miércoles, 6 de mayo de 2015

Jesuri

Las rutas más conocidas que parten desde Orozko son sin duda las que se internan en el Parque Natural del Gorbea-Gorbeialde, hacia el Este. Sin embargo, este extenso municipio ofrece otras posibilidades para practicar el senderismo por otros caminos, igualmente interesantes.

Desde los barrios al oeste del río Altube accedemos a la sierra de Arrola, que tiene en el Jesuri (también llamado Larragorri) su mayor altitud. Se trata de varias elevaciones, muy próximas entre sí, de pequeñas dimensiones y perfiles bastante amables, desde las que nos asomamos a la muga con el vecino alavés. Las conocemos en la siguiente excursión.

               DISTANCIA: 8,6 km.   
            DESNIVEL: 500 m.  (250-751)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Baja
ITINERARIO  (ida y vuelta)  Inicio y final: Barrio Mendiolagoitia (Orozko)
VIAS: Pistas de tierra y cemento, senderos, campo a través
ACCESOS: De Bilbao a Orozko, A-68 dirección Vitoria-Gasteiz salida 3 Llodio-Orozko. Tomar la BI-2522 hacia Vitoria-Gasteiz (izquierda) y salir en Orozko. En el centro, tomar la BI-4512, cruzar dos túneles bajo la carretera y autopista y girar a la izquierda hacia Mendiola. Dejando este barrio por la izquierda, subir unos metros más hasta Mendiolagoitia. Bizkaibus A-3918 Bilbao-Orozko (desde el centro, 1 km. hasta el punto de partida)
TRACK:  Wikiloc
Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia mapa 56



           
Para iniciar nuestra marcha desde el centro de Orozko hay que dejar la carretera general, por la derecha si vamos en sentido Vitoria-Gasteiz, para tomar la vecinal BI-4512 que se dirige al barrio de Meatza. Tenemos que girar a la izquierda, bien en el primer desvío nada más cruzar bajo el segundo túnel, o bien llegados a la barriada de Duluman, y en unos minutos estamos en el disperso y bucólico Mendiolagoitia. Aquí termina el asfalto y podemos dejar el coche, siempre con cuidado de no estorbar el paso.   
Valle de Orozko y Untzueta (izquierda)
En este punto se inicia un único camino de tierra, que además empieza a subir, con lo que no hay duda de lo que hay que hacer. A la espalda queda el impresionante Untzueta, con los inmensos tajos de su cantera, por la izquierda el núcleo central de Orozko (Zubiaur) y más hacia delante se divisan Itxina y los montes de Arno.

Subida con puerta automática
En unos minutos, tomamos el primer desvío por la derecha, para enfilar una rampa recta, larga y relativamente dura entre eucaliptos, donde en el firme se combinan la característica arenilla con lajas de roca. Junto a una caseta, pasamos una puerta que guardamos para nuestro archivo de curiosidades: la puerta en sí no tiene nada de especial pero, como el camino es bastante pendiente, una vez cruzado el paso, la hoja se cierra sola; o sea, una puerta automática en pleno monte, sólo aprovechando la ley de la gravedad. Hay que ver.

Subimos sin descanso y encontramos después alguna conífera que anuncia el fin de los eucaliptos, que dejarán paso al pino y a un
Repoblación de pinos y camino a Arrola
tramo de llaneo.

Por una inestable puerta-escalera salimos a terreno despejado, con una amplia zona de REPOBLACIONES forestales, y por la derecha vemos la antena que corona la pequeña cima de Santa Marina de Arrola. Podríamos seguir por el camino que se dirige hacia ella, por nuestra derecha junto a un vallado, pero ahora tomaremos una ruta diferente, así que seguimos por la izquierda.

Pasamos otra puerta similar a la anterior y  continuamos por un amplio sendero de tierra más o menos llano. Por la derecha tenemos la pequeña lomada conocida como Telleria, que ahora iremos faldeando y por cuya arista volveremos, y por la izquierda empiezan a aparecer hayas trasmochas, que nos acompañan
Camino por el hayedo
durante un buen rato. Vamos ignorando todos los desvíos por la izquierda y ganando altura poco a poco, con zonas donde se alternan hayas y robles y algunos tramos de sendero algo sucio de zarzas y helechos. También tendremos por primera vez a la vista nuestro objetivo del día.


