miércoles, 20 de mayo de 2015

GR 228: el camino (I)

Aquí empezamos, girando a la izquierda
ZORROZA es uno de los puntos del trazado del GR con más fácil y variado acceso en transporte público (Bilbobus 18, 85, 88, RENFE C2, FEVE, Bizkaibus A3136, A3144 y A3337 hacia la Margen Izquierda, y A3341 y A3342 hacia las Encartaciones), aunque también va a ser uno de los más complicados y donde podemos liarnos. Como es normal, los tramos urbanos se prestan a la confusión si no se conoce la zona, pero es que además algunos graciosos se han dedicado sin demora a hacer desaparecer todo rastro de marcas que pudieran orientarnos en este pequeño lío de calles.

Pero para eso estamos nosotros. Tomamos como punto de referencia la rotonda por donde se entra en Zorroza llegando por la carretera antigua. En vez de continuar recto por la calle Fray Juan, giramos a la izquierda en ligera subida por la Carretera Zorroza-Kastrejana, que en realidad es una calle normal. Hay que estar atentos, porque en unas decenas de metros tenemos que tomar por la izquierda la pequeña calle llamada Músico Usandizaga, que nos conduce sin remedio a una pasarela-túnel que sobrevuela la autopista y las vías de FEVE.

VARIANTE: En realidad, el GR tiene una variante que se inicia precisamente en la rotonda indicada. Sigue la calle Fray Juan y sale de Zorroza por la carretera que recorre la ladera occidental de Kobetas y Arraiz mirando al Kadagua, es decir, por la vertiente contraria a la que seguiremos. De esta forma, se salta buena parte de la ruta que describimos después y enlaza con ella por Artigas, poco más delante de los restaurantes de Arraiz.

Paso bajo la autopista
Ya estamos en la parte alta de Zorroza (Zorrozgoiti). Ahora tenemos que seguir bordeando por la izquierda los sucesivos grupos de viviendas para, junto al colegio Zazpilanda (izquierda), torcer a la derecha por la calle Zorrotzabaso. La seguimos hasta el final y salimos así a la carretera Basurto-Kastrejana. En el primer cruce nos desviamos por la izquierda y pasamos bajo la autopista, tomando la carretera antigua, para asomarnos a la vertiente oriental, hacia la ría.

Como se ve, todo enterito es asfalto, calles y carreteras, vamos un pastel para el senderista. En el siguiente tramo tampoco encontraremos mucha naturaleza, pero al menos seguiremos por terreno menos urbano y harán falta menos indicaciones.

Tras una amplia curva, junto a un depósito de aguas abandonamos la carretera por la derecha para seguir unos metros por un camino de piedrilla. Volvemos al asfalto para contemplar un monumento singular: la antigua fábrica de Schweppes, un enorme edificio en ruinas que antiguamente era la imagen misma de este monte Kobetas, y donde ahora se podrían rodar pelis gore para adolescentes. Aquí hay un cruce donde debemos seguir recto, con la citada joya por la derecha.

Parque de Kobetamendi
Continuamos siempre en la misma dirección a media ladera, con buenas perspectivas sobre la ciudad, hasta el barrio de Altamira. Sin llegar a entrar entre las casas, tomamos una escalerita por una pequeña zona verde a la derecha y llegamos a un cruce (Bilbobus 58) con un panel informativo. Tiramos hacia la izquierda por la carretera, pasamos junto al parking de caravanas y, casi al llegar a la cervecera de Kobetas, abandonamos el asfalto para internarnos (derecha) en el parque de KOBETAMENDI (km. 3,20). Es por tanto lo primero más o menos natural que encontramos, aunque no será para mucho tiempo.

Parte de lo que viene ahora lo contamos en la entrada Kobetas-Larraskitu, entre otras, aunque el entorno está bastante cambiado desde entonces –a peor, claro. Hay que atravesar el parque en diagonal, siguiendo el sendero, hasta volver en poco más de 100 metros a otra carretera. Frente a una fábrica giramos a la izquierda y empezamos a subir una rampa, pasando junto a unas instalaciones de la Policía Municipal con una antena. Tomamos ahora otra amplia vía que describe una curva para salir de nuevo a la ladera oriental, junto a la cantera de Arraiz

On the road
No hace muchos años este era un camino de piedrilla, tampoco muy glamuroso, la verdad, pero menos árido que esta ancha carretera, que nació al calor de los rellenos de la cantera, los festivales de música y la reconversión de Arraiz en parque periurbano.

