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martes, 17 de septiembre de 2019

Ganeta (Barrika)

El tramo de la costa de Bizkaia entre la ría de Bilbao y la de Gernika (o Mundaka) se ha vinculado con las playas y el veraneo con tal fuerza en las últimas décadas que parece haber perdido cualquier otro interés, además de quedar reducido al mínimo su carácter rural tras el empuje de las urbanizaciones y las infraestructuras. Cualquiera que haya conocido esta franja litoral hace veinte o treinta años tendrá dificultades para identificar la mayor parte de estas poblaciones, al margen de sus núcleos urbanos.

Pese a todo, en esta parte de la comarca de Uribe-Kosta todavía se pueden encontrar algunos lugares de cierto interés al menos para un tranquilo paseo. A falta de montañas significativas, hay que rebuscar entre edificios y carreteras para dar con zonas que conserven algo de su vieja personalidad y permitan pequeñas excursiones al margen de vehículos y aglomeraciones. Presentamos a continuación uno de esos lugares, escondido en tierras interiores, por donde podemos pasear sin agobios y disfrutar de magníficas panorámicas.

(Como se ve, señalamos la ubicación de esta cima para distinguirla de otros muchos montes que también se llaman Ganeta, entre ellos el techo municipal de Bilbao).

            DISTANCIA: 5,9 km.
            DESNIVEL: 180 m. (5-187)
DIFICULTAD: Ninguna 2 (1-1-0)  Techo municipal (Barrika)  T
            ITINERARIO (circular)  Inicio y Final: Metro Plentzia
            VIAS: Urbanas, camino asfaltado, senderos de tierra
ACCESOS: Metro Bilbao estación Plentzia.
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapas 3-8
IGN MTN50-037 Algorta



Inicio del camino
Junto a la estación de Metro de Plentzia, cerca de la parada del bus a Gorliz, se encontraba un viejo edificio que albergaba el restaurante Zabala. Situados ahí, vemos la calle que remonta ganando metros por el costado del barrio de Txipio. Será la dirección que tomemos para, tras pasar un hermoso caserón, tomar una rampa peatonal que bordea las casas. Enseguida tenemos una hermosa panorámica de la ría, cruzada por el puente 'nuevo', con el barrio de Gandias y el pequeño alto de Arkotxa detrás. En la parte alta del barrio, justo
Bonita estrada
antes de llegar junto a un colegio, hay que coger el camino de la izquierda (Matrillune bidea), donde abandonamos el asfalto. Un amplio camino de tierra pasa pronto a ser herboso, pasando junto a un moderno bloque de viviendas un tanto aislado, y de inmediato se convierte en un sendero sombreado y muy agradable.

Hacia la antena
Salimos después a un camino asfaltado junto a una fuente (no sé si es la de Gañibi) y los restos de un banco, y lo tomamos a la izquierda en moderada subida. Lo abandonamos por la derecha para tomar otro sendero de tierra. Pasamos junto a una valla metálica y llegamos a una bifurcación a ambos lados de un enorme eucalipto. Continuamos por la derecha, por un nuevo senderito, de aspecto montañero, que sube sin excesiva pendiente para irse haciendo más ancho cuanto más arriba. Por aquí empezamos a encontrarnos zonas
El eucalipto
embarradas, manchas de barro bastante profundo aunque más bien seco, que sin embargo en época de lluvias pueden suponer un problema. En un claro tenemos la primera vista de la antena, y rápidamente llegamos a otra carretera. Venimos recorriendo la ladera de este pequeño monte en dirección norte-sur, más o menos en paralelo a la vía del tren y a la BI-2704 que viene desde Urduliz. Tomamos la carretera a la derecha y enseguida hay una bonita vista sobre Gorliz, Astondo, el faro y un poco de la playa. Hay que aprovechar la panorámica porque será la única, al menos durante la subida.

