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jueves, 29 de marzo de 2018

Sasiburu


Entre los municipios de Alonsotegi y Barakaldo, al norte del curso del Kadagua, la modesta sierra de Sasiburu es una alineación de escasa altitud y desniveles muy moderados que sin embargo ofrece variedad de rutas y sobre todo, múltiples perspectivas en todas direcciones: desde sus cimas y laderas contemplamos Barakaldo , el Abra y Bilbao, el Serantes, Eretza y Ganeko, la zona minera, las estribaciones del Pagasarri o el embalse de Oiola.

Si ascendemos a la cumbre que da nombre a la cordillera recorriendo sus dos vertientes, no nos perdemos nada de todos estos paisajes, y al mismo tiempo completamos un recorrido con distintos grados de dificultad –siempre muy asequibles-, entretenido y muy vistoso.

            DISTANCIA: 6,2 km.   
DESNIVEL: 290 m. (170-460) CENTENARIO
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (2-2-0)
            ITINERARIO (circular)  Inicio y final: Ermita de Santa Águeda (Barakaldo)
            VIAS: Senderos y pista de tierra, camino asfaltado, campo a través
ACCESOS: En coche desde Bilbao, tomamos la autopista Bilbao-Balmaseda y tras subir y bajar el alto de Kastrejana, tomamos la primera salida, dirigiéndonos hacia Urgozo-Las Delicias. Primer desvío por la derecha y atravesamos el Puente del Diablo, cruzamos las vías de FEVE para seguir (izquierda) en dirección Santa Águeda, y subimos hasta la ermita.
FEVE Bilbao-Santander Estación Urgozo (ojo a los horarios) y Bizkaibus Línea A-3341 A-3342 y A-3343 parada Las Delicias. En los dos casos hay que subir luego a pie como 1,5 km., con 150 m. de desnivel adicional.
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapas 32-33
IGN MTN50-061




Ermita e inicio del camino
La ermita de Santa Águeda es el epicentro de una añeja tradición, de las que mejor se conservan en nuestro entorno. Ya sabéis, ‘aintzaldu daigun Agate deuna’ con la katxaba y todo eso, más la romería correspondiente a la festividad, que culmina justo en el lugar donde nos encontramos: un barrio formado por dos o tres casas –una anexa a la ermita-, con algunas vistas y una buena fuente, que siempre viene bien para los olvidadizos. Desde el costado mismo del edificio religioso arranca un camino que enfila directamente hacia el monte, pasando junto a un abrevadero, y ese es nuestro rumbo.

Desvío (izquierda)
No vamos a engañar a nadie: las primeras rampas son de aúpa, primero por pista cementada y luego por tierra, un tramo muy cortito pero que conviene tomar con calma. En una curva cerrada dejamos por la izquierda un camino de hierba y luego una especie de refugio, seguimos subiendo y enseguida –hay que andarse con ojo- un DESVIO a la izquierda junto a un viejo vallado, señalizado con las marcas del PR BI-101. Así que dejamos el amplio e irregular camino para internarnos en un senderito que trepa por la ladera. Es la parte más montañera de la subida, circulando entre abundantes zarzas y árgomas, aunque recientemente ha sido objeto de una buena limpieza (hasta hace un tiempo esta sendita era casi impracticable).

Llegamos a una especie de rellano y lo atravesamos sin perder la dirección anterior, siempre en subida, y lo mismo hacemos una segunda vez, guiados por los hitos y marcas del PR. El último tramo incorpora algo de roca, lo que parece arenisca oscura que luego veremos en el cordal.

Llegando a La Llana
Así llegamos al collado de LA LLANA, al pie de la gran pala que lleva al Arroletza. Sin embargo, esta vez vamos a reservarla para la bajada. Según hemos llegado tenemos dos caminos de frente: el de la derecha va a dar directamente a la pista que viene del norte, y el de la izquierda también, aunque tras haber recorrido unas decenas de metros por cota algo más elevada. En medio de los dos veremos enseguida un refugio. Podemos tomar cualquier de los dos, porque ambos confluyen en la misma pista (no sé cuál de los dos aparece en el track).

Vista hacia el mar
Por esta pista seguiremos un rato (como 1 km.) en dirección oeste, con pendiente casi inapreciable y las primeras vistas entre el arbolado: el casco urbano de Barakaldo, el Abra y el Serantes, y poco después el Argalario y los montes de Triano, con el Regato y el embalse de Gorostiza en el fondo del barranco. En todo momento resulta evidente que vamos recorriendo a media ladera la cordillera por cuya arista volveremos.

Eretza y compañía, desde las campas de Sasiburu
En cuanto salimos del arbolado, ya tenemos por la izquierda las despejadas laderas de Sasiburu, y aquí abandonamos por la izquierda (DESVIO) la pista, que continúa hacia Goikomendi y Peñas Blancas, para ir subiendo, campo a través o siguiendo rodadas de algún vehículo, hacia nuestra cima. Ya se sabe: siempre hacia arriba por la verde campa, como en el Gorbea… pero mucho más amable, claro. Tras un par de lomadas, alcanzamos finalmente la cumbre (SASIBURU,
Desde la cima: Pagasarri, Bilbao, Anboto al fondo...
459 m.). Este montecito, pese a su poca envergadura, tiene unas vistas espectaculares: Ganeran y Eretza hacia el oeste, tras los prados sobre los que se levantan Peñas Blancas y Ganeroitz; la gran mole del Ganeko de frente, con el curso del Kadagua a nuestros pies; por la izquierda, junto al Pagasarri, divisamos parte de Bilbao, con Anboto y Oiz en el horizonte; y, tras el cordal que ahora vamos a recorrer, la ría y sus localidades aledañas, con Jata cerrando la perspectiva. Unos metros más debajo de la cima, mirando hacia el valle, hay un mirador con un mapa donde ir descubriendo diversos lugares.

Hacia el Arroletza (derecha)
Alejándonos de esa vertiente encontramos un senderito que enfila el cordal hacia el Este, descendiendo con decisión, en la primera de varias subidas y bajadas que tendremos que afrontar. Volvemos a remontar, siempre cerca del amojonamiento que delimita Barakaldo y Alonsotegi, cuyos hitos de piedra se ven frecuentemente marcados con la pintura del PR. En uno de los pequeños altos, poco visible, por la derecha podemos acercarnos a visitar la casi imperceptible cima de TELLITU (458 m.), con pequeña plaquita identificativa.