Lo cierto es que este tramo que llevamos recorrido desde Zorroza resulta francamente feo y, como venimos contando, nos lleva por asfalto casi al 100%. No es fácil entender que en toda la loma de Kobetas no haya habido lugar para una trazada no urbana, cuando por ejemplo existe ya un sendero que al menos enlaza el cruce de Altamira con la propia cumbre, ocupada por viviendas. Y menos aún se entiende que el Anillo verde (en este caso, más gris que verde) nos lleve a todo lo largo de la carretera de Arraiz, existiendo varios senderos que recorren la ladera unos metros más arriba, desde la cantera en adelante. ¿Ineptitud en el diseño? ¿Problemas legales o administrativos?

Continuamos por tanto sin ningún desvío hasta adentrarnos en un pequeño bosque de coníferas, con la fuente del Soldado por la izquierda. Aquí tenemos la última oportunidad de alcanzar el transporte público a una distancia razonable: desviándonos por la izquierda en bajada (está señalizado), en poco más de 1 km. estamos en Uretamendi (Bilbobus 27)  e Iturrigorri (77), y en otro más en Rekalde. En adelante nos meteremos más en el monte, y las opciones son más complicadas.

Por fin el verde
Pasando junto a una granja salimos a la zona recreativa de ARRAIZ (km. 5,90) donde, tras pasar junto a unos columpios, giramos a la izquierda para alcanzar en unos minutos una plazoleta junto a un par de restaurantes. Pasando por delante del segundo de ellos, giramos a la derecha y, ahora sí, nos olvidamos del todo del asfalto durante unos cuantos kilómetros.

Camino desde Arraiz y subida a Erreztaleku
El camino gira a la izquierda y se sitúa encima del vertedero de Artigas, por donde confluye la variante a la que nos hemos referido al principio. Vamos ganando metros y recuperando vistas sobre Bilbao. Haríamos bien en fijarnos en una torre eléctrica y una empinada loma que tenemos por la derecha, porque por ahí vamos a subir.

En efecto, unos metros después de la torre y el collado de Artain, llegamos a una intersección, con un panel informativo, y tenemos que decir adiós a la cómoda pista, porque ahora tenemos monte de verdad. Como ya comentaremos en una futura entrada, toca ahora meter mano a la que posiblemente es la pala más áspera y de mayor pendiente de toda la cordillera del Paga. ¿No estábamos hartos de asfalto y civilización? ¿No nos aburrían esos largos llaneos para perezosos? Pues aquí tenemos sendero agreste y vertical para disfrutar. Superarlo era precisamente uno de los motivos por los que hicimos la ruta en este sentido, y no en el contrario.

VARIANTE: Si alguien se asusta ante el reto, o simplemente no estaba en sus planes hacer heroicidades, le damos alguna idea. En este mismo cruce siguen dos pistas con sendas puertas. Si tomamos la de la izquierda (abajo), en algo menos de 2 kms. llegamos al Peñascal (Bilbobus 77). Y por el de la derecha haremos un cómodo faldeo hasta Gangoiti, desde donde podemos subir a la campa del Pagasarri para reunirnos de nuevo con el GR. Quede claro que estas alternativas son aportación exclusiva de ibilkat (© ibilkat, podríamos decir)

Vista atrás desde la subida
Siguiendo las marcas rojiblancas, dibujamos primero una pequeña curva (no entendemos para qué) en las proximidades de la torreta, para luego acometer la potente ascensión en paralelo a una valla que llevamos por la izquierda. Metro a metro, a nuestra espalda se van abriendo fantásticas panorámicas sobre el botxo, mientras nos aproximamos al arbolado. Llegamos a un rellano con unos bancos, tras haber remontado unos 250 metros por las bravas, con pendientes entre el 30 y el 40%, ¡con un par!

Todavía tenemos otro repechón que nos reta justo enfrente, pero el GR se apiada de nuestros pulmones y nos desvía por la derecha, en lo que es la parte final del camino de La Teja. Así que volvemos a la pista, que describe una cerrada curva hasta encaramarse en la cima de ERREZTALEKU (km. 8,40), una de las dos únicas que realmente se hollan en este Anillo verde, y que cuenta además con algunas de las mejores vistas de todo el macizo del Paga.

(continuará)
Erreztaleku

miércoles, 6 de mayo de 2015

Jesuri

Las rutas más conocidas que parten desde Orozko son sin duda las que se internan en el Parque Natural del Gorbea-Gorbeialde, hacia el Este. Sin embargo, este extenso municipio ofrece otras posibilidades para practicar el senderismo por otros caminos, igualmente interesantes.

Desde los barrios al oeste del río Altube accedemos a la sierra de Arrola, que tiene en el Jesuri (también llamado Larragorri) su mayor altitud. Se trata de varias elevaciones, muy próximas entre sí, de pequeñas dimensiones y perfiles bastante amables, desde las que nos asomamos a la muga con el vecino alavés. Las conocemos en la siguiente excursión.