Antena en la cima
En la zona de Pikekarte, con la antena bien visible por la derecha, llegamos junto a otro caserío (izquierda) con una valla cerrada enfrente. Esta valla es la que cierra precisamente el acceso a la antena, por lo que hay que traspasarla: unos pocos metros antes de la puerta encontramos un hueco por el que se puede superar con facilidad la modesta alambrada, y acceder así al camino deseado, tras algunos metros campo a través. En escasos minutos estamos ya arriba (GANETA, 187 m., también Ganburutxu y otras cosas más), con una caseta y la antena rodeadas por un vallado, y todo ello envuelto en un denso arbolado con enormes masas de maleza por todas partes. Parece que hay un mojón, pero ni se ve ni puede seguirse la exploración, aunque apenas hace unos años todo esto estaba completamente despejado y con muy buenas vistas. De otros tiempos quedan un par de postes que parecían marcar algún PR, hoy totalmente inexistente.

De vuelta a la carretera, seguimos adelante, ahora bajando, con otra fugaz vista sobre Sollube y Oiz, hasta llegar a otra carretera. Si continuásemos por la izquierda bajaríamos hacia Urduliz por la zona del polígono Igeltzera, de forma que giraremos a la derecha, y pasamos junto a unos invernaderos. Justo después, junto a un formidable chalet estratégicamente colocado en el alto, tenemos una panorámica excepcional, desde el Ganeko hasta Santoña, nada menos, pasando por Eretza, montes de Triano, Serantes y Punta Lucero, Cerredo y la Candina. Otra espectacular construcción aparece por la derecha, con una especie de muro con una ventana, medio suspendido en el aire. Pronto empieza también a ser visible la zona de Kurtzio por donde discurre la carretera que lleva a Plentzia por Barrika.




VARIANTE (hipotética): Junto al vallado de otra casa, a la derecha del camino, arranca un sendero que ataja hacia la zona de Sandeliz, pero pronto empieza a cerrarse poco a poco hasta resultar intransitable –salvo que muy recientemente se haya vuelto a abrir. Así que parece mucho más recomendable seguir por la carretera, donde además seguiremos disfrutando de buenas vistas.  

Tras una pequeña bajada se ve que la carretera gira a la derecha junto a las casas de Uribarri y Etxebarri, y vuelve a remontar en la dirección correcta NE, así que continuamos por el asfalto, aunque nos han contado que por la izquierda se puede seguir otro sendero que discurre más hacia el norte, junto al arroyo Urgozo. Aquí aprovecho para señalar que esta excursión fue un cúmulo de desgracias tecnológicas, por lo que fueron cascando sucesivamente GPS, cámara de fotos y móvil. Por este motivo las fotos de esta entrada son muy escasas. Afortunadamente, la ruta es sencilla y con mucha carretera, por lo que el track se ha podido reconstruir con facilidad.

Pasamos por sucesivas lomas en la zona de Sandeliz junto a numerosas casas, en una de las cuales hay curiosas ¿esculturas? realizadas con palos y otros elementos naturales, en el jardín y en las paredes de la casa. Descendemos después a Musaurieta, ya una especie urbanización con chalets más modernos, y ya se ve que la carreterilla nos lleva sin más hacia Txipio, nuestro punto de partida.


domingo, 22 de diciembre de 2013

Barrikabaso

Incluso la parte más humanizada de la costa de Bizkaia conserva, a duras penas y en pequeñas proporciones, rincones que escapan a la saturación urbanística y playera. Justo encima de la ría de Plentzia y la extraordinaria bahía, Barrikabaso es uno de esos lugares todavía ajenos a la civilización, aunque seriamente amenazado en los últimos años.

Lo conocemos en un corto paseo en el que disfrutaremos de perspectivas muy poco habituales, además de admirar la belleza de la ría y la cercana marisma de Txipio, todo ello inmejorablemente comunicado, y conectado con el casco urbano de la villa marinera. 

