la izquierda. (Como esta parte ya está descrita en la entrada Malmasín desde Ollargan, no nos detendremos mucho en la descripción)

Senderito de subida
VARIANTE: Si no nos interesa la ida y vuelta a Malmasín, nos ahorramos 2,5 kilómetros, y unos 130 metros de desnivel, o sea, casi la mitad de la dificultad total de la ruta.

En un paseo corto y casi llano llegamos al punto (DESVÍO) en que hay que abandonar la pista para empezar la subida. Tras una cruz de señales, salimos por la izquierda por sendero de tierra que de inmediato se bifurca. Hay que tomar el camino de la derecha (el de la izquierda sigue en bajada) y a partir de ahí, aunque se abren multitud de variantes, todas van hacia la cima. Se alcanza después una zona arbolada y más adelante pasamos junto a una especie de refugio con unos escaloncillos tallados en el sendero. De vez en cuando encontraremos tramos que a poco que haya llovido estarán embarrados y resbaladizos, hasta que alcanzamos la cima trepando unas rocas (MALMASÍN, 360 m.). Las vistas son espectaculares, especialmente hacia parte de Bilbao y aguas arriba del Nervión, incluyendo Basauri y Arrigorriaga, con la pareja Upo-Artanda en primer plano.
 
Etxebarri, Basauri y Gaztelu, desde la cima
Una opción interesante sería continuar cresteando unos metros para tomar un senderito que desciende hacia Arrigorriaga, pero lo dejaremos para otra ocasión para explorar otra zona. Descendemos el cono de Malmasín (con cuidadito en las partes embarradas) hasta la pista, y la recorremos en sentido inverso al inicial hasta el punto en que bajamos del Gaztelu. Dejamos de lado este montículo con su torre y continuamos bajando hacia Ollargan, utilizando cuando nos apatezca senderos alternativos para no aburrirnos con la pista. Seguimos el descenso por los caminos del parque de Montefuerte hasta poco después de una especie de mirador en una curva cerrada.

Bajando hacia Bolueta
Ahora cogemos por la derecha (DESVÍO-2) una pista que enseguida pasa a ser de cemento, y ya no hay más que bajar por ella, describiendo varios lazos y con mucha gente en días claros de fin de semana, hasta alcanzar el caótico inicio de ese camino: un embudo donde se amontonan coches atascados maniobrando para entrar o salir, junto a la verja del acceso al parque, un lugar que me trae viejos y confusos recuerdos. De ahí pasamos por debajo del tren, y vamos a dar al puente sobre el río junto a la chimenea del Boquete (como curiosidad, al cruzar el río es cuando entramos en Bilbao, puesto que tanto Malmasín como casi todo el parque pertenecen a Arrigorriaga). Justo enfrente está la estación de Metro de Bolueta, donde concluimos la pequeña excursión.


lunes, 12 de febrero de 2018

Tontorra

Por la vertiente norte del Ganekogorta se extiende un pequeño circo, flanqueado por el cresterío del Pagasarri al Este, y el Gongeda y Zamaia por el Oeste, formando el agradable valle de Azordoiaga. Su centro está ocupado por el embalse de Artiba, junto al barrio del mismo nombre, y a su alrededor se esparcen unas cuantas pequeñas cimas, ideales para un paseo entretenido y poco exigente.

Partiendo del barrio de Azordoiaga en Alonsotegi, visitamos en esta excursión la más centrada de estas modestas cumbres, que por su ubicación nos ofrece buenas perspectivas sobre todos sus vecinos. El entorno, antiguamente salpicado de explotaciones mineras, es actualmente tranquilo y solitario, dedicado a pastos y pequeñas explotaciones ganaderas.

