domingo, 18 de marzo de 2012

Ganeran

El Ganeran se considera habitualmente como la mayor altitud de los montes de Triano, aunque parece que técnicamente también el Eretza pertenece a este macizo, con lo que sería así su principal elevación. En todo caso, la ascensión al Ganeran desde La Arboleda es un cómodo paseo por el que alcanzamos la amplia y pelada loma cimera, desde la que disfrutamos de una espectacular panorámica.


DISTANCIA: 8,4 kms 
            DESNIVEL: 345 m. (480-822) CENTENARIO
DIFICULTAD: Baja 6 (3-3-0) 
ITINERARIO: ida y vuelta  Inicio y Final: Peñas Negras
VIAS: Pistas de tierra, senderos y campo a través
ACCESOS: En coche, desde Bilbao a Trapaga por la A-8 y N-634. En el cruce frente a la iglesia se gira a la izquierda hacia La Arboleda por la BI-3755. Pasado el parking, se gira a la derecha por detrás de las escuelas, y después a la izquierda, para tomar la carretera que asciende, hasta llegar al CIA de Peñas Negras (1,5 kms.) También por la A-8 hasta salida Gallarta. Junto al polígono El Campillo se toma la N-634 y N-639 (indicaciones de Meaztegi Golf) y posteriormente BI-3756 hasta La Arboleda, y de ahí mismo itinerario.
En transporte público, a Trapaga Bizkaibus A3144, A3336 y A3337 y RENFE línea C2 estación de Trapagaran. De aquí a Larreineta, funicular de La Escontrilla, siguiendo la BI-3755. De Larreineta a La Arboleda, bus Vigiola A-2221, y de aquí a Peñas Negras, itinerario antes indicado, o seguir la ruta señalada en la entrada Peñas Negras.
            ENLACES CON Peñas Negras, Pico Mayor
            Más información:
(los recorridos no son exactamente los mismos)
Guía cartográfica de Bizkaia mapas 23-32




Como es costumbre, nuestro punto de inicio en esta zona lo situamos en el Centro de Interpretación de Peñas Negras, a donde llegamos, sea a pie o motorizados, por la ruta señalada en Accesos.

Panel y bifurcación
Junto a la carretera, y perfectamente visible desde el aparcamiento del Centro, encontramos un panel con un mapa de la zona y los diferentes itinerarios que parten de aquí. Aunque podríamos seguir por cualquiera de los dos caminos, para ahorrarnos unos metros optamos por tirar por el de la izquierda, tomando un sendero terroso y descarnado que comienza a ascender. Una estrecha traza que discurre por su izquierda puede facilitarnos el tránsito, en especial si encontramos el camino embarrado, como suele ser frecuente.

Vistas desde la subida
En pocos metros salimos a una amplia pista que tomamos hacia la izquierda, y enseguida desechamos un camino que llega por la derecha. Por esta pista iremos ganando metros con un desnivel muy moderado durante más o menos 1 km., describiendo varias curvas y pasando algún regato que desciende por la ladera. A cada paso resultan más notables las vistas hacia el Este, con la vaguada minera de La Arboleda, la sierra de Argalario y el embalse de Oiola en el fondo del barranco del Cuadro.

Sin apenas esfuerzo llegamos al collado de LA BRENA, donde confluyen numerosos caminos que enlazan diferentes puntos de la cordillera. Según hemos llegado, tenemos de frente el oscuro tontor de Pico Menor, bajo el que discurren dos pistas paralelas que se encaminan hacia el Ganeran, ya visible a nuestra izquierda. Tomaremos la inferior, que parte del mismo collado, siguiendo la dirección marcada por un vetusto cartel de madera, que indica 40’ a nuestro objetivo.

Camino a Mustariaga
Recorremos así un tramo largo (unos 2 kms.) que discurre siempre en dirección SSE, con algunas curvas, un par de pequeños descensos que no deben hacernos dudar, y diversos caminos que van saliendo a nuestro encuentro, y que debemos ignorar siempre. Vamos casi siempre rodeados de arbolado y con vistas puntuales hacia el Este y el Sur. Por nuestra derecha se adivina cada vez más próxima la despejada loma a la que accederemos un poco más tarde. La pendiente es casi imperceptible, por lo que esta parte no presenta ninguna dificultad, aunque también puede resultar algo monótona.

En nuestros últimos minutos por esta pista empiezan a proliferar los grandes cipreses, que nos avisan del próximo cambio de dirección. Un ligero y corto repecho nos lleva al collado de MUSTARIAGA, un precioso paraje verde y arbolado. Un camino cruza de lado a lado, dirigiendose por nuestra izquierda hacia el vecino Gasterantz, pero nosotros tenemos que girar casi 180º a la derecha, para enfilar una subida a campo abierto, relativamente empinada, que claramente nos conduce a nuestro objetivo.

