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domingo, 1 de julio de 2012

Montaño

La elegante silueta del Montaño se levanta solitaria entre dos mundos contrapuestos: de un lado, los barrios interiores de Zierbena, de marcado carácter rural; y por el otro, las descomunales instalaciones industriales de Petronor y la A8, que lo limita por su parte oriental. Para completar el variado panorama, también se asoma al mar por la muy cercana playa de La Arena.

Aunque sus limitados 319 m. lo convierten en uno de los montes más pequeños de Bizkaia, su cota es prácticamente neta sobre el nivel del mar. La excursión que proponemos parte del pequeño núcleo de Kardeo para completar un recorrido fácil y entretenido por la cima y los alrededores.


DISTANCIA: 7,3 kms 
            DESNIVEL: 300 m. (20-319)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Baja 5 (2-2-1)  Rampas del 30%
ITINERARIO: circular  Inicio y final: Kardeo (Zierbena)
VIAS: Pista de cemento, bidegorri, senderos de tierra   
ACCESOS: De Bilbao a Kardeo por la A8 dirección Santander, salida Zierbena-Gallarta. Se sigue un tramo por la N-639 y se gira a la derecha por la BI-3794. Junto al cruce de La Cuesta, se gira a la izquierda dirección Kardeo. Se baja hasta el barrio y se hace media circunvalación, hasta la fuente. Bizkaibus más próximos: A3321 Portugalete-La Arena parada La Cuesta, A3335 Sestao-Muskiz parada Kardeo.
ENLACES CON  Punta Lucero
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia Mapa 14



Una vez que abandonamos la carretera general en el desvío hacia Kardeo, descendemos hasta las casas y por el asfalto circunvalamos el barrio hasta llegar a un pequeño espacio donde se puede aparcar, junto a un caserío muy antiguo y una fuente. Aquí mismo arranca un camino de cemento por el que vamos a iniciar la ruta.

VARIANTE: Otro acceso clásico parte de la playa de La Arena para continuar por el bidegorri, que en unos 2,5 kms. nos sitúa en el punto que más adelante indicaremos.

Cruce con el bidegorri
Avanzamos casi siempre bajo arbolado, sobre terreno prácticamente llano entre huertas y chabolas, para cruzar poco más adelante el arroyo que da nombre al barrio y que, según dicen, siempre lleva agua. Tras un pequeño repecho, salimos a zona abierta, donde el camino atraviesa el bidegorri, que describe una curva cerrada. Tomamos ahora la vía ciclable hacia la derecha (BIDEGORRI), donde pronto distinguiremos las flechas amarillas del Camino de Santiago. La siguiente curva podemos cortarla atravesando una agradable zona verde con bancos, y continuamos un trecho en dirección norte. A nuestra derecha queda el barrio del que procedemos y algo más lejano un pequeño cerro, que en algunos sitios se llama La Quemada y en otros Cerrada de Ranes o algo así. Sobre el valle está La Cuesta, y se entrevé Punta Lucero y parte del cordal del Serantes.

Hay que estar atentos para no pasarnos el cruce que debemos tomar hacia la izquierda (DESVIO-1), con algunas marcas de marchas montañeras, tan habituales en la zona. Hasta este punto llegaríamos por el bidegorri si venimos de La Arena. Aquí tomamos otro camino cementado en ligera subida, que seguiremos durante unas decenas de metros, hasta encontrar una cruz de señales (DESVIO-2), donde giraremos a la derecha, para tomar un sendero de tierra por donde iremos ladeando el monte siempre en dirección noroeste.

Punta Lucero desde el camino
Sin apenas ganar altura, vamos pasando varias curvas, teniendo a la derecha sucesivos prados con animales, y los paisajes antes descritos, que ahora vemos con una perspectiva algo más amplia. Es este un tramo largo (como de 1 km.) que se hace algo aburrido, al final del cual empiezan a abundar pinos y eucaliptos –justo las dos especies que se suponen más dañinas para la tierra. Finalmente, llegamos a una bira, con vistas parciales hacia La Arena, medio tapadas por el cercano peñón llamado de Oceja o de Montaño, según las fuentes. Pasada la curva, surge un camino pedregoso que sale por la derecha, pero lo desechamos y seguimos de frente.