Cima del Arroletza
Nuevo descenso, y ahora por una trocha con menos pendientes, alcanzamos la última cumbre del día (ARROLETZA, 454 m.), la más baja de las tres. Aquí, gracias al pequeño giro hacia el sur que hemos venido describiendo, tenemos aún mejores vistas sobre la ría y en parte sobre Bilbao. Dejamos por la derecha un extraño cercado doble bajo los árboles, y enfilamos ya la bajada por el cortafuegos, que inevitablemente nos hacen pensar lo que hubiera sido bajarlo esquiando el día de la última nevada.

Llegados de nuevo a LA LLANA, nos planteamos dos alternativas. La primera, más rápida y vertical, sería tomar el desvío por la derecha, junto a la cruz de señales, para volver simplemente por el sendero de subida. Pero si no queremos repetir, nos apetece alargar el paseo o buscamos una ruta más cómoda, lo que haremos es seguir en la misma dirección (norte), siguiendo en sentido inverso la primera parte del trazado de la entrada Arroletza. Es este itinerario el que recoge el mapa y el track. De esta forma, atravesamos un arbolado junto a los postes del gas y algunos vallados con vacas, y finalmente volvemos a la pista anterior, que tomamos de frente y ya en suave descenso. Pasamos un paso canadiense junto a una casa, y vamos dando una amplia curva con estupendas vistas. Dejamos por la derecha un edificio en la ladera, y en una rampa recta con vistas hacia Bilbao desembocamos en la carretera que, en el mismo sentido que traíamos (sur) nos devuelve finalmente a Santa Águeda.

lunes, 12 de febrero de 2018

Tontorra

Por la vertiente norte del Ganekogorta se extiende un pequeño circo, flanqueado por el cresterío del Pagasarri al Este, y el Gongeda y Zamaia por el Oeste, formando el agradable valle de Azordoiaga. Su centro está ocupado por el embalse de Artiba, junto al barrio del mismo nombre, y a su alrededor se esparcen unas cuantas pequeñas cimas, ideales para un paseo entretenido y poco exigente.

Partiendo del barrio de Azordoiaga en Alonsotegi, visitamos en esta excursión la más centrada de estas modestas cumbres, que por su ubicación nos ofrece buenas perspectivas sobre todos sus vecinos. El entorno, antiguamente salpicado de explotaciones mineras, es actualmente tranquilo y solitario, dedicado a pastos y pequeñas explotaciones ganaderas.

               DISTANCIA: 6 km.      
DESNIVEL: 400 m. (40-442)
DIFICULTAD: Baja 6 (4-2-0)
            ITINERARIO (ida y vuelta)  Inicio y final: Azordoiaga (Alonsotegi)
            VIAS: Senderos de tierra, pista
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, autopista dirección Balmaseda salida Alonsotegi. Junto al Ayuntamiento se toma una calle a la izquierda en dirección a Azordoiaga. El barrio se encuentra a unos 300 metros, después de pasar bajo la autopista. Hasta Alonsotegi (centro) Bizkaibus A-3341, A-3342 y A-3343 FEVE Bilbao-Santander estación Irauregi. En ambos casos, seguir a pie hacia Azordoiaga.  
ENLACES CON PR BI-100 Azordoiaga   
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 33
IGN MTN50-61-Bilbao




Arroyo Azordoiaga
En el tranquilo y coqueto barrio de Azordoiaga tenemos sitio para aparcar, bien junto a las escuelas o más próximos al arroyo que acompaña el muestrario de caseríos que se alinean enfrente. Cerca de la escuela hay una cruz de señales y junto a ella una rampa de cemento con buena pendiente, que es justamente la que hay que tomar, siguiendo la dirección a la Fuente del Oro. Pasamos una puerta con paso lateral y en unos pocos metros en enlosado ya estamos en la señal del primer DESVÍO, donde dejamos el camino por la izquierda. Unos metros más adelante hay otro desvío que lleva la misma dirección, y que utilizaremos para la vuelta.

Primer desvío
El sendero es amplio, con pendiente moderada, ligeramente herboso y con algo de piedra. Pero enseguida se convierte en una trocha estrecha, flanqueada por zarzas y argomas que alcanzan una altura notable y a veces cierran el paso de forma casi completa. Pero esto no dura mucho: enseguida el sendero se reúne con otro, que viene por la derecha, amplio y despejado, con bastante roca, y que sigue la misma dirección (este viene del segundo desvío que indicaba antes). El camino se acerca a un vallado (izquierda), con perros que nos saludarán no muy amablemente. Aunque el camino parece finalizar ahí, continuamos hacia el arbolado para, tras subir unos metros, ya entre retamas y monte bajo, descubrir de nuevo el camino anterior, que ahora retomamos por la derecha. (Digámoslo ya: son ganas de meterse en movidas raras. Si desde el principio tomamos el segundo desvío, sólo tenemos el camino amplio y fácil que es justo al que vamos a parar. Bueno, pero ¿y la emoción?)

Puertas y marcas
Ahora vamos faldeando el Alto del Horno, por terreno abierto bordeado por grandes extensiones de argomas pobladas por innumerables arañas cuyas telas, de todas las formas y tamaños, se extienden sobre los pinchos. O sea, un paisaje no muy lucido. Más adelante, sin dejar esta compañía, nos adentramos en arbolado (preferentemente, pinos), con lo que el entorno resulta más fresco y amable. Por ahí encontramos las primeras marcas blanco-amarillas (o blanco-fosforito) del PR BI-100.1, variante del Circuito de Minas y Seles, con algunos desvíos incorrectos por la derecha en bajada. Hasta ahora, la subida ha sido no muy pronunciada, pero sí que hemos ganado bastantes metros.