DISTANCIA: 3,9 kms 
DESNIVEL: 60 m. (0-60)  
DIFICULTAD: Ninguna
ITINERARIO: ida y vuelta  Inicio y final: Metro Bilbao estación Plentzia
            VIAS: Sendero de tierra 
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia mapa 3




Perfil (ida)

Paseo junto a la ría
            Desde que uno sale de la estación de Metro de Plentzia, se coloca frente al gran espectáculo de la ría: con el airoso puente peatonal de frente, el cauce sigue por la derecha aguas arriba hacia Isuskitza y Butrón, donde ya pierde la salinidad y adopta como río la denominación del conocido castillo; y por la izquierda bordea el núcleo histórico de Plentzia, con decenas de pequeñas embarcaciones, buscando la bahía y el mar.

            Pero de momento, nos abstenemos de cruzar a la orilla opuesta, y nos dirigimos al paseo de madera que, en línea recta y en paralelo a la carretera, avanza hacia nuestro objetivo pegado al curso de la ría. Desde el primer momento es una gozada caminar por esta pasarela contemplando los viejos caserones en la otra margen, y las decenas de txalupas que dan colorido a las aguas. Hace muy poco hemos leído que se pretende ordenar mejor el amarre de embarcaciones; no dudo que tendrá su lógica, pero tampoco se podrá negar que perderemos el encanto de los botes desperdigados por todo el cauce.

Marisma de Txipio
            Por nuestra izquierda quedan primero las casas de Gatzamiñe y Txipio, y a continuación la llanura constituida por la marisma, adentrandonos en el municipio de Barrika, por donde haremos el resto de la ruta. La marisma de Txipio ha sido objeto en los últimos años de una considerable polémica por el proyecto de reconvertirla en un nuevo puerto deportivo (otro más!) rodeado de las consabidas urbanizaciones. En esta página se detallan aspectos técnicos de este humedal, y en esta otra nos cuentan un poco de la historia reciente de estas peleas.

            Siendo sinceros, hay que admitir que para un profano en materias ambientales una marisma no es algo visualmente muy atractivo, pero tampoco negaremos el valor ecológico que destacan los expertos y la necesidad de conservar estas zonas, cada vez más escasas. Ahora mismo parece que se van a iniciar actuaciones para su recuperación. Pero sigamos adelante.

En la curva, a la derecha
En unos 500 metros estamos ya al final de la recta, junto al barrio de San Telmo, donde la BI-2122 empieza a remontar hacia el pueblo de Barrika. Justo donde comienza la primera curva tenemos por la derecha una parada de Bizkaibus, tras la cual se inicia un camino ancho y cubierto de hierba. Hay que traspasar una grosera valla de mallazo oxidado, lo que podemos hacer por la parte izquierda, bordeandola por un senderito medio oculto.

Ahora seguimos por la trasera de dos bloques de viviendas, mientras el camino va perdiendo la hierba, que queda sólo en la mediana, y nos vemos envueltos por la vegetación, donde conviven bastante pino, otras especies de menor porte y algunas extensiones invadidas por el plumero argentino.

Paseo y puerto de Plentzia
Esta parte del trayecto no tiene realmente mayor interés que alguna vista esporádica entre los árboles sobre la ría, que ya queda bastantes metros por debajo, y el pueblo de Plentzia. Dejamos un desvío que por la izquierda se dirige hacia la zona interior de La Tejera, y como en otros 500 metros encontramos otra valla igual a la del inicio, que se traspasa sin dificultad por un lateral. Al otro lado se encuentra el acceso a una finca, completamente aislada en el bosque, que creemos cuenta con un pequeño embarcadero.

Nos adentramos después en un tramo donde domina el eucalipto, omnipresente en grandes extensiones de la costa desde aquí hasta Bakio, y que en esta ocasión sirve para proporcionarnos una buena sombra de la que hemos carecido hasta ahora. Estamos en pleno bosque de Barrikabaso, en esa especie de península elevada llamada Txurrua o Txurruapunta, cuyo perfil dibuja la última curva de la ría. La pendiente es siempre muy suave, casi imperceptible. Cuando el arbolado se abre, ya tenemos de frente una estupenda vista sobre los acantilados de Antekera-Astondo y las estribaciones del Ermua, entre las cuales emerge claramente el blanco faro de Gorliz, quedando claro que estamos llegando al final.

