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sábado, 19 de diciembre de 2020

Gazteluzar

Al sur del río Ibaizabal, el Mandoia es uno de los montes con más solera de Bizkaia, objetivo de excursiones clásicas, bien desde Bedia por el norte, o enlazando con el cercano Upo desde el oeste, o por vía más directa desde Zeberio. Aproximándonos desde el primero de estos municipios –enlace entre las zonas urbanas e industriales, y el entorno más rural- pocos reparan en la pequeña elevación de Gazteluzar, que constituye una especie de antecima desprendida del mismo Mandoia hacia el norte. Es por tanto un monte ignorado y modesto, que tal vez en tiempos tuvo su relevancia estratégica como parece indicar su topónimo. En ibilkat lo recuperamos para una salida muy breve aunque no del todo plácida, como ahora veremos.

             DISTANCIA: 3,6 kms.

            DESNIVEL: 255 m. (259-515)

DIFICULTAD: Muy Baja 4 (2-1-1) Rampas del 30%                  

            ITINERARIO (ida y vuelta)  Inicio y Final: Ereño (Bedia)

            VIAS: Pista de tierra, senderos

ACCESOS: En coche, desde Bilbao, autopista A8 dirección Donostia, hasta salida Vitoria-Gasteiz N-240. Seguir hasta Bedia, y justo después de la iglesia, girar a la derecha hacia Ereño y Eroso-Ugarte. Se sigue la carretera pasando un puente sobre el Ibaizabal y después otro sobre el tren. Se pasa el barrio de Eroso-Ugarte y en la bifurcación siguiente se toma la dirección a Ereño. Eusko Tren línea Bilbao-Donostia parada Bedia. Varias líneas de Bizkaibus (en los dos casos, hay casi 4 kms. hasta Ereño)

ENLACES CON: Mandoia desde Bedia

Más información:

https://www.mendikat.net/com/mount/2308

http://www.bedia.biz/es-ES/Turismo/Bediaysusbarrios/Paginas/Ereno.aspx

http://www.bedia.biz/es-ES/Turismo/ConoceBedia/Documents/4%20Gui%C3%B3n%20del%20recorrido%20de%20Ere%C3%B1o.pdf  (recorrido)

http://www.bedia.biz/es-ES/Turismo/ConoceBedia/Paginas/Galeriadeimagenes.aspx?album=3706 (fotos)

Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 43

IGN MTN50-0062 Durango

 



Vista aérea del barrio de Ereño
Generalmente, en este saludable blog preferimos (y recomendamos) utilizar el transporte público para nuestras salidas, pero esta vez va a ser la excepción porque, amigos, si llegamos a Bedia en tren o autobús tenemos por delante cerca de 4 kms. y 200 metros de desnivel hasta llegar al barrio de Ereño, nuestro punto de partida. Es un buen paseíto al que hay que añadir otro tanto a la vuelta. Lo cual no tiene nada de particular, pero si de lo que se trata es de coronar un pequeño monte al que dedicamos apenas veinte minutos en subir y bajar desde su base, igual la maniobra de aproximación es un poco desproporcionada. Avisados quedan.

Fuente de Atxandi
El pequeño barrio de Ereño (no confundir con el pueblo de Urdaibai) es un grupo de caseríos, algunos imponentes, otros más antiguos, encaramado en el monte, con una pequeña y encantadora ermita dedicada a San Martín Obispo. Desde ahí mismo arrancamos, siguiendo la dirección de la carretera junto a las últimas casas, para alcanzar en unos pocos metros la fuente de Atxandi, justo al lado de una trifurcación en la que seguimos de frente. Estamos en el camino normal al Mandoia, por lo que también nos podemos guiar por lo comentado en la entrada indicada arriba. 

Mandoia (iz) y Gazteluzar (dcha)
Seguimos por cómodo sendero, con un par de zonas algo más exigentes, tal vez por encima del 20%, hasta encontrar un vallado junto al que debemos girar a la derecha. Llegamos así a una pista de cemento donde de nuevo giramos a la derecha, y en un pis pas llegamos al collado Bazterreko Landa, con un nuevo cruce de caminos. El que trepa por la izquierda y el que sigue de frente en muy ligero descenso llevan al vecino Mandoia, pero en esta ocasión nuestro objetivo es más próximo y también más pequeño.

Gazteluzar desde Munurrutu (o algo así)
Por la derecha de ese cruce hay un pequeño montículo que por lo visto se llama nada menos que Munurrutu (la cartografía confunde claramente los nombres de las dos elevaciones), y desde esa alturita tenemos a la vista el hermoso perfil del Gazteluzar, aproximadamente cónico desde esta perspectiva. Podemos simplemente descender por la loma hasta su base, o rodearla por la pista para encontrarnos al pie mismo de nuestra subida. Parece ser que hay una ruta posible –y más fácil que la que planteamos aquí- para acceder a la cima dando un rodeo por la derecha y tirar para arriba desde el norte, por la cara que ahora no vemos. Pero nuestra ruta de subida está bien clara en la ladera que tenemos a la vista, así que no hay más que picar para arriba sin contemplaciones.  