Circulamos ahora en dirección contraria al tramo anterior y con una longitud sólo un poco menor, sin apenas desnivel y acompañados de algo más de sombra, con alguna vista interesante del vecino Serantes en un poderoso chaflán. Estos caminos suelen verse frecuentados por paseantes a caballo, y no dejamos pasar la ocasión para comentar lo poco simpáticos que son siempre los jinetes, por algún motivo misterioso. Prácticamente llegamos de nuevo a la altura de Kardeo, aunque ahora con vistas a Bilbao y la autopista bastante próxima.

Desvío hacia la cima
El camino, ahora a cielo abierto, describe un par de curvas, siguiendo las cuales encontramos una desviación (DESVIO-3), con otra flecha y una plaquita roja que señala hacia Montaño. Tomamos por tanto este nuevo sendero hacia la derecha, y emprendemos un nuevo tramo casi recto, otra vez en dirección noroeste (La Arena). Salvo que uno sea muy tranquilo o le guste simplemente pasear, es posible que este amplísimo zig-zag de subida, que en el mapa se ve muy claro, acabe resultando un poco pesado; pero enseguida viene lo divertido.

Fin del camino
En este última parte de la ascensión, algo más corta que las anteriores, hemos ganado algo más de altura, y llegamos finalmente a un cul-de-sac, una especie de pequeña explanada de tierra con buenas vistas hacia el peñón, La Arena y la marisma del Barbadun, y parte de la costa de Castro. Aunque hay otro cartel señalando la dirección hacia la cima, no habría ninguna duda al respecto: sólo hay un pequeño pero visible senderito que sale por nuestra izquierda en claro ascenso.

Desde el sendero
La subida presenta una pendiente importante, aunque corta. La sendita trepa por la arista entre piedras y algunos arbolitos, con vistas al valle de Muskiz y Petronor omnipresente. Aunque el repecho es durillo, tampoco presenta especial dificultad, aunque hay que hacer una puntualización: si ha llovido en los días anteriores, tendremos que transitar por un barro enormemente resbaladizo que se quedará pegado a nuestras botas en cuestión de segundos, dando la sensación de que marchamos con los zapatos de Mazinger-Z. Teniendo en cuenta el desnivel, podemos asegurar que en estas circunstancias la experiencia resulta bastante ¿tormentosa? ¿divertida? ¿extravagante? Pues un poco de todo ello.

La cima, con Castro al fondo
Llegamos así al cordal cimero, con la gran ikurriña en el alto, y unos metros más adelante, ya en la cumbre (MONTAÑO, 319 m.), encontramos un lauburu colocado recientemente, creo que en 2007. Tratandose de una cima exenta, pese a su escasa altitud tenemos fantásticas vistas en todas direcciones: bajo nuestro pies –con algunos peñascos sobresalientes y una fortísima pendiente- el valle, mayoritariamente ocupado por Petronor, con Muskiz detrás y Mello al fondo. Más a la izquierda, los montes de Triano, y hacia el sur, la autopista y a lo lejos Bilbao, con la torre de Iberdrola destacando en el skyline. Siguiendo en sentido antihorario, la parte alta de Portu y el cordal del Serantes, La Cuesta y el valle de Kardeo, Punta Lucero y una vista parcial (obstaculizada por el peñón) pero muy bonita sobre Castro.

La refinería y Mello










Los mendas de Biendealtura tienen en su blog este video, con rápido barrido de vistas desde la cumbre, que sin más miramientos pirateamos a continuación:


Algún día nos animaremos a acarrear con el video y colgaremos imágenes propias para general admiración de nuestros espectadores. Algún día será...

Iniciamos el descenso por otro sendero, similar al de subida pero más suave, que discurre en la dirección contraria (sureste). De nuevo podremos toparnos con el barro, aunque normalmente en esta vertiente suele encontrarse más seco. Nos dirigimos ahora hacia una zona de pastos a la espalda de la peña San Andrés, que veremos después.

Arbol junto al camino
El sendero se interrumpe de pronto en una zona donde aflora la roca, y tenemos que seguir campo a través hacia un vallado, que atravesamos junto a una bañera-abrevadero y un gran árbol solitario, donde nos encontramos con varias posibilidades.

Junto al árbol nos encontramos primero un estrecho sendero que sigue por la derecha, cuyo trazado limpio y muy marcado nos indica sin posibilidad de error que es camino de vacas. Podemos continuar por él o seguir unos metros más adelante, para salir a una pista que, siguiendo por la derecha, nos lleva en paralelo al sendero anterior, siempre en dirección sur. Se puede elegir, pista o sendero, aunque servidor se apunta más bien al caminillo por el verde.