               DISTANCIA: 8,6 km.   
            DESNIVEL: 500 m.  (250-751)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Baja
ITINERARIO  (ida y vuelta)  Inicio y final: Barrio Mendiolagoitia (Orozko)
VIAS: Pistas de tierra y cemento, senderos, campo a través
ACCESOS: De Bilbao a Orozko, A-68 dirección Vitoria-Gasteiz salida 3 Llodio-Orozko. Tomar la BI-2522 hacia Vitoria-Gasteiz (izquierda) y salir en Orozko. En el centro, tomar la BI-4512, cruzar dos túneles bajo la carretera y autopista y girar a la izquierda hacia Mendiola. Dejando este barrio por la izquierda, subir unos metros más hasta Mendiolagoitia. Bizkaibus A-3918 Bilbao-Orozko (desde el centro, 1 km. hasta el punto de partida)
TRACK:  Wikiloc
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia mapa 56



           
Para iniciar nuestra marcha desde el centro de Orozko hay que dejar la carretera general, por la derecha si vamos en sentido Vitoria-Gasteiz, para tomar la vecinal BI-4512 que se dirige al barrio de Meatza. Tenemos que girar a la izquierda, bien en el primer desvío nada más cruzar bajo el segundo túnel, o bien llegados a la barriada de Duluman, y en unos minutos estamos en el disperso y bucólico Mendiolagoitia. Aquí termina el asfalto y podemos dejar el coche, siempre con cuidado de no estorbar el paso.   
Valle de Orozko y Untzueta (izquierda)
En este punto se inicia un único camino de tierra, que además empieza a subir, con lo que no hay duda de lo que hay que hacer. A la espalda queda el impresionante Untzueta, con los inmensos tajos de su cantera, por la izquierda el núcleo central de Orozko (Zubiaur) y más hacia delante se divisan Itxina y los montes de Arno.

Subida con puerta automática
En unos minutos, tomamos el primer desvío por la derecha, para enfilar una rampa recta, larga y relativamente dura entre eucaliptos, donde en el firme se combinan la característica arenilla con lajas de roca. Junto a una caseta, pasamos una puerta que guardamos para nuestro archivo de curiosidades: la puerta en sí no tiene nada de especial pero, como el camino es bastante pendiente, una vez cruzado el paso, la hoja se cierra sola; o sea, una puerta automática en pleno monte, sólo aprovechando la ley de la gravedad. Hay que ver.

Subimos sin descanso y encontramos después alguna conífera que anuncia el fin de los eucaliptos, que dejarán paso al pino y a un
Repoblación de pinos y camino a Arrola
tramo de llaneo.

Por una inestable puerta-escalera salimos a terreno despejado, con una amplia zona de REPOBLACIONES forestales, y por la derecha vemos la antena que corona la pequeña cima de Santa Marina de Arrola. Podríamos seguir por el camino que se dirige hacia ella, por nuestra derecha junto a un vallado, pero ahora tomaremos una ruta diferente, así que seguimos por la izquierda.

Pasamos otra puerta similar a la anterior y  continuamos por un amplio sendero de tierra más o menos llano. Por la derecha tenemos la pequeña lomada conocida como Telleria, que ahora iremos faldeando y por cuya arista volveremos, y por la izquierda empiezan a aparecer hayas trasmochas, que nos acompañan
Camino por el hayedo
durante un buen rato. Vamos ignorando todos los desvíos por la izquierda y ganando altura poco a poco, con zonas donde se alternan hayas y robles y algunos tramos de sendero algo sucio de zarzas y helechos. También tendremos por primera vez a la vista nuestro objetivo del día.


En un DESVIO, abandonamos el
Jesuri a la vista
sendero, que sigue en bajada hacia la izquierda, para buscar el enlace con el itinerario digamos más habitual. Continuamos para ello por la derecha y por sendero algo más estrecho y sucio, que desaparece definitivamente junto a los restos de un murete de piedra. Aquí hay que progresar un trecho corto campo a través, hacia la derecha y en suave subida, sorteando la maleza y esquivando algunas zonas encharcadas, que en época de lluvias pueden ser relativamente extensas.

Se trata de ganar el cordalito que hemos venido ladeando, lo que conseguimos en cuanto tenemos a la vista nuevos restos de antiguos linderos, tras los cuales encontraremos un amplio camino de tierra. Lo tomamos hacia
Hito de piedras
la izquierda y en unos pocos metros nos encontramos una especie de enorme mojón hecho con lajas de piedra, algo realmente admirable sobre lo que nos hemos encontrado noticia en ningún sitio, lo que lo hace candidato a nuestros ya míticos ‘Misterios sin resolver’.

Unos metros más arriba estamos ya en una pista de cemento, que tomamos hacia la izquierda. Pero pronto abandonaremos esta vía para volver al monte puro.

