jueves, 30 de junio de 2016

Bolibar-Ziortza PR BI-140

Al noreste de la gran mole de Oiz, no lejos de Markina, un conjunto de pequeñas elevaciones y valles apacibles esconde enclaves llenos de historia. En lo más profundo de la Bizkaia rural, en el municipio de Ziortza-Bolibar se encuentran las raíces familiares del libertador Simón Bolívar, y a escasa distancia del centro urbano se levanta el monasterio-colegiata de Ziortza (Zenarruza), actualmente declarado Monumento nacional de Euskadi, cuyos orígenes se remontan al siglo X.

El sendero PR BI-140, parte de cuyo trazado comparte con el Camino de Santiago, invita a un recorrido circular que une estos dos puntos de interés histórico con varios pequeños barrios que se sitúan a escasa distancia de la carretera que lleva hacia Munitibar.

               DISTANCIA: 7,6 km.  
            DESNIVEL: 220 m.  (177-395)              
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (2-2-0)
ITINERARIO  (circular)  Inicio y final: Bolibar (centro urbano)
            VIAS: Senderos de tierra, carretera
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, autopista dirección Donostia salida Abadiño-Markina. Se toma la BI-633 en dirección Markina. En Iruzubieta, tomar la BI-2224 hasta Bolibar. Bizkaibus A-3915, A3916 y A3512 hasta Iruzubieta; de aquí a Bolibar A-3922, o 2 kms. a pie
TRACK:
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 36
Mapa IGN MTN-50-62-Durango


La información sobre este recorrido aparecía en el completo e interesante catálogo de ISB ‘Senderos de Bizkaia’ que, como indicamos en su día, desapareció hace ya algún tiempo. Pero aquí estamos nosotros para recuperarlo, naturalmente junto con los demás sitios de internet que enlazamos arriba. Y, ya puestos, digamos que vamos a hacer el trayecto en sentido antihorario, o sea, al revés de como se presenta en la mayoría de los casos.

Iglesia y monumento en Bolibar
A Simón Bolívar, libertador de una parte importante de la América del sur y central, le viene el apellido de este pequeño pueblo, de donde era originaria su familia. Y tal notoriedad merece que, aparte de un monumento conmemorativo, se le dedique un museo, que creo que está en la misma plazoleta junto a la iglesia, aunque confieso que no lo hemos visitado. Es también este  un buen lugar para iniciar la marcha: tomando una pequeña calle que arranca de la misma plaza, cruzamos un puentecillo y tomamos un camino que enfila hacia una casa blanca. Unos metros más arriba, el primer poste indicador señala que tenemos que tomar un senderito por la derecha, que sigue junto a una valla de madera. Es un camino chulo por el que ganamos bastantes metros sobre el pueblo.

Por la hierba
Hay que cruzar esta valla para desviarse a la izquierda y tomar un ‘andabide’ por una especie de trinchera. Pasamos una puerta metálica y, sin dejar de subir, accedemos a una pista de piedrilla. Dejamos por la derecha el caserío Zugadia, y seguimos por camino herboso hasta un segundo vallado que hay que cruzar. Con un verde pastizal por la derecha, continuamos hacia una pequeña arboleda, donde enlazamos con una especie de estrada junto a una alambrada.

Cruzamos un paso en el vallado y salimos a una nueva pista, que asciende para pasar entre dos caseríos. Estamos ya en el barrio de ZEINKA, donde hay que girar a la derecha en una especie de pequeña placita, y tomamos un camino vecinal asfaltado que sigue subiendo, ahora en dirección a Zearregi con nuevo cartel indicador. La verdad es que no hay muchas señales, pero están perfectamente situadas para orientarse sin problema.

Urregarai y Bedartzandi
Vamos subiendo, con una preciosa vista por la derecha hacia Urregarai y Bedartzandi, que nos acompañarán durante toda la primera parte del recorrido. Pasamos junto a lo que parece ser alguna instalación de Aguas, y enseguida encontramos el desvío (izquierda) hacia la ermita de la Madalena, que podemos acercarnos a conocer.

El camino continúa por pista de cemento bajo arbolado, y pronto tenemos otra buena panorámica sobre el cercano Oiz, que también tendremos a la vista la mayor parte del tiempo. Llegamos así a ZEARREGI, un barrio disperso en una amplia extensión verde y despejada. El último edificio es una cosa curiosa: una pequeña escuela, con la indicación ‘Bizkaya´ren auzo-ikastola’, que creo que es de la época de la República.