Sobre la bahía
Ya en campo abierto, tenemos una preciosa imagen de la bahía prácticamente completa, y un estrecho senderito entre la hierba y argomas enanas nos conduce hacia la punta. Por la derecha podemos desviarnos unos metros para disfrutar de una infrecuente perspectiva encima mismo de la ría y la playa de Plentzia.

Playa de Plentzia
En el último tramo vamos perdiendo algo de altitud, y llegamos al final, terminando el caminillo en una especie de promontorio con un tocho de hormigón que nos puede servir de asiento. Estamos justo encima del muelle de San Valentín, el viejo rompeolas que protege la desembocadura de la ría y recibe de cuando en cuando el embate de los temporales. Está muchos metros más abajo, en una caída muy vertical, y hay que irse unos pasos a la izquierda para verlo entre los árboles.

El paisaje es espectacular: a nuestros pies la ría desagua en el mar junto a la playa de Plentzia, de la que tenemos una panorámica bastante insólita; y aunque el arbolado obliga a que asomarse un poco a los lados, vemos parcialmente la bahía, y de frente la punta de Astondo.

Punta de Gaztelu y playa de la Cantera
Por la izquierda sale otro caminito que se dirige hacia la playa de la Cantera-Muriola y la punta de Gaztelu, situada sobre un espectacular desplome, aunque no está muy claro si el sendero es practicable en toda su extensión –y tampoco hemos podido explorarlo como es debido.

Así que, si alguien no nos propone algo más interesante, nos volvemos por donde hemos venido. Y como en menos de una hora hemos tenido tiempo de sobra para ir, volver y admirar con detenimiento todo tipo de paisajes, no sería mala cosa aprovechar el viaje para hacer una visita al poco conocido casco histórico de Plentzia, justo al otro lado del puente. Subiendo entre las callejuelas ajenas al mogollón veraniego (nos puede ayudar este mapita) encontraremos el corazón del pueblo, tan diferente de la imagen habitual. La tranquila plaza de la iglesia nos espera con un par de agradables terrazas y, bien en ellas o en alguna de las calles cercanas, podemos cumplir con la tradición y disfrutar de un grato aperitivo. Aunque con lo que hemos sudado hoy, no lo merezcamos mucho.

viernes, 22 de marzo de 2013

Larrabasterra-Barrika


El tramo de costa entre las playas de Larrabasterra y la bahía de Plentzia reúne algunos de los arenales más espectaculares del litoral de Bizkaia. El camino serpentea entre las praderas atlánticas, casi siempre muy cerca de vías de comunicación y núcleos urbanos, pero siempre abierto a los vientos marinos y la inmensidad del Cantábrico.

Y no deja de resultar curioso cómo, al margen de la masificación estival en los alrededores de las calas, el resto de los paisajes costeros son apenas conocidos por la mayoría de la gente. Proponemos aquí un paseo sencillo y de longitud muy moderada para disfrutar de este trozo de nuestra costa, mientras nos llenamos de sol, yodo y aires salinos.


DISTANCIA: 8,3 kms 
DESNIVEL: 100 m. (20-120) 
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (1-3-0)
ITINERARIO: lineal  Inicio: Metro Larrabasterra  Final: Barrika
VIAS: Carretera. camino asfaltado, senderos
ACCESOS: Ida: Metro Bilbao estación Larrabasterra
     Vuelta: Bizkaibus A-3451 (Las Arenas-Armintza) en Barrika
Track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=4155638 
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia mapas 3 y 8





            Vaya por delante que seguramente no será buena idea hacer esta excursión en verano, a no ser que queramos compartir trayecto ferroviario y primera parte del camino con grandes multitudes de adolescentes, que desde hace mucho han convertido en sus favoritas las playas de Larraba. Un día fresco en cualquier otra época del año será lo ideal, porque tampoco vamos a encontrar sombras que nos cobijen.