Sendero desde Izartza
El camino desciende hacia las casas del barrio de Izartza. Antes de entrar en él, debemos tomar una pequeña sendita que arranca junto a una caseta (IZARTZA). Es un caminejo angosto, relativamente empinado y muy accidentado, y por todo ello sumamente divertido. Enseguida salimos a terreno despejado, junto a una especie de estacas metálicas, y ya está claro que estamos en la aproximación final a la cima.

Estamos en el collado de EZKILA, un apacible paraje llano y alfombrado en verde junto a una pista de cemento. Tenemos Arrola por la derecha (a donde podemos acceder en poco más de 10 minutos) y Jesuri por la izquierda, precedido de un pequeño cordal con un par de antecimas. Por cierto que, si venimos en otoño o invierno, en este lugar se entiende bien la denominación de Larragorri que recibe nuestro monte, porque los helechos de color marrón-rojizo cubren gran parte de las lomas. Por la derecha aparece un pequeño cresterío, con las cercanas cimas de Senagorta y Elorritxugane (o Kukutza), y más hacia el norte se divisa la silueta de Ganeko y Gallarraga, incluso el Eretza.

Hacia la cima
Con la cumbre ya a la vista, un camino herboso junto a una alambrada se dirige hacia ella. Cuando hemos superado las lomas previas, se ve que el camino sigue hacia la derecha, y un senderito se desvía por la izquierda para atacar las últimas rampas. Siempre por amplios prados con vacas y algún aprisco, vamos remontando hasta la última pala, que se diría es una versión mini de la ladera del Gorbea.

En la cima (JESURI, 751 m.), aparte del mojón, hay tres buzones, uno de ellos destrozado y otro con forma de molino. Distinguimos desde ella las cumbres que nos han venido acompañando en la subida, además de Sierra Sálvada/Gorobel y las perspectivas hacia el Oeste que nos ocultaba el propio Jesuri. En primer término tenemos la vistosa cresta que se dirige al Kukutza, y que podemos recorrer en unos 25’ (ida), descendiendo al camino por el que hemos llegado.


Arriurdin y Arrola
Aunque en principio el trayecto propuesto era de ida y vuelta por el mismo camino, aparte de las posibles escapadas hacia Kukutza y Arrola, podemos introducir un par de pequeñas variantes:

  • En vez de descender hacia el camino de ladera por el que hemos venido, podemos volver al collado de Ezkila cresteando por las lomas contiguas, describiendo una pequeña curva, primero hacia el Este y luego hacia el norte. Por cierto, que la más elevada de estas lomas se denomina curiosamente Arriurdin
  • Y volviendo hacia el misterioso hito que comentaba antes, más sencillo que desandar el faldeo anterior es continuar el sendero que recorre la loma de Telleria en línea recta y todo lo largo en dirección SE, siguiendo junto a un vallado. Tras un trayecto de unos 800 metros, giramos a la izquierda y bajamos sin camino y por terreno de fuerte inclinación hasta alcanzar la zona de repoblaciones que citábamos.
Desde aquí, el resto del camino lo hacemos por la ruta de subida hasta volver al punto de partida. 

viernes, 24 de abril de 2015

GR 228: el origen

Hace poco más de un año que la Federación de Deportes de Montaña (FEDME) homologó como corresponde el sendero GR 228 que, por si alguien todavía no lo sabe, es una ruta predeterminada que rodea todo el casco urbano de Bilbao, y recorre buena parte de los montes circundantes.

Para no extendernos demasiado, digamos que hay una normativa internacional que regula con bastante detalle el tema de los senderos catalogados, con su señalización, mantenimiento, etc. La Federación recoge estas normas en el 'Manual de senderos' del que hemos hablado alguna vez, y nos lo explica de forma más breve y amena, por ejemplo, esta otra página.

Hace ya unos cuantos años que el Ayuntamiento de Bilbao se mostró interesado en algo que se llamó ‘Anillo verde’. En un principio parece que no había una idea muy clara de qué hacer, y se empezó por sembrar los montes de áreas de picnic, con mesas, parrillas y cosas de esas, con más o menos fortuna. A ello se sumaron algunas iniciativas disparatadas, como aquélla de hormigonar algunas pistas del Pagasarri, que tuvo la virtud de poner en pie de guerra, de forma unánime, a todos los aficionados a la montaña y el senderismo. Esta página del año 2.009 es testimonio de aquella marea contra semejante aberración.

El caso es que finalmente fraguó la idea de diseñar un sendero de Gran Recorrido (GR) que rodease la villa por completo y, una vez obtenida la homologación, sirviese para disfrute de los paisanos, además de para que Bilbao apareciese en los catálogos de rutas y supuestamente atrajese a visitantes de bota y mochila. Se supone que el mismo impulso obligaría también a mantener en condiciones óptimas el entorno de todo el itinerario.