Ermita de Santa Lucía
Todavía seguimos subiendo por el mismo camino, ahora de cemento, y nos encontramos el caserío Aresti, en realidad un tremendo caserón de piedra con fantásticas vistas, una cosa impresionante. Aquí aparecen las únicas marcas de pintura que hemos visto en todo el camino. Está claro que nos dirigimos hacia GERRIKA, que será el último barrio a visitar, y tenemos que girar casi 180º justo antes de alcanzar las casas –aunque en realidad se podría cortar por un tramo de piedrilla un poco antes.

Subiendo todavía un poco más, por la izquierda encontramos la ermita de Santa Lucía, al parecer anexa a un caserío. Unos metros más y alcanzamos la más alta cota del día, unos 400 metros y, al poco de empezar a bajar, junto a un caserío, surge por la derecha un camino que se dirige hacia los pequeños altos de Santaluziburua y Gontzugaraialde.

Manantial
Ahora toca ya bajar sin recato hacia la carretera. El descenso es fuerte, con algunas vistas sobre Oiz, mientras recorremos parcelas con ganado y frutales. Llegamos así a la BI-2224 –la carretera por donde hemos llegado a Bolibar-, que cruzamos para tomar otro sendero de tierra, justo en el límite municipal de Munitibar. Tras un pequeño tramo pedregoso, otra señal nos dirige bajo el pinar hacia la izquierda, con la trazada difusa pero bastante obvia. Nos encontramos con el caserío GONTZUGARAI, pegado a la carretera y que bordeamos por la derecha.

Vamos ahora por la parte más montañera de la ruta, un cómodo sendero de tierra bajo arbolado, con algunos cipreses que parecen silvestres. Estamos iniciando la segunda parte del itinerario, ladeando por la falda de Kortaguren, un pequeño macizo que antecede a las laderas de Oiz. El agradable camino nos lleva al punto más vistoso de toda la ruta: el cruce del arroyo Lalbitxu, cuyo cauce se salva mediante una pasarela de madera, mientras el caudal se desparrama por la ladera en varias cascaditas. Una bonita imagen que, una vez más, la cámara (o, más bien, el fotógrafo) no consigue reproducir bien.

Patio en Zenarruza
Tras este encantador rincón, el camino prosigue bajo un agradable arbolado y prácticamente sin pendiente, o en ligero descenso. Pasamos junto a un hito del Camino de Santiago y en unos pocos minutos, estamos ya en campo abierto, junto a un panel informativo y una cruz de señales. Y justo al lado, las rasuradas campas que rodean la Colegiata de ZENARRUZA. Enfrente, al otro lado del barranco por donde corre el Laituondo, se divisan algunas casas de los barrios altos del norte por los que hemos pasado antes.

Claustro
El conjunto de edificios de Zenarruza conserva una especie de paz y equilibrio que le hace muy especial. En esta página nos informan de cosas sumamente interesantes sobre su historia. Merece la pena dedicarle un ratillo para contemplar el claustro o el encantador cementerio, por ejemplo. Recuerdo que de muy crío fuimos a parar aquí en una época de numerosas excursiones, y me dejaron muy impresionado las figuras talladas en las vigas de madera (símbolos solares, motivos vegetales, cabezas de animales, etc.), algo que nunca había visto y que tenían algo ancestral y misterioso que me daba cierto canguelo. La colegiata es también un buen lugar para echar un trago y hacer una pausa, sobre todo en días de calor, cuando podemos refugiarnos en el frescor de su pórtico.

La calzada por donde había que ir
Y aquí debo hacer una precisión. Por un despiste, en su momento hicimos la última parte del trayecto, la bajada hasta Bolibar, por la carretera (es lo que recoge el track). En realidad, la ruta abandona el asfalto por la izquierda poco después del monasterio, tomando una calzada medieval que en cosa de 1 km. nos deja en nuestro punto de partida. Por el asfalto la distancia es casi el doble y seguramente más aburrida, así que si alguien conoce el trazado correcto, la ventana de Comentarios de aquí abajo es el lugar indicado para contarlo.

        En resumen, un agradable paseo que oxigena nuestros pulmones, nos culturiza y lleva tranquilidad y sosiego a nuestro espíritu.

martes, 14 de junio de 2016

Tontorrandi

Un pequeño grupo de montes se levanta entre los ríos Nervión (oeste), Ibaizabal (norte), Arratia (este) y Zeberio (sur), formando un macizo de forma irregular y modesta altitud. El Mandoia es su elevación más notable, y se trata de zona de muy fácil acceso desde numerosos puntos del territorio vizcaino.