Eretza y Ganeroitz hacia el norte
De pronto nos encontramos una puerta metálica, con marcas que nos indican que debemos traspasarla. El vallado se extiende a ambos lados del camino, lo que será una constante en toda la zona: vallas y cercados por todas partes. Pasamos una segunda puerta, con una granja vallada por la izquierda (Kareatxeta), y de frente lo que parece un depósito de aguas, mientras continuamos hacia arriba. Ahora el camino pasa a la ladera oriental, con lo que tenemos vistas cada mejores sobre la cordillera del Paga, con Aranzuri y Erreztaleku en primer plano, y Ganeta algo después. El marcado del PR resulta impecable y muy útil. Describimos una herradura y seguimos subiendo, una vez más junto a otro aparatoso vallado, sembrado de señales de tráfico de todo tipo. Y de nuevo otra puerta. Otra vez siguiendo las marcas, la cruzamos hacia lo que se supone ya el último repecho hacia la cima –aunque luego faltará más de lo que parece. Desde este punto tenemos una hermosa panorámica hacia el norte, desde el Eretza, pasando por los montes de Triano, y Sasiburu.

Vista de Zamaia y Gongeda
Al otro lado de la cerca, el camino continúa igual. En el primer lazo, con las preciosas peñas de Zamaia al fondo, hay una cruz de señales, y giramos a la izquierda junto a una extraña marca que parece permitirnos seguir por cualquiera de los dos lados. Así accedemos a un pequeño arbolado junto a otra señal, un lugar perfecto si queremos hacer una paradita antes de acometer la última subida hacia la cima, ya visible. El camino parece franco hasta la cumbre, pero un senderito estrecho nos conduce por la 
Último repecho
ladera izquierda (Este), ganando metros por terreno despejado, entre helechos, aunque la aproximación se hace algo larga. Pero, tras un pequeño zigzag, ya se avista el mojón (TONTORRA, 442 m.), al que accedemos sin problema.
 
Bilbao, al fondo
Artiba, bajo el Ganeko
Las vistas, dominadas por el Ganeko, incluyen el cordal del Pagasarri-Ganeta-Erreztaleku, con Bilbao asomando tímidamente, y por el norte Sasiburu, Eretza, Argalario y parte de los montes de Triano. Al Oeste las peñas de Zamaia son la imagen más fotogénica. 

VARIANTE: Si queremos completar una circular por la zona, el punto de partida es perfecto. Seguimos desde la cima en la misma dirección, aunque pronto debemos girar a la derecha rumbo al muy cercano Azpioleta (425 m.), una especie de antecima de nuestro Tontorra. Ya en dirección sur, tras perder unos metros atravesamos un camino que viene de Artiba y, tras un pequeño repecho, coronamos Larrazelai (478 m.). Desde aquí sólo hay que seguir recto (siempre sur), remontar unos 40 metros y ya estamos en Pilipaondo (514 m.), la más sobresaliente de estas tachuelas. Girando al oeste en fuerte descenso alcanzamos un camino que seguimos hacia la izquierda y en unos minutos vamos a dar al trazado principal del PR BI-100, por el que podemos regresar a Azordoiaga y, si nos ha sabido a poco, incluir el ascenso a los más respetables Gongeda y Zamaia. que traíamos hasta encontrar un senderito que empieza a descender hacia un arbolado.

Si optamos por volver por el camino de subida, hay un par de alternativas que podemos explorar. La primera es un desvío (DESVIO-CUEVA) que podemos tomar por la izquierda tras pasar el depósito de aguas. Tras pasar una curva, si prestamos atención encontraremos una cueva, que tiene incluso estalactitas. Parece que la cavidad puede haber quedado al descubierto al abrir el sendero, y ahí queda, por si alguien decide explorarla. El problema es que, aunque desde este punto es teóricamente descender hasta el PR (Ruta de Minas y Seles), es una opción algo arriesgada porque la pendiente es muy fuerte y la maleza lo pone francamente difícil, a no ser que uno conozca alguna trocha practicable –que no es mi caso.

La otra posibilidad viene casi sin darnos cuenta. En el último tramo de bajada, si seguimos siempre la trazada principal, seguro que saldremos al camino ‘limpio’ que esquivamos en la subida, accediendo a la pista con mucha más comodidad. 

domingo, 10 de abril de 2016

Azordoiaga PR BI-100

El valle de Azordoiaga se extiende al norte de Ganekogorta, limitado en el Este por la cordillera del Pagasarri, que lo separa de Bilbao, y en el Oeste por las cimas de Gongeda y Zamaia, que caen hacia el casco urbano de Alonsotegi. La zona tiene un inequívoco carácter rural y montañero, pero en ella han quedado vestigios de antiguas actividades. Así, la minería ha dejado importante huella, con desmontes, bocaminas y, en especial, la espectacular grieta de Zamaia. Y la explotación ganadera en tiempos pasados ha legado las curiosas parcelas circulares (seles), que no sólo permanecen en el paisaje, sino que han dado lugar a numerosos topónimos derivados de su denominación en euskera (kortak).

El sendero PR BI-100, llamado precisamente Ruta de las minas y seles, recorre por completo el perímetro del valle, surcando sus montes a media ladera y haciendo posible contemplar hermosos paisajes de este entorno, poco conocido y a tan escasa distancia de los grandes centros urbanos.

               DISTANCIA: 15,2 km.  
            DESNIVEL: 490 m.  (45-535)    
DIFICULTAD: Media 9 (4-5-0)
ITINERARIO  (circular)  Inicio y final: Azordoiaga (Alonsotegi)
            VIAS: Pista de cemento y tierra
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, autopista dirección Balmaseda salida Alonsotegi. Junto al Ayuntamiento se toma una calle a la izquierda en dirección a Azordoiaga. El barrio se encuentra a unos 300 metros, después de pasar bajo la autopista. Hasta Alonsotegi (centro) Bizkaibus A-3341, A-3342 y A-3343 FEVE Bilbao-Santander estación Irauregi. En ambos casos, seguir a pie hacia Azordoiaga.
ENLACES CON
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapas 33-42






Azordoiaga junto al arroyo
Este encantador barrio de Azordoiaga es nuestro habitual punto de inicio de muchas excursiones por esta zona (véase Fuente del Oro o Artiba). Siempre nos seduce su aspecto apacible y la sencilla belleza del arroyo, que se remansa junto a las casas poco antes de desaguar en el Kadagua.

