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martes, 17 de julio de 2018

Garbea


Encima mismo del casco urbano de Balmaseda, la Garbea constituye la cumbre más oriental de los montes de Ordunte, con los que enlazan itinerarios muy usuales en la zona. Esta ubicación estratégica permite además una amplia perspectiva sobre las Encartaciones y las comarcas más próximas de Burgos aunque, como suele ocurrir también, por la misma razón su cima se ve colonizada por numerosas instalaciones de comunicaciones: desde hace mucho, el perfil de la Garbea resulta inconfundible, coronado por antenas de todo tipo y tamaño.

De las múltiples posibilidades de acceso, elegimos en esta ocasión la vertiente norte, partiendo del alto de la Herbosa, entre Balmaseda y Traslaviña, circulando siempre dentro del municipio de Sopuerta.

              DISTANCIA: 8,7 km.   
DESNIVEL: 410 m. (310-718) 
DIFICULTAD: Media-Baja 7 (4-3-0)  CENTENARIO
            ITINERARIO (circular)  Inicio y final: Alto de la Herbosa (Sopuerta)
            VIAS: Camino asfaltado, pista de tierra
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, BI-636 dirección Balmaseda. Antes de entrar en el pueblo, tomar la BI-630 (derecha) hasta el Alto de la Herbosa. También desviándonos antes por Zalla, poco después de Otxaran y el desvío hacia Avellaneda, nos incorporamos a la BI-630 como 1 km. antes del Alto. El Bizkaibus A-0652 Balmaseda-Lanestosa tiene parada en el Alto. Hasta Balmaseda se puede ir desde Bilbao en la línea A-0651 (Termibus) o en el tren de FEVE
TRACKWikiloc
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia Mapas 31-40
IGN MTN50-060-Balmaseda y 061-Bilbao



Caseríos en La Herbosa
Llegamos por la BI-360, bordeando justamente la falda de la Garbea, para llegar al Alto de la Herbosa, muy cerca del barrio de Bezi, en Sopuerta. En el lado izquierdo de la calzada hay dos o tres caseríos, y un camino asfaltado que de inmediato se bifurca. Si siguiésemos por la derecha, además de encontrarnos unos perros bastante agresivos, nos iríamos hacia el barrio del Garmo, por la ruta más común hacia nuestro monte. Pero aquí vamos a llevar la contraria, y tomaremos el camino de la izquierda que, tras una pequeña rampa, comienza a subir suavemente bajo arbolado.

Buenas vistas
Ya tenemos excelentes vistas al Este, con el Eretza, Ganeko y Untzueta, y el valle de Otxaran en primer plano. Todavía sobre cemento, ya divisamos la característica torreta de la cima en un curva. Enseguida vemos un enorme cortafuegos que cae desde la misma cima, por el que desde aquí parece imposible transitar, de tan vertical. Tras un paso canadiense y un desvío que dejamos a la izquierda, el camino pasa a ser de piedrilla ligeramente rojiza. La subida es sumamente cómoda, aunque luego habrá que esforzarse algo más.

Desvío con poste
Continuamos el paseo con una pendiente muy suave, pasando sucesivas curvas y algún regato. En cosa de unos 2 kms., al fondo de una curva surge por la derecha surge un senderito que remonta, por el que podríamos atajar, pero seguimos un poco más por la pista de piedrilla, ignorando un desvío en bajada por la izquierda. Poco después encontramos un poste de una ruta de ‘nordic walking’, con camino que sale remontando por la derecha, y la tomamos por la derecha (DESVIO-1), con algo más de pendiente.

Lluvia de piñas
Pasamos una zona de abundante pinar, con la sensación de irnos ya aproximando a la zona cimera. Pronto estamos en un cruce múltiple (FIN-ATAJO, donde termina el anterior), donde tomamos un senderito, el camino que sube más claramente. Esta agradable trocha va a dar a otro camino de tierra, más ancho, que tomamos en subida a la derecha. Como puede deducirse, esto es una gran maraña de caminos que combinan pequeñas sendas con pistas madereras, con lo que la posibilidad de confundirse es bastante elevada, pero sin peligro de desorientarnos siempre que tengamos claro que debemos ganar metros. Giramos de nuevo a la izquierda, cada vez con mayor desnivel, para ir remontando la arista que nos lleva a los altos.