En esta ocasión iniciaremos la ruta desde la zona más próxima a Zaratamo y Arrigorriaga, para recorrer una parte de su extensión siguiendo el PR BI-11.2. Iremos coronando varias pequeñas cimas en una excursión sencilla y agradable en la que conocemos buena parte de este macizo, pudiendo complementar el itinerario con un rápido acceso a algunas de las otras cumbres.

               DISTANCIA: 7,8 km.  
            DESNIVEL: 200 m.  (350-551)              
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (2-2-0)
ITINERARIO  (ida y vuelta)  Inicio y final: Collado de Axola (Zaratamo)
            VIAS: Pista de tierra y campo a través
ACCESOS: Desde Bilbao, bien por la AP-8 (dirección Vitoria-Gasteiz), o mejor por la A-8 (Donostia-San Sebastián) se llega a Arrigorriaga, tomando, en ambos casos, la primera salida de la autopista. Hay que seguir la dirección Arrigorriaga-Zaratamo por la BI-625 hasta encontrar la desviación a Moiordin (BI-3702). Se sigue entre pabellones industriales dejando a la derecha una desviación a Burbustu y Altamira. Se pasa junto a la cantera de Atxeta y poco más adelante, en una curva cerrada a la izquierda, surge por la derecha una pista que hay que tomar. Se sigue toda la pista (unos 2 kms.), que unas veces es de cemento y otras de tierra, hasta el collado de Axola, con una instalación ganadera, donde se puede aparcar.
En Bizkaibus, la parada más próxima es en c/ Severo Otxoa, 13 de Arrigorriaga (varias líneas) y hasta la misma localidad se llega también en RENFE línea C3. Habría que continuar unos 2,5 km. a pie siguiendo la ruta de acceso hasta abandonar la carretera, y otros 2 kms. hasta el punto de inicio.
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 43
Mapa IGN MTN-50-61-Bilbao



Sin lugar a dudas, lo más complicado de esta ruta es el acceso. Si subimos en coche, la pista que lleva desde la BI-3702 hasta nuestro punto de inicio tiene su emoción, estrecha, con numerosas curvas y un firme que invita a extremar las precauciones para no cargarnos la suspensión del coche en los abundantes y profundos baches que encontraremos. La alternativa es, claro está, hacerlo a pie, con lo que añadimos unos 4 kms. de marcha (en total, ida y vuelta). Así que cada cual, que elija.

Señales 
El collado de Axola es uno de esos cruces de caminos que tanto nos gustan para fijar el inicio de diversas rutas. Hay aquí una vaquería y tenemos sitio para aparcar, teniendo cuidado para no estorbar los accesos. Desde este punto arrancan posibles itinerarios hacia los cercanos Upo y Artanda (ver enlaces), y al lado, subiendo una pequeña cuesta, tenemos la ermita de San Segismundo, donde tiene lugar la popular romería de Samarkondios.

Ayudados por una cruz de señales, el camino no ofrece duda: siguiendo la dirección a Mandoia, hay que tomar la pista que bordea la explotación ganadera en ligero descenso, quedando aquélla por la derecha. Por la izquierda queda una vaguada, que es como un brazo del barranco de Lekubaso, y que iremos rodeando en la primera parte de la ruta, para luego seguir por la ladera de Uduri, que también tenemos a la vista.

Borda de Ubeta entre el pinar
En este primer tramo vamos bordeando la pequeña elevación de Atxiketagana, en el camino hacia Artanda, y empezamos a describir una amplia curva. Pronto se distingue por la derecha la borda de UBETA, una caseta de piedra al parecer utilizada como refugio, junto a la cual hay un antiguo puesto palomero. Continuamos siempre por pista, a veces embarrada aunque cómoda, con una única marca del PR BI-11.2 que estamos recorriendo, y algunas vistas hacia Upo, tras grandes extensiones de pinares invadidos por la procesionaria. El camino realmente no tiene mucho interés, pero el paseo resulta relajado y sin complicaciones.

Como es zona de explotaciones forestales, surgen aquí y allá multitud de caminos, así que a veces hay que estar atentos para distinguir la pista principal que nunca debemos abandonar. Por la izquierda, al otro lado de la barrancada, distinguimos las siluetas del Mandoia, su antecima de Belatza y el colladito de Irumugarrieta.

