jueves, 12 de julio de 2012

Munarrikolanda

La pequeña sierra de Munarrikolanda se extiende en dirección sureste, marcando la divisoria entre los municipios de Sopelana y Berango, con sucesivos altos casi imposibles de distinguir. Algunas zonas se encuentran degradadas por las explotaciones forestales y nos vemos rodeados por un entorno muy humanizado; pero también se nos ofrecen algunas vistas interesantes, y la presencia de yacimientos prehistóricos es un atractivo adicional.

El paseo es sumamente cómodo y para todos los públicos, ideal para cuando no nos apetecen grandes aventuras o cuando queremos alejarnos de las rutas montañeras más habituales.  


DISTANCIA: 6,9 kms 
            DESNIVEL: 235 m. (20-257)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (2-2-0) 
ITINERARIO: ida y vuelta  Inicio y final: Polideportivo Urko (Sopelana)
VIAS: Senderos de tierra y pista de cemento
ACCESOS: Metro Bilbao dirección Plentzia estación Larrabasterra.
           En coche, de Bilbao a Larrabasterra por la BI-637 dirección Plentzia. Después de pasar Berango, en la rotonda se sigue la dirección a las playas y después Sopelana Sur (derecha), se pasa el puente y tras una pequeña bajada se llega al polideportivo de Urko (derecha)            
ENLACES CON: Algorta-Larrabasterra
Más información:
Sobre los dólmenes:
Guía cartográfica de Bizkaia Mapa 8





Cosa curiosa, buena parte de los veranos de la infancia merodeando por Larrabasterra y alrededores, y sin conocer ni de oídas los parajes que vamos a visitar. Estos montecillos, que mueren precisamente a las puertas del entonces recogido y apacible barrio sopeltarra no eran más que una parte del paisaje, sin nombre, que nos resultaba lejano y falto de interés, frente al atractivo de las peñas de Urduliz, la recogida de moras por los caminejos rurales de Landaluze y Talaganeta y, por supuesto, las playas –y siempre siempre, mejor Arrietara.

Inicio en el polideportivo
Desde la estación de Larrabasterra sólo tenemos que retroceder unas decenas de metros, bien entre casas, bien por la carretera, hacia la visible colina, a cuyo pie encontraremos el polideportivo de Urko. En su amplio aparcamiento podremos estacionar si hemos venido en coche. Aquí mismo nos encontramos una señal que nos guía hacia nuestro objetivo (Munarrikolanda ibilbidea), conduciendonos hacia los pabellones deportivos a través de un puentecillo sobre el arroyo Zaituerreka (o tal vez Torreko, no lo tenemos muy claro).

Vamos recorriendo el frente de las instalaciones junto a una agradable chopera, hasta el último pabellón, de color rojizo, que deberemos rodear hasta su parte posterior. Aquí encontramos otra señal (CRUCE-1), en la que tomamos el camino de la derecha, siguiendo un estrecho senderito que durante unos metros circula por la parte posterior del recinto deportivo. 
Desvío hacia la ikurriña

En pocos minutos, siguiendo un camino cambiante, a veces más estrecho y otras más ancho, con algún sube-baja, pasamos entre los helechales junto a un mugarri y una vaguada por la derecha, y nos vamos adentrando en la más arbolada ladera del monte Urko, última estribación de la sierra, donde creo recordar que quedan algunas encinas, aunque predomina el eucalipto.

VARIANTE: En pleno bosque encontramos una nueva señal que nos indica hacia la derecha el camino a la ikurriña (que no estamos seguros de que siga allí) que se asoma hacia el oeste, con una bonita panorámica de la zona. En unos diez minutos podemos hacer ida y vuelta para tomar de nuevo nuestra ruta.

Infernueta
Emprendemos un descenso corto pero relativamente pronunciado para salir a zona despejada, con vistas a una misteriosa fábrica situada en una hondonada, donde topamos con una pista de cemento (CRUCE-2), que debemos tomar en subida hacia la izquierda. Vamos recuperando algo de altura hasta que el camino finaliza junto a una granja, convirtiendose en un sendero rocoso. De nuevo volvemos a camino de tierra pobre, característico de las zonas de eucaliptos, por donde terminamos de ladear el Urko, para salir a campo abierto. Estamos en el cruce denominado INFERNUETA, con firme arenoso, un interesante panel informativo sobre la vegetación autóctona, y algunas placas que identifican ejemplares de árboles.

Seguimos de frente flanqueados por alambradas, pasando otro cruce sin perder el rumbo, en dirección al siguiente alto. En esta zona, no obstante la escasa altitud, tendremos las mejoras vistas sobre Getxo, el Abra y la costa occidental y, hacia el interior, los montes de Barakaldo y Galdames, junto al airoso perfil del Eretza.