Peña San Andrés
Por cualquiera de las dos alternativas iremos faldeando, prácticamente en llano y describiendo una amplia curva. En unos minutos nos situamos bajo la citada peña San Andrés, un airoso promontorio rocoso que de esta forma nos resultará familiar la próxima vez que vayamos por la autopista en dirección Santander. Poco más adelante, encontramos una torre eléctrica (TORRE), punto donde, en caso de venir por el sendero, deberemos acceder a la pista anterior. Podemos hacerlo bien atravesando una alambrada, con cuidado porque no tiene puerta, bien continuando unos metros más adelante, hasta donde confluyen los dos caminos.

Tenemos que avanzar unos instantes por la pista para salir a otro camino, encima mismo de la A8, en el que giraremos a la izquierda. Seguimos así unos 20 metros en paralelo a la autopista y dejando un puente por la derecha, para torcer de nuevo a la izquierda y abandonar este tramo, un tanto ingrato.

VARIANTE: Si en vez de tomar el camino indicado por la izquierda continuamos unos 500 metros junto a la autopista, junto a un par de casetas giramos a la izquierda y tomamos un camino casi recto que en unos minutos nos conduce directamente al cruce del BIDEGORRI del principio, cerca de Kardeo. 

Camino de vuelta
Ahora seguimos un corto tramo alejandonos del estruendo de los coches, en parte bajo arbolado, para llegar al cruce señalizado (DESVIO-2) donde empezamos la ascensión propiamente dicha. Ya no nos queda más que bajar hacia el bidegorri (DESVIO-1), por donde podemos deshacer el camino de ida para volver a nuestro punto de partida en Kardeo. Sin embargo, también es posible seguir un camino alternativo: en el cruce con el bidegorri, en vez de volver por donde hemos venido (derecha), seguimos de frente para coger un caminillo que va rodeando el barrio entre casetas y algunas huertas. Cruzamos el arroyo y nos dirigimos por la derecha en ligera subida hacia la carretera por la que llegamos. Siguiendola unos pocos metros, nos encontraremos en nuesto punto de inicio.

Vale, está claro que la envergadura de nuestro montecito da para cachondeos como el del colega Kiko, que dice que subió sin oxígeno (página citada arriba); pero nadie podrá decir que no es una excursión entretenida, con estupendos paisajes (refinería y autopista aparte), recorrido fácil y tranquilo, y senderitos divertidos.

martes, 3 de abril de 2012

Serantes desde Valle

El viejo Serantes, centinela del Abra, nos engaña siempre con su aspecto. Su proximidad al mar hace que parezca de mayor envergadura que la que representan sus modestos 451 metros; y el perfil casi perfectamente cónico que presenta hacia Bilbao se convierte en un inesperado largo cordal si lo miramos desde el sudeste. El próximo Lunes de Pascua, como cada año, acogerá la tradicional romería de Cornites, con lo que sus campas recibirán la visita de cientos de excursionistas.

Aunque el acceso más clásico es el que se inicia en Santurtzi, en esta ocasión proponemos una ruta menos conocida pero bastante más atractiva, partiendo del barrio de Valle (Zierbena), y recorriendo por completo la arista, en un itinerario sencillo y divertido.

DISTANCIA: 6,4 kms 
            DESNIVEL: 370 m. (80-450) CENTENARIO
DIFICULTAD: Baja 6 (3-2-1)  Rampas del 30%
ITINERARIO: lineal  Inicio: Valle (Zierbena)  Final: Santurtzi
VIAS: Pistas de tierra, senderos y pista de cemento
ACCESOS: Ida: Desde Bilbao, autopista a Santander salida Zierbena-Gallarta. Se toma la BI-3794 hasta el cruce de La Cuesta, y ahí se gira a la derecha por la N-639. Justo después de una curva muy cerrada, se toma a la derecha la desviación a Valle. Bizkaibus A-3321 Portugalete-Muskiz parada Valle
                Vuelta: Metro Bilbao estación Santurtzi, RENFE Línea C1 y Bizkaibus A3115 y A3151  
            Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia mapa 14




La ascensión al Serantes tiene para mi un carácter algo especial, ligado a recuerdos de diferentes épocas, en las que fue marcando algunos pequeños hitos de esos que permanecen siempre en la memoria.