Collado en la base de Tontorrandi
Tras cerca de 2 kms. de apacible recorrido, llegamos a la base del Tontorrandi al que nos dirigimos (derecha). Aunque hay otras alternativas (lo veremos a la vuelta), habrá que bordearlo para luego girar y ascenderlo. Llegamos a un COLLADO donde se observan varios caminos:  por la derecha se incorpora un camino que baja del cordal, y casi de frente (a las 2) un senderito muy claro asciende claramente hacia nuestro objetivo. Pero de momento seguimos el trazado del PR, que continúa ladeando para luego subir muy ligeramente.

Flecha direccional en Irumugarrieta
Esta parte de la pista suele encontrarse con bastante barro en épocas de lluvia, pero en unos pocos minutos accedemos finalmente al collado de IRUMUGARRIETA, otro cruce de caminos, en el que hacia la izquierda seguiríamos hacia el Mandoia, y de frente bajaríamos hacia Zeberio. De esa localidad proviene el trazado del PR PB-11, que justo aquí se bifurca en sus dos variantes, una de las cuales es la que venimos recorriendo. Y aquí mismo nos sorprende un enorme cartel que indica la dirección a Tontorrandi, que se intuye por la derecha tras una breve subida (mucho cartel para poco monte).

VARIANTE: Si giramos a la izquierda en este punto nos dirigimos a la cumbre del Mandoia, bien por el primer camino (ruta de la entrada Mandoia desde Zeberio), o por el segundo -más rápido y sencillo.

Mojón en la cima
Desde aquí, la cosa no ofrece ninguna complicación: sólo hay que remontar una suave rampa de unos 200 metros en línea recta, cuyo tránsito sólo puede verse dificultado en caso de que los madereros hayan estado trabajando, o que las lluvias hayan dejado mucho barro (si coinciden las dos circunstancias, la cosa puede hacerse realmente engorrosa). Llegamos así a la cumbre (TONTORRANDI, 522 m.), donde hay un mojón con una placa bastante reciente (2012) y unos mugarris –aunque hemos venido casi todo el tiempo por Zeberio, ahora lindamos con una especie de enclave de Galdakano. No hay más vistas que lo poco que se divisa entre los árboles, y la cima tampoco tiene mayor interés, como suele ocurrir en cumbres muy arboladas.

Para el descenso, en vez de retroceder por el camino anterior, avanzamos un poco más y empezamos a bajar la ladera derivando ligeramente hacia la derecha. La pendiente es apreciable pero salvable, y volvemos así hasta el COLLADO que pasamos al subir. Aquí, en vez de retomar el camino de ida, cogemos el camino que asciende por la izquierda, de forma que volveremos por lo alto del pequeño cordal, en vez de a media ladera.

En el primer tramo hemos ganado casi toda la altitud que nos quedaba, con un único repecho algo más fuerte, pero perfectamente llevadero. El entorno es muy parecido a lo visto antes, pinos y más pinos, aunque pronto encontramos un bonito bosquete de caducifolios que al menos aporta algo de variedad. Por la izquierda se entrevén las cumbre de Gorbea y Lekanda, aunque tampoco puede decirse que las vistas sean muy espectaculares.

Vértice en Uduri
Llegamos ahora a una especie de collado (creo que es Gotxarte) con una alambrada y un cartelito, y un camino que sigue de frente para remontar una pequeña elevación. Pero, ya puestos, podemos explorar la loma anterior, hasta alcanzar el punto más elevado (ARGIZTE (542 m.), sin ninguna identificación, que sepamos. Volvemos al cordal y, tras una corta subida, encontramos la siguiente tachuela, coronada por un vértice geodésico (UDURI, o Idurieta 551 m.) y sin ninguna vista en absoluto, de no ser que medie una tala, que tampoco sería raro. Porque, como ya sabemos, en estas zonas de explotaciones forestales el paisaje puede cambiar radicalmente de un día para otro.  

Casi siempre tenemos a la vista (por la derecha, abajo) la pista que hemos utilizado al principio. Después de tantísimo pinar, el arbolado termina de repente y salimos a una hermosa campa. Podemos subir unos metros para mejorar las perspectivas (VISTAS) y por primera vez en todo el trayecto tendremos una bonita panorámica que incluye parte del cordal de Ganguren, Basauri o incluso parte de Bilbao, todo ello entre las siluetas de Upo y Artanda, y el conjunto Paga-Ganeko casi en su totalidad.