Últimos metros
Tenemos ahora una buena pendiente –andará por el 30%- que enfila hacia un
escarpe rocoso en lo alto. Aunque la pala no es muy larga, sí requiere un cierto esfuerzo, pero está claro que vamos derechitos a la cima. A la espalda dejamos un buen paisaje, similar al del principio, pero más amplio, alcanzando Anboto y Gorbea. Llegamos al escarpe, con el camino sembrado de florecillas, y en unos minutos ya divisamos por la izquierda una de las antenas. El camino principal describe un rodeo para llegar arriba, pero podemos tomar un pequeño resalte, como un pasillo algo sucio de helechos y zarzas, que nos sirve para atajar de nuevo.

Kolitza, Terreros y Burgueño



Balmaseda y Montes de la Peña







Este caminillo, perfectamente practicable, sale de repente junto al vallado de una de las antenas (desde abajo parece que sólo hay una o dos, pero hay unas cuantas más), y encontramos primero la plaquita o buzón del club Bancaya y un poco más allá el vértice geodésico (GARBEA, 718 m.), en aproximadamente una hora. Tenemos algunas buenas vistas, aunque algo perjudicadas por las antenas y los árboles. Abajo tenemos Balmaseda, bastante cerca el Kolitza y Burgueño, y al fondo la alineación de los Montes de la Peña (valle de Mena). Una pista rodea la zona cimera, lo que nos permite explorar diversas perspectivas.

Hacia el cortafuegos
Siguiendo la cresta hacia el Oeste, bajamos hacia una especie de rotonda con una extraña caseta en el centro –hasta aquí llegaba el camino principal de subida- y unos metros más allá, tras dejar por la izquierda unos postes con marcas blanco-amarillas y una pequeña rampa, se encuentra la antecima de Pico del Mojón, con alguna antena más. Unas vacas pastan bajo unos cipreses, y un par de mugarris marcan la divisoria entre Balmaseda, Sopuerta y Artzentales.  El interés de este lugar es doble. Por una parte, tenemos vistas hacia el norte y oeste (los montes de Galdames, Ubieta, Mello, hasta Karranza, con su espectacular desfiladero y detrás la sierra de Hornijo, entre otras cosas). Y por otro, permite buscar el senderito del cortafuegos para bajar por allí.

Arriba, Ganeran;
abajo la carretera
Empiezamos a bajar por el vertiginoso cortafuegos, con pendiente igual o superior al 45%, sobre todo en la parte superior, por la que no será fácil descender sin bastón. Cruzamos casi sin enterarnos tres pistas de las muchas que surcan la ladera, y vamos a dar a una cuarta, en la que nos encontramos con un vallado. Giramos entonces a la derecha para recorrer como 1,5 kms. en horizontal, hasta encontrar un cruce (DESVIO-2), en el que cambiamos de dirección, girando a la izquierda.

VARIANTE: Si desde el punto W siguiésemos unos 200 metros más sin desviarnos, volveríamos al camino de piedrilla de subida, así que no habría nada que hacer más que desandar el trayecto inicial. Pero si buscamos hacer algo más bizarro, hay que seguir leyendo.

Algo de zarzing
En cosa de otros 600 metros, quizá algo más, de camino también horizontal, llegamos al último punto importante: sin apenas camino a la vista, tenemos que abandonar la pista por la derecha para descender, bosque a través, entre helechos y zarzas, hacia la pista rojiza que conocemos del principio. La cosa exige buscar un hueco (lo hay, pero hay que trabajarlo un poco) entre la maleza que bordea el camino para acceder a él descendiendo un talud de un par de metros. Con un poquito de cuidado se puede hacer sin problema, pero si no queremos meternos en complicaciones gratuitas, haremos bien en seguir la variante anterior.

De vuelta al camino, no nos queda más que bajar tranquilamente hasta nuestro punto de partida, dando por terminada nuestra ruta.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Alen

Aunque, en los lindes de la margen izquierda con las Encartaciones, son los Montes de Hierro los que atesoran mayor popularidad como comarca minera, la frenética actividad de las industrias extractivas se extendió a numerosos puntos de la geografía de Bizkaia durante el siglo XIX y buena parte del XX. Una de las zonas más significativas se encuentra en el municipio de Sopuerta/Garape, prolongándose las explotaciones y sus infraestructuras asociadas al vecino territorio de Cantabria.