Nuestro punto de partida es el pequeño barrio galipo de Valle, situado en una bucólica vaguada, en el mismo piedemonte. Según hemos llegado, en coche o a pie desde la cercana carretera, nos encontramos con una plazoleta. A la izquierda del centro social (junto al bar) surge un camino de cemento que asciende entre caseríos, que es el que debemos tomar.
Sendero subiendo desde Valle
En muy pocos metros pasamos por una explanada utilizada como parking, y el camino se convierte en una estrecha senda que discurre bajo arbolado, entre el que encontramos algunas encinas. Salimos después a campo abierto, con una valla por la izquierda que delimita el cortado bajo el que se aloja un depósito de contenedores. Avanzamos así durante algo menos de 1 km. desde el inicio, ganando altura muy suavemente, siempre en dirección norte y con vistas hacia Punta Lucero y el vecino barrio de La Cuesta, hasta alcanzar el extremo del cordal.

Repecho hacia la torreta
Tomamos como referencia una enorme torre eléctrica, hacia donde deberemos dirigirnos. En dirección a ella giramos bruscamente a la derecha (CORDAL), para afrontar una subida pedregosa no muy larga (unos 200 m) pero con pendientes de alrededor del 30%, cuyo aspecto y configuración recuerdan bastante a la cuesta de Anselmo en el camino al Ganeko. Aquí tenemos vistas sobre el puerto de Zierbena y parte del Abra, que enseguida perderemos. La rampa exige un cierto esfuerzo, pero será el único significativo de todo el itinerario. Cuando alcanzamos la torreta, hemos superado el tramo más duro, y en adelante la subida será larga y muy asequible.

Nos encontramos ahora en la llamada cuesta del Torco, denominación que no tiene nada que ver con los turcos (como hemos visto por ahí) y sí con las antiguas carboneras existentes en esta zona. Circulamos por angostos y bien marcados senderos que momentáneamente se bifurcan, discurriendo a veces por la misma arista, sorteando en ocasiones afloraciones rocosas, y con algún tramo ligeramente aéreo, aunque no peligroso. Todo el cordal suele ser objeto de pruebas clásicas del entorno de Zierbena, como la Mendi Ibilbidea, o la dura Zierbena Lasterketa.

Vista atrás: Punta Lucero, La Cuesta y Castro al fondo
 Disfrutamos de extraordinarias vistas hacia Valle, que cada vez va quedando más pequeño y lejano, Montaño, la zona de Gallarta y los montes de Triano, al final de los cuales contemplamos el afilado perfil del Eretza. Más a lo lejos, empezamos a vislumbrar la figura inconfundible del Ganeko y Gallarraga. A nuestra espalda, la imagen se extiende hacia Cantabria, mientras por la izquierda tenemos casi siempre un bonito arbolado que, aunque nos oculta la vista sobre el Abra, la da al camino un aire acogedor. Sólo la continua presencia de tendidos eléctricos resulta algo molesta.

Camino junto al pinar
Tras otro kilómetro de apetecible recorrido por el cordal, y tras pasar un gran peñasco y un bosquecillo, encontramos por la derecha una cueva con aspecto de ser habitada, o al menos utilizada por alguien. Unos metros más adelante (CUEVA MAYOR) nos sorprende una pequeña explanada con un banco de madera y al lado, una gran oquedad rocosa recubierta de vegetación. Intentando poner de acuerdo las distintas fuentes, parece que la primera sería la cueva del Pastor y esta segunda sima, la Cueva Mayor, también conocida como sima de Peñalba. Para liarlo un poco más, también nos han contado que se llamaba la ‘cueva de los zorros’, porque allí se tiraban los raposos abatidos por los pastores. Se admiten opiniones autorizadas.

Cueva Mayor
Poco más adelante vemos ya la aguja de la antena, y nos aproximamos a la cumbre. Tras dejar a la derecha un mástil con el recuerdo de algún montañero, accedemos al final de la pista de cemento que sube desde Santurtzi. Hay una primera antena protegida por un vallado y, tras unos metros de subida final, estamos ya ante el repetidor, el vértice geodésico y el famoso castillo (SERANTES, 451 m.), en unos 45 minutos desde el inicio. Las vistas son espectaculares en todas direcciones, como corresponde a esta solitaria atalaya, tan alejada de cualquier otra cima más elevada. Su estratégico emplazamiento hace del Serantes un fantástico mirador sobre la mitad occidental de Bizkaia, no obstante su limitada envergadura.

Castillo y vértice geodésico
Montes de Triano
Aunque los orígenes de la fortaleza parecen remontarse bastante tiempo atrás, fue reconstruido a finales del siglo XIX, como podemos leer en las páginas a las que nos remitimos al principio. Podemos explorar un poco los alrededores adentrandonos por un senderito que rodea el castillo, contemplar una mesa de orientación al lado contrario de donde hemos llegado, y por supuesto disfrutar de la inigualable panorámica.