Vistas al norte entre Upo y Artanda

Unos metros más adelante, podemos atajar hacia la derecha por camino algo menos evidente que el anterior, pasamos junto a un vallado dejando un desvío hacia la izquierda y, tras disfrutar de nuevas vistas sobre Itxina, Oderiaga y el cordal del Untzueta, volvemos a los pinos, ya en claro descenso. Aunque ahora progresamos más o menos campo a través, enseguida distinguimos la borda de UBETA que vimos al subir. Nos dirigimos hacia ella y recuperamos ya el camino de ida, por el que regresamos sin más al collado de Axola del que partimos.

viernes, 27 de mayo de 2016

Untzueta

Untzueta es uno de los montes con una silueta más llamativa y reconocible de Bizkaia. Se sitúa en el extremo de la sierra de Mendigisa, que se prolonga hacia el noroeste desde el macizo del Gorbea. Su airoso perfil es visible desde gran distancia, y su posición estratégica le valió albergar en tiempos remotos una fortificación de la que apenas queda ningún rastro. Como tantas otras cumbres de nuestro entorno, se encuentra coronada por una gran antena, y una de sus laderas completamente seccionada por una enorme cantera.

Sus vertientes norte y sur miran a los valles de Zeberio y Orozko respectivamente, y también se encuentran próximos los territorios de Arrankudiaga y Arakaldo. Desde este último se inicia nuestra excursión, con buenas pendientes y un repecho final sumamente atractivo.

               DISTANCIA: 7,6 km.  
            DESNIVEL: 605 m.  (165-770)    CENTENARIO / Techo municipal (Zeberio)
DIFICULTAD: Media 9 (6-2-1) Rampas del 30-40%
ITINERARIO  (ida y vuelta)  Inicio y final: Ayuntamiento de Arakaldo
            VIAS: Carretera, pistas de cemento y tierra, campo a través
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, A-68 dirección Vitoria-Gasteiz salida 2 Llodio. Se toma la BI-625 Vitoria (izquierda), y en la primera rotonda, seguir dirección a Arakaldo. Se cruza la vía del tren y se sube hasta el casco. RENFE cercanías línea C3 (más 500 m. a pie)
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 51
Mapa IGN MTN-86-Llodio
  



Primeros metros
Lo que llamaríamos el casco urbano de Arakaldo se sitúa en la margen derecha del Nervión, un poco apartado de las vías de comunicación que unen Bizkaia y Álava. Estamos en el municipio más pequeño del territorio vizcaino, y su núcleo principal, tranquilo y montaraz, son apenas un puñado de casas en las cercanías de la iglesia.

Dejamos atrás el bonito conjunto arquitectónico y seguimos subiendo por una carretera asfaltada entre hermosos caseríos, por la zona de Iturriaga. Casi de inmediato encontramos las primeras marcas blanco-amarillas del PR BI-12 (Zeberio-Untzueta-Arakaldo) donde, bajo un agradable arbolado, tiramos a la izquierda por pista de cemento.

Goikogane emerge entre las nubes
En unos minutos, dejamos por la derecha el alto de Kukutza (que dejamos para la vuelta), y tenemos de frente una gran torreta de electricidad, llegando a un cruce donde se suelen encontrar grandes pilas de troncos talados. Una cruz medio borrada indica que el primer camino de la izquierda (junto a un poste) no es el correcto, así que tomamos el segundo, que sube más claramente bajo un pinar. Atacamos ahora un tramo largo, como de 1 km., por este entorno boscoso (son siempre explotaciones forestales), con algunas vistas sobre el Goikogane, que se levanta al otro lado del río. Como ocurre en este tipo de lugares, hay que ignorar múltiples desvíos y cruces y seguir la vía principal, que generalmente es la de mayor pendiente. También hay que decir que esta parece ser zona de sombra de los satélites, con lo que no hay que fiarse mucho del GPS.

Sendero
En zona algo más abierta y con otras especies distintas del pino, se intuye que nos dirigimos hacia algún tipo de elevación o cordal y poco después debemos tomar un desvío (DESVIO-1) hacia la derecha por un senderito (creo que hay una marca medio borrada en una roca). De no coger este camino seguramente daríamos un buen rodeo, como creo que le pasó al ciclista de ‘lo impresentable’ que linkeamos arriba. Pero también hay que tener en cuenta que eso de que las marcas ‘nos acompañan todo el trayecto’, que decía otra página, es completamente falso: hay pocas –quizá se pintaron en pinos que fueron posteriormente talados- y está muy borradas. O al menos, así era cuando nosotros asomamos por allí.

El caminillo no da muy buena espina, sucio y bastante poblado de argomas y zarzas, pero es corto y enseguida va a dar a otro sendero de tierra, más o menos amplio, que sube hacia la izquierda. Justo en la intersección (DESVIO-2) hay un cairn, un pocillo y otro camino que sigue más o menos de frente, todo lo cual será importante para no pasarnos la intersección a la vuelta.