               DISTANCIA: 6 km.      
DESNIVEL: 400 m. (40-442)
DIFICULTAD: Baja 6 (4-2-0)
            ITINERARIO (ida y vuelta)  Inicio y final: Azordoiaga (Alonsotegi)
            VIAS: Senderos de tierra, pista
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, autopista dirección Balmaseda salida Alonsotegi. Junto al Ayuntamiento se toma una calle a la izquierda en dirección a Azordoiaga. El barrio se encuentra a unos 300 metros, después de pasar bajo la autopista. Hasta Alonsotegi (centro) Bizkaibus A-3341, A-3342 y A-3343 FEVE Bilbao-Santander estación Irauregi. En ambos casos, seguir a pie hacia Azordoiaga.  
ENLACES CON PR BI-100 Azordoiaga   
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 33
IGN MTN50-61-Bilbao




Arroyo Azordoiaga
En el tranquilo y coqueto barrio de Azordoiaga tenemos sitio para aparcar, bien junto a las escuelas o más próximos al arroyo que acompaña el muestrario de caseríos que se alinean enfrente. Cerca de la escuela hay una cruz de señales y junto a ella una rampa de cemento con buena pendiente, que es justamente la que hay que tomar, siguiendo la dirección a la Fuente del Oro. Pasamos una puerta con paso lateral y en unos pocos metros en enlosado ya estamos en la señal del primer DESVÍO, donde dejamos el camino por la izquierda. Unos metros más adelante hay otro desvío que lleva la misma dirección, y que utilizaremos para la vuelta.

Primer desvío
El sendero es amplio, con pendiente moderada, ligeramente herboso y con algo de piedra. Pero enseguida se convierte en una trocha estrecha, flanqueada por zarzas y argomas que alcanzan una altura notable y a veces cierran el paso de forma casi completa. Pero esto no dura mucho: enseguida el sendero se reúne con otro, que viene por la derecha, amplio y despejado, con bastante roca, y que sigue la misma dirección (este viene del segundo desvío que indicaba antes). El camino se acerca a un vallado (izquierda), con perros que nos saludarán no muy amablemente. Aunque el camino parece finalizar ahí, continuamos hacia el arbolado para, tras subir unos metros, ya entre retamas y monte bajo, descubrir de nuevo el camino anterior, que ahora retomamos por la derecha. (Digámoslo ya: son ganas de meterse en movidas raras. Si desde el principio tomamos el segundo desvío, sólo tenemos el camino amplio y fácil que es justo al que vamos a parar. Bueno, pero ¿y la emoción?)

Puertas y marcas
Ahora vamos faldeando el Alto del Horno, por terreno abierto bordeado por grandes extensiones de argomas pobladas por innumerables arañas cuyas telas, de todas las formas y tamaños, se extienden sobre los pinchos. O sea, un paisaje no muy lucido. Más adelante, sin dejar esta compañía, nos adentramos en arbolado (preferentemente, pinos), con lo que el entorno resulta más fresco y amable. Por ahí encontramos las primeras marcas blanco-amarillas (o blanco-fosforito) del PR BI-100.1, variante del Circuito de Minas y Seles, con algunos desvíos incorrectos por la derecha en bajada. Hasta ahora, la subida ha sido no muy pronunciada, pero sí que hemos ganado bastantes metros.

Eretza y Ganeroitz hacia el norte
De pronto nos encontramos una puerta metálica, con marcas que nos indican que debemos traspasarla. El vallado se extiende a ambos lados del camino, lo que será una constante en toda la zona: vallas y cercados por todas partes. Pasamos una segunda puerta, con una granja vallada por la izquierda (Kareatxeta), y de frente lo que parece un depósito de aguas, mientras continuamos hacia arriba. Ahora el camino pasa a la ladera oriental, con lo que tenemos vistas cada mejores sobre la cordillera del Paga, con Aranzuri y Erreztaleku en primer plano, y Ganeta algo después. El marcado del PR resulta impecable y muy útil. Describimos una herradura y seguimos subiendo, una vez más junto a otro aparatoso vallado, sembrado de señales de tráfico de todo tipo. Y de nuevo otra puerta. Otra vez siguiendo las marcas, la cruzamos hacia lo que se supone ya el último repecho hacia la cima –aunque luego faltará más de lo que parece. Desde este punto tenemos una hermosa panorámica hacia el norte, desde el Eretza, pasando por los montes de Triano, y Sasiburu.

Vista de Zamaia y Gongeda
Al otro lado de la cerca, el camino continúa igual. En el primer lazo, con las preciosas peñas de Zamaia al fondo, hay una cruz de señales, y giramos a la izquierda junto a una extraña marca que parece permitirnos seguir por cualquiera de los dos lados. Así accedemos a un pequeño arbolado junto a otra señal, un lugar perfecto si queremos hacer una paradita antes de acometer la última subida hacia la cima, ya visible. El camino parece franco hasta la cumbre, pero un senderito estrecho nos conduce por la 
Último repecho
ladera izquierda (Este), ganando metros por terreno despejado, entre helechos, aunque la aproximación se hace algo larga. Pero, tras un pequeño zigzag, ya se avista el mojón (TONTORRA, 442 m.), al que accedemos sin problema.
 
