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sábado, 12 de enero de 2019

Belatxikieta


La sierra de Legarmendi (también conocida como Aramotz) separa el curso del Ibaizabal del de su afluente Arratia, conectando ambos valles y enlazando por el sur con los montes de Durangaldea. Se trata de un macizo kárstico con multitud de cumbres rocosas de altitud bastante semejante, y que propicia excursiones para recorrer varias de estas cimas. Las ascensiones son más bien cortas pero requieren cierto cuidado, al tratarse de terreno quebradizo y áspero, casi siempre sobre blancas y a veces afiladas calizas.

La cumbre de Belatxikieta se encuentra en el margen más oriental de la cordillera, y es quizá la más visitada y a buen seguro la más amable. Es la única de perfil verde y su acceso es muy sencillo. Además, aun no alcanzando los 700 metros, su privilegiada posición le proporciona una fantástica perspectiva en casi todas direcciones. Es también un buen punto de partida para recorridos más exigentes por esta espectacular zona calcárea de Bizkaia.  

            DISTANCIA: 7,1 km.
            DESNIVEL: 479 m. (185-661)
DIFICULTAD: Baja 5 (2-2-1) Rampas del 20-30%
            ITINERARIO (ida y vuelta)  Inicio/Final: Ermita de San Vicente (Euba-Amorebieta)
            VIAS: Pista de tierra y gravilla, campo a través
ACCESOS: En coche desde Bilbao, autopista A8 dirección Donostia-San Sebastián hasta salida 100 Amorebieta. Se toma la N-634 dirección Donostia-San Sebastián hasta Euba desvío BI-4337 (Bernagoitia). Tras dejar el primer desvío (maderas), tomar el segundo a la derecha hacia Arkotxa, hasta llegar a la ermita de San Vicente (aparcamiento) Bizkaibus A-3911 y A-3912 Bilbao-Lemoa-Durango parada Euba. De ahí a pie unos 2 kms. (ida) hasta la ermita.
            TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 44
IGN MTN-50 0062-Durango




Ermita de San Vicente
Tras unos minutos de subida hacia Arkotxa, llegamos a unos caseríos y seguimos adelante hasta que se ve la ermita de San Vicente (restaurada en 1979), junto a la cual hay un pequeño aparcamiento. Junto a la ermita seguimos subiendo la carreterilla y llegamos a otro grupo de casas, que forman el barrio de Arkotxa (soberbios caseríos, casi todos nuevos). Hay que coger el camino que las bordea por la derecha, junto a un vallado. Antes de entrar en el arbolado, ya se distingue la cima hacia la que nos dirigimos. En unos metros llegamos a una TRIFURCACIÓN, que es en realidad un enorme barrizal. Habrá que tenerlo en cuenta, porque sobre todo en época de lluvias, los 2/3 del camino serán así. Dejamos de lado el camino de la izquierda, que será el que utilicemos para volver.

Pinos y barro
Empezamos ya a ascender, con pendiente más bien suave, por un ancho sendero, de momento más de tierra y piedrilla que de barro, hasta pasar una puerta metálica y una caseta. Ya estamos dentro de la gran extensión de pinares para explotación forestal que vamos a recorrer. Hacemos un giro a la izquierda y otro a la derecha, mientras el firme se va embarrando más, quizá por las escorrentías del arroyo Arkotxa, que circula cerca de aquí, la orientación norte o las aguas acumuladas en el karst cercano. Subrayo que en tiempo de lluvias recientes, transitar por aquí resulta realmente complicado.

Vista sobre Oiz
Por la zona de Tantaminetak cruzamos un tendido eléctrico con varias torretas y continuamos por un entorno de pinar algo monótono y con vistas escasas, divisándose apenas el Oiz. Alternamos algunos tramos de sendero más verde, pero son casi siempre caminos madereros reventados por las rodadas y con grandes cantidades de barro. Como a media subida ya se observan las primeras cimas de Legarmendi, Kañometa la que de inicio tenemos a la vista. Tras un tramo recto de pendiente más potente, pronto encontramos un senderito (DESVIO) que por la derecha sortea un punto en que la subida parece cerrarse, induciendo a alguna confusión.   

Cerca de la majada
Después de más de 2 kms. de subida por caminos bajo pinar, un pelín confusos y llenos de barro, la sorpresa es que salimos de repente a una CARRETERA, que viene desde el cercano barrio de Bernagoitia y va... pues no sé bien a dónde. Subiendo hacia la izquierda en unos metros encontramos un cruce. Aquí hay que seguir la misma dirección que traíamos, continuando en subida por la izquierda, con el Kañometa (y una especie de cima adyacente) siempre a la vista. Durante unos minutos compartimos ruta con el GR-229 (Vuelta al Duranguesado). Describimos una curva y sorprendentemente el entorno se humaniza de repente: aparecen caballos, vallados y varias cabañas, repartidos por las encantadoras campitas de la cabecera del arroyo Arkotxa.