Cima y Pico de la Cruz
Con excelentes panorámicas por nuestra derecha, ya a media subida tenemos a la vista el vértice geodésico, que alcanzamos en pocos minutos de moderado esfuerzo (GANERAN, 822 m.). El espectáculo resulta fantástico allá donde miremos. A nuestra espalda según hemos llegado se recortan los poderosos perfiles del Eretza y Gallarraga, como olas gigantes; y hacia el Norte tenemos una excelente perspectiva del Abra, con las localidades y elevaciones que rodean el estuario. Pero la vista se puede perder hacia cualquier orientación, que siempre encontraremos puntos de interés en la multitud de valles y montañas que dominamos.

Serantes y el Abra
Continuamos en la misma dirección para recorrer las amplias campas en sentido inverso al del tramo anterior, sin apenas traza de sendero. El paseo por el cresterío resulta a la vez espectacular y apacible, siempre con vistas interesantes. Sobre la verde alfombra nos acompañan algunos árboles aislados y la frecuente presencia de ganado suelto, en especial caballos.

Tras un rato de tranquila travesía, iniciamos el descenso por una pendiente que  conduce a un tupido bosque. Sin ninguna
Travesía por el bosque
dificultad, encontramos un paso (casi se diría que una puerta, con las marcas del GR) para internarnos en el cerradísimo arbolado, que apenas deja pasar la luz. El paraje recuerda a otros que podemos encontrar en los alrededores, aunque menos impenetrable que el del Eretza, y no tan salvaje como el de Gangoiti. El trayecto resulta divertido y no ofrece ningún problema, porque es muy transitado y el camino se encuentra expedito.


Camino de vuelta
Tras este curioso tramo, salimos a un camino que tomamos hacia la izquierda, para girar después a la derecha, y llegar al collado de GRUMERAN, que separa nuestra cima de hoy del muy cercano Pico Menor. Aquí tomamos la pista que va ladeando esta última elevación, y que es justamente la más alta de las dos que vimos al iniciar la subida.

Desembocamos así en el camino que desciende por la derecha, y nos conduce directamente de nuevo a LA BRENA, donde recuperamos la pista por la que hemos subido, la única que baja claramente, justo de frente.

El suave descenso por el camino de subida nos lleva de nuevo a nuestro punto de partida en el C.I.A. de Peñas Negras, donde damos por finalizada la ruta, pudiendo aprovechar para conocer elementos y datos del pasado minero de la región, examinar las interesantes rutas que recorren la zona, o simplemente disfrutar del agradable paraje, rodeado también de vistas que merecen la pena.

VARIANTE: Si prevemos que la ruta nos pueda resultar demasiado corta, podemos fundirla con la de Pico Mayor, con lo que sumaremos unos 12 kms. en total, con un desnivel acumulado bastante más acusado. En este caso, parece preferible comenzar por el itinerario de Pico Mayor, enlazando con el actual en La Brena.

domingo, 4 de marzo de 2012

Ganekogorta

El ‘casi mil’, con sus 998 metros, ocupa según Mendikat una modestísima 83ª posición entre los montes de Bizkaia, aunque si excluimos las cumbres de los macizos de Gorbeia y Anboto, nos vamos a una clasificación mucho más digna. De hecho, es la elevación más importante de las cercanías de Bilbao, lo que hace inevitable que sea también una de las más visitadas. Es también uno de los cinco montes bocineros, cima fundamental en los albores de la afición montañera, y nos anuncia además la llegada de las nieves, ofreciendo desde su cumbre inigualables panorámicas sobre Bizkaia y Araba.

Pero, aunque no lo parezca con tal acumulación de títulos, es también un monte muy accesible al que llegamos sin mucho esfuerzo tras el aperitivo del Pagasarri, en una ruta de lo más tradicional, bilbaina a más no poder… aunque para ello tengamos que traspasar los límites del botxo.


DISTANCIA: 11,7 kms 
            DESNIVEL: 690 m. (310-998) CENTENARIO
DIFICULTAD: Media 11 (6-4-1)  Rampas del 30%
ITINERARIO: ida y vuelta  Inicio y Final: Igertu
VIAS: Pistas de tierra y senderos
ACCESOS: En coche, bien desde San Adrián-Larraskitu, bien desde Rekalde, hay que tomar Larraskitubidea hacia arriba, y después Pagasarribidea pasando por el bar Athletic, hasta llegar al parking de Igertu. (Haciendo a pie este último tramo, se puede llegar a San Adrián o Rekalde en las múltiples líneas de Bilbobus)
            Más información:
Montes bocineros:
Guía cartográfica de Bizkaia mapas 33-42
Mapa Pagasarri Ayuntamiento de Bilbao




Aunque al Ganeko se puede acceder por muy diversos caminos, el itinerario más obvio es el que pasa por el Pagasarri. Como la primera parte de la ruta ya la hemos descrito en distintas ocasiones, la despacharemos con sólo cuatro pinceladas, dando por supuesto que quien sube al Ganeko ya conoce un poco el Paga, como parece lógico. Y si se precisa más información, se puede ver en nuestra entrada Pagasarri por el Camino Viejo.