Aquí empieza lo bueno. El camino de subida que cogemos es algo bastante terrorífico: un cuestón de 500 metros prácticamente recto con pendiente sostenida entre el 30 y el 40%. Vamos, para tomárselo con calma. La lástima es que, una vez más, las fotos no hacen justicia a la subidita y, claro, luego la gente cree que exageramos.

Ganeko y Gallarraga
Superado el muro, llegamos a zona algo más amable y también más abierta. Tenemos una preciosa vista del cordal Ganeko-Gallarraga y se atisba un poco lo que debe ser nuestra cumbre, que parece bastante lejana. Llegamos a algo que parece una antecima, la parte superior de una elevación, con un desvío con unos mugarris por la izquierda, que debemos desechar. Debemos estar avanzando por el límite entre los municipios de Arrankudiaga y Orozko.

Siguiendo el camino, pasamos junto a un hermoso pino (éste parece silvestre) y accedemos a un claro. En este momento ya tenemos enfrente el último cono: un perfil esbelto y desafiante, que no está lejano, pero sí promete exigir un cierto esfuerzo.

Collado y última pala
Descendemos así hacia un colladito (Asuntza) junto a un redil, y aquí hay ya que ponerse a trabajar. El primer tramo es muy pedregoso y más adelante aparece una traza de sendero que se puede seguir con más comodidad. La pendiente es bien potente, andará por el 40%. Como a 2/3 de la subida se distingue la pista de acceso a las antenas, pero oiga, ya llegados hasta aquí no vamos a emborronar el día cogiendo una pista. O sea, que tiramos para arriba por las bravas.

Los últimos metros (como 20) antes de alcanzar la pista están cubiertos por roca suelta, lo que, unido al desnivel, hace que debamos progresar con algo de cuidado y sin prisas. Llegados a la pista, lo que nos queda no ofrece más problemas, y alcanzamos finalmente la deseadísima cima (UNTZUETA, 770 m.), pasando bajo las antenas por un pequeño senderito, atravesando un paso muy estrecho y superando un escarpe rocoso donde parecen estar los restos de un castillo. Todo, en cosa de una hora y 20 minutos, más o menos.
Cordal de Mendigisa, Gorbea (dcha.) y Anboto (izda.)




Valle de Orozko













Collado y vista al norte
El vértice –antenas aparte- es sumamente pequeño y con tremendas caídas casi por todos lados, incluida una brecha junto al mojón que va a dar directamente al precipicio. Pero, tal y era de esperar, las vistas son absolutamente increíbles en todas direcciones, se ve prácticamente toda Bizkaia: el abrupto cordal de la sierra de Mendigisa conduce hasta Garaigorta y Bikotzgane, con Gorbea por la derecha y Anboto por la izquierda. Al fondo, hacia el sur, Sierra Sálvada y el valle de Orozko a nuestro pies. Y, girando al norte, el Ganeko que nos tapa los montes de Triano (lo único que no se ve), aunque sí asoma la cima del Eretza y, más hacia el Este, Ganguren, Jata y Sollube. Vamos, montes y valles para aburrir, que seguro nos retienen un buen rato en la cima.  

El regreso lo hacemos por el mismo camino, con una advertencia y una variante. La advertencia es que prestemos atención al desvío anterior al cuestón a que nos hemos referido. En el track lo hemos marcado (DESVIO-2) pero, si no usamos el GPS, estemos atentos cuando hemos bajado un buen tramo de rampa recta: si observamos bien, por la derecha viene el sendero que hay que tomar, y un hito nos marca el camino correcto. Si nos lo saltamos, hay alguna posibilidad de tomar otro camino por la derecha algo más abajo pero, de no hacerlo, bajaríamos hacia la zona de Anuntzibai (salida de la autopista), que nos obliga a un buen paseo para volver a Arakaldo.

Kukutza
La variante –que hemos puesto en el track- no es más que asomarnos al muy cercano alto de Kukutza. Deshacemos el camino de subida sin más y, cuando estamos a unos 500 metros de nuestro punto de partida, pasado el cruce de las maderas y la torreta, por la izquierda tenemos a la vista un
Llodio
pequeño montículo, con un mástil. Estamos en KUKUTZA (265 m.)
, promontorio también conocido como Kastillo por la existencia de una antigua fortificación, y cuyo interés está en ofrecernos una buena perspectiva sobre Areta y Llodio.

martes, 10 de mayo de 2016

Txarlazo

El monumento a la Virgen de Orduña es una gran mole que se erige en el filo de los cortados, dominando el valle donde se asienta este enclave vizcaino en Alava. Su silueta resulta nítida e inconfundible desde que se levantó en 1.904, conmemorando el hallazgo de una imagen al pie del Txarlazo. El mismo hecho es también el origen del Santuario, situado justamente en la falda del monte; parece ser que en tiempos remotos existió en este lugar una iglesia que, por ser anterior a la ubicada en el casco urbano, recibió el sobrenombre de ‘la Antigua’.