Desde el refugio grande: Kañometa, Mugarra y Udalaitz

Últimos metros
Otro par de curvas y, tras otro edificio más grande, encontramos el refugio Txarterina, de considerables dimensiones, hasta el que se podría subir en coche siguiendo la calzada. Ahora sí que tenemos perspectivas más interesantes, con Amorebieta en primer término (inconfundible la central de Boroa) y hacia el sureste Kañometa, Mugarra y Udalaitz. Seguimos subiendo, dejando por la derecha lo que parece una antecima (sin nombre), con una especie de mugarri junto a la carretera, cuando ya se observa por la izquierda un área mucho más rocosa, que ya es propiamente el karst de Legarmendi. Y ahora también vemos al fondo la cima, por detrás de otras varias edificaciones que enseguida veremos.

Ermita
Efectivamente, tras una última rampa llegamos a la majada de Belatxikieta, con siete u ocho refugios (algo bastante notable) y la pequeña ermita (o reclinatorio o lo que sea) de San Inazio. Es uno de esos lugares encantadores que encontramos en lo más profundo de nuestros pequeños montes vizcainos, acogedor, tranquilo pero alegre, natural pero cómodo, algo que recuerda un poco a Austigarmin, pero más humanizado. Supongo que la proliferación de refugios será porque es el punto más accesible del macizo, y punto de partida excelente para recorridos largos por él.

Por un costado de la pequeña vaguada subimos cómodamente por la hierba hasta la cercana cima (BELATXIKIETA, 661 m.), coronada por un mugarri que delimita los municipios de Amorebieta (norte) y Dima (sur). La cumbre es realmente bonita y, aunque poco prominente, ofrece vistas estupendas y bastante sorprendentes. Estamos en la punta septentrional de la sierra de Legarmendi/Aramotz, y al lado tenemos a nuestro compañero Kañometa y su siamés Apala, con Urtemondo detrás, el único con un penacho arbolado, y en medio, la depresión de Galdera, que desde aquí parece más bien pequeña. La vista es también sorprendente hacia el noroeste, donde vemos Bilbao con toda claridad,
Amorebieta-Zornotza
con los montes más significativos a su izquierda (Ganeko, Eretza, Triano) y derecha (Jata, Sollube). Vemos incluso el Cerredo sobre el horizonte. Hacia el oeste siguen Untzueta (siempre visible) y Sierra Sálvada detrás, con Gorbea asomando por el sur. Por el este, aparte de Oiz, los montes más próximos nos tapan la anterior vista del Mugarra y Udalaitz.
 
Cimas de Legarmendi y depresión de Galdara






El mismo Bilbao (con zoom)




Para el camino de vuelta, tras el tramo de carretera, ya vemos claro el sendero directo de bajada sin tomar el desvío de la subida. Hay un punto en el que unas ramas en el suelo dan la impresión de no tener salida, pero en unos pocos pasos se recupera el trazado sin problema. La segunda novedad que podemos introducir es tomar el camino de la derecha para el último tramo de
... y mucho barro.
bajada, siguiendo recto donde deberíamos girar a la izquierda para describir las dos herraduras. Esta parte final es en principio menos embarrada que la de subida, aunque se hace algo larga.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Arburu

El pequeño macizo de Bizkargi asoma por el extremo suroccidental de Urdaibai, enlazando por poniente con el modesto cordal que se interna entre los valles de Mungia y el Txorierri. Aunque la cima de Bizkargi es la más significativa por altitud y valor histórico, Arburu es la primera que técnicamente se ubica dentro de la Reserva de la Biosfera, y dispone además de mejores perspectivas, tanto hacia el Norte como hacia el Sur.

Una fácil y entretenida marcha, siempre por monte, nos permite recorrer la mayor parte de esta sierra y alcanzar la cumbre, excelente mirador sobre el corazón del territorio.


            DISTANCIA: 8 km.
            DESNIVEL: 225 m.  (325-552)
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (2-2-0)
ITINERARIO: ida y vuelta  Inicio y final: Alto de Aretxabalagana (Morga)
            VIAS: Pista de tierra y sendero
ACCESOS: En coche, desde Bilbao, autovía del Txorierri salida Larrabetzu. Se toma la BI-3713, y en Larrabetzu la BI-2713 dirección Morga, hasta el alto de Aretxabalagana. Bizkaibus A-3631 (Bailén) parada Aretxabalagana
TRACK:
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia mapa 26





Señales en Aretxabalagana
Justo en el límite entre Larrabetzu y Morga, el alto de Aretxabalagana se sitúa en una curva, donde fijamos el punto de partida. El lugar no ofrece dudas: junto a la placa que identifica el límite del municipio de Morga hay una parada de Bizkaibus y otra señal que indica ‘Igertu’, como en el Pagasarri. Por si fuera poco, una placa más muestra la dirección correcta hacia el Bizkargi, que será el camino de tierra por el que iniciamos la caminata.