Bilbao, al fondo
Artiba, bajo el Ganeko
Las vistas, dominadas por el Ganeko, incluyen el cordal del Pagasarri-Ganeta-Erreztaleku, con Bilbao asomando tímidamente, y por el norte Sasiburu, Eretza, Argalario y parte de los montes de Triano. Al Oeste las peñas de Zamaia son la imagen más fotogénica. 

VARIANTE: Si queremos completar una circular por la zona, el punto de partida es perfecto. Seguimos desde la cima en la misma dirección, aunque pronto debemos girar a la derecha rumbo al muy cercano Azpioleta (425 m.), una especie de antecima de nuestro Tontorra. Ya en dirección sur, tras perder unos metros atravesamos un camino que viene de Artiba y, tras un pequeño repecho, coronamos Larrazelai (478 m.). Desde aquí sólo hay que seguir recto (siempre sur), remontar unos 40 metros y ya estamos en Pilipaondo (514 m.), la más sobresaliente de estas tachuelas. Girando al oeste en fuerte descenso alcanzamos un camino que seguimos hacia la izquierda y en unos minutos vamos a dar al trazado principal del PR BI-100, por el que podemos regresar a Azordoiaga y, si nos ha sabido a poco, incluir el ascenso a los más respetables Gongeda y Zamaia. que traíamos hasta encontrar un senderito que empieza a descender hacia un arbolado.

Si optamos por volver por el camino de subida, hay un par de alternativas que podemos explorar. La primera es un desvío (DESVIO-CUEVA) que podemos tomar por la izquierda tras pasar el depósito de aguas. Tras pasar una curva, si prestamos atención encontraremos una cueva, que tiene incluso estalactitas. Parece que la cavidad puede haber quedado al descubierto al abrir el sendero, y ahí queda, por si alguien decide explorarla. El problema es que, aunque desde este punto es teóricamente descender hasta el PR (Ruta de Minas y Seles), es una opción algo arriesgada porque la pendiente es muy fuerte y la maleza lo pone francamente difícil, a no ser que uno conozca alguna trocha practicable –que no es mi caso.

La otra posibilidad viene casi sin darnos cuenta. En el último tramo de bajada, si seguimos siempre la trazada principal, seguro que saldremos al camino ‘limpio’ que esquivamos en la subida, accediendo a la pista con mucha más comodidad. 

viernes, 22 de septiembre de 2017

Rekalde-Kastrexana

Como este es un blog genuinamente bilbaíno, nos gusta subrayar las ventajas de que nuestra villa se encuentre rodeada de pequeños montes que nos permiten acceder con facilidad a espacios naturales para una cómoda salida mañanera. Como prueba de ello traemos una vez más una pequeña excursión que enlaza dos barrios de Bilbao faldeando por las laderas: esta vez es el Pagasarri el que nos sirve de puente para, sin pisar el casco urbano, trasladarnos desde Rekalde hasta Kastrexana, en el límite noroccidental del botxo, a orillas del Kadagua.

              DISTANCIA: 8,9 km.
            DESNIVEL: 370 m. (100-469)
DIFICULTAD: Baja 6 (3-3-0)
            ITINERARIO (lineal)  Inicio: Polideportivo El Fango Final: Bilbobus 88 Zorroza-Kastrejana
            VIAS: Urbanas, carretera, pista de tierra, senderos
ACCESOS: Al polideportivo de Rekalde-El Fango se llega por c/ Gordoniz hasta la plaza de Rekalde, girando a la izquierda por Ciudadela y Ctra. Larraskitu. Bilbobus 72 parada Kiroldegia). Para la vuelta, Bilbobus 88, varias línea de Bizkaibus y FEVE, o BI-3742 dirección Zorroza-Bilbao
            TRACK: Wikiloc
             Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 33




Llegando a Larraskitubidea
El polideportivo de El Fango es uno de los más grandes de Bilbao, y los fines de semana se llena de aficionados al deporte y multitud de equipos de todas las disciplinas y tramos de edad. Resulta agradable ver a tanta gente movilizada, sacudiéndose la modorra para hacer ejercicio ¡fuera la pereza! Desde la parada del bus seguimos carretera arriba para girar después a la derecha por la calle que enfila junto a unos bloques de viviendas nuevas y luego, con Iberdrola por la izquierda, girar de nuevo a la derecha junto a una fuente, subir una pequeña rampa y salir a Larraskitubidea junto al número 88. 