El poblado minero de Alen, cuyo entorno ha sido finalmente recuperado por la naturaleza, nos sirve de punto de partida para ascender, entre viejas escombreras y desiertos pozos a cielo abierto, a la cumbre del mismo nombre, máxima elevación de la parte nororiental de nuestro territorio.

               DISTANCIA: 6,7 km.  
            DESNIVEL: 270 m.  (534-804)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Baja  5 (2-2-1) Dificultad de tránsito
ITINERARIO  (circular)  Inicio y final: Alen (Sopuerta)
           VIAS: Pista de cemento y tierra, senderos, campo a través
            ACCESOS: Desde Bilbao a Muskiz por la A8 dirección Santander salida Muskiz. Se toma la BI-3794 y en Muskiz, primero la N-634 en dirección Bilbao y poco después (derecha), la BI-4701 en dirección Galdames-Balmaseda. Después del desvío hacia Las Muñecas, tomar a la derecha carretera a Trucíos/Arcentales (BI-3614). En Olabarrieta/Las Barrietas, coger desvío por la derecha hacia Alen (5 kms.), hasta el final.
            TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia mapa 22



           
Frontón en el poblado de Alen
Si a usted, amable lector, le molan las carreterillas de montaña, aquí tiene una bien chula, los 5 kms. que separan la BI-3614 en Olabarrieta del poblado minero de Alen (pronunciado como Alén), remontando cosa de 400 metros. El recorrido lo describe, como siempre con detalle, la página de Altimetrías por si alguien se anima a hacerlo en bici. El viejo asentamiento no es, sin embargo, una triste colección de ruinas, sino un grupito de casas tranquilo y agradable, que incluso tiene frontón. Se aparca con comodidad entre campitas llenas de txibiritas.

Aquí iniciamos la marcha por el mismo camino de llegada, ahora de cemento y surcado por lo que parecen antiguos raíles de tren minero. Enseguida el camino sale a campo abierto en zona con el inequívoco aspecto que dan las explotaciones abandonadas: camino amplio y de poca pendiente (viejo trazado ferroviario), rellenos y grandes desmontes, montañas de piedra, alguna bocamina, una especie de desolación antigua. La hondonada de la izquierda, donde hay alguna que otra mesa, creo que es la mina Juliana, y recuerda bastante a la zona de La Arboleda, con una pequeña balsa.

Restos de túnel junto al camino
Predomina un color rojizo y por el mismo camino se van viendo minerales de aspecto férrico, junto con calcitas y cosas así. El entorno nos hace rememorar remotas excursiones del cole. Pasamos junto a una especie de muro de contención de piedra, y dejamos después por la derecha un arco que debe ser resto de un antiguo túnel, para salir junto a un gran mirador. Enfrente, al otro lado de un estrecho valle, se levanta Longitas, y por detrás se distingue la aparatosa antena de Ubieta, otro de los montes señalados de las Encartaciones.

Por la derecha, hacia la cresta
Ganamos unos metros y, tras dejar un par de trochas que remontan por la derecha, llegamos a un CRUCE, donde tomamos el camino que sigue por la derecha. De inmediato vemos el cordal, poderoso y con una silueta que recuerda mucho al Ganeko. Tras haber girado casi 360º, abandonamos el camino por la derecha siguiendo una traza difusa que pasa junto a algún arbolito aislado.

Por el lapiaz
Ahora tenemos que continuar ganando metros siempre en dirección a la arista, buscando el paso más fácil, porque vamos a atravesar durante unos minutos un karst alargado y extenso, muy característico de la estampa de este monte. La cosa no resulta complicada, pero la roca se presenta cada vez más afilada y llegamos a una zona con profundas hendiduras, donde hay que extremar las precauciones.

No se tarda mucho en atravesar el roquedo, y salimos de nuevo a los clásicos prados de altura. Una vez en las proximidades del cordal, sólo hay que seguir subiendo y subiendo para hacer cumbre. La subida resulta a veces peleona, superando sucesivas lomadas que siempre parecen ser la última, pero no hay obstáculos, y tenemos la posibilidad de zigzaguear todo lo que se quiera.