Hacia el pino
 La trocha es muy visible en su primera parte, para luego desdibujarse un poco, pero siempre con una pendiente bastante respetable (como un 30%, quizá más). En caso de duda, el punto de referencia es un hermoso y viejo pino hasta el que tenemos que llegar. Hasta ahí es lo más sencillo, ahora viene la complicación. Primero encontramos un paso algo delicado, con buena caída por la izquierda, con la que hay que tener cuidado aunque es apenas un par de metros. Pero ya el fuerte desnivel que mira a SW nos acompañará casi hasta arriba. El sendero gira ligeramente hacia el oeste, y seguirá por el borde de una ladera muy empinada, entre zarzas, argomas y algún espino, un paso verdaderamente agreste en el que hay que avanzar despacito, evitando un tropezón.  

Cima, con Ereño abajo (dcha.)

 Así, con mucho cuidadito, vamos ganando metros, girando ligeramente hacia la izquierda, y ya con el paso más franco, hasta alcanzar la cima (GAZTELUZAR o Kastillozar, 515 m.). Las vistas son excelentes, excepto hacia el sur, donde domina el cercano Mandoia: vemos claramente Oiz e Iluntzar hacia el oeste, y la sierra de Aramotz, Eskuagatz y Leungane algo más al sur. Por el norte y oeste observamos Etxebarri y parte de Bilbao, así como el Abra y el Serantes, y el poderoso perfil de Kamaraka y Ganeko, entro otros.

Upo y Ganeko desde el camino
Con las misma cautelas que en la subida en los alrededores de la cima, accedemos de nuevo al sendero anterior, ya que –que sepamos- no hay otra ruta que enlace con el camino de subida sin dar el rodeo hasta el collado citado antes. Por tanto, nos volvemos por donde hemos venido tras visitar esta pequeña, ignorada y un poco áspera montañita.

martes, 14 de junio de 2016

Tontorrandi

Un pequeño grupo de montes se levanta entre los ríos Nervión (oeste), Ibaizabal (norte), Arratia (este) y Zeberio (sur), formando un macizo de forma irregular y modesta altitud. El Mandoia es su elevación más notable, y se trata de zona de muy fácil acceso desde numerosos puntos del territorio vizcaino.

En esta ocasión iniciaremos la ruta desde la zona más próxima a Zaratamo y Arrigorriaga, para recorrer una parte de su extensión siguiendo el PR BI-11.2. Iremos coronando varias pequeñas cimas en una excursión sencilla y agradable en la que conocemos buena parte de este macizo, pudiendo complementar el itinerario con un rápido acceso a algunas de las otras cumbres.

               DISTANCIA: 7,8 km.  
            DESNIVEL: 200 m.  (350-551)              
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (2-2-0)
ITINERARIO  (ida y vuelta)  Inicio y final: Collado de Axola (Zaratamo)
            VIAS: Pista de tierra y campo a través
ACCESOS: Desde Bilbao, bien por la AP-8 (dirección Vitoria-Gasteiz), o mejor por la A-8 (Donostia-San Sebastián) se llega a Arrigorriaga, tomando, en ambos casos, la primera salida de la autopista. Hay que seguir la dirección Arrigorriaga-Zaratamo por la BI-625 hasta encontrar la desviación a Moiordin (BI-3702). Se sigue entre pabellones industriales dejando a la derecha una desviación a Burbustu y Altamira. Se pasa junto a la cantera de Atxeta y poco más adelante, en una curva cerrada a la izquierda, surge por la derecha una pista que hay que tomar. Se sigue toda la pista (unos 2 kms.), que unas veces es de cemento y otras de tierra, hasta el collado de Axola, con una instalación ganadera, donde se puede aparcar.
En Bizkaibus, la parada más próxima es en c/ Severo Otxoa, 13 de Arrigorriaga (varias líneas) y hasta la misma localidad se llega también en RENFE línea C3. Habría que continuar unos 2,5 km. a pie siguiendo la ruta de acceso hasta abandonar la carretera, y otros 2 kms. hasta el punto de inicio.
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 43
Mapa IGN MTN-50-61-Bilbao



Sin lugar a dudas, lo más complicado de esta ruta es el acceso. Si subimos en coche, la pista que lleva desde la BI-3702 hasta nuestro punto de inicio tiene su emoción, estrecha, con numerosas curvas y un firme que invita a extremar las precauciones para no cargarnos la suspensión del coche en los abundantes y profundos baches que encontraremos. La alternativa es, claro está, hacerlo a pie, con lo que añadimos unos 4 kms. de marcha (en total, ida y vuelta). Así que cada cual, que elija.

Señales 
El collado de Axola es uno de esos cruces de caminos que tanto nos gustan para fijar el inicio de diversas rutas. Hay aquí una vaquería y tenemos sitio para aparcar, teniendo cuidado para no estorbar los accesos. Desde este punto arrancan posibles itinerarios hacia los cercanos Upo y Artanda (ver enlaces), y al lado, subiendo una pequeña cuesta, tenemos la ermita de San Segismundo, donde tiene lugar la popular romería de Samarkondios.