Camino hacia Igertu
Aquí seguimos el camino normal del Paga: recto unas decenas de metros, giramos a la izquierda para coger el atajo y de nuevo a la carretera. Pasamos el bar Athletic, con sus horarios invenciblemente aleatorios y, siempre por carretera, superamos sucesivas curvas y los últimos caseríos de Lurzuri, para acceder al aparcamiento de Igertu, punto habitual de inicio de nuestras excursiones por el Paga. Para nuestros lectores más montañeros todo este rollo estará muy de sobra pero, claro, este blog es para cualquier tipo de paseante, así que ahí queda la descripción.

Cruce en Gangoiti
Después de Igertu todavía queda una rampa por camino asfaltado para, junto al cartel que indica hacia San Roque, girar a la derecha, abandonar la carretera y, cruzando la barrera, acometer la conocida como Cuesta del Silencio. Un tramo de pendiente y longitud respetables que nos hacen moderar la marcha hasta que, pasada la fuente de Zapaburu y un último repecho, llegar al cruce de Artabe, donde arrancan varios caminos que apuntan al Pagasarri. Esta vez continuamos la pista girando a la derecha para, tras un trecho llano en que recuperamos el aliento, arribar al área recreativa de Gangoiti que, si no estoy equivocado, marcará la máxima elevación del día. Hemos recorrido unos 3,5 kms. y aquí nos encontramos con un nuevo cruce múltiple: dejamos por la izquierda la pista que continúa hacia el Paga y otra casi contigua que lleva a Erreztaleku, y seguimos de frente por un camino recto flanqueado por árboles, como un pasillo. A ambos lados tenemos los bancos sobre las laderas que forman parte del área recreativa, dejamos otro camino por la derecha y empezamos a bajar con decisión.

Camino por la ladera
A partir de aquí seguiremos otros 2 kms. en sentido inverso a lo descrito en la entrada Kobetas-Larraskitu. Es un camino amplio y llano, que va faldeando por la ladera norte del cordal, bajo arbolado y pasando sucesivas curvas en las que encontraremos tres o cuatro fuentes. Con algunas buenas vistas sobre Bilbao, llegamos al punto donde se ha descubierto una antigua ferrería, con un cartel explicativo que compensa el hecho de que in situ no veamos prácticamente nada identificable.

Desvío llegando a Arraiz
Poco más adelante, en ligera bajada, atravesamos una puerta y llegamos a la intersección, con mapa y cruz de señales, donde el GR 228 (izquierda) pica con fuerza hacia Erreztaleku, y por la derecha se nos reúne la pista que sube del Peñaskal. Vemos también un camino que por la derecha se dirige hacia la cantera pequeña, pero nosotros seguimos sin desviarnos, con buenas vistas hacia Sasiburu y Alonsotegi, que conservaremos durante mucho rato, y con el vertedero de Artigas por la izquierda. Enseguida tenemos a la vista las casas (restaurantes) de Arraiz, una zona rocosa aledaña y otra torre eléctrica, y llegamos a un nuevo desvío: una cruz de señales indica la variante del GR hacia Zorroza, y por ese camino seguiremos, abandonando la pista principal.

Entre espinos y rocas
Seguimos por el pasillo verde, con una txabola por la izquierda, y enseguida se llega a una bifurcación. Tratándose de una variante del GR recientemente habilitado, sorprende no encontrar ninguna marca que nos oriente, pero para eso está Ibilkat (y nuestras malas experiencias por caminos erróneos): hay que tomar el camino herboso que sube muy suavemente por la derecha, un sendero agradable, con algunos arbolillos y escarpes rocosos con alguna bocamina (derecha). Estamos en la zona de Armolatza, en las cercanías de la mina Primitiva. Y es que muy poquito o nada ha quedado por remover en toda la alineación calcárea que va desde Pastorekorta hasta aquí, y por todas partes encontramos vestigios de la actividad minera.