Campa del Pagasarri
Partimos del habitual meeting point de Igertu, para continuar por la carretera en la dirección que traíamos y abandonarla junto al cruce de San Roque para tomar la pista de la derecha. Cruzamos la puerta y subimos las rampas de la Cuesta del Silencio hasta llegar al cruce de Artabe. Aquí tomamos el Camino Viejo, que parte de unos escaloncillos de frente según hemos llegado. Zigzagueando por la ladera –o atajando por la vía directa, si vamos sobrados- llegamos a un paso en una alambrada, donde tomamos la pista hacia la derecha. Y en un corto tramo más, estamos en las campas del PAGASARRI, con el refugio a la izquierda, donde podemos recargar la batería.

En cosa de 35-40 minutos habremos remontado unos 300 metros, algo menos de la mitad del desnivel total. Quizá no sea el mejor momento para dedicarle tiempo al magnífico entorno, así que seguimos para arriba.

Barrera y pista, con la cumbre al fondo
Tenemos que seguir de frente según hemos llegado y casi de inmediato tendremos a la vista la mole del Ganeko y prácticamente todo el recorrido que nos queda por hacer. Es una gran virtud de esta ascensión el que casi siempre vemos el camino a seguir y el objetivo a alcanzar. En pocos metros encontramos una barrera con paso lateral, que debemos cruzar para iniciar un agradable tramo prácticamente llano, por el que vamos bordeando el alto de Lapurzulogane, que queda a nuestra izquierda. Como ya hemos salido de Bilbao y estamos en el municipio de Alonsotegi, será fácil que a partir de aquí empecemos a escuchar motores de quads o motos rugiendo por los alrededores.

Erdikolanda
Con las primeras vistas sobre el norte, iniciamos un descenso moderado que hará que se sumen unas decenas de metros de desnivel acumulado. La bajada nos lleva a la Campa de Enmedio (ERDIKOLANDA), un agradable paraje arbolado donde confluyen las pistas que vienen de la ladera sur del Paga (izquierda) y la que conecta con las neveras (derecha). Una cruz de señales nos indica 3 kms. al Ganeko. Seguimos sin ninguna desviación por un precioso camino con cada vez mejores perspectivas por nuestra derecha.

Llegamos así al collado de MUÑAGANE, donde se puede decir que empieza realmente la subida al Ganeko. Por la izquierda sale un camino que lleva hacia Zollo y al lado tenemos una gran torre eléctrica -nada comparado con lo que podríamos llegar a ver por aquí, como al final apuntaremos. Y de frente, la pala más fuerte de la jornada: la cuesta de Anselmo, una rampa árida y desnuda, de unos 100 metros de longitud y desnivel que ronda el 30%. Aunque por la derecha veamos otro camino que parece ser una alternativa menos áspera, hay que desecharlo porque nos aleja mucho de la ruta prevista.
Llegando a Muñagane
La ascensión exige un cierto esfuerzo, pero tampoco es algo exagerado, de forma que, tomandolo con calma, resulta perfectamente asequible. A mitad de la subida hay un lauburu en recuerdo del tal Anselmo, cuya historia cuenta Luis Alejos en esta página.  Desde luego, tanto la estela como el hecho de que su nombre vaya de boca en boca de muchos montañeros, constituyen un recuerdo bien bonito.

Pasada la cuesta, dejamos de lado otra torreta y pasamos bajo unos cables eléctricos, para tomar un senderito muy evidente que va tomando altura muy poco a poco, siempre en dirección a la cima. Nos encontramos ladeando el Biderdi, cuya cumbre tendremos a nuestra izquierda durante un buen rato. Por la derecha, las amplias y despejadas laderas descienden sin solución de continuidad hacia los valles, y tenemos panorámicas cada vez más amplias e impresionantes hacia el norte: el embalse de Artiba, rodeado de bosque y praderíos, Gongeda, Tontorra y el resto de pequeños montículos cerrados por el este por el cordal del Paga, cada vez más insignificante, al fondo Sasiburu y el Eretza, los montes de Triano… De frente, los enormes farallones que miran hacia el sur impresionan al tiempo que anuncian la proximidad de nuestro objetivo. Este tramo resulta entretenido y fácil.