Ayudados por una cruz de señales, el camino no ofrece duda: siguiendo la dirección a Mandoia, hay que tomar la pista que bordea la explotación ganadera en ligero descenso, quedando aquélla por la derecha. Por la izquierda queda una vaguada, que es como un brazo del barranco de Lekubaso, y que iremos rodeando en la primera parte de la ruta, para luego seguir por la ladera de Uduri, que también tenemos a la vista.

Borda de Ubeta entre el pinar
En este primer tramo vamos bordeando la pequeña elevación de Atxiketagana, en el camino hacia Artanda, y empezamos a describir una amplia curva. Pronto se distingue por la derecha la borda de UBETA, una caseta de piedra al parecer utilizada como refugio, junto a la cual hay un antiguo puesto palomero. Continuamos siempre por pista, a veces embarrada aunque cómoda, con una única marca del PR BI-11.2 que estamos recorriendo, y algunas vistas hacia Upo, tras grandes extensiones de pinares invadidos por la procesionaria. El camino realmente no tiene mucho interés, pero el paseo resulta relajado y sin complicaciones.

Como es zona de explotaciones forestales, surgen aquí y allá multitud de caminos, así que a veces hay que estar atentos para distinguir la pista principal que nunca debemos abandonar. Por la izquierda, al otro lado de la barrancada, distinguimos las siluetas del Mandoia, su antecima de Belatza y el colladito de Irumugarrieta.

Collado en la base de Tontorrandi
Tras cerca de 2 kms. de apacible recorrido, llegamos a la base del Tontorrandi al que nos dirigimos (derecha). Aunque hay otras alternativas (lo veremos a la vuelta), habrá que bordearlo para luego girar y ascenderlo. Llegamos a un COLLADO donde se observan varios caminos:  por la derecha se incorpora un camino que baja del cordal, y casi de frente (a las 2) un senderito muy claro asciende claramente hacia nuestro objetivo. Pero de momento seguimos el trazado del PR, que continúa ladeando para luego subir muy ligeramente.

Flecha direccional en Irumugarrieta
Esta parte de la pista suele encontrarse con bastante barro en épocas de lluvia, pero en unos pocos minutos accedemos finalmente al collado de IRUMUGARRIETA, otro cruce de caminos, en el que hacia la izquierda seguiríamos hacia el Mandoia, y de frente bajaríamos hacia Zeberio. De esa localidad proviene el trazado del PR PB-11, que justo aquí se bifurca en sus dos variantes, una de las cuales es la que venimos recorriendo. Y aquí mismo nos sorprende un enorme cartel que indica la dirección a Tontorrandi, que se intuye por la derecha tras una breve subida (mucho cartel para poco monte).

VARIANTE: Si giramos a la izquierda en este punto nos dirigimos a la cumbre del Mandoia, bien por el primer camino (ruta de la entrada Mandoia desde Zeberio), o por el segundo -más rápido y sencillo.

Mojón en la cima
Desde aquí, la cosa no ofrece ninguna complicación: sólo hay que remontar una suave rampa de unos 200 metros en línea recta, cuyo tránsito sólo puede verse dificultado en caso de que los madereros hayan estado trabajando, o que las lluvias hayan dejado mucho barro (si coinciden las dos circunstancias, la cosa puede hacerse realmente engorrosa). Llegamos así a la cumbre (TONTORRANDI, 522 m.), donde hay un mojón con una placa bastante reciente (2012) y unos mugarris –aunque hemos venido casi todo el tiempo por Zeberio, ahora lindamos con una especie de enclave de Galdakano. No hay más vistas que lo poco que se divisa entre los árboles, y la cima tampoco tiene mayor interés, como suele ocurrir en cumbres muy arboladas.

Para el descenso, en vez de retroceder por el camino anterior, avanzamos un poco más y empezamos a bajar la ladera derivando ligeramente hacia la derecha. La pendiente es apreciable pero salvable, y volvemos así hasta el COLLADO que pasamos al subir. Aquí, en vez de retomar el camino de ida, cogemos el camino que asciende por la izquierda, de forma que volveremos por lo alto del pequeño cordal, en vez de a media ladera.

En el primer tramo hemos ganado casi toda la altitud que nos quedaba, con un único repecho algo más fuerte, pero perfectamente llevadero. El entorno es muy parecido a lo visto antes, pinos y más pinos, aunque pronto encontramos un bonito bosquete de caducifolios que al menos aporta algo de variedad. Por la izquierda se entrevén las cumbre de Gorbea y Lekanda, aunque tampoco puede decirse que las vistas sean muy espectaculares.

Vértice en Uduri
Llegamos ahora a una especie de collado (creo que es Gotxarte) con una alambrada y un cartelito, y un camino que sigue de frente para remontar una pequeña elevación. Pero, ya puestos, podemos explorar la loma anterior, hasta alcanzar el punto más elevado (ARGIZTE (542 m.), sin ninguna identificación, que sepamos. Volvemos al cordal y, tras una corta subida, encontramos la siguiente tachuela, coronada por un vértice geodésico (UDURI, o Idurieta 551 m.) y sin ninguna vista en absoluto, de no ser que medie una tala, que tampoco sería raro. Porque, como ya sabemos, en estas zonas de explotaciones forestales el paisaje puede cambiar radicalmente de un día para otro.  