Bajando hacia el fuerte
Emprendemos el descenso por el evidente sendero que baja con notable pendiente en dirección sureste -diríamos hacia Las Arenas. Este repecho será bien conocido para los que habitualmente accedan desde Santurtzi, porque supone un postre algo indigesto a la suave ascensión. Es un pasillo antiguamente pelado, ahora repoblado por la derecha de la bajada, mientras la izquierda se ve cubierta por un helechal. Descendemos directos hacia el viejo fuerte, con la marcha siempre amenizada por la preciosa perspectiva. 

Los muros y fosos de esta otra fortificación (FUERTE) merecen unos minutos de investigación. Es un clásico punto de encuentro de la romería de Cornites, y habitualmente utilizado como lugar de picnic o solarium. También encontramos un par de fuentes. A alguna lumbrera municipal se le ha ocurrido el último disparate para desvirtuar un emplazamiento histórico con absurdas instalaciones, como comentaremos al final, pero a día de hoy todavía podemos disfrutarlo tal cual lo hemos conocido desde siempre.

La cima, desde el fuerte
VARIANTE: Si preferimos volver a nuestro punto de partida en Valle, hay alguna opción para no regresar por el camino de ida. En la pista que hay por la derecha del fuerte, indicada en el párrafo siguiente, nos dirigimos hacia la derecha. Enseguida empieza a bajar suavemente, y hay que buscar el primer sendero que sale por la derecha y que va ladeando el monte a media altura por la zona de Peñalba. Después ignoramos un camino que baja por la izquierda y remontamos un tramo de fuerte subida que nos conduce de nuevo al cordal, por donde desandamos el itinerario inicial. Aunque también se puede volver a Valle sin subir a la arista, no es muy aconsejable de no conocer bien el terreno, porque existen diversos caminos sin salida utilizados por los pastores, y no es fácil encontrar la ruta correcta sin dar un gran rodeo.

Como a poder ser huimos del asfalto, esquivamos la aburrida carreterilla y buscamos un ruta para el descenso, entre otras muchas posibles. Desde el punto en que hemos llegado al fuerte, nos dirigimos a nuestra derecha para encontrar una antigua pista que lo rodea por el sur, y que tomamos hacia la izquierda. En unos pocos metros surge por la izquierda un senderito estrecho por el que seguimos, a media ladera y bajando muy suavemente en dirección al mar.

Camino verde hacia Los Llanos
Abandonamos después esta senda por un pasillo herboso que vemos por la derecha, y que gira hacia un cercano promontorio, pasando junto a una caseta y una torre eléctrica, visibles desde el primer momento. El verde camino nos lleva a un cruce de pistas junto a otra chabola, ya al pie del polvorín de El Mazo, cuya silueta se recorta sobre el cielo. Seguimos recto, con las ruinas a nuestra derecha, pasando junto a un pequeño arbolado entre las amplias campas, y nos encontramos en el área de Los Llanos, con bancos, fuente y un cartel informativo del Serantes, además de un par de charcas cuidadosamente valladas y señalizadas para proteger algo que desconocemos.

Aquí ya tomamos sin remedio la fea pista de cemento que nos aproxima al casco urbano. Aunque el tramo que viene sea bastante poco apetecible, salvo que conozcamos muy bien la zona no es conveniente intentar atajar, porque la parte baja de la ladera está repleta de chabolas, pequeñas huertas y alguna infravivienda, por lo que será fácil terminar en algún punto sin salida, o acosados por algún perro.

Casas de colores
Siguiendo el tedioso trazado de la pista, el camino describe una larga curva a la derecha, apuntando hacia Kabiezes, para en unos 200 metros girar en herradura y volverse en dirección norte durante otro tramo similar. Finalmente, encontramos otro camino de cemento (DESVIO) que sale en descenso por la derecha para, tras pasar entre varias casas y bajar una escalerita, desembocar ya en el entramado urbano de Santurtzi. Pasando un par de curvas, donde podemos admirar algunas de las curiosas casitas de colores de Regales, salimos a la calle Mamariga.