Camino por el bosque
Avanzamos por una pista forestal casi en línea recta y ascenso moderado, siguiendo, como tantas veces, los postes amarillos de un gaseoducto. Como también suele ser usual, este tipo de caminos resulta algo monótono aunque el entorno es agradable, entre pinos y mucho verde, con algún senderillo que permite escapar de la pista en algunos tramos. Vamos así recorriendo la primera parte del cordal en dirección Este, en la muga entre los dos municipios citados: Morga al norte (izquierda) y Larrabetzu al sur.

Pronto encontramos un cruce señalizado con un camino que viene de Goikolexea (Larrabetzu), y de inmediato otra señal indica un desvío hacia el nacimiento del Butrón (izquierda). No conocemos este lugar, aunque no parece que tenga un gran interés, así que seguimos adelante.

Desvío hacia el nacimiento del Butrón
Por la izquierda nos aparece un sendero más estrecho y de firme rocoso: podemos tomarlo sin problema para aliviar la monotonía de la pista, porque unos metros más arriba vuelve a confluir con nuestro trayecto. Ahora las rampas empiezan a cobrar algo más de pendiente, sucediendose una tras otra. Estamos en zona de intensa explotación forestal, por lo que se nos multiplican los desvíos, pero no hay peligro de perder el rumbo si seguimos el siempre útil principio de tomar el camino que más sube.

Esta es sin duda la parte más dura de la subida. Junto al camino dejamos por la derecha una tumba en un pequeño claro y pasamos después un tramo de sendero más estrecho, para enfilar la última pala, que nos coloca en la primera cima de la jornada (BIZKARGI, 565 m.)

Ermita en la cima de Bizkargi

Es ésta la cumbre más elevada del macizo al que da nombre, y a ella nos referimos hace tiempo en la entrada Bizkargi. Una ermita y un original monumento a los caídos en la guerra ocupan la amplia explanada cimera, y el arbolado nos impide las panorámicas casi por completo. Pero hemos alcanzado el techo de la excursión y es un buen lugar para hacer un pit stop y reponer fuerzas.

Y ahora continuamos. Siguiendo la misma dirección en que llegamos, dejamos por la izquierda el
Camino hacia Arburu
citado monumento y tomamos un sendero en ligero descenso. Es curioso como el entorno y el propio camino cambian claramente: el sendero es más estrecho y menos digamos industrial, y el bosque mucho más frondoso y fresco. Además, vamos llaneando o en muy suave pendiente, lo que hace la travesía agradable y fácil. El antes omnipresente pino deja a ratos hueco a otras especies, y el trayecto describe ligeras curvas aunque siempre manteniendo la misma dirección, hacia el Este. Avanzamos ahora entre las demarcaciones de Muxika (norte) y Amorebieta-Zornotza (sur), como lo atestigua un mugarri.

Mojón de Kurutze Tontorra
Aproximadamente a medio camino entre el ya visitado Bizkargi y nuestro destino final hay una blanca cruz (derecha), que creemos pertenece al club Goikomendi, el mismo que colocó otra cruz en el cordal de Sasiburu. Más o menos por esta zona, medio escondido entre la maleza, hay un vértice geodésico que, según Mendikat, corresponde a KURUTZE TONTORRA, una cima que pasa desapercibida, aunque puede ser incluso algo más elevada que el propio Bizkargi.

Último tramo de subida
Tras una buena bajada, llegamos al collado Arlabane, donde el entorno empieza a ser algo más abierto. Junto a una bifurcación, ya divisamos por primera vez la cima de Arburu, y tomamos el camino de la izquierda (el otro baja), con arbolado de menor porte y algunos helechos. Unos minutos después aparece por la izquierda otro sendero, que también tomamos, para ir cogiendo más altura. En este tramo avanzamos sobre firme de arena gruesa y oscura, lo que indica que estamos en zona de piedras areniscas. Esta última trocha es realmente divertida y reconfortante, serpenteando entre maleza y algunas rocas, con el indudable aspecto de estar aproximándonos a la cima.

Y en efecto, casi sin enterarnos, se nos descubre el mojón y coronamos la nueva cumbre (ARBURU, 552 m.), situada sobre una cresta rocosa que remata el bonito y algo abrupto cordal, que se extiende hacia el este. La perspectiva es bastante amplia, con Autzagane y Amorebieta por el sur, Gernika por el noreste, Oiz, los montes de Durango, Gorbea… 









Como el día era brumoso y el fotógrafo, pues... lo dejamos con un par de foticos de la cima. Pero el paisaje era francamente bonito, lo juro.

Tratandose de una ruta lineal, lo que procede es volverse por donde hemos venido. Pero tenemos también la opción de alargar un poco la marcha, en especial si hemos llegado en transporte público (es lo que tiene, que le da a uno más libertad). Podemos, por ejemplo, tomar el camino del Bizkargi a que nos referimos en el link anterior, para regresar al barrio Goikolexea de Larrabetzu.

O, si no tenemos prisa, tras descender unos metros abajo de la cima, podemos coger alguno de los numerosos caminos que se dirigen –algunos, bastante sinuosos- hacia una amplia zona comprendida entre Zugastieta, Gorozika y Amorebieta, donde podemos pillar el tren de FEVE


Vamos, que hay para todos los gustos.