La amable periodista que vemos en el video de aquí abajo nos presenta el invento, con la compañía del presi de la Federación Vizcaina y, cómo no, del concejal Sabas que, como deducimos astutamente de las imágenes, ha llegado ¡en coche! En fin, sin comentarios, que si no, nos vamos a poner demasiado ácidos.


Es claro que en realidad no se trata de un trazado de nueva planta y, que sepamos, sólo se han abierto un par de pequeños tramos nuevos en Artxanda. Por otra parte, la iniciativa tampoco está exenta de críticas: hay gente que sencillamente lo considera innecesario, y en algunos foros hay quien se muestra molesto por la proliferación de marcas, señales y mapas, como ya comentábamos en la entrada 'Malditas señales'.

En cualquier caso, ya tenemos digamos en funcionamiento este GR 228, con su trazado y su señalización, para quien quiera utilizarlo.

Y eso es justo lo que hemos hecho. Como no podía ser menos en un blog serio, que está al día en los acontecimientos relevantes, y en cuyo ADN (suponiendo que los blogs tuvieran ADN) los genes bilbainos se distinguen sin microscopio, nos hemos lanzado a recorrer este anillo –rojiblanco, faltaría más- para contar a sus señorías lo que hemos visto.

Más info

Por si a alguien le interesa, la página del Ayuntamiento (bilbao.net) informa –aunque no demasiado- sobre el tema aquí, y la de Senderismo de Bizkaia, en este otro sitio. También nos ha gustado esta otra página, que no conocíamos, donde se habla del GR.

Por su parte El Correo, junto con los excelentes mapas que acostumbra, y que siempre nos dan tanta envidia, dedica a la ruta un par de artículos, uno para la parte sur, y otro para la norte, claro.

Y para terminar, más sobre los senderos y su normativa en la página de la Federación que antes citábamos.  


En esta ocasión no ponemos nuestro propio track, porque el de la FEDME está en Wikiloc, y no lo podemos mejorar, así que lo dejamos como ruta 'oficial' en formato para GPS.

Recorrido

Como es evidente, el ‘anillo’ circunvala el término municipal de Bilbao, sin abandonarlo en ningún momento (o casi), cuestión que habrá que valorar si es acertada o no. De forma que tenemos un trazado más o menos montañero por la cordillera de Artxanda al norte, y otro por la del Pagasarri al sur, enlazados por dos inevitables incursiones en el casco urbano.

La verdad es que empezamos por no saber exactamente la longitud del recorrido. La página del Ayuntamiento dice que son ni más ni menos que 99,3 km., mientras que la información del Correo (que en estos temas suele ser muy precisa) habla de 71. Aunque el track de la Federación que decíamos antes se va hasta casi los 102, se aclara que incluye ida y vuelta de los accesos, con lo que en realidad son los 71 kms. citados. Y en todo caso, estas magnitudes incluyen los once accesos diseñados desde el casco urbano, con lo que la ruta circular propiamente dicha, parece que se queda en torno a los 40 kms.

La idea de incluir los accesos es algo que no parece tener más sentido que sumar kilómetros para lograr la homologación como GR, que debe tener al menos 50. Para ello se ha echado mano, al menos en parte, de aquellas viejas (y un tanto sosillas) rutas que la web del Ayuntamiento todavía mantiene con vida, a las que nos hemos referido en alguna ocasión. Pero lo cierto es que ahora no les vemos ninguna utilidad (a los accesos, digo), e incluso suponen un cierto estorbo, como iremos contando.

Pero bueno, aquí nos referiremos al itinerario circular en sí, olvidandonos de ellos.

Etapas

Tomando como referencia esa longitud de 40 kms., la ruta se puede recorrer obviamente como se quiera, si bien daré mi opinión, que para eso estamos:

-          trayecto completo: 40 kms. son muchos kilómetros. Si a ello se le suma un desnivel acumulado que en algún sitio se dice que ronda los 1.000 metros, el resultado es una burrada, al menos para los parámetros en que nos movemos normalmente. Todo se puede hacer, claro, pero de no ser uno practicante de carreras de montaña, ultra trail y cosas así, mejor ni intentarlo
-          en dos etapas: repartiendo bien las distancias, salen a 20 kms. cada una, o sea, llevadero si se está más o menos acostumbrado. Mi recomendación sería fijar inicio y final en Zorroza y La Peña, por facilidad de accesos y perfiles más o menos semejantes
-          si lo hacemos en tres o más, la cosa es ya muy asequible, aunque hay que fijarse bien en los accesos al transporte, porque en etapas muy cortas resultará que recorremos más en ir y volver que en el trazado propiamente dicho.