Para ascender hacia el monte hay dos caminos. Tomaremos para subir el que arranca junto a un hermoso chalet con una cruz de señales, siguiendo la dirección hacia El Oro (el otro camino lo dejamos para el regreso). Empezamos por remontar una corta pero potente rampa de cemento, y nos encontramos en un camino enlosado que por la derecha estaba delimitado por una valla de madera, ahora desaparecida. Estamos siguiendo los pasos del paseo incluido en la entrada ‘Fuente del Oro’, antes citado, por lo que allí podemos encontrar más detalles en los que no nos vamos a detener ahora. Dejamos por la izquierda un desvío hacia el Tontorra (la variante 1 del PR) y seguimos junto a la profunda garganta del arroyo Pagobakotxaga, siempre por entorno sombrío y húmedo.


Area recreativa del Oro
En unos minutos estamos en el área recreativa del Oro, un rincón encantador sumergido en la arboleda: árboles con placas identificativas, un puentecillo, mesas y barbacoas, pequeñas escaleras, y un refugio. Merece la pena detenerse a admirar el lugar, aunque tampoco podemos entretenernos mucho, porque no hemos hecho más que empezar.

Justo después, la pista pasa a ser de tierra, avanzamos junto al arroyo, y poco a poco vamos ganando metros. Hay que tener claro que en ningún momento debemos abandonar la pista principal, aunque se nos presenten innumerables desviaciones, la mayor parte de las cuales son caminos de madereros. Empezamos a subir cada vez con más fuerza, dejando el bosque de ribera para meternos en un interminable pinar. Por la izquierda queda la pelada cumbre del Tontorra y empezamos a dibujar un amplísimo lazo, siempre en subida.

Refugio
Llegamos a un cruce con una pista que viene subiendo por la derecha, que es el camino que sube desde El Somo, por lo que seguiremos un tramo por el sendero descrito en la entrada Gongeda. De inmediato pasamos junto a lo que parece ser un refugio, y en un nuevo cruce señalizado vemos que hemos recorrido aún menos de 4 kms., y faltan casi dos más hasta las proximidades de Zamaia, que viene a ser el primer tercio del recorrido.

Seguimos subiendo, cada vez con más fuerza, en medio de la humedad y la sombra, y poco más adelante tenemos las primeras vistas sobre los alrededores: el Tontorra bastante cerca, y un bonito perfil del Paga al fondo. Un nuevo cruce y tomamos otra pista que describe una curva, en el fondo de la cual hay una arqueta. Ahora nos espera la rampa más dura de todo el recorrido: una subida casi recta, pedregosa y de desnivel moderado, que nos sitúa en otro cruce más.

Ganeko
Aunque parezca un lío, la verdad es que no hay más que seguir las señales para no equivocarse. Tomamos una pista hacia la izquierda, y después dejamos por la derecha el último desvío hacia Zamaia. Nos dirigimos hacia la falda del Ganeko, aparentemente cercano, y poco después salimos a campo abierto, alcanzando aproximadamente la máxima altitud del día (unos 530 metros), con lo que ya nos despedimos de la parte más dura del recorrido.

Zamaia y Gongeda
Estamos bajo las cimas de Zamaia y Gongeda, junto a una zona rocosa y abrupta que cae más o menos bajo la grieta, y de hecho se ven hendiduras y alguna bocamina. Empezamos ahora el tramo que recorre el fondo del valle, y dejamos por la derecha otro desvío que indica hacia el Ganeko (poco más de 3 kms., aunque con un buen desnivel). Pasamos junto a un mugarri cuyo significado desconozco, y la pista, de nuevo bajo pinares, empieza a describir sucesivas curvas adaptándose a la ladera, con lo que vamos pasando junto a numerosos manantiales, algunos bien vistosos.

Dejamos un desvío hacia Pilipaondo y Artiba, y tenemos las únicas vistas sobre este pequeño valle, vistas escasas, parciales y un poco lejanas, donde apenas se deja ver el embalse del que hablamos en esta otra entrada. Reconozcamos que el camino, aunque agradable, resulta algo aburrido, y prueba de ello es que es más utilizado por ciclistas que por caminantes. Pero podemos disfrutar de algunas panorámicas vistosas, como hacia el Paga (en una perspectiva diferente de lo habitual), o hacia el norte, donde observamos el Ganeroitz, Peñas Blancas y los montes de Triano. A la espalda va quedando el Ganeko, muchos metros más arriba.

Valle de Artiba y vistas al norte
Un poco más adelante encontramos una especie de mirador con un panel informativo acerca de los seles. También hay que decir que estas viejas demarcaciones agrícolas de forma circular se aprecian muy bien en fotos aéreas (en Google Earth, por ejemplo), pero in situ es prácticamente imposible verlas, por muchos mapas que nos pongan, porque carecemos de perspectiva suficiente. Pero bueno, estar, están.

Poco después, dejamos por la izquierda dos caminos, que se dirigen a las pequeñas cimas de Koskorra y Abitza (o Ebitxe), y aquí hacemos otra puntualización, Durante más de la mitad de la ruta hemos ido encontrando posibles desvíos hacia las cumbres secundarias que hemos ido citando. Casi todas se alcanzan en 10-20 minutos, así que, dependiendo de las ganas que tengamos, podemos ir coleccionando tachuelas sin mucho esfuerzo, o pasar de ellas, porque tienen un interés muy relativo (aparte de Zamaia y Gongeda, quizá el Tontorra sea el más atractivo, pero estos tres son los más alejados). En todo caso, las señales indican con claridad tiempo y distancia si queremos hacer estas incursiones.

Acceso al agroturismo Ordaola
Ahora empezamos a bajar muy suavemente. La pista, bastante descarnada, va pasando curvas y más curvas, y parece no tener fin, aunque resulta muy cómoda. Dejamos por la derecha un desvío hacia el Pagasarri (neveras y Erdikolanda), y unos minutos después arribamos al caserío Ordaola y asador Potxolo, y el camino pasa a ser de cemento, con lo que resulta incluso menos apetecible. Siempre en descenso moderado, alcanzamos una bifurcación (por la izquierda nos lleva al embalse de Artiba) y poco más adelante una antigua zona minera donde suelen tener lugar pruebas de motos (trial, enduro y cosas así).

Camino de vuelta
Ya por carretera pura y dura, seguimos bajando, con algunas localizaciones curiosas con que entretenernos (creo que hay un puentecillo y una pequeña represa), y alcanzamos finalmente el barrio de Azordoiaga desde el que hemos partido, esta vez por el camino de ignoramos en la subida.