Sierra de Sasiburu, con Alonsotegi abajo
Vamos por una especie de cornisa, por la zona alta de la ladera y a campo abierto, siempre con buenas vistas sobre Alonsotegi. Poco más adelante hay otro atisbo de camino que baja por la izquierda y que ignoramos, para acceder a una especie de alto, donde el panorama se abre: por la derecha se divisa la cima de Arraiz, tras la vaguada en el fondo de la cual se encuentra la incineradora de Zabalgarbi. Así que vamos progresando por una lomada secundaria en la que pronto vemos una nueva torreta eléctrica, que será el punto de inicio del descenso. A primera vista, esto parece prometer la típica bajada a tumba abierta, vertiginosa sobre el valle, teniendo como primera referencia el viaducto de la autopista, que ya vuela a una buena altura. Pero, aunque perdemos metros con decisión, la cosa no es tan terrible: el sendero va zigzagueando pasando junto a algún arbolito, y no presenta ninguna dificultad; es más, está perfectamente marcado (supongo que por el paso de animales) y resulta bastante divertido.

Zona ajardinada junto a Zabalgarbi
Finalmente accedemos a una zona verde con bancos, contigua a Zabalgarbi, a la que llegamos atravesando un paso en la alambrada. Ya no queda más que bajar hacia la carretera. Aunque nada nos impediría seguir hacia la izquierda, en dirección a Alonsotegi, en esta ocasión tomamos rumbo hacia Kastrexana (derecha). Hay que pasar junto a varias txabolas con perros y aspecto muy poco agradable, y luego seguimos bajando suavemente, hasta pasar junto al pequeño barrio de Bizkorta, apenas tres o cuatro casas. Se pasa una curva y ya estamos abajo del todo, cruzando un túnel bajo la autopista. Salimos junto a otro grupito de casas, de aspecto antiguo, y justo aquí se encuentra la parada del Bilbobus 88 (un poco más abajo hay un apeadero de FEVE), donde damos por terminada la marcha.

Aunque el bus pasa cada media hora, si es menester esperar, unas decenas de metros más adelante (derecha) tenemos el Batzoki, buen lugar para atizarnos un pintxito y un trago para reponer fuerzas. Por su parte, la antes citada variante del GR 228, que enlaza Arraiz con Zorroza, continúa por esta carretera para remontar suavemente hasta Zorrozgoiti, donde se une al trazado principal del sendero. Es otra posibilidad si queremos alargar la caminata o tenemos algún interés en alcanzar esa zona, pero el recorrido en sí entiendo que no merece la pena.

viernes, 19 de mayo de 2017

Bolintxu desde Montefuerte

El pequeño valle de Bolintxu –quizá más bien un barranco- se encuentra en el extremo sur del territorio bilbaíno, al pie del Pagasarri y sus montes vecinos. Su gran riqueza ecológica y la belleza de un entorno siempre verde y fresco lo convierten en una minúscula joya natural, casi un milagro a un paso de zonas urbanas, carreteras y autopistas. El interés de este enclave aumenta si consideramos cómo tras las graves inundaciones de 1.983 consiguió regenerarse espontáneamente, transformando el viejo embalse en un hermosa aliseda, y su muro en una cascada para deleite de los fotógrafos.

Si en alguna ocasión anterior hemos recorrido la zona como parte de rutas más extensas, esta vez dedicamos la excursión exclusivamente al pequeño arroyo y su encantador entorno, sin prisas y deteniéndonos en todos sus rincones.

               DISTANCIA: 2,2 km. 
            DESNIVEL: 40 m. (660-110)
DIFICULTAD: Ninguna 0 (0-0-0)
ITINERARIO  (ida y vuelta)  Inicio y final: Tunel de Lapurzulo bajo autopista junto BI-3723
            VIAS: Sendero de tierra
ACCESOS: Llegar hasta el barrio de La Peña y en la rotonda tomar la carretera BI-3723 para pasar bajo el puente. Bordear el parque de Montefuerte, pasar un primer túnel bajo la autopista y girar a la derecha bajo un segundo túnel. Se puede aparcar a la derecha de un cruce junto a un antiguo edificio del Consorcio de Aguas (placa de Bolintxubidea). Se puede llegar hasta Ollargan en la línea 50 de Bilbobus. Desde ahí, bordeando el parque, llegamos al punto de inicio en 1 km. 
ENLACES CON: Bolintxu desde Igertu
TRACK: Wikiloc
Más información (además de los links a la entrada anterior):
Guía Cartográfica de Bizkaia Mapa 33


Perfil (ida)

Tratándose de una excursión tan sencilla y corta, tampoco está mal, como decía arriba, empezar en La Peña o en Ollargan, desde donde tenemos un tranquilo paseo hasta el lugar que hemos fijado como punto de partida. De esta forma podemos completar la salida con alguna actividad en el cercano parque de Montefuerte.