De camino al transporte de vuelta, no tenemos más que bajar esta larga calle, pasando por la siempre animada plaza del barrio, para alcanzar el centro de Santurtzi, donde disponemos de Metro, autobuses y tren, que cómodamente nos acerquen a nuestro destino. Aunque, claro está, será recomendable aprovechar la jornada para conocer mejor la localidad marinera, con el encanto de su puerto, sus buenos restaurantes y concurridas zonas de poteo.

Lo dicho: otra ocurrencia

Es sobradamente conocida la invencible inclinación de los políticos, en especial los de ámbito municipal, a meter mano en el monte –además de en algunos otros lugares. Lo hemos visto en otros muchos sitios (Arraiz, Punta Lucero, Ganeko…, unos materializados y otros en proyecto) Cuando lo que tendrían que hacer es algo tan sencillo y barato como proteger y a lo sumo limpiar, se vuelven locos por proponer todo tipo de inventos donde la naturaleza sólo reclama respeto. Cuanto más hormigón, aparcamientos, barbacoas, columpios, chiringuitos o miradores, mucho mejor.

Los de Santurtzi no sólo no se han quedado atrás, sino que han ido a por todas, proponiendo construir un edificio sobre el fuerte que acabamos de conocer en nuestro paseo. Casi nada: seis pabellones, con un mirador, restaurante y una especie de albergue, hotel, o vaya usted a saber, para 60 personas. En total, más de 1.000 m2. construidos y otros 600 de ‘acondicionamiento de urbanización’ (Detalles en http://santurtziberriak.blogspot.com.es/2011/05/el-ayuntamiento-de-santurtzi-aprueba.html y http://www.aranzadi-zientziak.org/actualidad/se-aprueba-el-proyecto-de-la-recuperacion-del-fuerte-de-serantes )

            O sea, que no es precisamente una caseta de madera. Imaginamos que todo ello acompañado de mejoras (o sea, más asfalto) en la carretera, naturalmente un parking en condiciones, canalizaciones de servicio del edificio, tránsito de vehículos durante la construcción y después de ella, movimiento de tierras… En definitiva, algo que inaugurar con corte de cinta y ezpatadantza, que es lo que mola.

            Y digo yo, eso no se podría hacer en otro sitio? No tiene el Serantes zonas amplísimas y sumamente degradadas donde colocar un mamotreto así? No se podrían limitar a una mínima intervención para mantener el fuerte en condiciones dignas?

            De esto sólo nos puede salvar la crisis y las telarañas en las arcas públicas.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Punta Lucero

El alto de Punta Lucero es una especie de prolongación del Serantes, tras el profundo corte donde se sitúa el puerto de Zierbena. Su posición estratégica ha dado lugar a que su  fisonomía se haya visto sembrada de instalaciones militares, y su perfil mutilado por desmontes brutales para albergar industrias vinculadas al puerto.

No obstante, este pequeño monte marítimo nos ofrece extraordinarias vistas sobre la zona occidental de Bizkaia, tanto sobre el litoral como hacia  el interior, pudiendo recorrerse íntegro en el cómodo y entretenido paseo que exponemos a continuación.


DISTANCIA: 5,7 kms
            DESNIVEL: 210 m. (100-310) CENTENARIO
DIFICULTAD: Muy Baja 3 (2-1-0)
            ITINERARIO: circular  Inicio y final: Barrio de La Cuesta (Zierbena)
            VIAS: Carretera, pistas de tierra y cemento, senderos
ACCESOS: En coche, desde Bilbao por la A-8 dirección Santander, salida Zierbena-Gallarta. Se toma la BI-3794 hasta encontrar la señal hacia La Cuesta y La Calleja. Hasta Santurtzi, Bizkaibus A3151, RENFE línea C1 o Metro; desde aquí, Bizkaibus A3321 y A3335 hasta La Cuesta
ENLACES CON Montaño
                Más información:                                                                                                 
Sobre Punta Lucero y Zierbena:
http://www.zierbena.com/smf/index.php?topic=1265.0 (potente, con fantásticas fotos)
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 7




El tranquilo barrio de La Cuesta se encuentra en la parte alta del acceso a la playa de La Arena por la BI-3794, pudiendo llegar a él bien por la costa desde Santurtzi por la N-639, bien directamente desde la autopista por la ruta señalada en Accesos. Actualmente, hay que pasar de largo el cruce junto a la iglesia siguiendo unos metros en dirección a La Arena, para tomar por la derecha el desvío al barrio, en el que normalmente encontramos sitio para aparcar. Una vez en él, tenemos que atravesarlo en dirección norte hasta su parte más alta, junto a las últimas casas, donde encontramos una carreterilla que claramente faldea bajo las estribaciones del monte hacia el que nos dirigimos.