En el entorno de la meseta donde se encuentra el monumento tiene lugar cada cierto tiempo el sorprendente –y potencialmente peligroso- fenómeno atmosférico conocido como ‘el Bollo’, que genera imágenes impactantes. La subida al Txarlazo no presenta excesiva complicación, y nos recompensa de sobra con excepcionales vistas.  

               DISTANCIA: 8,6 km.  
            DESNIVEL: 585 m.  (350-933)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Media-Baja 8 (5-3-0)
ITINERARIO  (ida y vuelta)  Inicio y final: Santuario de la Antigua (Orduña)
            VIAS: Carretera, pistas de cemento y tierra, campo a través
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, A-68 dirección Vitoria-Gasteiz salida Llodio. Se toma la BI-625 hasta Orduña, y aquí seguir las indicaciones hasta el Santuario. RENFE cercanías línea C3
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 69
Mapa IGN MTN50-111-Orduña


Perfil (ida)

La cima desde el Santuario
Por si usted no lo sabía, Orduña es la única ciudad de Bizkaia, es decir, la única localidad del territorio que tiene oficialmente el carácter de ciudad. Una vez en ella, hay señalización suficiente para acceder sin problema al Santuario de la Antigua, que se encuentra junto a la BI-3931, unos metros por encima del casco urbano. En este tranquilo lugar podemos aparcar si hemos venido en coche, y tenemos fuente donde repostar, si somos del gremio de los olvidadizos. Y tenemos además, así, sin más trámite, una vista perfecta hacia nuestro objetivo: el monumento en la cima del Txarlazo, que tenemos por la izquierda mirando hacia el monte. La ascensión no presentará problema, pero la verdad es que el desnivel parece menor que el que realmente hay que salvar (cerca de 600 metros).

Inicio del camino
Echamos pues a andar carretera arriba, y continuamos recto por un camino de cemento por el que vamos subiendo muy suavemente. Por la derecha se levantan los paredones rocosos de los vecinos Txolope y Solaiera y algo más hacia el norte Bedarbide, formando la afilada arista de una muralla que parece infranqueable. Atravesamos una puerta de madera y pasamos a pista de piedrilla/tierra. Cruzamos después un paso canadiense y nos encontramos alguna marca blanco-amarilla de PR. Veremos después alguna más, pero no hay que fiarse mucho, porque hay pocas y no son muy visibles. En una bifurcación tomamos el camino de la derecha, guiados por unos cartelitos.

Empezamos a ganar altura con más decisión y pronto circulamos por amplios lazos que recorren una ladera sombría. Entre el arbolado vemos a trechos la propia cima del Txarlazo y sus vecinas ya citadas, dependiendo de la orientación del camino, y observamos también cómo el valle va quedando abajo. Pasamos sucesivas manchas de hayedos y robledales por camino generalmente sombrío y fresco. La ascensión es continua y cada vez más pronunciada.

Ganando altura
En una curva dejamos un camino por la derecha que parece ser que lleva hacia Lendoño, y cerca del cual debe encontrarse la fuente de la Escudilla. Y justo en el lazo contrario salimos a uno de los pocos claros que encontramos en todo el trayecto, con una buena vista al valle. Pasamos luego un tramo muy empedrado (en algún momento dudo si será una antigua calzada, pero no estoy seguro), y nos encontramos una torre eléctrica verde. El camino pasa a ser algo más estrecho, y en otro giro dejamos por la izquierda un solitario banco.

Fuente de Goldetxo
Poco más adelante llegamos a la fuente de Goldetxo, con un par de bancos entre algunas rocas, un sitio agradable donde podemos hacer una parada. Unas rampas más, y hemos superado la parte más exigente. Accedemos así a una profunda trinchera en la roca, que es el portillo de Goldetxo, o sea, el acceso a las campas cimeras. Parece que se trata de un paso artificial abierto para permitir el transporte de carbón entre la meseta y el valle.