Camino hacia la cima
            VARIANTE: Una vez sobrepasado el Biderdi, en este punto tenemos la mejor posibilidad de acceso a esta cima, también conocida como Larrentxu o Gane-txiki, entre otros nombres. No hay más que tomar un senderillo muy estrecho que discurre muy cerca de la arista para ir remontando hasta alcanzar la cima.

Finaliza así la lomada del Biderdi, abriendose por nuestra izquierda una nueva perspectiva, esta vez sobre el sur, con el valle de Zollo y el cordal del Kamaraka, que asoma cada vez más cercano. Estamos ya en la divisoria de aguas con un nuevo repecho de frente, y los poderosos peñascos que asoman al abismo, aunque todavía no es la cima lo que vemos. Los cortados sobre la vertiente alavesa presentan desplomes muy fuertes, y es peligroso arrimarse en días de niebla o vientos fuertes.

Subimos la primera rampa, de pendiente moderada y siempre rodeada de verde y, ahora sí, tenemos ya a la vista el mojón del Ganeko. Un último empuje nos hace superar otro repecho más suave, y alcanzamos así la cumbre (GANEKOGORTA, 998 m.). Hay quien dice que el tamaño del vértice geodésico tiene como fin añadir los dos metros que faltan para los 1.000, lo que constituye una genial bilbainada. Junto al mojón hay una mesa de orientación, y unos metros más hacia el este, unos mugarris que marcan el límite de Bizkaia y Araba.


Vistas al norte
Dado que en muchos kilómetros a la redonda no tenemos montes de semejante envergadura, la panorámica es interminable hacia todos los puntos cardinales, por lo que no nos extenderemos sobre el particular. Con la ayuda de unos prismáticos o quizá de algún mapa podemos ir identificando picos aquí y allá, disfrutando de un paisaje sin igual. Sólo el Paga nos oculta buena parte del casco urbano de Bilbao, seguramente celoso de su carácter de guardián del botxo. Y hacia el oeste vemos extenderse el amplio cordal, hasta terminar en las oscuras paredes del Gallarraga. En todo caso, la normalmente venteada cima invita a pasar un buen rato de merecido descanso, recorrer los prados sin rumbo o dar cuenta del bocata, aunque siempre evitando asomarnos demasiado a los cortados, en especial cuando las condiciones meteorológicas no son idóneas.

De vuelta hacia el Biderdi
VARIANTE: Si nos hemos quedado con ganas de más, podemos continuar en la misma dirección que traíamos, pasando las siguientes elevaciones de Arrabatxu (muy pocos metros menor que el Ganeko) y Pagero, aunque si llegamos al último collado antes del Gallarraga habremos perdido casi 200 metros, que después habrá que remontar de nuevo.

El regreso lo hacemos por el mismo camino de subida, disfrutando de las panorámicas que antes dejamos a la espalda, y pudiendo aprovechar para hacer la incursión a la cima del Biderdi que indicamos en la primera variante. Y de nuevo en las campas del Paga, sintiendonos en casa, no olvidemos echar un último vistazo al gigante del sur que acabamos de visitar.

Para el descenso a nuestro punto de inicio proponemos como otras veces la pista de Gangoiti (a la izquierda en la bifurcación junto al Ganeta), que resultará más cómoda después de los esfuerzos de la ascensión (detalles en la entrada que hemos indicado arriba).



¿Y aquí un parque eólico?

Ningún momento mejor que después de nuestra visita al Ganeko –sobre todo si ha sido la primera vez- para, con las imágenes y sensaciones todavía frescas, bucear un poco en la información sobre el proyecto de construcción de un parque eólico en los parajes donde acabamos de estar.

  1. Doce molinos de 197 m. de altura
  2. Dos torres meteorológicas de 55 metros
  3. Un edificio de 200 m2. en la cumbre
  4. Más de 8 kms. de pistas de 4,5 metros de ancho,
  5. Casi 4 kms. de líneas eléctricas (con sus correspondientes torres gigantes)
  6. y 183.000 m3. de movimiento de tierras.
Es decir, donde hoy hay pequeños senderos que atraviesan prados apacibles, tendremos descomunales pistas, enormes torres y aerogeneradores, hormigón a mansalva, cables del alta tensión sobrevolando, excavadoras, vehículos de mantenimiento… ¿Alguien es capaz de imaginarse semejante destrozo?

Para hacernos una pequeña idea, vaya esta foto del ya colonizado monte Oiz, con la diferencia de que éste ya albergaba unas cuantas antenas en su cima y por lo tanto ya había sufrido las heridas del asfalto. Además, el acceso a su cima desde la carretera es mucho más corto, como se puede comprobar llegando tranquilamente en coche hasta la ermita de San Cristóbal.