Tras una especie de antecima rocosa con un árbol, sólo queda la última rampa, más suave, para alcanzar así la cima (ALEN, 804 m.) Junto al vértice hay un mugarri (límite de Sopuerta y Artzentales) varios buzones con flores y una placa recordando a uno o varios montañeros.
 
Cima de Alen, con Artatxo detrás
Las vistas son fantásticas en todas direcciones: hacia el oeste Jorrios y Armañón, multitud de montes en tierras de Cantabria, con Santullán muy cercano, por el NE Mello con la inconfundible torreta. Por el sur, los montes de Triano y, siguiendo el giro, las dos cimas antenadas de Ubieta y Garbea. 

Cima de Artatxo (derecha), y Betaio (izquierda)
Por supuesto, siempre podemos volvernos por donde hemos venido pero, ya que estamos, podemos explorar un poco más. Siguiendo el cresterío tenemos a la vista otra pequeña elevación, y hacia allá vamos. Tras un fuerte descenso, volvemos a remontar, pasando un par de mugarris más, hasta coronar el modesto ARTATXO (775 m., Biroleo, según la Cartografía y otras fuentes). En su cima se encuentran los restos de un puesto de tiro, o sea, una fortificación defensiva, ya que esta zona constituyó durante un tiempo frente de guerra, tras la caída de Bilbao en manos franquistas. En la ladera hay también restos de trincheras, como ilustra bien esta página aunque, si no se sabe, es difícil de apreciar.

VARIANTE: La elevación que se encuentra frente a nosotros es el Betaio. Una ruta bastante clásica consiste en descender desde donde estamos todo derecho hasta el collado que separa los dos montes, y remontar directamente a la cima del Betaio -bien bajando primero hasta la pista, bien cruzando un pequeño alineamiento rocoso a media ladera. La subida presenta una buena pendiente para ascender hasta los 749 metros de la cumbre, y la bajada más evidente nos conduce a la pista anterior, que nos llevará sin problema hasta el CRUCE que indicábamos al principio.

Pasillo de hierba a la vuelta
Si no hemos optado por la variante, vamos a bajar para hacer una ruta de vuelta un poco diferente de lo habitual. Para ello, desde la cima de Artatxo tiramos para abajo campo a través en dirección a la pista que circula mucho más abajo. Hacia poniente tenemos una bonita vista del desfiladero de Peñalba, con Hilar y Somo a ambos lados. Como a media ladera (habremos bajado unos 50 metros), nos encontramos un camino herboso que tomamos girando a la izquierda.

La amable senda –que parece vestigio de algún transporte minero- desaparece de golpe a la vuelta de una loma (descriptivamente llamada La Esquina del Cerro), y nos encontramos con un amplio entrante en la ladera, por donde discurre el arroyo de la Calzadilla. Así que hacemos un flanqueo describiendo la amplia curva que se ve en el mapa, procurando ganar un poco de altura,
Cresta rocosa desde la Esquina del Cerro
para acceder a una zona rocosa que vemos de frente. La cosa no tiene complicación, porque circulamos por prados sin obstáculos, más o menos bajo la cima de Alen.  


El pequeño roquedo es quizá la parte más chula de todo el itinerario, y la única que ofrece un poco de sombra. Junto a la espectacular roca medio desplomada que vemos
aquí al lado, atravesamos por una especie de portillo verde entre las calizas, y al otro lado ya tenemos un viejo camino pedregoso, que tomamos siempre en dirección al desvío del principio (sur). El sendero resulta algo incómodo y remonta con fuerza unos cuantos metros para volver al punto donde en la subida abandonamos el camino y de ahí en unos pocos metros, al CRUCE.

       Desde aquí no queda más que desandar el camino de subida, contemplando de nuevo este paraje silencioso y atrayente, donde la naturaleza ha ido recuperando el terreno que el hombre le arrebató por un tiempo, y las huellas del pasado minero asoman todavía, aunque en retirada. 

         Y una última curiosidad: por toda la zona, incluida la propia cima, se pueden ver tipos armados con detectores de metales, que sin duda buscan cosa de algún valor. Como no hemos detectado actividad semejante en otros parajes similares, sometemos el asunto a la sabiduría de nuestros siempre participativos lectores. ¿Qué busca esta gente? ¿Tendremos acaso en nuestro propio suelo encartado recursos auríferos u otros metales preciosos, y no nos hemos enterado?