Podemos decir que en este PR todo es moderado: no es largo pero tampoco muy corto; tiene una parte más dura, pero sólo al principio; no tiene vistas excepcionales pero resulta agradable. O sea, un recorrido sin muchas pretensiones pero estupendo para una mañanera y, eso sí, perfectamente señalizado y cómodo para no complicarnos la vida.

sábado, 29 de marzo de 2014

Lapurzulogana

La popular cordillera del Pagasarri parece mirar siempre al botxo, desde donde se le acercan miles de visitantes cada fin de semana. Pero el macizo del Ganeko del que forma parte es mucho más que su fachada bilbaína, y se extiende hacia el sur, hasta el Kadagua por un lado y hasta el Nervión por otro, adentrandose en territorio alavés.

Entre sus numerosas cimas, pequeños valles y sierras secundarias podemos ir descubriendo nuevos paisajes, caminos ajenos a los grandes flujos de senderistas, perspectivas diferentes de las conocidas por todos.

Lapurzulogana es una de esas cimas anónimas: casi pegada a la del propio Pagasarri y una pizca más alta, parece guardarle la espalda. Y además nos sirve de excusa para conocer algunos caminos por esa otra vertiente ignorada de nuestro monte más emblemático.

               DISTANCIA: 8,4 km.
            DESNIVEL: 365 m. (310-677) 
DIFICULTAD: Baja 6 (3-3-0) 
ITINERARIO: circular  Inicio y final: Igertu
ACCESOS: En coche, bien desde San Adrián-Larraskitu, bien desde Rekalde, hay que tomar Larraskitubidea hacia arriba, y después Pagasarribidea pasando por el bar Athletic, hasta llegar al parking de Igertu. (Haciendo a pie este último tramo, se puede llegar a San Adrián o Rekalde en las múltiples líneas de Bilbobus)
VIAS: Pista de piedrilla, senderos de tierra, campo a través
TRACK: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6452454 
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia mapa 33




            Como hacemos habitualmente, para nuestras rutas hacia el Paga tomamos como punto de partida el simpático collado de Igertu, estratégicamente situado entre las laderas de Arnotegi y Gangoiti, y donde arrancan las primeras rampas que remontan camino de nuestra cima más popular, con vistas a la ermita de San Roque. Aunque ya privados del viejo txakolí, disponemos aquí de un pequeño parking (casi imposible los festivos) y unos bancos donde descansar –a la vuelta, claro. Si todavía alguien no lo tiene claro, el acceso hasta aquí lo describimos por ejemplo en la entrada Arnotegi por Igertu.

La barrera, desierta
Por la carreterilla por donde hemos llegado continuamos en la misma dirección, y empezamos a ganar algunos metros muy suavemente. Alcanzamos una pequeña cantera y justo después abandonamos el asfalto (que continúa hacia San Roque) para tomar por la derecha una amplia pista y cruzar la barrera.

Nos esperan las rampas de la llamada Cuesta del Silencio, un tramo de unos 400 metros cuyo desnivel supera el 20% de forma permanente, con lo que, haciendo honor a su nombre, nos obligará a ajustar el ritmo a nuestras posibilidades. Pasada una curva donde se ubica la fuente de Zapaburu, un trecho casi recto y algo más suave nos sitúa en el cruce de ARTABE, donde confluyen varios de los caminos hacia el Pagasarri.

Pista de Artabe, también vacía
Tomaremos en esta ocasión la pista de la izquierda. Durante un par de kilómetros (unos 20-25 minutos) seguiremos por camino completamente llano, pasando una tras otra numerosas curvas y unas cuantas fuentes, siempre bajo arbolado y por entorno tranquilo y poco frecuentado. Este tramo es agradable y servirá para reponer fuerzas, aunque tampoco negaremos que se hace un poco largo y monótono.

El último tramo de la pista de Artabe es una ligera cuesta recta, y es curioso cómo la sabiduría popular-montañera ha terminado por trazar una sendita a la izquierda, porque apetece el contacto con la hierba tras tantos minutos de gravilla. Cuando el camino describe una curva, lo abandonamos por la izquierda siguiendo la señal que indica hacia Pastorekorta. Enseguida tenemos por la derecha una laderita con bancos y cruzamos una puerta para salir al collado de OLALUZETA.

Olaluzeta, al pie del Pastorekorta

Estamos ya en el patio trasero del Paga. El collado tiene un aire ligeramente desangelado, pero desde aquí vemos cosas interesantes: por la izquierda, el último tontor del Pastorekorta, con la temible pala que trepa hacia su cima; de frente, el cordal de Kamaraka se desprende de las escarpaduras del Ganeko aunque, siendo estrictos, es el Biderdi lo que vemos todavía y las lomas cimeras del bocinero nos quedan ocultas de momento.

Seguimos por la derecha
Por la derecha, junto al área recreativa, remonta un sendero que sigue toda la arista hasta la cumbre del Pagasarri, pero una caseta o refugio nos marca el trayecto a seguir. Por su izquierda parten dos caminos, de los que tomamos el de la derecha. Por él vamos faldeando y ganando metros, al principio muy suavemente, después con algo más de pendiente. Estamos en zona de explotaciones forestales, con dominio del pino, y el arbolado apenas nos deja apreciar algunas vistas al Sur y al Oeste. Tengase también en cuenta que circulamos por zona recogida y orientación sur, con lo que en verano el sol pega con ganas y escasea el aire. 

Sendero desde Erdikolanda
Tenemos que dejar un par de caminos que salen por la izquierda y, tras pasar un tramo más abierto, ya tenemos a la vista el Ganeko (ahora sí), y hacia el sur distinguimos Untzueta, Lekanda, Gorbea, Oderiaga... Vamos llegando a la confluencia con el camino hacia el gigante, y desembocamos en la pequeña campita de ERDIKOLANDA (Campa de Enmedio, para los clásicos). De inmediato vemos un sendero que trepa por la derecha, y hacia allí tenemos que tirar.  