El camino lo comenzamos justo al lado de donde hemos aparcado, junto a un viejo edificio de Aguas. Seguimos unos pocos pasos en dirección a Buia (la que traemos al llegar) y de inmediato vemos un senderito que desciende por la derecha. En el acto estamos en la senda que corre paralela al arroyo Bolintxu, que es la que vamos a recorrer. Por la derecha queda el pequeño cauce, cuajado de rocas y envuelto en un exuberante marco vegetal, sombrío y fresco.
Siempre decimos aquí que por el monte conviene andar sin prisa, pero esta vez tiene todavía más sentido: hay que disfrutar de cada rincón, cada pequeña poza, árboles y musgo…  

El sendero a veces se aproxima y otras se aleja unos metros del cauce, pero sin que nunca perdamos las innumerables perspectivas sobre el agua. Si vamos con críos, será inevitable hacer mil paradas para trepar a troncos caídos, cruzar sobre piedras a la orilla contraria o enredar con los zapateros y, si hay suerte, con los zapaburus.
Un habitante misterioso

La única precaución debe ser esquivar épocas lluviosas, porque el camino suele lucir siempre ligeramente embarrado, y puede resultar muy incómodo de encontrarse más húmedo de lo normal.

La primera de las cuevas
Pronto encontramos un par de sorpresas: primero por la derecha, cruzando el río, y luego por la izquierda, tomando un pequeño desvío, encontramos dos pequeñas cuevas, de las muchas que salpican todo el entorno del Pagasarri. Algunas de estas cavidades se utilizaron hace años, en época de sequía severa, para la captación de aguas subterráneas.

Seguimos serpenteando siempre a la vera del río, con ligeras subidas y bajadas, y poco más arriba encontramos una buena poza junto a rocas de mayor calibre. Ya escuchamos el rumor del agua cayendo por la cascada, que enseguida tenemos ya a la vista.

En realidad, esta pequeña cascada es un salto desde el medio derruido muro que cerraba el viejo embalse. Como se aprecia en la foto antigua que hemos tomado prestada del blog Cantábrico2007 que se indica arriba, el lugar era muy apreciado en los años 60 y 70 del siglo pasado para darse un chapuzón y, como se ve, la vegetación era bastante menor que en la actualidad. En las inundaciones de 1.983 el vaso –que ya venía acumulando material desde tiempo atrás, sobre todo desde la apertura de la vecina cantera- quedó colmatado por el arrastre de tierra y piedras de las laderas próximas. El muro cedió por su parte central y dio origen a la actual cascada. La naturaleza recuperó para sí el entorno de Bolintxu. Desaparecieron un viejo txakolí y unas cuantas txabolas de las muchas que poblaban la ladera de Arnotegi y, con el paso de algunos años, el embalse se convirtió en la hermosa aliseda que hoy ocupa aquel espacio.

Tras las inevitables fotos, podemos subir por la izquierda a lo alto del muro y continuar unos metros de sendero hasta la gran tubería del sifón que salva el desnivel del valle. Desde allí podríamos continuar subiendo hacia el camino que remonta hacia Igertu, cerca de San Roque. Pero como esta vez limitamos el paseo a esta parte –la más vistosa- del curso del arroyo, damos aquí por concluida la apacible marcha.

Si no queremos regresar por el camino ‘fluvial’ que ya hemos recorrido, desde esta parte superior del viejo embalse podemos tomar, por la izquierda, un camino paralelo alternativo. Es una senda algo más amplia que la anterior, que corre unos cuantos metros por encima y algo más lejos del río. Es el camino que recorríamos en la entrada Bolintxu desde Igertu (enlace), por la que regresamos tranquilamente a nuestro punto de partida.