Getxo y el Serantes

Saierri
Continuamos siempre en dirección SSE, pasando otro cruce con marcas rojiblancas del GR y, tras pasar un pequeño robledal y tener una fugaz vista sobre el norte, volvemos a los eucaliptos, para ascender a SAIERRI (196 m.), también llamado Basartemendi. Aquí podemos observar a la derecha del camino una estela de 1.984 dedicada imaginamos que a algún montañero, sobre un pedestal que quizás haga también las veces de mojón. El rincón es verdaderamente encantador, justo al lado de un hermoso acebo.

Túmulo de Saiherri

Seguimos ahora en ligero descenso hacia las proximidades de varias explotaciones agrícolas, donde nos vamos a encontrar con el primer monumento funerario prehistórico, el dolmen o túmulo de Saiherri, en una campita a la izquierda del sendero, con un hito y placa del Gobierno vasco. De no ser que uno sea experto en el tema, nadie podrá negar que la imagen que se tiene de un dolmen no es otra que una piedra horizontal de grandes dimensiones que se apoya sobre otras varias verticales. Pues bien, aquí no veremos nada de esto, como tampoco en otros varios lugares donde encontramos objetos similares (Eskatxabel, Larreder); lo que tenemos a la vista es una verde campa en la que, observando con atención, se distingue un ligero abombamiento del terreno. Sólo eso.

La explicación es tan sencilla como esto que hemos encontrado:


Nuestro dolmen de dibujos animados se encuentra realmente sepultado bajo piedras y tierra, formando un túmulo subterráneo del que sólo se aprecia su ligerísimo perfil exterior. Bueno, eso siempre que los entendidos nos nos hayan tomado el pelo y ahí debajo no haya en realidad nada, claro.

Bueno, y hecho el excursus cultural, seguimos.

Peñas de Urduliz, y Jata
Tras una pequeña subida, salimos de nuevo del arbolado, para circular rodeados de argomas y maleza de buena envergadura. Las vistas las tenemos ahora hacia el norte, con las peñas de Urduliz en primer plano y Jata a su espalda, y un poco más hacia la izquierda Sopelana y el mar.

Nos internamos de nuevo en el bosque y enseguida encontramos por la derecha el segundo dolmen (Saiherri Muinoa). Estamos ya acometiendo el último tramo de subida, siempre muy suave, y el sendero, grisáceo y arenoso, se irá viendo con frecuencia encharcado e irregular. Pronto tenemos por la izquierda el siguiente monumento funerario (Saierrikolanda II) y también empezarán a multiplicarse los cruces y desvíos, porque aquí se concentra la mayor actividad maderera. Pero basta con seguir siempre el sendero principal sin perder la orientación que llevamos, para no tener problema alguno.

Munarrikolanda I
Únicamente encontraremos una BIFURCACION que nos puede hacer dudar, aunque los dos caminos volverán a reunirse más adelante. Si elegimos el de la izquierda nos encontraremos en un claro por la izquierda un nuevo dolmen (Munarrikolanda I). A partir de ahora sí que habrá que estar un poco atentos. Si observamos alrededor, resulta evidente que nos estamos aproximando al punto más alto, y el camino es prácticamente horizontal. En pocos minutos veremos un amplio sendero de tierra que sale por la izquierda en subida, con una marca en aspa que indica que el GR no continúa por ahí. Hay que tomar precisamente ese camino para ascender durante unos 10 metros y tomar entonces por la derecha una senda casi invisible señalada con un cairn (si es que aún continúa ahí), que discurre entre la maleza.

En la cima
Unos pocos metros de relativo zarzing nos colocan ya a la vista un bunker del Cinturón de hierro, tras el cual descubrimos la cima (MUNARRIKOLANDA, 257 m.), con vértice geodésico, dos buzones y una especie de estela de piedra. Aunque las vistas son parciales por el arbolado, contemplamos hacia el este Unbe y Anboto muy a lo lejos; girando de sur a oeste, desde el Ganeko hasta la totalidad de los montes más próximos de la margen izquierda, con Barakaldo en primer término y sierra Salbada al fondo.

VARIANTE: Aunque la opción que planteamos aquí es el retorno por el mismo camino, podríamos continuar la ruta en la misma dirección que traemos, descendiendo suavemente, siempre en línea prácticamente recta. Saldremos así a Pozozabale (límite entre Urduliz y Erandio), en un cruce de la carretera de Unbe donde, que sepamos, no hay transporte público.