Para ser sincero, como algunos ya andamos un poco renqueantes para aventuras demasiado exigentes, yo lo he hecho en dos etapas, aunque diríamos asimétricas, incompletas y rellenando aparte algunos trozos sin orden ni concierto, vamos, un pequeño caos.

Y también diré que, aunque lógicamente se puede hacer en la dirección que se quiera, hemos preferido el sentido antihorario, empezando por el sur y terminando por el norte. Simplemente, porque cuadraba mejor el paso por algunas zonas conocidas, y además incluía algún tramo que parecía mucho más apetecible subir que bajar.

A propósito del transporte público, nos ha parecido oportuno incluir los puntos más próximos a la ruta, de forma que se facilite incorporarse donde a uno mejor le venga, o utilizarlos como vía de escape si decide abandonar.

Para terminar, diremos que la descripción la hemos dividido en partes, pero no como etapas, sino sólo para que la exposición no se convierta en un ladrillo demasiado largo.

Así que, vamos con ello… otro día. (continuará)

martes, 14 de abril de 2015

100.000... y pico

Creo que fue con las mil primeras visitas cuando hice un comentario bastante eufórico en uno de esos espacios que nos tomamos para largar sobre esto y aquello. Y ya ves, se emociona uno con las 1.000 y ahora estamos en 100.000, o sea, una cosa un poco más seria… aunque alguno me vacile hablándome de los millones de visitas de no sé qué videos de Youtube. Bah!

A lo que iba. A las alturas que estamos y si las cuentas no me fallan, en algo menos de cuatro años de blog hemos colocado 170 entradas, de las que 128 son rutas, 17 son parrafadas de esas, a veces criticando, a veces contando chorraditas, y otras 25 las hemos dedicado al Camino de Santiago de 1.987. O sea, un buen curro, no me dirán Uds. lo contrario.

Hemos recorrido 61 municipios, con un total aproximado de 830 kilómetros, y un desnivel de 28.475 metros (o sea, como tres ochomiles y medio). Lo cual, si alguien se molesta en sacar los promedios, pues da un resultado así, muy doméstico, muy dominguero, pero dicho a lo bruto suena muy impactante, que no?

Y, aunque también hemos puesto unas cuantas rutas por Cantabria, la gran mayoría las hemos hecho por Bizkaia, con lo que fíjate qué bonito queda el mapa si las pintamos todas juntas:


Bueno, y para celebrar tan magno acontecimiento, como de pasta andamos más bien tiesos como para organizar un brunch, hemos seleccionado diez fotos, las que nos han parecido las más chulas, o las que traían mejores recuerdos de los caminos recorridos, un poco de todo. Helas aquí, para disfrute del personal:

·         Anboto emerge desde el valle de Atxondo


El coloso del Duranguesado permaneció oculto tras la nube todo el trayecto, y en los últimos minutos pudimos divisar la soberbia cumbre, todavía con una orla que la embellecía aún más. (en Vía Verde de Arrazola)

·         Vuelo sobre el Cantábrico


El Buciero ofrece panoramas increíbles. Como decía hace poco el colega Kepa Castro, estas localizaciones aéreas hacen que nos parezca volar, en esta ocasión sobre el mar (en Buciero)

·         El toro de Saltipiña


Nos miraba fijamente el astado según subíamos al Cotobasero. Parecía bravo, aunque seguramente no lo era, pero daba muy bien en cámara (en Cotobasero)

·         Árboles en el pantano viejo


Una imagen fresca y delicada de arbolado sobre el río Castaños. Un rincón delicioso muy cerca de la civilización. (en Embalse de Etxebarria)

·         Cruz de Goikogane


Esos excursionistas daban cuenta del bocata y recias botellas de vino admirando el paisaje en este simpático y fotogénico monte. (En Goikogane)

·         Las nubes no pueden con Artxanda…


La foto no es muy buena, pero me encanta el conjunto: Artxanda parece proteger el botxo de las nubes bajas, entre las que emerge majestuoso Jata. (En Gente que se interesa por rutas y caminos Vol. 2)

·         … pero sí con el Kolitza


En la cima no se veía una mierda, pero la imagen de la ermita y el mojón envueltos en brumas era muy sugestiva (En Kolitza)

·         La playa de Plentzia también es así


Vista desde el promontorio de Barrikabaso, un lugar que poca gente conoce, y nos ofrece perspectivas tan insólitas como esta. Y, tras el paseo, un chapuzón, claro (En Barrikabaso)

·         Paredones de La Galea


La foto es de Charly, y ya es casi famosa (tuvo su premio y todo). Pero como nos la dejó para el blog, pues la adoptamos como nuestra. (En Algorta-Larrabasterra)

·         Y, claro, el Paga


Es nuestro tótem, buque insignia, santo y seña, y el copón de la baraja. El Pagasarri es maravilloso siempre, y si encima está nevado, ni te cuento. Es nuestro monte de Bilbao por excelencia, así que le damos el honor de cerrar el muestrario (En  Pagasarri por Mandabieta)

Bueno, pues estos son nuestros ’10 principales’, para que se vea que hemos aprendido de TVE a sacarle el jugo a los archivos propios.