Casi siempre tenemos a la vista (por la derecha, abajo) la pista que hemos utilizado al principio. Después de tantísimo pinar, el arbolado termina de repente y salimos a una hermosa campa. Podemos subir unos metros para mejorar las perspectivas (VISTAS) y por primera vez en todo el trayecto tendremos una bonita panorámica que incluye parte del cordal de Ganguren, Basauri o incluso parte de Bilbao, todo ello entre las siluetas de Upo y Artanda, y el conjunto Paga-Ganeko casi en su totalidad.

Vistas al norte entre Upo y Artanda

Unos metros más adelante, podemos atajar hacia la derecha por camino algo menos evidente que el anterior, pasamos junto a un vallado dejando un desvío hacia la izquierda y, tras disfrutar de nuevas vistas sobre Itxina, Oderiaga y el cordal del Untzueta, volvemos a los pinos, ya en claro descenso. Aunque ahora progresamos más o menos campo a través, enseguida distinguimos la borda de UBETA que vimos al subir. Nos dirigimos hacia ella y recuperamos ya el camino de ida, por el que regresamos sin más al collado de Axola del que partimos.

domingo, 31 de mayo de 2015

Mandoia desde Zeberio

El pequeño y algo difuso macizo que se levanta entre los ríos Arratia y Nervión es una de las zonas montañeras clásicas de las cercanías de Bilbao. Una variedad de modestas cumbres, muy próximas entre sí, permiten itinerarios cortos y agradables en distintas direcciones, recorriendo elevaciones que exigen esfuerzos muy limitados.

En esta ocasión iniciamos la ruta desde el sur, en Zeberio, siguiendo un trayecto clásico que se ajusta en parte al PR BI-11, para culminar en la cima del Mandoia, máxima altitud de la comarca. 

                DISTANCIA: 9,6 km.  
            DESNIVEL: 410 m.  (225-637)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Media-Baja 7 (4-3-0)
ITINERARIO  (ida y vuelta)  Inicio y final: Barrio Ereñotza (Zeberio)
            VIAS: Pistas de tierra y cemento, senderos, carretera asfaltada
ACCESOS: Desde Bilbao, A-68 dirección Vitoria-Gasteiz salida Arrigorriaga. Tomar la BI-625  hacia Vitoria-Gasteiz y en Miraballes, BI-3524 hacia Zeberio. Salir por la izquierda siguiendo el cartel hacia Ereñotza.  Bizkaibus A-3929 Bilbao-Zeberio (parada Ayuntamiento)
ENLACES CON Mandoia desde Bedia
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia mapas 43-52


Perfil (subida)
           
Caseríos en Ereñotza
Ya hemos llegado a Zeberio por la BI-3524 y, como somos muy educados, aprovechamos para dejar un saludito a Juancar, que para eso es nativo. Ahora sólo hay que estar atentos a los carteles verdes de los barrios para tomar el camino correcto hacia Ereñotza. Según Biendealtura (ver enlace arriba) son exactamente seis casas, y no hay apenas sitio para aparcar, por lo que, como siempre en estos casos, hay que tener cuidado para no entorpecer el paso. Si subimos a pata desde el transporte público tendremos unos 500 metros, quizá algo más.

Nada más abandonar las casas hay una trifurcación con una señal, que indica recto a Zeberiogana (1.200 metros), que es la dirección que debemos tomar.

Camino por el bosque
VARIANTE: Si queremos explorar un poco la zona, podemos seguir por el camino de la izquierda. En cuanto se empieza a bajar, debemos tomar el primer desvío por la derecha para remontar, y unos 300 metros después, misma operación, para ir ganando altura, con tramos sin apenas traza de sendero, hasta desembocar en el camino principal.

Sin ninguna desviación, en suave subida ganamos unos 50 metros bajo pinar, con zonas algo embarradas, hasta alcanzar en cosa de 1 km. un collado abierto, camino asfaltado
Ermita
y amplios pastos, con panel y señales, una ermita por la derecha y casas por la izquierda. O sea, que hemos salido del bosque de golpe y porrazo. Si nos desviamos en unos pocos metros por la derecha podemos visitar la ERMITA de
Andra Mari de Zeberiogana, realmente hermosa, con un muy bonito pórtico a través del cual se divisa claramente nuestra cima.

Tomamos la carretera hacia los caseríos, que el Google Earth indica erróneamente como Ametzola y en realidad son Zeberiogana. Anda por aquí un paisano que en cierta ocasión se nos engoriló por hacer una foto a su caserío, ya ves tú. Ganas me dan de publicarla en formato panorámico, pero dejemoslo ahí.

Ametzola
Seguimos por el asfalto dejando un desvío por la izquierda. Como en varios momentos anteriores, tenemos una muy bonita estampa de Itxina a nuestra espalda. Llegamos así a Ametzola (Ametzolagoiti en la Cartografía), donde nos recibe un caserío imponente que creo que es una Casa Rural, con un precioso porche y magnífica galería. Cruzamos un paso canadiense, y junto a otra casa grande y roja termina la carretera y el camino pasa a ser de grava. Aquí estamos en una pista amplia que pasa primero una herradura y desde ahí sigue remontando, ahora con mayor pendiente.