Salimos de la estación de metro de Larrabasterra a la carretera BI-637, que seguimos unos metros hacia la derecha, en dirección Plentzia. En el cruce conocido como Hirubide, junto a la iglesia de San Andrés, giramos a la izquierda para tomar el camino que asciende para dirigirse a las playas.

En esta suave subida vamos dejando a los lados diversos caseríos tras los cuales, por el lado derecho, hay una enorme extensión urbanizada y con numerosas viviendas en distintas fases de construcción. Hasta hace poco todo este espacio estaba ocupado por prados, huertas y caseríos, con algunos caminillos escondidos entre zarzales, por donde sólo los buenos conocedores del terreno sabíamos movernos sin cabrear a los aldeanos.

Bajada hacia las playas y desvío
Llegamos al alto, donde poco después nos encontramos el motero bar Indian y, unos metros de bajada después, justo en el desvío hacia la urbanización Arrietara, dejamos la carretera para salirnos por un camino asfaltado por la derecha (DESVIO).

Ahora avanzamos, ascendiendo muy suavemente, flanqueados por hierba alta y matorral, pasando junto a diversos chalets, algunos imponentes. Como vamos bastantes metros por el interior, apenas tenemos algunas vistas sobre la parte final de la playa. Cuando el camino se desvía aún más claramente tierra adentro, giramos a la izquierda para pasar poco después (izquierda) junto a una explanada situada sobre los antiguos baretos de la playa (Surf y compañía). Aquí vemos claramente un par de senderos de frente, que tomaremos para abandonar el asfalto.

La playa, con el submarino y el peñón
En esta parte de la travesía ya tenemos buenas vistas sobre la playa, pasamos un tramo junto a un murete de piedra, y salimos finalmente a la zona de ATXABIRIBIL, con el peñón, los aparcamientos y por supuesto los fantásticos garitos de buena música y mejor ambiente. Pero tranquilos, que aunque lo parezca, esto no es una ronda de bares, y pronto des desplazaremos por la naturaleza y únicamente por ella.

Cruzamos una zona verde con juegos infantiles y nos dirigimos al borde del mar, por el costado de la urbanización Sopelmar. Aunque hay un senderito minúsculo que discurre por el filo del acantilado, es mejor evitarlo, sobre todo en días de viento o suelo mojado, por lo que seguimos por el camino por dentro de la barandilla, pasando unas escaleritas para salvar el repecho. Por la izquierda tenemos una preciosa cala (Arnakatxa, según la cartografía) donde la marea baja deja al descubierto la rasa mareal, característica de toda esta parte del litoral vizcaino.

Seguimos ascendiendo por sendero que surca las típicas landas atlánticas, bordeando el casi imperceptible alto de Kukulumendi, para descubrir a continuación una de las joyas del camino: la cala de Meñakoz. El paso de los años ha dulcificado algo el tamaño y perfil de los pedruscos y guijarros que ocupan la playa, y que constituían la diversión de unos y el fastidio de otros; pero es precisamente la variedad de grises de la piedra y las paredes del acantilado lo que le otorgan una belleza especial, en contraste con el azul de las aguas y el verde de los praderíos próximos.

Meñakoz

Vista atrás: playas y Punta Galea
Rodeamos la playa atravesando un reducido tramo de matorral y monte bajo muy frondoso, para salir a un pequeño aparcamiento, por donde entramos en el municipio de Barrika. Aquí tomamos de nuevo los senderos, que se bifurcan y entrecruzan, pero siempre nos permiten seguir muy de cerca la línea de costa. Desde el lado contrario de Meñakoz tenemos también una bonita vista de los montes más significativos hacia el oeste, desde Lucero y Serantes hasta el Ganeko.