El retorno lo hacemos por el camino de ida, aunque podemos variar un poco la ruta. En la bifurcación que hemos dejado al subir, y que nos encontraremos en pocos minutos, podemos volver ahora por el sendero de la izquierda; no veremos el túmulo anterior, pero este tramo resulta divertido porque el camino se presenta descarnado y con profundos surcos que hay que ir sorteando. También es cierto que con suelo mojado este tramo puede no ser muy aconsejable si lo que queremos es evitar un mamporro. Como hemos dicho, los dos brazos vuelven a reunirse más adelante, con lo que no perderemos la ruta en ningún momento.

Sopelana y el mar
Siguiendo de vuelta, una vez que bajamos de Sahierri, en el segundo de los cruces antes de Infernueta (donde hay una rampita de madera como para bicis), podemos desviarnos por la derecha, por un sendero en bajada con bastante pendiente hasta llegar a una torreta eléctrica verde. Tras ella se observa una pista de cemento (CRUCE-3) a la que hay que acceder, para seguirla hacia la izquierda junto a una verja metálica. Por ella salimos tras unos minutos de suave descenso al cruce señalizado del GR, tras el pabellón que vimos al principio, con lo que estamos sin más de vuelta en el polideportivo.

Y como uno se siente todavía un poco de Larraba, no dejo pasar la ocasión sin dedicar un cariñoso recuerdo a aquéllos con quienes compartí tantos buenos ratos en tiempos (ups!) ya un tanto remotos. El pueblo se nos ha hecho grande y moderno, los campos de tomateras, que entonces nos parecían enormes, han sido sustituidos por urbanizaciones, los caminillos, engullidos por parques y carreteras y ya no huele a cerdo cuando sopla el viento sur. Pero amigo, las viejas imágenes y sensaciones sobreviven con todo.

domingo, 1 de julio de 2012

Montaño

La elegante silueta del Montaño se levanta solitaria entre dos mundos contrapuestos: de un lado, los barrios interiores de Zierbena, de marcado carácter rural; y por el otro, las descomunales instalaciones industriales de Petronor y la A8, que lo limita por su parte oriental. Para completar el variado panorama, también se asoma al mar por la muy cercana playa de La Arena.

Aunque sus limitados 319 m. lo convierten en uno de los montes más pequeños de Bizkaia, su cota es prácticamente neta sobre el nivel del mar. La excursión que proponemos parte del pequeño núcleo de Kardeo para completar un recorrido fácil y entretenido por la cima y los alrededores.


DISTANCIA: 7,3 kms 
            DESNIVEL: 300 m. (20-319)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Baja 5 (2-2-1)  Rampas del 30%
ITINERARIO: circular  Inicio y final: Kardeo (Zierbena)
VIAS: Pista de cemento, bidegorri, senderos de tierra   
ACCESOS: De Bilbao a Kardeo por la A8 dirección Santander, salida Zierbena-Gallarta. Se sigue un tramo por la N-639 y se gira a la derecha por la BI-3794. Junto al cruce de La Cuesta, se gira a la izquierda dirección Kardeo. Se baja hasta el barrio y se hace media circunvalación, hasta la fuente. Bizkaibus más próximos: A3321 Portugalete-La Arena parada La Cuesta, A3335 Sestao-Muskiz parada Kardeo.
ENLACES CON  Punta Lucero
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia Mapa 14



Una vez que abandonamos la carretera general en el desvío hacia Kardeo, descendemos hasta las casas y por el asfalto circunvalamos el barrio hasta llegar a un pequeño espacio donde se puede aparcar, junto a un caserío muy antiguo y una fuente. Aquí mismo arranca un camino de cemento por el que vamos a iniciar la ruta.

VARIANTE: Otro acceso clásico parte de la playa de La Arena para continuar por el bidegorri, que en unos 2,5 kms. nos sitúa en el punto que más adelante indicaremos.

Cruce con el bidegorri
Avanzamos casi siempre bajo arbolado, sobre terreno prácticamente llano entre huertas y chabolas, para cruzar poco más adelante el arroyo que da nombre al barrio y que, según dicen, siempre lleva agua. Tras un pequeño repecho, salimos a zona abierta, donde el camino atraviesa el bidegorri, que describe una curva cerrada. Tomamos ahora la vía ciclable hacia la derecha (BIDEGORRI), donde pronto distinguiremos las flechas amarillas del Camino de Santiago. La siguiente curva podemos cortarla atravesando una agradable zona verde con bancos, y continuamos un trecho en dirección norte. A nuestra derecha queda el barrio del que procedemos y algo más lejano un pequeño cerro, que en algunos sitios se llama La Quemada y en otros Cerrada de Ranes o algo así. Sobre el valle está La Cuesta, y se entrevé Punta Lucero y parte del cordal del Serantes.