La Cuesta
VARIANTE: Si queremos alargar un poco la excursión o tenemos algún interés especial en ello, podemos iniciar el camino en el puerto de Zierbena, unos 100 metros más abajo. Siguiendo el itinerario de la página de Enkartur, llegamos al cruce que describimos después, donde enlazamos con el camino propuesto.

Tenemos a nuestra derecha abajo el puerto de Zierbena. Muy pronto nos encontramos una bifurcación (DESVIO-PUERTO) que por la derecha desciende hacia él a través del barrio de La Calleja, y que ahora ignoramos, para continuar recto. De inmediato la carretera se convierte en una pista cementada y cruzamos un pequeño paso canadiense, que impide que el abundante ganado que encontraremos se interne en la zona urbana. Junto a una gran torre eléctrica dejamos a la izquierda la pista que sube y continuamos recto por el sendero pedregoso que sigue de frente.

Ya tenemos las primeras vistas del Abra, el puerto de Zierbena y a la derecha los primeros repechos que trepan hacia el cordal del Serantes. Hacia allí se dirige también el tendido de alta tensión que proviene de las instalaciones portuarias. Es otra de las características de estos dos montes: el encontrarse atravesados por numerosas (y a veces muy aparatosas) líneas eléctricas, cuya presencia siempre resulta algo inquietante o, al menos, moderadamente molesta.

Sendero de subida, Serantes y el puerto
El camino sigue girando hacia el noroeste en muy suave subida. Los paisajes son cada vez más abiertos sobre el mar y las industrias del puerto. Enfrente (norte) contemplamos casi todo el litoral oriental, hasta el claramente visible Faro de Gorliz, y poco más adelante tenemos bajo nosotros el puerto, la planta gasificadora de Bahía de Bizkaia bajo el enorme desmonte que no podemos ver, y el parque eólico con los molinos asentados sobre el largo espigón que cierra el Abra. 

Planta de gas y molinos sobre el muelle
Tras pasar una herradura a la izquierda, el camino toma la dirección contraria a la que traíamos, llegando después a otra curva desde la que puede apreciarse abajo la pista por la que hemos subido. Nos encontramos en la denominada BATERIA VIEJA, donde tomamos de nuevo rumbo noroeste (a nuestra derecha), para avistar enseguida el acceso a las fortificaciones que iremos viendo. 

Acceso a las baterías
Hay una especie de puerta con una garita a la izquierda, por donde accedemos, abandonando la pista principal que continúa por la izquierda. Tomamos un estrecho sendero que va recorriendo las distintas construcciones: plataformas abandonadas de distintos puestos de tiro sobre el Abra, una curiosa garita metálica, algo siniestra, y varios nidos de ametralladoras. Por lo que he visto, parece que todo ello fue construido –como ocurre en otros puntos de nuestra costa- después de la Guerra civil, aunque también hay otras informaciones con datos de actividad militar republicana durante la contienda.

Seguimos por el senderillo (o fuera de él, siempre por el cordal), ganando altura de forma más decidida, mientras por la izquierda va quedando un cortado bajo el que discurre la pista anterior. Pronto tenemos a la vista el mojón de la cima, aunque todavía habrá que remontar unos cuantos metros, porque el trayecto es más largo de lo que parece.

Playa de La Arena desde la cima

Una vez arriba (PUNTA LUCERO, 307 m.), el panorama es magnífico: además del Abra y el mar abierto, parte del puerto y la costa oriental, el cresterío del Serantes, los montes de La Arboleda, Muskiz y la playa de La Arena, el paseo de Itsaslur y la continuación del litoral cántabro, donde, a poca visibilidad que tengamos, podremos distinguir hasta el Buciero sobre Santoña.  

Uno de los cañones
Descendiendo un poco hacia el norte, tenemos ya los cuatro puestos de artillería, con sus cañones Krupp de 150 mm., bastante bien conservados, apuntando hacia el mar. Su alcance era de hasta 16 km., con lo que se dominaba una buena porción de costa, desde Gorliz hasta más allá de Castro (no es que yo entienda nada de cañones, es que lo he leído por ahí). Como en otros lugares, están conectados mediante pasadizos entre sí y con el vecino cuartel que veremos enseguida.