Irumugarrieta
Tras un par de curvas llegamos al collado de IRUMUGARRIETA -creo que en Mendikat lo llaman Lekubaso-, donde se reúnen los límites de Zeberio, Galdakano y Bedia. Una pista cruza de izquierda a derecha, otra sigue de frente y hacia la izquierda un enorme cartel indica hacia Tontorrandi, una cima secundaria muy próxima que también podríamos visitar (unos 10’). Aunque el camino normal sería el de la derecha, lo reservaremos para la vuelta y tiramos recto.

Lo que estamos haciendo es bordear por el oeste una antecima llamada Belatza, asomándonos al barranco de Lekubaso, que se incrusta en el macizo de forma que sus cumbres dibujan a su alrededor una especie de arco. Lo vemos ahora, cuando salimos a terreno despejado, con las magníficas vistas sobre la vertiente contraria de la quebrada: enfrente tenemos la línea de pequeñas lomas alrededor de Uduri que enlazan hacia el norte con la zona de Axola y Upo, y a cuya espalda se levantan las siluetas de Untzueta y Ganeko. En unos minutos llegamos a una especie de mirador con un monolito a un montañero, un lugar bien bonito desde donde se disfruta la panorámica que acabamos de relatar mientras sopla con fuerza el viento, una sensación muy potente.  

Barranco de Lekubaso
Ahora hay que estar un poco atentos. Continuamos unos pasos en la dirección que traíamos y enseguida (DESVIO-1) nos tenemos que desviar por la derecha para tomar un camino prácticamente llano, que avanza en línea recta bajo los pinos. Nos vamos aproximando a la cima del Mandoia, pero todavía por cota demasiado baja, así que hay que abandonar la comodidad y volver a ganar metros. En un punto no muy visible (DESVIO-2) salimos por la derecha en subida por una sendita, hasta divisar un vallado por la izquierda. Lo atravesamos para salir a un camino pedregoso que, hacia la izquierda, asciende hacia la cumbre.

Últimas rampas
Como prácticamente toda la extensión de este monte está cubierta por explotaciones madereras, nos podemos encontrar el entorno sombrío y fresco del pinar, o bien un descampado brutal producto de una matarrasa, como es el caso de la foto. Aunque estéticamente la sensación es bastante triste, tiene la ventaja de que todos los caminos quedan a la vista, lo que nos facilita el trabajo. Así que, una vez ganado este camino, ya tenemos claro que sólo hay que seguirlo para ir remontando la ladera hacia la cúspide.

Mojón, con Legarmendi y Anboto al fondo
Accedemos de esta forma a la cima (MANDOIA, 637 m.), donde ni siquiera han dejado un par de árboles que hacían compañía al mojón. Las vistas se extienden hasta el Gran Bilbao y el mar, e incluyen al Este y Sur Legarmendi, Anboto y Gorbea, con el valle de Arratia por delante. Unos metros más hacia el Norte se encuentra una atalaya rocosa a la que también podemos acceder. No mejora gran cosa las perspectivas pero tiene su puntito, aunque también hay que tener muchísimo cuidado, y abstenerse en absoluto quienes tengan vértigo, porque los desplomes no son para bromear.

El Gran Bilbao y el Abra
VARIANTE: Antes de hablar del camino de vuelta, dejar indicado que esta excursión ofrece una alternativa clásica y muy recomendable: hacerla como travesía para terminar en Bedia. Para ello, en vez de volver atrás por el camino de subida, continuamos por la arista en dirección N-NE y seguimos el trazado descrito en la entrada Mandoia desde Bedia. Como siempre, habrá que pensarlo desde el principio, por la cosa de los transportes, pero el plan es chulo y también facilito.

Si no hacemos caso de la variante, desde la cima tomamos primero el camino por el que hemos subido y lo seguimos sin ningún desvío, siempre con buenas vistas hacia el Este, hasta IRUMUGARRIETA, donde tiramos a la izquierda para retomar el camino de subida y volver a Ereñotza. 

jueves, 2 de mayo de 2013

Mandoia desde Bedia

El conjunto de pequeñas elevaciones que encuadramos en la comarca de Nerbioi-Ibaizabal presenta una situación central entre Bilbao y los parques naturales de Urkiola, al Este, y Gorbeia, al sur, con sus emblemáticas cimas.

Mandoia, con sus 637 metros, constituye la cumbre más relevante de este macizo, aunque por sus características orográficas quizá no nos ofrece las panorámicas que pudieran esperarse. Sin embargo su ascensión configura una ruta montañera tan genuina como asequible, cualquiera que sea el punto de partida que elijamos, entre los muchos posibles.

En esta ocasión optamos por iniciar la marcha desde el norte, y alargaremos la ruta algo más de lo imprescindible, para hacer un recorrido por sus boscosas laderas.