Hay que estar atentos para no pasarnos el cruce que debemos tomar hacia la izquierda (DESVIO-1), con algunas marcas de marchas montañeras, tan habituales en la zona. Hasta este punto llegaríamos por el bidegorri si venimos de La Arena. Aquí tomamos otro camino cementado en ligera subida, que seguiremos durante unas decenas de metros, hasta encontrar una cruz de señales (DESVIO-2), donde giraremos a la derecha, para tomar un sendero de tierra por donde iremos ladeando el monte siempre en dirección noroeste.

Punta Lucero desde el camino
Sin apenas ganar altura, vamos pasando varias curvas, teniendo a la derecha sucesivos prados con animales, y los paisajes antes descritos, que ahora vemos con una perspectiva algo más amplia. Es este un tramo largo (como de 1 km.) que se hace algo aburrido, al final del cual empiezan a abundar pinos y eucaliptos –justo las dos especies que se suponen más dañinas para la tierra. Finalmente, llegamos a una bira, con vistas parciales hacia La Arena, medio tapadas por el cercano peñón llamado de Oceja o de Montaño, según las fuentes. Pasada la curva, surge un camino pedregoso que sale por la derecha, pero lo desechamos y seguimos de frente.

Circulamos ahora en dirección contraria al tramo anterior y con una longitud sólo un poco menor, sin apenas desnivel y acompañados de algo más de sombra, con alguna vista interesante del vecino Serantes en un poderoso chaflán. Estos caminos suelen verse frecuentados por paseantes a caballo, y no dejamos pasar la ocasión para comentar lo poco simpáticos que son siempre los jinetes, por algún motivo misterioso. Prácticamente llegamos de nuevo a la altura de Kardeo, aunque ahora con vistas a Bilbao y la autopista bastante próxima.

Desvío hacia la cima
El camino, ahora a cielo abierto, describe un par de curvas, siguiendo las cuales encontramos una desviación (DESVIO-3), con otra flecha y una plaquita roja que señala hacia Montaño. Tomamos por tanto este nuevo sendero hacia la derecha, y emprendemos un nuevo tramo casi recto, otra vez en dirección noroeste (La Arena). Salvo que uno sea muy tranquilo o le guste simplemente pasear, es posible que este amplísimo zig-zag de subida, que en el mapa se ve muy claro, acabe resultando un poco pesado; pero enseguida viene lo divertido.

Fin del camino
En este última parte de la ascensión, algo más corta que las anteriores, hemos ganado algo más de altura, y llegamos finalmente a un cul-de-sac, una especie de pequeña explanada de tierra con buenas vistas hacia el peñón, La Arena y la marisma del Barbadun, y parte de la costa de Castro. Aunque hay otro cartel señalando la dirección hacia la cima, no habría ninguna duda al respecto: sólo hay un pequeño pero visible senderito que sale por nuestra izquierda en claro ascenso.

Desde el sendero
La subida presenta una pendiente importante, aunque corta. La sendita trepa por la arista entre piedras y algunos arbolitos, con vistas al valle de Muskiz y Petronor omnipresente. Aunque el repecho es durillo, tampoco presenta especial dificultad, aunque hay que hacer una puntualización: si ha llovido en los días anteriores, tendremos que transitar por un barro enormemente resbaladizo que se quedará pegado a nuestras botas en cuestión de segundos, dando la sensación de que marchamos con los zapatos de Mazinger-Z. Teniendo en cuenta el desnivel, podemos asegurar que en estas circunstancias la experiencia resulta bastante ¿tormentosa? ¿divertida? ¿extravagante? Pues un poco de todo ello.

La cima, con Castro al fondo
Llegamos así al cordal cimero, con la gran ikurriña en el alto, y unos metros más adelante, ya en la cumbre (MONTAÑO, 319 m.), encontramos un lauburu colocado recientemente, creo que en 2007. Tratandose de una cima exenta, pese a su escasa altitud tenemos fantásticas vistas en todas direcciones: bajo nuestro pies –con algunos peñascos sobresalientes y una fortísima pendiente- el valle, mayoritariamente ocupado por Petronor, con Muskiz detrás y Mello al fondo. Más a la izquierda, los montes de Triano, y hacia el sur, la autopista y a lo lejos Bilbao, con la torre de Iberdrola destacando en el skyline. Siguiendo en sentido antihorario, la parte alta de Portu y el cordal del Serantes, La Cuesta y el valle de Kardeo, Punta Lucero y una vista parcial (obstaculizada por el peñón) pero muy bonita sobre Castro.

La refinería y Mello










Los mendas de Biendealtura tienen en su blog este video, con rápido barrido de vistas desde la cumbre, que sin más miramientos pirateamos a continuación:


Algún día nos animaremos a acarrear con el video y colgaremos imágenes propias para general admiración de nuestros espectadores. Algún día será...