Pero enseguida volveremos con más.

Saludetes a todos.


jueves, 2 de abril de 2015

Arnotegi directa

El pequeño Arnotegi (426 m.) se inscribe por entero en el término municipal de Bilbao, siendo una de sus elevaciones más fácilmente accesibles desde la ciudad. Pese a su forma alomada y amable, cuenta también con algunas laderas de pendientes potentes que permiten rutas montañeras muy breves, pero apetecibles para hacernos sudar en unos minutos.

En un trazado de este tipo remontamos hasta la cima sin rodeos, salvando un desnivel más propio de montes de mayor enjundia, y lo descendemos por la vertiente contraria en una bajada igualmente empinada y divertida. Una opción diferente para sacarle partido a una de nuestras cimas domésticas favoritas.   

                DISTANCIA: 5,4 km.   
            DESNIVEL: 305 m.  (120-425)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Baja 5  (3-1-1)  Rampas del 30%
           ITINERARIO: circular  Inicio y final: Edificio Iberdrola (Larraskitu)
VIAS: Carretera, senderos, pista de tierra
            ACCESOS: Bilbobus 75 hasta San Adrián, 36 y cruzar la pasarela sobre la autopista; Bilbobus 72 hasta El Fango y continuar subiendo hasta Iberdrola
ENLACES CON BolintxuPagasarri y casi todos los de la etiqueta Pagasarri-Ganeko
TRACK:  Wikiloc (El perfil en Wikiloc sale al revés)
Más información:
            Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 33




        
    En el edificio de Iberdrola en Larraskitu solemos fijar el punto de partida para nuestras incursiones en Arnotegi, y esta vez tampoco faltamos a la cita. Desde que nos acercamos a este lugar, cruzando la pasarela sobre la autopista desde San Adrián, o subiendo desde Rekalde, ya tenemos bien a la vista nuestro objetivo, con la poderosa lomada por donde vamos a subir. Desde la cota en que nos encontramos –unos 100 metros- subiremos por las bravas directamente a la cima, porque la aproximación hasta Irusta es totalmente llana, como se ve en el perfil.

Justo después de Iberdrola, en una pequeña rotonda dejamos la carretera que por la derecha asciende hacia el Paga, y tomamos la de la izquierda. Primero damos un amplio rodeo por encima de la autopista, para luego enfilar en recto hacia un pequeño grupo de casas, con vistas sobre Bilbao por la izquierda.

Un rincón de Irusta
Estamos en Irusta, donde terminará el llaneo y nos aprestamos a subir sin descanso. Como nuestro montecito constituye una especie de cordal en forma de U, vamos a ascenderlo por uno de los lados (el más oriental y que tenemos a la vista) para descenderlo por el contrario. 

Seguimos la carretera atravesando casi todo el barrio, hasta una curva junto a una casa roja. Aquí dejamos el asfalto para por la derecha tomar un camino de tierra con un par de txabolas a ambos lados. Hay que dejarlas atrás y continuar con un vallado por la izquierda, hasta que éste finaliza. Entonces giramos a la izquierda (DESVIO-1), nos alejamos unos metros de la valla llaneando y, tras un pequeño rodeo, volvemos junto a la alambrada. 


Ladera arriba
Como en la finca que estamos atravesando la hierba está muy crecida (se diría que hace mucho que este prado está en desuso), pegaditos a la valla es como progresamos con más comodidad. Pero no nos engañemos: hay que tirar para arriba con todo y sin contemplaciones. Pronto tenemos cerca dos torres eléctricas por la izquierda y otro vallado que nos cierra el paso, de frente. Lo más cómodo es, antes de llegar a ese segundo cierre, cruzar a la finca de al lado (izquierda) donde, tras atravesar dos vallas más, encontramos una trocha que nos guiará ladera arriba. 

Bilbao, a los pies
El repecho es duro, permanentemente por encima del 30% y aproximandose a veces al 40, aunque no llega a los 500 metros de longitud. Pero seguro que nos exige un esfuerzo un poquillo mayor que el clásico paseíto dominguero. Vamos, que o lo tomamos con calma disfrutando de las vistas sobre el botxo a nuestra espalda (o sea, paraditas técnicas), o podemos terminar echando los hígados.