DISTANCIA: 6,5 kms 
DESNIVEL: 380 m. (255-637)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Baja 5 (3-2-0)
ITINERARIO: ida y vuelta  Inicio y final: Ereño (Bedia)
VIAS: Pista de tierra y senderos
ACCESOS: En coche, desde Bilbao, autopista A8 dirección Donostia, hasta salida Vitoria-Gasteiz N-240. En Bedia, justo después de la iglesia, se gira a la derecha. Se sigue la carretera pasando un puente sobre el Ibaizabal y después otro sobre el tren. Se pasa el barrio de Eroso-Ugarte y en la bifurcación siguiente se toma la dirección a Ereño. Eusko Tren línea Bilbao-Donostia parada Bedia. Varias líneas de Bizkaibus. En caso de ir en transporte público, hay unos 3,5 kms. hasta Ereño.
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia mapa 43



            Para empezar, tenemos que irnos a Bedia, localidad cercana a Bilbao y bien comunicada, desde la cual nos desplazaremos hasta el pequeño y montaraz barrio de Ereño. No vayamos a confundir este punto con la población del mismo nombre, más allá de Urdaibai, porque entonces haremos una tournée turística muy bonita, pero no subiremos al Mandoia.

Ermita en Ereño
El puñado de casas de Ereño se agrupa a casi 400 metros de altitud junto a la coqueta ermita de San Martín Obispo. Por cierto, que este señor debía ser alguien realmente importante, porque nos venimos encontrando edificios religiosos bajo su advocación en sitios muy dispares. Justo al lado tenemos la tachuela de Zeata (o Ereñoko Atxa) y, de frente según hemos llegado, el camino que debemos seguir, único posible, por el costado de la ermita. Al fondo vemos la picuda silueta del Gazteluzar y, a su izquierda, el Mandoia, que veremos mejor unos metros más adelante.

Iniciando la marcha, pasamos muy poco después junto a la fuente de Atxandi, y continuamos siempre en la misma dirección (sur),
Sendero
con algunas curvas y una pendiente moderada y continua, alrededor del 20%. El camino es en general pedregoso, aunque alterna con algunas zonas más de tierra y otras herbosas. Así seguimos un rato, desechando toda posible desviación; en realidad sólo hay un cruce que puede inducir a confusión, y en él hay que tirar por la derecha, siguiendo junto a un vallado.

El tramo completo es como de 1,5 kms., y se puede hacer algo monótono, aunque el entorno es arbolado y agradable, predominando el pino, como ocurrirá el resto del día. Las vistas son escasas, excepto a la espalda, donde siempre distinguimos la pequeña aldea bediatarra (o bediarra?) de donde hemos partido.

Artanda y Ganeko desde el collado
Salimos finalmente a una pista de cemento, donde giramos a la derecha en subida, y en pocos metros llegamos a un pequeño COLLADO, que no estamos seguros de que sea el que Mendikat llama Bazterreko Landa. En los últimos minutos hemos venido bordeando una colina que constituye una especie de antecima del cercano Gazteluzar, y aquí hacemos un pequeño inciso sobre la toponimia. La Cartografía de Bizkaia denomina Kastillozar a esta loma, y nada menos que Munurrutu a lo que la gente conoce como Gazteluzar. No vamos a enmendar la plana a quienes hacen los mapas, pero –como hemos visto en otras ocasiones- parece que hay excesiva distancia entre las denominaciones oficiales y las que todo el mundo utiliza, incluidas fuentes tan fidedignas como puede ser Mendikat.

VARIANTE: Desde este collado el mencionado Gazteluzar es fácilmente accesible. Hay que tomar la pista que sale por la derecha, para bajar y situarnos entre las dos elevaciones, y de ahí remontar por un senderito la potente pendiente que lleva directamente a la cima.

Seguimos. En el cruce que encontramos en el collado desechamos por la derecha primero un senderito y luego otro camino más ancho, y seguimos digamos de frente, por la dirección marcada con una flecha rosa -sin duda una marca de los madereros, pues estamos en plena zona de explotaciones de este tipo. Ahora nos adentramos en un bonito camino de ladera que va faldeando por la vertiente occidental del Mandoia, un sendero prácticamente llano que discurre también por bosque.

Sentido práctico
VARIANTE: En el mismo collado encontramos otro sendero que llega por la izquierda, en un claro. Si lo tomamos iremos serpenteando en fuerte subida por la ladera, con una alambrada por la izquierda. Remontandolo hasta el final, nos sitúa en la arista oriental del Mandoia y, cumbreando hacia la derecha, alcanzamos la cima. Es la ruta más directa a la cumbre, ahorrandonos un par de kilómetros; pero nos perdemos un agradable paseo por los bosques, así que proponemos guardar este camino para la vuelta.

El recorrido por la ladera resulta agradable y fácil, rodeados de grandes árboles (algunos pinos de altura impresionante) y con escorrentías que descienden por la roca. Aquí tenemos alguna vista fugaz de los vecinos Upo y Artanda, con el Ganeko al fondo y, si nadie lo ha retirado, encontraremos también el prodigio del ingenio que vemos en la foto: ¿qué hacemos ante un tronco caído que cierra el paso? ¿retirarlo, quizás? Nada, sierra por aquí, sierra por allá, y tira para delante. Qué mofa.