Iniciamos el descenso por otro sendero, similar al de subida pero más suave, que discurre en la dirección contraria (sureste). De nuevo podremos toparnos con el barro, aunque normalmente en esta vertiente suele encontrarse más seco. Nos dirigimos ahora hacia una zona de pastos a la espalda de la peña San Andrés, que veremos después.

Arbol junto al camino
El sendero se interrumpe de pronto en una zona donde aflora la roca, y tenemos que seguir campo a través hacia un vallado, que atravesamos junto a una bañera-abrevadero y un gran árbol solitario, donde nos encontramos con varias posibilidades.

Junto al árbol nos encontramos primero un estrecho sendero que sigue por la derecha, cuyo trazado limpio y muy marcado nos indica sin posibilidad de error que es camino de vacas. Podemos continuar por él o seguir unos metros más adelante, para salir a una pista que, siguiendo por la derecha, nos lleva en paralelo al sendero anterior, siempre en dirección sur. Se puede elegir, pista o sendero, aunque servidor se apunta más bien al caminillo por el verde.

Peña San Andrés
Por cualquiera de las dos alternativas iremos faldeando, prácticamente en llano y describiendo una amplia curva. En unos minutos nos situamos bajo la citada peña San Andrés, un airoso promontorio rocoso que de esta forma nos resultará familiar la próxima vez que vayamos por la autopista en dirección Santander. Poco más adelante, encontramos una torre eléctrica (TORRE), punto donde, en caso de venir por el sendero, deberemos acceder a la pista anterior. Podemos hacerlo bien atravesando una alambrada, con cuidado porque no tiene puerta, bien continuando unos metros más adelante, hasta donde confluyen los dos caminos.

Tenemos que avanzar unos instantes por la pista para salir a otro camino, encima mismo de la A8, en el que giraremos a la izquierda. Seguimos así unos 20 metros en paralelo a la autopista y dejando un puente por la derecha, para torcer de nuevo a la izquierda y abandonar este tramo, un tanto ingrato.

VARIANTE: Si en vez de tomar el camino indicado por la izquierda continuamos unos 500 metros junto a la autopista, junto a un par de casetas giramos a la izquierda y tomamos un camino casi recto que en unos minutos nos conduce directamente al cruce del BIDEGORRI del principio, cerca de Kardeo. 

Camino de vuelta
Ahora seguimos un corto tramo alejandonos del estruendo de los coches, en parte bajo arbolado, para llegar al cruce señalizado (DESVIO-2) donde empezamos la ascensión propiamente dicha. Ya no nos queda más que bajar hacia el bidegorri (DESVIO-1), por donde podemos deshacer el camino de ida para volver a nuestro punto de partida en Kardeo. Sin embargo, también es posible seguir un camino alternativo: en el cruce con el bidegorri, en vez de volver por donde hemos venido (derecha), seguimos de frente para coger un caminillo que va rodeando el barrio entre casetas y algunas huertas. Cruzamos el arroyo y nos dirigimos por la derecha en ligera subida hacia la carretera por la que llegamos. Siguiendola unos pocos metros, nos encontraremos en nuesto punto de inicio.

Vale, está claro que la envergadura de nuestro montecito da para cachondeos como el del colega Kiko, que dice que subió sin oxígeno (página citada arriba); pero nadie podrá decir que no es una excursión entretenida, con estupendos paisajes (refinería y autopista aparte), recorrido fácil y tranquilo, y senderitos divertidos.

viernes, 15 de junio de 2012

Arnotegi por Irusta

Dentro de la modestia de sus 426 metros, el Arnotegi, íntegramente situado dentro del municipio de Bilbao, encierra toda una variedad de paisajes y caminos muy fácilmente accesibles, lo que hace que sea ideal para un suave paseo conservando cierto carácter montañero.

En esta ocasión nos acercamos a él por su poco frecuentada vertiente oriental, para explorar después algunos caminos que normalmente pasan desapercibidos para la mayoría de senderistas. Y es que nuestro pequeño monte bilbaino da para casi todo, eso sí, siempre en dosis tan pequeñas que nos hacen desear más.

DISTANCIA: 5,6 kms 
            DESNIVEL: 250 m. (100-350)
DIFICULTAD: Muy baja 4 (2-1-1)  Rampas del 20%
ITINERARIO: circular  Inicio y final: Iberdrola-Larraskitu
VIAS: Carretera asfaltada, pista de tierra y senderos  
ACCESOS: Bilbobus 76 parada Avda. San Adrián 33 (a la vuelta, enfrente)
                 En coche, suele ser posible aparcar frente a la sede de Iberdrola
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia Mapa 33




Como en otras ocasiones, hemos fijado un punto de partida convencional en el edificio de Iberdrola en Larraskitu, al que llegamos bien desde la avenida de San Adrián, bien desde Rekalde por la carretera de El Fango. Desde este lugar se inicia la marcha por la vía (Larraskitubidea) que normalmente conduce al Pagasarri, pero en nuestro caso tendremos que abandonar ese camino casi de inmediato para tomar otro rumbo.