No estamos en contra de la energía eólica. Estamos a favor de las fuentes sostenibles y por tanto de las energías renovables. Pero no todo vale, y no a cualquier precio. Búsquense emplazamientos más adecuados y respetuosos con el medio ambiente, menos agresivos con el entorno, no nos sigamos cargando nuestros montes más emblemáticos.

Afortunadamente, parece que esta vez las protestas han llegado a los medios de comunicación, y han empezado a calar en la opinión pública –lo que, tratandose del monte, no suele ser muy habitual. Aparte de asociaciones de montaña, grupos ecologistas y otros colectivos sensibilizados con estos temas, todos los ayuntamientos afectados y otros de los alrededores ya se han pronunciado en contra de este disparate. Y muy recientemente, las Juntas Generales de Bizkaia también han mostrado su rechazo, como se recoge en este artículo de prensa.

No sé si esto servirá para enterrar definitivamente esta locura, pero cuanto más vaya engordando la oposición al proyecto y más ruido se vaya haciendo, más difícil será que consigan sacarlo adelante.

Y en ibilkat ponemos nuestro pequeño granito de arena para impedirlo.

Eólicas sí, pero NO EN EL GANEKO

lunes, 20 de febrero de 2012

Saibi

Si queremos disfrutar de una panorámica completa y espectacular de los montes de Durango, el Saibi constituye un mirador privilegiado. Y si lo que buscamos es una excursión familiar, sencilla y cómoda, éste es el plan idóneo para el paseo mañanero. Como además de todo ello nos encontramos en un lugar cargado de historia, con el santuario justo al lado, un Centro de Interpretación y la posibilidad de enlazar con otras rutas, tenemos el cóctel perfecto en pleno Parque natural de Urkiola.


DISTANCIA: 4,8 kms 
            DESNIVEL: 215 m. (730-945)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Muy Baja 3 (2-1-0) 
ITINERARIO: ida y vuelta  Inicio y Final: Alto de Urkiola
VIAS: Pistas de cemento y tierra
ACCESOS: En coche, autopista dirección Donostia, salida Iurreta-Durango-Vitoria/Gasteiz, tomando la BI-623 dirección Vitoria-Gasteiz hasta el alto de Urkiola
            Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia mapa 58



Perfil (ida)

           En el mismo alto de Urkiola tenemos espacio para dejar el coche, bien en el amplio parking junto al santuario, o bien al lado contrario de la carretera, detrás de un par de establecimientos hosteleros. En este último punto se inicia la marcha, tomando un camino de cemento con dorsal herbosa que asciende en línea recta. Aunque no hay lugar a dudas, tenemos aquí mismo la primera señal que nos encamina hacia nuestro objetivo.

El santuario y Anboto
Por aquí subimos hacia el Centro de Interpretación Toki Alai, con las primeras panorámicas sobre el entorno de Urkiola: tras los bucólicos prados donde pasta el ganado, tenemos una hermosa vista del santuario, con Urkiolamendi detrás y la pelada cumbre de Anboto a su izquierda. Como el acceso a esta pista está abierto a vehículos, tenemos por la derecha un camino enlosado para caminar sin problemas. Llegamos a un cruce, también señalizado (nos marca 2 kms.), en que nos desviamos por la derecha, dejando a la izquierda el citado Centro.

El camino y el Saibi al fondo (derecha)
La pista describe una curva y cruzamos una barrera y después un paso canadiense. Siempre en suave ascenso, empezamos a vislumbrar el resto del cresterío calizo de Durangaldea y poco después, pasando un pinar, a nuestras 2, la redondeada cima a la que nos dirigimos, coronada por su ya visible cruz.

Salimos a terreno más despejado, con la antecima denominada Saibi Txiki a nuestra izquierda, y ya disfrutamos de la perspectiva completa del impresionante cordal de Anboto, con las dos horcadas (la más pequeña, el famoso Infernuko Zubi o Paso del Diablo) en las majestuosas paredes de Alluitz, bajo cuya cumbre distinguimos la característica Cóncava.

Alluitz

Collado y desviación
Sin ninguna dificultad, alcanzamos un pequeño collado, donde dejamos por la izquierda un camino forestal cerrado con una valla metálica, y continuamos por un sendero más o menos pedregoso que sube con algo más de pendiente. Como la cima la tenemos muy cerca, es posible acortar la ruta saliendonos por la derecha, bosque a través y siempre hacia arriba, con lo que accederíamos directamente cerca de la cruz. La vía más fácil es sin embargo continuar el sendero, que describe un giro por el sur para salir finalmente a las amplias campas, al pie de la enorme cruz.
 