Pasamos a zona algo más abierta, y encontramos una fuente con un desvío justo después; y poco más adelante, otro camino que cruza de derecha a izquierda, con un hito en este último lado. También por cualquier de estos dos caminos podríamos, girando a la izquierda, alcanzar la cima, pero seguiremos un poco más adelante.

Tras cosa de un kilómetro de llaneo, salimos finalmente al punto que buscábamos: un extraordinario MIRADOR sobre la cabecera del barranco de Lekubaso. Sobre el fondo de las siluetas que se elevan por el Oeste más allá del valle de Zeberio, entre las que destaca el afilado Untzueta, se erige un monolito dedicado a un montañero, cuyo nombre lamento no recordar. Desde luego, el lugar es inigualable como homenaje a un mendizale.

Ahora hay que prestar un poco de atención. Por la izquierda sube un camino que da un cierto rodeo para ganar el cordal, pero lo vamos a desechar. Retrocedemos una decena de metros por donde hemos llegado y tomamos el sendero ligeramente verde que arranca por la derecha, separandose del nuestro poco a poco y
De nuevo por el pinar
muy ligeramente por encima. Ahora seguimos unos 400 m. de tranquilo paseo, casi llano, de nuevo entre el pinar, observando a veces por la izquierda el camino de ida.

Así llegamos a un DESVIO, donde tenemos que tomar el camino que sube por la derecha. La traza de sendero se va borrando poco a poco, y el tránsito resulta dificultado por numerosas ramas caídas que hay que ir sorteando. Encontramos un vallado abierto que atravesamos para salir a otra pista, que tomamos hacia la izquierda, en subida casi recta y con desnivel suave.

Avanzamos entre repoblaciones forestales y vallados que delimitan un cuartel de caza, con suave pendiente y prácticamente en línea recta. Por la izquierda llega uno de los caminos que antes desechamos.

Llegando a la cima (izquierda)

Montes de Durango
Y casi sin darnos cuenta, de repente vemos por la izquierda el vértice geodésico (MANDOIA, 637 m.), tras un paso en la valla tipo escalera, y un árbol. Las vistas son amplias, aunque sólo hacia el sureste, con la imagen completa de los montes de Durango como telón de fondo. Según vayamos avanzando después iremos ampliando la perspectiva.

Los alrededores de la cumbre presentan enormes cortados, y por la izquierda tenemos un espectacular promontorio rocoso al que tal vez no resulte muy recomendable encaramarse, sobre todo si las condiciones meteorológicas no son idóneas.

Bajada por la arista
Para iniciar el regreso, seguimos el senderillo que se dirige hacia esta atalaya y, dejandola por la derecha, continuamos cresteando como se ve en este video (que por algún oscuro motivo, no podemos poner directamente). El entorno es a veces algo caótico, debiendo sortear troncos abatidos y numerosas ramas; pero merece la pena, porque vamos disfrutando de todas las perspectivas posibles sobre el valle, incluida la vista sobre el Gorbea, que ahora aparece formidable por nuestra derecha, parapetado tras la muralla de Itxina.

El trayecto es divertido y apenas perdemos altura. Al fondo del valle vemos Bedia y el hospital de Galdakano. Para saber dónde hay que girar para empezar a descender hay que llegar hasta el final del cordal, donde nos encontramos un vallado, y ahí tiramos a la izquierda, bajando con fuerte pendiente, justamente por el trazado que proponíamos como subida en la segunda variante.  

Nos encontramos con un sendero terroso que tomamos a la derecha, y que nos conduce con rapidez al COLLADO donde hemos comenzado la travesía por las laderas. A partir de aquí, deshacemos el camino de ida para volver a nuestro punto de partida, que iremos teniendo a la vista buena parte del tiempo.



martes, 20 de noviembre de 2012

Artanda

Situado encima mismo de Arrigorriaga, Artanda pertenece al un tanto difuso macizo que se encuentra entre los ríos Nervión y Arratia, compartiendo con el vecino Upo el extremo más septentrional. El acceso desde Zaratamo resulta relativamente largo aunque sin desniveles muy importantes, pasando por el collado de Axola y la  ermita de San Segismundo, conocida por la popular romería de Samakondios.


DISTANCIA: 6,6 kms 
DESNIVEL: 375 m. (180–554)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Baja 5 (3-2-0)
                      (Ninguna Dificultad desde Axola)
ITINERARIO: ida y vuelta  Inicio y final: Ctra. BI-3702 (antes de Gutiolo-Zaratamo)
VIAS: Pistas de cemento y tierra
ACCESOS: Desde Bilbao, bien por la AP-8 (dirección Vitoria-Gasteiz), o mejor por la A-8 (Donostia-San Sebastián) se llega a Arrigorriaga, tomando, en ambos casos, la primera salida de la autopista. Hay que seguir la dirección Arrigorriaga-Zaratamo por la BI-625 hasta encontrar la desviación a Moiordin (BI-3702). Se sigue entre pabellones industriales dejando a la derecha una desviación a Burbustu y Altamira. Se pasa junto a la cantera de Atxeta y poco más adelante, en una curva cerrada a izquierda, surge por la derecha una pista. En el inicio de este camino se puede aparcar en la cuneta. 
En Bizkaibus, la parada más próxima es en c/ Severo Otxoa, 13 de Arrigorriaga (varias líneas) y hasta la misma localidad se llega también en RENFE línea C3. Habría que continuar unos 2,5 km. a pie siguiendo la ruta de acceso hasta el punto de inicio.
Track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3632308
            ENLACES CON Upo
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia mapa 43