Irusta
En fechas recientes, unos metros más arriba de Iberdrola se ha construido una pequeña rotonda (acompañada de varios semáforos bastante inútiles), de donde surge por la izquierda otra carreterilla, que es el que debemos tomar. Antes el camino nos llevaba casi en línea recta hacia las visibles casas del barrio de Irusta (izquierda), pero ahora hay que bordear la boca del túnel de la Supersur, describiendo un amplio semicírculo junto a la autopista.

La ría y alto de Miraflores
Terminado el rodeo, en unos pocos metros con buenas vistas sobre el botxo nos encontramos ya en IRUSTA, un pequeño grupo de casas con algún caserío de cierto interés. Atravesamos el barrio y salimos de él dejando por la izquierda un gran cobertizo, continuando después todavía por asfalto con una señal de ‘camino sin salida’. El arbolado no permite muy buenas vistas, pero a ratos tenemos una bonita imagen del meandro de la ría, el alto de Miraflores con su puente, y la zona de Santa Marina y Ganguren al fondo. Y avanzando un poco más y mirando hacia el norte, captamos también una rara estampa en la que Bilbao queda oculto por Miribilla, asomando la torre de Iberdrola (que parece una chimenea), con Banderas y Artxanda al fondo.

Curiosa vista de Bilbao

Llegamos así a una bifurcación donde dejamos a la izquierda una carretera que baja, y más adelante encontramos otro desvío, con un banco a la derecha, en la que abandonamos el asfalto para tomar por la izquierda una pequeña pista de grava con un mojón. Es un camino agradable y fresco, con vistas ocasionales hacia el este, frecuentado por paseantes veteranos. Poco más adelante, podemos ya observar la A8, y empezamos a tener siempre a la vista el Malmasín, el parque de Montefuerte (Illumbe es lo que aparece en el gran sello) y más tarde los famosos túneles.

Pasamos una puerta de hierro oxidada, y llegamos a unas mesas (izquierda) donde tomamos por la derecha (DESVIO-1) un senderillo que asciende con decisión. Hay que decir que algunos detalles de esta parte de la ruta se los debemos a la siempre interesante página de pagasarri.com indicada arriba.

Bancos junto al desvío
Hemos bordeado la loma de Arnotegi, y estamos ya en el comienzo de la subida por la arista, con lo que tenemos magníficas vistas hacia el sur: Seberetxe, Pastorekorta, los cerros y el Paga. Tras ascender un tramo de sendero bastante pendiente, llegamos a una valla con puerta, que atravesamos hacia la izquierda. Proseguimos así por el sendero, siempre en subida hasta salir a una pista de piedrilla que seguiremos durante unos minutos, pasando junto a varias torres eléctricas.  

Arbolado en Landeta Goikoa
Llegamos de esta forma al área recreativa de Landeta Goikoa (LANDETA), donde abandonamos la pista que sigue por la izquierda, para internarnos en el arbolado, en línea recta según venimos. Podemos echar un vistazo en el panel que encontramos, y tomamos aire para acometer la fuerte pendiente que, con ayuda de una estrecha senda, nos encamina hacia la zona boscosa por donde despunta una gran antena -creo que de La 2.

Refugio junto a la antena
Nos encontramos en la antecima denominada también Irusta, con algún banco (con minúscula y de los de sentarse, que nadie se asuste), un pequeño refugio y las instalaciones del repetidor (ANTENA) que hemos tenido a la vista durante la subida. La pista que viene por la izquierda describe una curva y continúa ladeando nuestro monte, pero en esta ocasión vamos a ignorarla.

VARIANTE: Podemos aprovechar para hacer una escapada a la cima de Arnotegi. Para ello seguimos la pista pasando por delante del refugio y el repetidor, y unos metros después, cuando tenemos a la izquierda una caseta con una pequeña antena, giramos a la izquierda hacia un sendero que después sube por una laderita despejada. Aquí alcanzamos el cordal, giramos a la derecha, y llegamos primero al fuerte y finalmente al mojón, con fantásticas vistas. Más detalles en la entrada Arnotegi por Igertu

Bajada por el sendero
Nos adentramos ahora por un camino de piedras pasando entre el refugio y la antena para, rodeando el recinto de ésta hasta su parte trasera, encontrar un senderillo que desciende con fuerza, con una estupenda perspectiva sobre Bilbao. Poco más abajo confluye con otro sendero más ancho que viene por la izquierda, y continúa hacia una zona arbolada. Justo cuando llegamos a ella, el camino se bifurca (DESVIO-2), y tomamos el sendero de la izquierda -el de la derecha nos llevaría a descender por la lomada para llegar directamente de nuevo a Irusta, con lo que nos perderíamos un bonito tramo del recorrido.