La pala es dura, con un desnivel fuerte (30%, en algún punto más), aunque es cortita y entretenida. Finalmente, una valla por la izquierda anuncia que llegamos arriba. Enseguida vemos tras ella las antenas del Ganeta, y el camino, difuso y ya en llano, va girando a la derecha. En realidad, estamos ya en la cima (LAPURZULOGANA, 677 m.), y debemos estar muy atentos para descubrir por la derecha un minúsculo buzón, que es lo único que nos da a conocer que hemos llegado.

Vista sobre el Ganeta











Buzón



Y ahora toca bajar. Seguimos, prácticamente sin camino, entre pequeños árboles, algo de matorral y las inconfundibles calizas blancas, más o menos en dirección norte, para buscar las zonas más conocidas de la cumbre del Paga. Hay un gran mugarri de piedra (se diría que señala la confluencia de Arrigorriaga, Alonsotegi y Bilbao), tras el cual se entreven las paredes verticales de la cara sur. Enseguida salimos a las verdes campas de nuestro popular vecino, donde empieza la subida final a la cumbre (COLLADO)

Bien, aquí ya hay poquito que contar. Desde este punto se puede hacer casi de todo: liquidar el trecho que nos queda a la cima del Pagasarri, hacer lo propio con el vistoso Ganeta, visitar las neveras y la fuente de Tarín, o demostrar nuestro arrojo y emprender camino al Ganeko… o, claro está, dirigirnos al refugio de la Paca a tomar un trago, que no todo va a ser andar.

Habrá también quien diga que para subir a nuestro desconocido monte de hoy bastaba con subir al Paga por la normal y poco más. Pero hombre, la cosa es también buscar caminos menos trillados. ¿O no?

Desvío hacia el Camino Viejo
Para el regreso, por la cosa de variar, tomamos el Camino Viejo, con la advertencia de que en época de lluvias el descenso por este precioso sendero puede ofrecernos alguna complicación, porque el barro se acumula, y cuesta abajo, ya se sabe… Así que, con el refugio a la derecha y la antena de Ganeta por la izquierda, nos encontramos ante una bifurcación. Aunque también podríamos bajar por el otro lado, optamos por el camino de la derecha.

Tras un tramo recto y una pronunciada curva, enseguida descubrimos por la izquierda un paso en el vallado, que cruzamos, para tomar el sendero que baja. Primero por zona rocosa y después por caminos de tierra más o menos desdibujados, o simplemente bosque a través, no tendremos ningún problema en ir perdiendo metros, y terminaremos en el cruce de Artabe por donde hemos subido.

De ahí para abajo (sin hacer mucho caso del track, que por aquí se nos ha vuelto un poco majara), cogemos la única pista que desciende, cruzamos la barrera y, tirando por la izquierda ya sobre asfalto, volvemos a nuestro punto de partida. 

sábado, 27 de julio de 2013

Travesía de Sasiburu

La cordillera de Sasiburu discurre paralela al curso del Kadagua, como desprendiendose de la impresionante mole del Eretza, hasta morir suavemente en el municipio de Barakaldo. Sus sucesivas cimas apenas alcanzan los 500 metros, y el cordal señala la divisoria entre la localidad fabril y Alonsotegi. Pese a su modesta altitud, su privilegiado emplazamiento ofrece magníficas panorámicas sobre el Gran Bilbao, el barranco del Regato y el muy cercano Argalario, los montes de Triano y buena parte del macizo del Ganekogorta.

La travesía que exponemos es una clásica ruta montañera que, sin excesivo esfuerzo, recorre estas pequeñas cumbres, compartiendo la parte inicial con el tradicional trayecto de los romeros que desde Barakaldo se aproximan cada año a la ermita de Santa Águeda, situada en la falda de estas amables elevaciones. Parcialmente compartimos también el trazado del PR BI-101

            DISTANCIA: 13,2 kms 
DESNIVEL: 520 m. (40-560)  CENTENARIO (Arroletza y Ganeroitz)
DIFICULTAD: Media 12 (5-5-2)  Desnivel acumulado / Rampas del 20-30%
ITINERARIO: lineal  Inicio: Metro Cruces (Barakaldo)  Final: Lazkao-Zaramillo (Gueñes)
VIAS:  Urbanas, carretera, senderos y campo a través
ACCESOS: Ida: Metro Bilbao estación Cruces/Gurutzeta
                 Vuelta: Bizkaibus A3311, A3342 y A3342 parada Lazkao Km. 11
ENLACES CON Eretza, Peñas Blancas
Más info:
Guía cartográfica de Bizkaia mapas 24-32-33





            Antes de empezar hay que hacer un par de apuntes. Si uno mira el mapa y el perfil de aquí arriba puede tener la sensación de que estamos ante una versión bizkaitarra del Ironman. Nada más lejos. Estamos hablando de desniveles máximos de 400-500 metros, o sea, montecitos de dominguero. Y aunque haya muchos triangulitos amarillos, algunas de nuestras cimas son casi imperceptibles. Cierto que el sube-baja casi continuo nos hará sudar un poco, pero bueno, para eso estamos en un blog de senderismo, o cosa similar.

También habrá observado el lector despierto que ponemos ‘enlace con’ el Eretza, de lo que agudamente puede deducirse que el plato realmente fuerte del menú lo dejamos como opción, así que el conjunto queda de esta forma rebajado a algo muy asequible.

Y vamos ya con ello.

            Del asfalto al monte

Arrancamos de la plaza de Cruces en Barakaldo, justo al lado del hospital, lugar inmejorablemente comunicado por carretera, bus o Metro. Por un costado del edificio sanitario tomamos la calle La Paz, que emerge de debajo de la plaza, para cruzar la pasarela sobre la A-8. Junto a la rotonda que encontramos podemos distinguir un cartel color lila que indica hacia Santa Águeda (izquierda), por donde seguiremos.

Llegando a Basatxu
Tras una suave subida, el camino se bifurca y hay que tomar la vía que sigue por la derecha en dirección hacia Osalan, entre otras indicaciones. Seguimos subiendo y vemos un depósito de aguas gris por la derecha, con las primeras vistas sobre Bilbao y la ría. Junto al depósito hay otra bifurcación, donde tomamos el camino de la izquierda, con desnivel algo más pronunciado. Por aquí seguimos hacia sucesivas casas dispersas, ladeando con vistas a las estribaciones del Arroletza, que tenemos de frente. Llegamos así al barrio de Basatxu, junto a otro gran depósito verde, con un mojón del Camino de Santiago.