Perfil (ida)

Desde el punto que hemos fijado para el inicio, la primera parte de la ruta no ofrece dudas, aunque será el tramo más largo y se puede hacer algo pesado. Estamos en una pista de algo más de 2 kms. que asciende con un desnivel sostenido alrededor del 15%, con tramos de piedrilla –a veces descarnada por el deficiente desagüe- y otros de cemento. Estamos en la ladera occidental de Upo, teniendo por la derecha el barranco que forma el arroyo Upoerreka, o Emandorreka y, cerrandolo de frente, las estribaciones superiores de Artanda.

Aunque disfrutamos de un hermoso paisaje, casi siempre a cielo abierto, hay que advertir que por este camino circulan vehículos por lo que, dado lo angosto de la vía, conviene estar atentos para evitar un susto. En algunos tramos es posible salirse de la pista por senderos a la izquierda del camino, pero sólo es una solución parcial.

Cruz de señales en Axola
VARIANTE:  Como es costumbre de la casa, recordamos que, si hemos venido en coche, este trayecto inicial nos lo podemos ahorrar subiendo motorizados hasta el lugar que se indica a continuación. De esta forma, la excursión pasa a ser un simple paseo sin ninguna dificultad.

Llegamos así al collado de AXOLA, un bonito cruce de caminos junto a una gran explotación ganadera, en cuyos alrededores suelen verse diversos animales paseando a su aire. Tal y como indica una original cruz de señales, de aquí parten rutas hacia Upo (a la izquierda según llegamos), Mandoia (recto) y Artanda, a nuestra derecha.

Ermita de San Segismundo
De forma que tomamos este último camino, un sendero terroso que asciende con moderada pendiente pegado al muro de la granja. En unos 30 metros accedemos a la ermita de San Segismundo, pequeño y absolutamente sobrio edificio –con frecuencia pintarrajeado por algunos idiotas- rodeado de una campita con bancos. Es también un buen sitio para tomarse un respiro antes de acometer las últimas rampas hacia la cima.

Poco más arriba nos encontramos con un cruce, donde tomamos (para variar) el camino que asciende más claramente, en este caso el del centro. Con una pendiente muy asequible y corta, llegamos al pequeño alto de Atxiketagana, transitando siempre próximos a la divisoria entre Zeberio y Zaratamo.

Primer cruce
Pronto encontramos a otros habituales compañeros de viaje, que son los postes amarillos de una conducción de gas, por los que nos dejamos guiar un trecho. Tras un suave descenso y nueva subida, accedemos a un collado despejado, donde tenemos de frente la cima, oculta tras un arbolado.

Superamos otra pala, algo más empinada aunque también corta, para llegar junto al bosquecillo. Desde aquí podríamos simplemente ascender entre los árboles, sin camino, para superar un par de lomas y alcanzar la cumbre, pero daremos un pequeño rodeo para ver más cosas. Así, seguimos el sendero, que gira hacia la izquierda hacia campo abierto.

Vista desde Goikogana
El mojón de Artanda ya es visible a nuestras 4, pero seguimos unos metros en dirección oeste para visitar la pequeña antecima de GOIKOGANA, herbosa y despejada. Desde aquí la pendiente cae directamente sobre Arrigorriaga, a nuestros pies, y tenemos estupendas vistas sobre el Ganeko y Kamaraka, relativamente cercanos, y hacia el sur y el este, el cordal que conduce hacia Mandoia, el picudo Untzueta, Gorbea y, bastante más lejos, los montes de Durango.

Panorámica al norte
Retrocedemos unos metros para encontrar con facilidad un senderito que asciende por la ladera, y que en escasos minutos nos sitúa en la cima (ARTANDA, 554 m.), donde encontramos buzón, vértice geodésico y mesa de orientación. Aunque el pequeño arbolado próximo nos tapa un poco la panorámica, podemos cumbrear unos metros por los alrededores, donde a la perspectiva que tuvimos desde Goikogana añadimos Galdakano y Ganguren, con el mar al fondo, Jata, Sollube y Oiz, además, naturalmente, del vecino Upo.

Vista al sur desde la cima

Aunque hay diversas alternativas, sobre todo si hemos venido en transporte público, el descenso lo hacemos por el mismo camino. De vuelta al collado de Axola, es típico completar la excursión con la ruta, corta y muy asequible, a Upo; de no querer hacerla entera, también podemos acercarnos a la muy próxima área recreativa del hayedo (Upoko Pagadia), muy recomendable por su belleza (enlace arriba indicado, en los dos casos). También es un clásico el 3 en 1, sumando el Mandoia a las dos cimas anteriores; pero esto ya es asunto de más enjundia, que dejamos para otra ocasión.