Último repecho hacia la cima

 No queda más que remontar el prado para alcanzar la cima (SAIBI, 946 m.), entre los numerosos hoyos que nos rodean, producto de las bombas de la Guerra civil. Porque, aunque ahora nos parezca imposible, estos altos fueron escenario de encarnizadas batallas, siendo sucesivamente tomados por uno y otro bando, y duramente castigados por la artillería, como puede leerse en esta página, entre otras varias.

Mojón y cruz del Saibi
El gigantesco (y bastante feo) monumento recuerda a quienes murieron en los combates, y cuenta con una placa conmemorativa y una bancada a su alrededor. En la lomada encontramos, además del vértice geodésico, un buzón, una escultura con forma de hacha (emparentada con el Anboto) y una mesa de orientación.

La panorámica no puede ser más extraordinaria. Por el Este contemplamos el macizo de Anboto que antes hemos visto más de cerca, y su izquierda, como desprendiendose de la cresta, los bellísimos Astxiki y Untzillatx, y algo más apartado, el formidable perfil del Mugarra. En días despejados, apreciamos a lo lejos el macizo de Aizkorri, y hacia el Norte podemos distinguir Oiz, con Urdaibai y la playa de Laida al fondo. Por nuestra izquierda tenemos la enorme mole rocosa de Errialtabaso (o Arrietabaso) y hacia la vertiente contraria, la vista se pierde hasta el Gorbea. Es decir, que tenemos ante nosotros la mayoría de los montes más significativos de Bizkaia.

Buzón y cordal de Anboto

La cumbre invita a permanecer un buen rato, deleitandonos con el paisaje y quemando la tarjeta de memoria de la cámara de fotos, antes de regresar por el mismo camino de ida.



 
Estupenda pano de sollube707.com

La mesa, Mugarra y Untzillatx
VARIANTE: Para no deshacer el camino completo, podemos optar por una fácil alternativa. Desde la parte norte de la cima (donde está el mojón) podemos encontrar un sendero que desciende hacia la izquierda en zigzag (Oeste). A su derecha queda un hayedo, que pasa por ser de los mejor conservados de la zona. Tras bajar unos 100 metros, giramos a la izquierda para rodear la cumbre en sentido antihorario. En muy ligera subida, pasando varias curvas, llegamos al collado de la valla metálica, donde retomamos la ruta de subida, habiendo añadido como 1 km. al itinerario.

En el descenso disfrutamos de nuevo de las espectaculares perspectivas sobre Anboto y Alluitz, ahora de frente, y es recomendable aprovechar para una visita al Toki Alai, donde tendremos amplia información sobre el Parque natural de Urkiola.

De nuevo en nuestro punto de partida, las posibilidades son múltiples. Podemos visitar el cercano santuario, enlazar con otras rutas fáciles hacia Urkiolamendi o Asuntze, o simplemente disfrutar de un paseo sin rumbo sumergidos en el inigualable paisaje verde, en mi opinión uno de los más extraordinarios de nuestro territorio. Y, como no podía ser de otra forma, ya que tenemos al lado un par de restaurantes, de buen nivel aunque no muy baratos, deberíamos al menos hacer honor a la intxaursaltsa –mejor calentita si es invierno.

Vista desde el camino de vuelta




domingo, 12 de febrero de 2012

Paseo por las cumbres (1ª parte)

El entorno de La Arboleda, una amplia extensión que antaño albergaba una intensa actividad minera, permite multitud de planes diferentes, que van desde el paseo familiar o la estancia en zonas recreativas hasta excursiones montañeras sencillas y gratificantes. Los paisajes alternan zonas donde la antigua industria extractiva ha dejado su huella, con otras en que domina el carácter rural y ganadero, lugares más humanizados, y otros en que la naturaleza se conserva casi virgen.

A la espalda del agradable barrio minero se encuentran los montes de Triano, algunas de cuyas cimas recorreremos, siguiendo en parte el itinerario llamado ‘Paseo por las cumbres’. La breve travesía nos permite conocer las elevaciones más al norte del cordal en un recorrido para todos los públicos.