Por el bosque
            Aquí iniciamos un precioso paseo llaneando bajo un profundo bosque, sombrío y solitario. El trazado discurre unos metros por debajo de la pista principal que antes hemos desechado, y es una auténtica gozada, resultando inimaginable que estemos al borde del casco urbano.











Por lo visto, a los bikers también les mola la zona, según se ve en varios videos que circulan por ahí; éste nos ha parecido el más descriptivo, aunque a los que somos del palo pedestre nos da un poquillo de vértigo:


Bilbao y la Supersur
            Tras este reconfortante trecho, desembocamos en una ancha pista de grava, que tomamos hacia la derecha en bajada. Este camino describe varias ‘eses’, por lo que podemos atajar alguna de ellas sin ninguna dificultad, y pasamos junto a (o en su caso atravesamos) un bosquete de castaños, algo no muy habitual por estas tierras.

           Finalmente desembocamos en el área recreativa de ATXOKORRE (nombre que recibe del antiguo caserío que ocupaba esta ubicación), con unas cuantas mesas, por cuya puerta accedemos a la carretera. Tomando esta vía (es de nuevo Larraskitubidea) hacia la derecha en bajada, regresamos a nuestro punto de partida en Iberdrola.

                Vale, ya sé que la calidad de las fotos es bastante deplorable, pero a veces la cámara da para lo que da, y el fotógrafo, pues en fin... 

                

miércoles, 6 de junio de 2012

Atxarre

El estuario de Urdaibai, declarado por la UNESCO Reserva de la Biosfera, es sin duda una de las joyas naturales y paisajísticas de Bizkaia, y de Euskadi por extensión. Podemos acercarnos a este inigualable entorno a través de sus pueblos, la enorme riqueza de su flora y fauna, sus fantásticas playas, o la simple contemplación de su paisaje, casi infinito en el discurrir del río Oka, ría de Gernika aguas abajo, hasta su muy surfera desembocadura.

Si de paisajes se trata, nada mejor que esta clásica y sencilla excursión por las elevaciones de la ribera oriental, para encaramarnos al promontorio de Atxarre desde donde, junto a su ermita, se disfruta de una panorámica casi total sobre este soberbio espacio natural.


DISTANCIA: 4,6 kms 
            DESNIVEL: 110 m. (200-312) CENTENARIO  
DIFICULTAD: Muy baja 3 (1-1-1)  Rampas del 20-30%
ITINERARIO: ida y vuelta  Inicio y final: Allika-Akorda (Ibarrangelu)
VIAS: Pista de cemento, sendero de tierra
ACCESOS: Desde Bilbao, autopista dirección Donostia salida 100 Amorebieta. Se toma la BI-635 hacia Gernika y se sigue por la BI-2238 hacia Lekeitio, después BI-2237 hacia Ibarrangelua y BI-4236 hacia Akorda. Allika está unos 500 m. antes de llegar a Akorda.
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia Mapas 5-10


Perfil (ida)


Inicio del camino
Siguiendo las instrucciones que se indican en Accesos llegamos al minúsculo barrio de Allika, con Akorda a la vista, al final de una bajada casi recta. Por el lado izquierdo de la carretera vemos un desvío con un pequeño espacio para aparcar, junto a una cruz de señales que nos indica 2,5 kms. hacia nuestro ya visible objetivo. Aquí iniciamos la marcha, algo más larga que la tradicional subida desde Akorda, con algunas vistas al norte sobre la enorme mole rocosa de Ogoño.

Seguimos el camino de cemento que asciende muy suavemente para encontrarnos, casi de inmediato, con un desvío por la derecha, hacia un camino de tierra, con una señal por cierto muy mal colocada. Podríamos tomar esta ruta para salir en poco más de 500 metros a nuestra ruta, pero la desechamos para conocer un poco más los alrededores. Así que continuamos pasando una curva y subiendo en dirección sur, para enseguida ir girando a la derecha hacia un grupo de caseríos.