Playa de Barrika
El trayecto es una especie de tobogán, un sube-baja continuo aunque sin desniveles importantes, siempre con el océano a la vista y rodeados de amplias extensiones de verde, argomas, maleza y zarzas, algo de hierba y algunos arbustos pequeños, vegetación recia que puede resistir el embate de los vientos. En algunos puntos, los caminos se aproximan a los precipicios de vertiginosas paredes verticales, aunque siempre tenemos la opción de tomar algún trazado más interior.

Ya en la zona de Kurtzio, con la carretera bastante próxima, alcanzamos un nuevo arenal: la larga y poco frecuentada playa de Barrika, de carácter salvaje y completamente desabrigada al oleaje. Bordeando la playa, el camino discurre algo más hacia el interior, y ya tenemos varias cosas interesantes a la vista: las casas del núcleo urbano, Jata y Sollube al fondo y, bajo su silueta, Plentzia, desde donde asoma el arco de su puente.

El camino discurre junto a un vallado y alguna vivienda unifamiliar, para desembocar en la muy urbanizada zona donde se asienta el famoso Golfo Norte, ocasión que aprovechamos para dejar un saludito a Karlos, un figura como pocos. Continuamos la marcha bajando por el parking de nuevo en dirección al mar, y aquí encontramos sin dificultad la continuación del sendero.

Siguiendo siempre hacia el norte, y con cada vez mejores vistas sobre Astondo y la bahía de Plentzia, vamos pasando distintas calas y sucesivos promontorios marcados por  mojones cuya finalidad desconocemos. Nos dirigimos ahora a lo que constituye la punta más significativa del recorrido, que el mapa denomina GAZTELU.

Mojón de Gaztelu, Astondo y bahía de Plentzia

Sorprendentemente, encontramos aquí hay un vértice geodésico, que tampoco sabemos qué marca exactamente. Merece la pena continuar bajando un poco más, arrimandonos al acantilado, para admirar la fantástica perspectiva. Tenemos de frente la punta de Astondo, con la preciosa cala de Askibilla detrás y la bahía de Plentzia-Gorliz al completo. Nos rodean gigantescos cortados que acentúan la sensación de vértigo y, aunque no podemos verlo, nos encontramos encima de una inmensa caverna que se adentra bajo la punta, con lo que estamos virtualmente en el aire.

Playa de la Cantera o Muriola
Bordeando el cabo por el lado contrario al de llegada (Este) recobramos el sendero para ir descendiendo hacia la última playa del día, llamada La Cantera o Muriola, a donde podemos acceder por un camino de piedrilla que baja directamente al arenal.

VARIANTE: Nos cuentan que al lado de la escalera de acceso a esta playa surge por la derecha un sendero que, remontando por los prados nos conduce al cercano bosquete de Barrikabaso, situado en una pequeña elevación junto a la desembocadura de la ría de Plentzia. Atravesando el tupido arbolado de norte a sur, volvemos a bajar para salir al barrio de San Telmo, ya a tiro de piedra de Plentzia. Pero como no conocemos en persona este itinerario, nos limitamos a apuntarlo como posibilidad, sin hacernos responsables de nada.

Vamos finalizando el recorrido subiendo por el camino citado (derecha) hasta llegar al asfalto en un cruce. Giramos a la izquierda, siguiendo en subida ya por zona totalmente urbanizada, y con la iglesia visible. Dejamos a la izquierda una urbanización y algo más arriba pasamos junto a varios impresionantes chalets, algunos muy modernos y realmente llamativos.

Residencia Elorduy
Salimos así junto a un gran edificio con cúpula que todos los foráneos pensamos que es el Ayuntamiento, y que es en realidad la residencia Elorduy, y de ahí a la carretera que desciende hacia Plentzia, donde encontramos sin dificultad la parada del Bizkaibus, dando por finalizada nuestra ruta costera.