Tras bordear algo que no sabemos si es una sima o una nevera, al poco de internarnos en el arbolado nos reunimos con un sendero que viene por nuestra derecha, por el que seguimos en la
Hacia la antena
ruta Arnotegi por Irusta, y seguimos subiendo. Poco antes de alcanzar la antena -que hemos tenido siempre a la vista- el camino se bifurca en dos, y por cualquiera de ellos llegamos a nuestro siguiente hito, bien sea por la derecha o por la izquierda de la instalación de comunicaciones.

Ya estamos junto a la ANTENA y el refugio, colocados en una cómoda pista, por la cual continuamos, por el lado derecho, apenas 50 metros. Enseguida abandonamos este
Caseta y desvío (izquierda)
pequeño rellano para, tras pasar junto a una caseta, tomar por la izquierda (DESVIO-2) un senderito poco marcado que, entre árboles, nos conduce a una nueva subida. La rampa, moderada y cortita, nos lleva inequívocamente hacia los altos, desembocando en la cresta a cielo abierto, donde giramos a la derecha, siempre siguiendo la senda.

En unos pasos estamos en la cima (ARNOTEGI, 426 m.), con un pequeño buzón junto a las ruinas del fortín carlista, que podemos explorar, aunque poco nos aporta aparte de zarzas y alguna oquedad con la que habrá que tener cuidado. Enfrente tenemos una poderosa imagen del Pagasarri, con sus laderas norteñas cayendo hacia el barranco de Uzkorta, del que emergen las crestas rocosas de Uzkortako Atxa y Erdikoatxa, además por supuesto de la ermita de San Roque.

Camino hacia el mojón
Ahora toca bajar. Aprovechemos el descanso que nos ofrece el bonito sendero que recorre la arista para avanzar unos 100 metros hacia el visible vértice geodésico (MOJON), situado en un paraje conocido como Los Mimbres. Y disfrutemos también de las espectaculares imágenes que esta atalaya nos proporciona sobre Bilbao, prácticamente al completo, el curso de la ría rumbo al Abra, y una buena porción de los montes que, más allá de Artxanda, se extienden cerca del litoral.

Junto al mismo mojón, aparte de una excepcional panorámica, tenemos ya a la vista el senderito por el que vamos a bajar, un caminillo estrecho (puede estar bastante resbaladizo en época de lluvias) que se desploma ladera abajo entre la hierba y esporádicos árboles, más abundantes cuanto más bajamos. El descenso, sin ser vertiginoso, tiene una buena pendiente, siempre entre el 20% y  el 30%, y resulta francamente divertido.

Vamos para abajo
Seguimos prácticamente una línea recta, hasta salir a una pista de gravilla. Por ella podríamos continuar bajando de forma más amable, tanto hacia la izquierda (Igertu) como hacia la derecha (Atxokorre), como indicábamos en la entrada Igertu. Pero esta vez no haremos otra cosa que seguir de frente, continuando el rumbo que traíamos, atravesar sin miramientos la pista hacia un bonito mirador con un par de bancos y panel informativo, y retomar la sendita para volver a tirarnos ladera abajo.

Este segundo tramo es posiblemente algo más empinado que el anterior, de longitud similar y aspecto casi idéntico. Llegamos así a una nueva PISTA, de esas que venimos esquivando todo el rato. Aquí han terminado las pendientes del tobogán. Podríamos sin más tirar por la derecha hacia un cruce con una torre eléctrica, para continuar bajando hacia Atxokorre, y de ahí hasta Iberdrola, pero merece la pena alargar un poco la ruta.

     
Sendero hacia la carretera
       Tomamos por tanto la pista hacia la izquierda para disfrutar de unos minutos adicionales de paseo tranquilo y llano, arbolado y amable. El encantador camino nos lleva en paralelo a la carretera que sube hacia Igertu y el Paga. Nosotros seguimos esa misma dirección, perdiendo altura poco a poco, hasta encontrarnos con el asfalto: atravesamos una puerta y accedemos a la CARRETERA. Si subiéramos por la izquierda podríamos enlazar con diversos itinerarios, algunos de los cuales indicamos en la entradilla; pero por esta vez terminamos aquí y no queda más que regresar al punto de partida.

            Así que giramos a la derecha y en descenso por la carretera pasamos primero junto a una vistosa caseta de aguas y después junto al (casi siempre cerrado) bar Athletic, para tomar después el ATAJO que sale por la derecha junto a los caseríos de Bentabarri. Tras esta fuerte rampa retomamos la carretera, siempre en bajada, hasta llegar sin más problema al edificio de Iberdrola desde donde hemos empezado.

            Una mañanera da para hacer muchas cosas diferentes. Se puede hacer una excursión montañera no muy larga, o se puede dar un suave paseíto por algún lugar más o menos anodino. Pero si queremos hacer un recorrido muy corto, pero potente, a las puertas de casa, atrochando en vez de seguir pistas, esta ‘vía directa’ de Arnotegi es un buen plan.