Accedemos a una carretera que cruza de izquierda a derecha. Desviandonos por la izquierda nos dirigiríamos hacia Santa Águeda y, dando un pequeño rodeo, enlazaríamos con nuestra ruta; pero vamos a
Inicio del sendero
buscar una alternativa más interesante. Prácticamente de frente según hemos llegado tenemos que buscar un senderito no muy visible (SENDERO) que se interna en el monte bajo arbolado, y por él seguiremos, ganando metros con suavidad mientras atajamos.

Tras el largo trayecto de asfalto, resulta reconfortante progresar por este caminillo más bien agreste y montañero, con el firme de roca pelada bastante resbaladiza, que avanza por lo que parece un lindero entre dos fincas. La subida es divertida aunque requiere cierto cuidado si el suelo está mojado. Desembocamos así en una pista de cemento que viene desde Santa Águeda, y que tomamos hacia la derecha, para continuar subiendo cómodamente. Ahora seguiremos el trazado de la entrada Arroletza.

Argalario y embalse de Gorostiza
Vamos describiendo una amplia curva por la ladera, con excelentes vistas, dejamos por la derecha un caserío y cruzamos un destartalado paso canadiense. Junto a una campita donde se suelen aparcar coches, el firme pasa a ser de piedrilla, y encontramos por la izquierda el sendero de tierra (DESVIO-1) que hay que tomar para abandonar el camino principal. La pista que dejamos irá recorriendo toda la sierra por su vertiente norte, a espaldas de las cimas, y nos la volveremos a encontrar bastante más tarde.

 
Pala del Arroletza y vista sobre la ría
Pasamos ya a zona verde en una especie de pasillo entre arbolado, y enseguida desembocamos en el collado de La Llana, al pie del Arroletza, la primera de las cumbres de la jornada, y quizá la que más esfuerzo nos va a requerir. Aquí nos reunimos con el trazado del PR BI-101, cuyas marcas nos acompañarán durante un buen rato. Junto a un poste con señales atacamos la larga rampa que, siguiendo los postes amarillos de un gaseoducto, se encamina a la cima. La pala, dividida en dos tramos, discurre a pleno sol y no da tregua, así que conviene llevarlo con calma y, como siempre decimos, buscar el ritmo adecuado a cada uno.


Cima
Una vez arriba, encontramos de frente una especie de misterioso cercado con un seto y unos bancos en su interior (un día haremos un catálogo de las cosas raras que vamos descubriendo) y por la derecha, sobre un pequeño roquedo, la cima con su buzón (ARROLETZA, 454 m.), y nuevas panorámicas que podemos admirar mientras recuperamos el resuello.


          A tachar cimas

Tomamos el senderito bien marcado que sigue en dirección Oeste, ladeando siempre con estupendas 
Tellitu
vistas y prácticamente en llano. Hay que estar atentos, porque una traza de sendero que sale por la izquierda nos conduce enseguida, y casi sin darnos cuenta, a la segunda cima (TELLITU, 458 m.) que, a falta de buzón, sólo cuenta con una especie de mugarri y un modestísimo cartelito. Aunque supera en unos metros al Arroletza, ni siquiera aparece en algunos mapas.

A partir de aquí tenemos un entretenido tobogán con varias subidas y bajadas, y la poderosa imagen del Ganeko y sus
Sasiburu frente al Ganeko
estribaciones norteñas siempre a nuestra izquierda, al otro lado del valle. El último de los repechos nos coloca directamente en la tercera minicumbre SASIBURU (459 m.), punto estratégico que merece unos minutos de atención. Unos metros bajo el mojón y el simpático buzón, encontramos una mesa de orientación que mira directamente al Kadagua y el Ganeko. Pero además, en la dirección que llevamos desde hace un rato (Oeste) podemos divisar el resto de la ruta montañera que nos espera, con todos sus hitos bien visibles, como en la foto:


La elevación que tenemos más próxima es el espolón rocoso de Ezpelarri, una airosa y solitaria cresta que parece incrustada en la ladera, unos 100 metros por debajo de donde estamos. Desde Sasiburu tiramos para abajo por la vía directa, sin camino, en un descenso potente entre algunos helechos, piedras y pequeño matorral. Sólo al final encontramos una trocha que nos facilita un poco la última parte de la bajada.   

Ezpelarri desde Sasiburu
Llegamos así a la base de las peñas, que hay que rodear para atacar la cima por el lado del valle (EZPELARRI, 362 M., también llamado Peña del Buitre).

VARIANTE: Lo cierto es que la cresta es bastante más vistosa desde la distancia que in situ, donde tampoco mejoramos las perspectivas que teníamos desde Sasiburu. Y considerando que la visita nos obliga a bajar primero y recuperar después esos 100 metros, de no ser que tengamos interés en coleccionar cimas, tampoco perderemos nada si nos saltamos ésta. En tal caso, en vez de descender desde Sasiburu en dirección a la peña (sur), lo haremos hacia el verde collado Salgeta (Oeste) que tenemos a la vista, con la pista que viene junto al cordal, tomando uno de sus brazos como en adelante se indica.

Desde Ezpelarri hay que tomar un muy visible sendero de tierra por el que remontar casi la totalidad de la altitud que hemos perdido desde Sasiburu. Por el lado contrario al de llegada descendemos un poco más para cruzar el arroyo Ezpelarri (a menos de 350 m.), con un abrevadero-bañera, y tomamos la nueva subida. A mitad de la ascensión hay una bifurcación (DESVIO-2), en la que tomamos el camino de la izquierda, que sube con más fuerza y recorta unos metros el recorrido.

Salimos así, tras un tramo más o menos duro, a la conocida pista que va bordeando toda la cordillera, y que habremos alcanzado directamente bajando de Sasiburu si no nos hemos acercado al espolón. En unos pocos metros abandonamos de nuevo el amplio camino para dirigirnos directamente hacia la ya visible cruz de
Cruz de Goikomendi y montes de Triano
Goikomendi. Por cierto, en la verde campa a su derecha se observan dos hoyos casi perfectamente circulares, como si procediesen del impacto de dos obuses.