Garteiz
Estamos en el pequeño barrio de GARTEIZ, con la sierra y la cima de Atxarre casi siempre a la vista, un entorno tranquilo, más agrícola que ganadero. Tras pasar junto a un par de casas, tenemos que torcer a la derecha, siguiendo otro cartel, para pasar entre dos caseríos y atravesar un prado, por el que accedemos al sendero que ya nos conducirá a nuestro objetivo, siempre en dirección noroeste.

Hirugaztañeta
Vamos ahora atravesando un hermoso bosque con predominio de pinos de gran envergadura, con algún tramo en que perdemos unos metros. En más o menos medio kilómetro encontramos por la izquierda un pequeño recodo con una especie de bancada de piedra denominado Hirugaztañeta; si hacemos la ruta en otoño, la gran cantidad de castañas que encontramos por aquí dejan claro el origen del nombre. Según nos cuentan, desde esta zona se accede al cercano Marua, perteneciente al mismo macizo. Pero tenemos que reconocer que hemos sido incapaces de encontrar ese camino entre la enmarañada vegetación que cubre la zona.

Más adelante, pasamos junto a una gran roca, y por la derecha llega otro sendero de subida más directa que la que hemos seguido. Enseguida, en el único claro de esta parte del trayecto, tenemos otro camino que por la izquierda se dirige a Kanala, marcado con una nueva señal. Nos encontramos en DANTZALEKU, emplazamiento donde se supone se celebraban akelarres, aunque a la vista tiene bastante poco de misterioso. Por la derecha otro sendero desciende hacia Akorda.

Dantzaleku
Ultima parte de la subida
El camino comienza a ascender, sin mucho desnivel, y se va volviendo más pedregoso, primero a tramos y luego de forma permanente, con lo que el avance se hace algo más incómodo. Hemos abandonado el pinar, y nos encontramos ya de lleno en el encinar cantábrico típico de tantas elevaciones próximas a la costa.

En unos minutos de subida encontramos por la izquierda un pequeño mirador rocoso sobre un importante cortado, al que podemos asomarnos con cuidado para disfrutar de las primeras vistas sobre Urdaibai. Pero tampoco pasará nada si nos lo perdemos, porque en muy pocos minutos nos encontraremos de golpe en el alto, con la ermita de San Pedro de frente (ATXARRE, 312 m.).

Ermita
Delante de la ermita, tras superar unos escalones, hay una roca donde está tallado su nombre (Atxerre, literalmente), e indica su antigüedad (siglo XV) y altitud (310 m.). Al parecer se restauró por última vez en 1.994, y su aspecto exterior es impecable, a diferencia del interior, sucio y descuidado. Tras la roca hay una especie de pequeño buzón roto, y otro con forma de pirámide, del club Bancobao, lo que –si se me permite el recuerdo personal- me evoca interminables partidos de ping-pong en el viejo local que esta entidad tenía en la Plaza Nueva, hace ya demasiados años.

Mundaka y Bermeo
Alrededor de la ermita hay una encantadora campita cercada con un muro de piedra y barandilla de madera, desde donde podemos dedicar largo rato a admirar la increíble belleza de la ría y el estuario. Las famosas olas recorren cientos de metros hacia el interior, mientras a nuestros pies tenemos la playa de Laida, junto al camping de Arketa. Al otro lado de la ría, Sukarrieta con la controvertida finca de la BBK, la pseudo-isla de Txatxarramendi, Mundaka, Bermeo y cabo Matxitxako. Hacia mar abierto, la isla de Izaro y la plataforma de La Gaviota, y por el este, asomando entre los árboles, los farallones rocosos de Ogoño que antes hemos visto desde más lejos.

Izaro
La cruz que se erige sobre un pedestal es punto obligado para las fotos, y la verde y amable alfombra invita a dar cuenta del hamaiketako o a deambular tranquilamente en busca de nuevos ángulos sobre la fantástica panorámica. Toda una recompensa para el muy limitado esfuerzo de la caminata.
 
Hacia el interior













Bueno, todas estas cosas nos las explica muy bien esta chica que hemos encontrado en Youtube, y que además es mucho más simpática que nosotros:



Vuelta por el bosque
El regreso lo hacemos por el mismo camino, aunque podemos atajar el último tramo por el sendero que antes hemos desechado, o incluso tomar el antes descrito que parte de Dantzaleku (en los dos casos, por la izquierda) que nos lleva a las proximidades de Akorda, aunque esta segunda opción, si hemos venido en coche, nos obligará a caminar un trecho por carretera.

Concluida la marcha, las opciones para completar el día son innumerables, desde algo de picoteo en un agradable bar con terraza en el mismo centro de Akorda, el chapuzón en las muy cercanas playas de Laga o Laida, o una vuelta por la carreterilla que desciende hacia esta última, donde se encuentra el barrio de Gametxo, con un sorprendente hotel y fantásticos paisajes marinos.