DISTANCIA: 5,3 kms 
            DESNIVEL: 270 m. (480-746)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Muy Baja 3 (2-1-0) 
ITINERARIO: circular  Inicio y Final: Peñas Negras
VIAS: Pista de tierra
ACCESOS: En coche, desde Bilbao a Trapaga por la A-8 y N-634. En el cruce frente a la iglesia se gira a la izquierda hacia La Arboleda por la BI-3755. Pasado el parking, se gira a la derecha por detrás de las escuelas, y después a la izquierda, para tomar la carretera que asciende, hasta llegar al CIA de Peñas Negras (1,5 kms.) También por la A-8 hasta salida Gallarta. Junto al polígono El Campillo se toma la N-634 y N-639 (indicaciones de Meaztegi Golf) y posteriormente BI-3756 hasta La Arboleda, y de ahí mismo itinerario.
En transporte público, a Trapaga Bizkaibus A3144, A3336 y A3337 y RENFE línea C2 estación de Trapagaran. De aquí a Larreineta, funicular de La Escontrilla, siguiendo la BI-3755. De Larreineta a La Arboleda, bus Vigiola A-2221, y de aquí Peñas Negras, itinerario antes indicado, o seguir la ruta señalada en la entrada Peñas Negras.
            ENLACES CON Peñas Negras, Ganeran
            Más información:
Parcialmente:
Guía cartográfica de Bizkaia mapa 23




C.I.A. Peñas Negras
En el propio recinto del Centro de Interpretación Ambiental de Peñas Negras se encuentra la divisoria de los municipios de Ortuella, Abanto y Galdames, por el último de los cuales discurrirá nuestra ruta. Junto al parking, hay que continuar unos metros por carretera en dirección a un panel informativo junto al que parten dos caminos de tierra. Tomamos el de la derecha para ir siguiendo el itinerario que recibe el sugestivo nombre de Ruta de las cumbres, marcado con balizas rosas.

Pasamos un par de curvas, cruzando una pista y dejando otro desvío por la izquierda, y continuamos en línea casi recta, en dirección oeste, bajo arbolado con vistas ocasionales sobre Ortuella y los montes próximos al litoral. En este tramo recorremos cerca de 1 km., con cierta pendiente en los primeros metros y muy suave en lo sucesivo, un paseo agradable, aunque se puede hacer algo aburrido.

Tras haber ganado unos 80 metros desde Peñas Negras, nos vamos aproximando a la parte más alta del cresterío, y por la izquierda surge una especie de camino pelado y rocoso. Las marcas del itinerario nos conducen sin duda por este desvío, que en pocos metros nos sitúa de nuevo en la pista, a la que hemos recortado unos metros de curva.

Ortuella y el Serantes
Enseguida observamos por la derecha un pequeño promontorio calizo, que será nuestra primera cima del día. Para acceder a ella abandonamos el camino rodeando el roquedo, hasta encontrar un senderillo que arranca justo debajo del ya visible buzón (PEÑA PASTORES, 677 m.). El lugar recuerda mucho al no tan lejano Peñas Blancas (Sasiburu) y tenemos algunas vistas hacia el mar, mientras por el interior nos rodean los paisajes un tanto desolados del Sauco y San Juan, donde será fácil contemplar caballos pastando.

Buzón de Peña Pastores
Desde aquí vemos con claridad la continuación del camino, que se bifurca en dos. Tomaremos el de la derecha, que asciende muy moderadamente con algunas zonas herbosas y flanqueado por pinares. Ahora transitamos, de nuevo casi en recto, en dirección este, hacia la cota máxima por cuya ladera iniciamos la marcha. Tras unos 500 metros de subida, divisamos primero una pequeña antena y después lo que parece la estructura de una caseta (no sabemos si refugio o de alguna otra función). Y unos metros después, descubrimos el buzón, junto con una extraña placa circular que no hemos visto en ningún otro sitio. Estamos en el ALTO DE GALDAMES (713 m.), también conocido como El Cuadro, Alta Galdames y alguna que otra denominación más.

Es una cumbre curiosa, una campita rodeada de arbolado, que resulta solitaria y acogedora, como un mirador secreto. Aquí disfrutamos de las mejores vistas de todo el recorrido, con parte del Abra, la sierra de Mendibil-Argalario, el embalse de Oiola y más al sur, la peculiar silueta del Ganeroitz.

Alto de Galdames

Dolmen de Eskatxabel
No tenemos más que seguir la dirección que traíamos para encontrar la vía para descender al siguiente collado, lo que haremos sin ninguna dificultad en un suave y corto descenso. Aquí nos encontramos una sorpresa: hay un túmulo vallado, cubierto por zarzas, a cuya espalda un cartel nos descubre que se trata del dolmen de ESKATXABEL, que da nombre al collado. A la vista, parece un simple montón de tierra o abultamiento del terreno, pero es en realidad un monumento funerario megalítico, de los varios que podemos encontrar en lugares a veces insospechados. Por cierto que, a diferencia por ejemplo de los de Munarrikolanda, su estado de conservación es bastante malo, y carece de cualquier elemento informativo al margen del citado cartel, que parece más propio de una carretera.