En la zona conocida como el Copetillo, pasamos un cruce con el camino que sube desde Zamundi (DESVIO-3) y, casi en línea recta y siempre en dirección Oeste, superamos otra suave pendiente, pegada a una valla, y alcanzamos la blanca cruz (GOIKOMENDI, 391 m.), cuyo nombre correcto parece ser el de Humilladero (aunque la Cartografía de Bizkaia lo llama Karabiñabi). Puede que ni siquiera se trate de una cima como tal, pero es un lugar bien identificable por cualquiera que conozca la zona, y además nos ofrece muy hermosas vistas prácticamente en todas direcciones.

Peñas Blancas
De nuevo bajamos hacia la pista, que ahora cruzamos en dirección a un sendero terroso que se interna en el karst de Peñas Blancas, que tenemos de frente. El avance por el roquedo es sencillo y divertido, bien buscando los pasos más sencillos, o siguiendo algunas marcas amarillas que nos guían a través del lapiaz. El último tramo es algo más empinado y discurre mayoritariamente por la hierba. Justo antes de alcanzar el pequeño promontorio rocoso donde se ubica la cima, encontramos la profunda hendidura de una cueva, que también podemos explorar rodeandola por un costado para encontrar el acceso. Con cuidado de no dejarnos un tobillo en las grietas y surcos que se extienden por todas partes, llegamos así a la nueva cumbre (PEÑAS BLANCAS, 469 m.).

Ganeroitz, y para casa (o seguimos?)

Nos queda el postre: la subida al Ganeroitz por la vertiente oriental, una verde ladera que, sin variar el rumbo que llevamos todo el tiempo, tenemos a la vista, con arbolado por la izquierda y la pista, que continúa por la derecha… y que en cualquier momento podemos tomar como escapatoria si el trayecto se nos hace demasiado exigente.

De la cima de Peñas Blancas bajamos campo a través y cruzamos en perpendicular un camino para acometer el ascenso por la despejada rampa. Conviene tomarlo con tranquilidad, porque la pendiente ronda el 30%, y nos puede pesar la distancia y desnivel que ya llevamos encima. El perfil es algo más benévolo por el lado derecho, aunque por la izquierda, cerca de un vallado, encontraremos algo de sombra. Tras unos minutos de esforzada subida, atisbamos ya en lo alto el mojón, el lauburu y los buzones, con el Eretza emergiendo detrás en una imagen fantástica.

Hemos alcanzado la última cumbre del día (GANEROITZ, 560 m., también conocido como Apuko), asimismo con espectaculares panorámicas: el macizo del Ganeko por el sur, Argalario y los montes de Triano hacia el norte, gran parte de la ría y el Abra, y por supuesto, el hermano mayor, el Eretza, dominando el horizonte hacia el oeste.

Ganeroitz (Apuko)
VARIANTE: Aparte de la ruta que indicamos después, desde el Ganeroitz tenemos diversas opciones para terminar la marcha. Si queremos regresar al punto de partida, la más fácil es bajar a la pista que nos ha venido acompañando y, prácticamente en llano y faldeando toda la cordillera, volvemos sin esfuerzo al punto en que la abandonamos al principio (DESVIO-1) para regresar a Basatxu y de ahí a Barakaldo. O también, descendiendo la última rampa por el ligar de subida, tomar la pista que habíamos atravesado hasta el cruce de señales (DESVIO-3) y de ahí bajar a Alonsotegi por Zamundi (ver camino de vuelta en la entrada Peñas Blancas)

Aunque podemos deshacer la subida por el mismo trayecto para retomar la pista, atajaremos bastante descendiendo por la vertiente norteña. Según empezamos a bajar, vamos desviandonos hacia la izquierda hasta encontrar otra rampa herbosa que cae con pendiente muy pronunciada. Por ella seguimos, descendiendo vertiginosamente entre pequeños matojos y helechos, para salir nuevamente a la omnipresente pista, que ahora tomamos hacia la izquierda.

En unos minutos de suave descenso llegamos a un cruce (DESVIO-4), donde tomamos una pista de cemento por la izquierda. Ya en un tranquilo paseo llano, pasamos una solitaria casa, un pajar y una sima minera, para alcanzar el pequeño barrio de Saratxo, con su ermita de San Sebastián en una campita por la izquierda.

Ermita de San Sebastián en Saratxo
Atravesamos el barrio para salir a la carretera en una curva, y aquí tenemos que detenernos un momento. Normalmente, en este punto tomamos la carretera que desciende por la izquierda para, en cosa de 3 kms. alcanzar la carretera general donde finalizamos la ruta. Sin embargo, la última vez que estuvimos por allí, este acceso estaba cortado por obras, y no sabemos si era practicable a pie. Se había habilitado un desvío por la derecha, en ligera subida, que daba un rodeo algo mayor, aunque finalizaba en el mismo sitio. Así que, dependiendo del estado actual de esa vía, deberemos optar por uno u otro camino.

VARIANTE: Ahora sí, a los que se les haya quedado pequeño el trayecto, pueden resarcirse subiendo al Eretza, el boss de la zona, que hace de vértice entre la cordillerita que hemos recorrido y los montes de Triano. El camino empieza precisamente en la carretera nueva que acabamos de describir (subiendo por la derecha al salir de Saratxo) y está descrito en la entrada Eretza. Así que el que quiera algo de monte serio, éste es su momento.

Si se puede transitar por la carretera tradicional, el descenso es más directo; por la nueva la distancia es algo mayor, debiendo girar a la izquierda (siempre en bajada) en el primer cruce, y describiendo lazos más amplios. Finalmente los dos caminos se reúnen, para llegar a un cruce junto a unas casas, donde tiramos por la derecha para descender los últimos metros hasta la carretera general, donde damos por finalizada la ruta.

Frente al centro comercial Km. 11 está la parada del Bizkaibus o, si preferimos el tren, siguiendo unos 500 metros hacia la izquierda, llegamos a Zaramillo donde, además de encontrar algún bar, tenemos una parada de FEVE para volver a Bilbao.

La excursión es ideal para conocer toda esta agradable sierra de una tacada con un grado de esfuerzo muy asequible. Pero también para chulearnos con los colegas de que hemos hecho una travesía y coronado siete cumbres… aunque sin mencionar que estamos de vuelta en casa a la hora de comer.