Portillo de Goldetxo
Cruzamos una barrera y ya estamos en la meseta, con unos extensos pastos de altura salpicados de arbolillos y algunas rocas, y adornados por la muralla rocosa del muy cercano Txolope. Cerca de las ruinas de lo que parece una antigua borda, giramos a la izquierda y observamos ya el enorme monumento a la Virgen, asomado al precipicio.

Virgen de Orduña





En unos minutos alcanzamos la emblemática escultura que marca la cima (TXARLAZO, 933 m.), lamentablemente rodeada de horribles antenas que podíamos apreciar desde abajo. Pero la sensación es fantástica, se diría que volamos sobre el valle, con Orduña a nuestros pies y bien visible el Santuario desde donde hemos partido. También a la vista tenemos la sierra de Urkabustaitz, Amurrio y, mirando al norte, distinguimos al fondo el Ganeko, Eretza y Pico de la Cruz, entre otros muchos. Por el lado contrario, pasando Delika el valle se interna en el cañón en cuyo fondo se encuentra el conocido Salto del Nervión.

 
Vista hacia el valle



Cañón de Delika




Un espectáculo formidable que podemos prolongar con un tranquilo paseo por las campas, o quizá una fácil incursión para ascender al vecino Txolope, cuyo tremendo perfil nos ha acompañado durante la ascensión.

Aunque, en determinadas circunstancias, estos parajes pueden también ofrecernos cosas realmente increíbles, como pasamos a contar ahora.

El Bollo

Como ya saben nuestros lectores habituales (bueno, suponiendo que haya alguno), en este blog no suele ser frecuente que contemos experiencias personales de las excursiones. Pero en esta ocasión, creo que merece la pena hacerlo.

El Bollo es un peculiar fenómeno atmosférico del que me habló el colega Juancar hace años, y que yo no acertaba a entender bien. Por lo visto, en determinadas condiciones de humedad y temperatura, los vientos arrastran las nieblas desde el burgalés valle de Losa a lo largo de la meseta, generando temperaturas que pueden alcanzar los 15º bajo cero. Al llegar a los cortados sobre el valle de Orduña, la masa nubosa se calienta rápidamente y desaparece mientras cae, como si se tratase de una inmensa cascada de algodón. En esta página se cuentan cosas acerca de ello.

El caso es que el día de nuestra ascensión, sin tener ni idea del asunto, resultó que allí estaba el Bollo. Se veía de lejos, aun antes de llegar a Orduña y, bueno, admito que acojonaba un poco. Pero no se podía dejar pasar la oportunidad de observar el fenómeno en primera persona.

Antes de comenzar a subir, le portentosa nube dejaba libre el Txarlazo, pero daba la impresión de ir y venir, cubrirlo y retirarse. Todo ello mientras en el valle lucía un sol radiante y el día era limpio a más no poder. En la parte superior del monte ya se distinguía una franja de árboles de un sospechoso color blanco (si nos fijamos, se ve en una de las fotos).

La primera mitad de la ascensión fue completamente normal, pero poco a poco se iba sintiendo un frío cada vez más intenso. Como alrededor de los 750 metros –poco antes de llegar a la torreta que hemos indicado- la temperatura ya había caído en picado, y de los árboles congelados comenzaron a caer trocitos de hielo, como un extraño granizo, procedentes de los árboles previamente congelados, mientras la niebla penetraba por la ladera.

Por la fuente de Goldetxo la cosa tenía muy mala pinta, y parecía ir a peor. Se imaginaba uno una especie de infierno helado en la cima. Llegando a la trinchera, el entorno era realmente impresionante: viento gélido, arbustos y hierbas cubiertos de hielo, y carámbanos colgando de las paredes. Y, una vez en la zona alta, la niebla lo envolvía todo como a jirones, entrando y saliendo, mostrando y ocultando el monumento en pocos segundos.

La conclusión es que estábamos justo en el borde del Bollo, que se movía a un lado y otro, con la inmensa suerte de que, justo al acceder a las proximidades de la cima, el panorama se abrió y se pudo tener una visión completa del fenómeno. Primero, sus consecuencias: los árboles y la hierba completamente helados, lo mismo que el propio monumento, las alambradas, los reflectores… Y allí al lado, unos metros más abajo, la enorme masa desplazándose con pereza sobre el llano y cayendo majestuosamente por los cantiles. Un espectáculo increíble que con gusto dejamos en este video.


Así que, si la ascensión ya es chula de por sí, si además permite conocer de cerca este extraño y espectacular fenónemo, pues la mañana no puede estar mejor aprovechada.