Subida hacia Pico Mayor
Siguiendo nuestra ruta, observamos de frente una rampa no muy larga, aunque con buena pendiente, que es la que sin duda tenemos que ascender. La subida es bastante menos dura de lo que parecía desde el collado, y en su parte superior nos adentramos en una zona arbolada cada vez más densa. Ya es claro que estamos alcanzando el final de la subida, pero parece imposible encontrar la nueva cima. Aquí tiramos de nuevo de las balizas rosas. No hay más que dejarse llevar por ellas para salir del camino por la izquierda y en unos pocos metros alcanzar la última y más notable cumbre de la jornada, PICO MAYOR (764 m.).

Bosque en la cima
Y aquí hacemos un inciso. Aunque normalmente en este blog la crítica predomina sobre el elogio, en esta ocasión no podemos dejar de subrayar el estupendo trabajo de quienes han diseñado y, más aún, señalizado las rutas de Peñas Negras. Para facilitar el tránsito por el monte no hace falta gastarse un pastón en cartelería y cachivaches; sólo se necesita un poco de cabeza, buen gusto y respeto por el entorno. Y la colocación de las balizas en toda esta zona es sencillamente impecable. Puede ser uno un completo zoquete, que siguiendo las marcas será imposible perder la ruta –podemos asegurarlo en primera persona.

Pico Mayor
Aunque estamos en la elevación posiblemente más característica de la cordillera, carecemos por completo de vistas, de no asomarnos por los alrededores. La cumbre de Pico Mayor se encuentra en pleno bosque, un pinar antiguo que tiene un aspecto mágico, con sus viejos troncos sintiendo el peso de los años, algunos tronchados o abatidos, ramas colonizadas por el musgo que a duras penas crecen deformadas… conviviendo con algunos retoños para formar un poético contraste. Y no sólo eso. Parece ser que justo aquí, bajo el mismo buzón, existe otro túmulo prehistórico, cuya presencia hay más bien que imaginar.

Hemos recorrido por tanto tres cimas, todas ellas sumamente fáciles, pero bien diferentes: la pequeña y rocosa Peñas Pastores, casi de juguete, la acogedora y vistosa del Alto de Galdames, y la misteriosa y medio oculta de Pico Mayor. Queda ahora emprender el retorno.

Siempre siguiendo un trazado muy evidente, giramos ahora ligeramente hacia el sur para acometer un fuerte descenso que, no obstante ser perfectamente asequible, podemos decir que constituye la mayor dificultad de nuestro muy sencillo itinerario. La bajada tiene una pendiente moderada y es algo pedregosa, por lo que conviene ir zigzagueando en busca de las zonas más practicables. A la vista tenemos cada vez más cerca Pico Menor y su vecino Ganeran, máxima cota de la cordillera.

Pico Menor y Ganeran
Llegamos así al collado de LA BRENA, un importante cruce de caminos de paso casi inevitable si circulamos por estas tierras. Aquí tenemos que girar a la izquierda para tomar la primera pista, en suave bajada, que nos irá acercando a nuestro punto de partida.

VARIANTE: Si el camino se nos ha hecho corto, podemos alargarlo un poco, e incluso completar sin mucho esfuerzo el recorrido por el cresterío. Tenemos que tomar la subida que de forma evidente se dirige hacia el boscoso Pico Menor, y por cualquiera de los senderos que sale hacia la izquierda nos iremos acercando al Ganeran y las elevaciones más al sur de la sierra. Y en caso de duda, siempre podemos seguir tranquilamente los postes rosas que nos han acompañado desde el principio.

El descenso hacia Peñas Negras lo hacemos por esta pista, cómoda y con buenas vistas hacia el Mendibil, pudiendo contemplar algunos regatos que descienden de Pico Mayor, uno de ellos protegido por un aparatoso y horrendo enrejado que parece custodiar algún monstruo. En la parte final del tramo (como de algo más de 1 km. de longitud en total), y ya con el CIA a la vista, podemos abandonar el camino por la derecha para atajar por un sendero descarnado, con lo que nos ahorraremos unos metros de rodeo, aunque lo encontraremos bastante embarrado si ha llovido.

Vista sobre el Mendibil

Volvemos así junto al panel informativo del principio al Centro de Interpretación, donde damos por concluida la excursión. No obstante lo feo del edificio, haríamos mal en marcharnos sin echar un vistazo a las instalaciones. El Centro dispone de una magnífica terraza con vistas a los montes de Triano y, sobre todo, con una fantástica perspectiva hacia el sur, dominada por el Ganeko, con los montes de Durango al fondo. En el exterior hay interesantes muestras de material utilizado en la industria minera y dentro tenemos abundante información sobre el pasado industrial de la zona, muestras de minerales y una bonita maqueta del funi de La Escontrilla. Además, en el bar hay una amplia variedad de tipos de miel casera, y es obligatorio probar las rosquillas.