VARIANTE: Para curiosear un poco más, podemos seguir descendiendo campo a través hacia el norte para asomarnos al extremo de la elevación, donde tendremos a nuestros pies, unos 200 metros más abajo, el pequeño cabo de Punta Lucero, que da nombre a nuestro monte, con el arranque del gran muelle y sus molinos. En este lugar se encuentran otros dos puestos de vigilancia, pero hay que advertir que puede resultar peligroso arrimarse a los peñascos, porque el desplome es muy importante.

Seguimos por un sendero herboso poco visible, pero sin problema, porque la pista hacia la que nos dirigimos la tenemos siempre visible a nuestra izquierda. Giramos por tanto hacia el sur con espectaculares vistas hacia La Arena, para aproximarnos al cuartel, visible desde gran distancia. Es un viejo edificio adosado al monte de espaldas a la cima, lo que indica que debió construirse para quedar a resguardo de posibles ataques desde el mar.

Cuartel junto al sendero
Aunque hay que tener cierto cuidado –los forjados no es que nos den mucha sensación de solidez- resulta curioso adentrarse en su interior, relativamente bien conservado, a excepción de su planta baja. En muchos lugares podemos apreciar cómo carece de fachada trasera, y aun de paredes, apoyando directamente sobre la roca; distinguimos también los túneles que conectan con los fortines exteriores, a donde los pobres reclutas podrían acceder sin salir siquiera al exterior.

Vista del interior
Este cuartel –conocido como La Batería- parece que fue abandonado hacia mediados de los años 70 y, aunque parezca mentira, hasta esas fechas relativamente recientes había jóvenes que hacía allí la mili. Por cierto, parece ser que hubo un proyecto para reconvertir las instalaciones militares que hemos ido conociendo en ‘algo’, no se sabe bien qué, seguramente un área recreativa o algo así, a iniciativa del Ayuntamiento de Zierbena encabezado por mi amigo Marce. Afortunadamente, el tiempo ha pasado y no se ha hecho nada –seguramente por falta de fondos- pero, una vez más, queda constancia de la invencible obsesión de los políticos por meter mano en el monte (o mejor dicho, al monte). Dejemos las cosas como están, a lo sumo limpien ustedes los caminos, pongan un par de placas discretas y olvídense de parques temáticos en todos los sitios.

Bien, tras este pequeño speach, abandonamos el edificio imaginando el trajín de soldados y vehículos que debían pulular por la zona, para retomar la pista por la que iniciaremos el regreso.

VARIANTE: Una vez conocida la cima y las fortificaciones, podemos alterar el resto del trayecto para dirigirnos hacia la playa de La Arena, en vez de a nuestro punto de partida. El recorrido –un rápido descenso prácticamente campo a través- está descrito en la web de Enkartur, y desciende por la ladera sin ninguna dificultad hasta la playa, donde también encontraremos transporte público de vuelta.

Tenemos por delante 1 km. de camino casi recto, con excelentes vistas hacia el sur sobre los barrios galipos de Kardeo y San Mamés, Muskiz, Montaño y parte de los montes de Triano. Al fondo podemos ver incluso el Ganeko, y a nuestra izquierda arriba vislumbramos algunas de las instalaciones antes visitadas. Este tramo puede hacerse algo ingrato en días de mucho calor, porque no gozaremos de la brisa que sí teníamos en la parte marítima de la excursión.

En unos minutos, estamos de nuevo en la curva de la Batería vieja. Podríamos volver sin más por el camino de subida continuando por la pista hacia la izquierda. Pero vamos a completar la ruta por un camino diferente, para lo cual en la misma curva tomamos por la derecha un senderito que desciende hacia una hondonada.

VARIANTE: Aquí nos encontramos a la izquierda una pequeña arboleda. Si la cruzamos (hay algún paso poco transitable entre la maleza) salimos a un prado junto a la pista de subida, a la que accedemos salvando un talud. Con ello atajamos el zigzag de subida, saliendo muy cerca de La Cuesta.

Alto del Caracol con el sendero, y Serantes a la izquierda

La cruzamos en dirección al alto del Caracol que tenemos de frente, y tomamos un senderito, estrecho pero bien visible, que lo va rodeando por el norte al tiempo que va ganando altura. Enseguida accedemos a su pequeña cima (en algunos mapas denominada La Atalaya), cerca de la torre eléctrica que vimos al principio del recorrido. Junto a ella, tomamos el camino que desciende con fuerza, ya cementado, para desembocar en la pista por donde iniciamos la ruta. Giramos a la derecha y en pocos metros estamos de vuelta en el barrio de La Cuesta, nuestro punto de inicio.