En un DESVIO, abandonamos el
Jesuri a la vista
sendero, que sigue en bajada hacia la izquierda, para buscar el enlace con el itinerario digamos más habitual. Continuamos para ello por la derecha y por sendero algo más estrecho y sucio, que desaparece definitivamente junto a los restos de un murete de piedra. Aquí hay que progresar un trecho corto campo a través, hacia la derecha y en suave subida, sorteando la maleza y esquivando algunas zonas encharcadas, que en época de lluvias pueden ser relativamente extensas.

Se trata de ganar el cordalito que hemos venido ladeando, lo que conseguimos en cuanto tenemos a la vista nuevos restos de antiguos linderos, tras los cuales encontraremos un amplio camino de tierra. Lo tomamos hacia
Hito de piedras
la izquierda y en unos pocos metros nos encontramos una especie de enorme mojón hecho con lajas de piedra, algo realmente admirable sobre lo que nos hemos encontrado noticia en ningún sitio, lo que lo hace candidato a nuestros ya míticos ‘Misterios sin resolver’.

Unos metros más arriba estamos ya en una pista de cemento, que tomamos hacia la izquierda. Pero pronto abandonaremos esta vía para volver al monte puro.

Sendero desde Izartza
El camino desciende hacia las casas del barrio de Izartza. Antes de entrar en él, debemos tomar una pequeña sendita que arranca junto a una caseta (IZARTZA). Es un caminejo angosto, relativamente empinado y muy accidentado, y por todo ello sumamente divertido. Enseguida salimos a terreno despejado, junto a una especie de estacas metálicas, y ya está claro que estamos en la aproximación final a la cima.

Estamos en el collado de EZKILA, un apacible paraje llano y alfombrado en verde junto a una pista de cemento. Tenemos Arrola por la derecha (a donde podemos acceder en poco más de 10 minutos) y Jesuri por la izquierda, precedido de un pequeño cordal con un par de antecimas. Por cierto que, si venimos en otoño o invierno, en este lugar se entiende bien la denominación de Larragorri que recibe nuestro monte, porque los helechos de color marrón-rojizo cubren gran parte de las lomas. Por la derecha aparece un pequeño cresterío, con las cercanas cimas de Senagorta y Elorritxugane (o Kukutza), y más hacia el norte se divisa la silueta de Ganeko y Gallarraga, incluso el Eretza.

Hacia la cima
Con la cumbre ya a la vista, un camino herboso junto a una alambrada se dirige hacia ella. Cuando hemos superado las lomas previas, se ve que el camino sigue hacia la derecha, y un senderito se desvía por la izquierda para atacar las últimas rampas. Siempre por amplios prados con vacas y algún aprisco, vamos remontando hasta la última pala, que se diría es una versión mini de la ladera del Gorbea.

En la cima (JESURI, 751 m.), aparte del mojón, hay tres buzones, uno de ellos destrozado y otro con forma de molino. Distinguimos desde ella las cumbres que nos han venido acompañando en la subida, además de Sierra Sálvada/Gorobel y las perspectivas hacia el Oeste que nos ocultaba el propio Jesuri. En primer término tenemos la vistosa cresta que se dirige al Kukutza, y que podemos recorrer en unos 25’ (ida), descendiendo al camino por el que hemos llegado.


Arriurdin y Arrola
Aunque en principio el trayecto propuesto era de ida y vuelta por el mismo camino, aparte de las posibles escapadas hacia Kukutza y Arrola, podemos introducir un par de pequeñas variantes:

  • En vez de descender hacia el camino de ladera por el que hemos venido, podemos volver al collado de Ezkila cresteando por las lomas contiguas, describiendo una pequeña curva, primero hacia el Este y luego hacia el norte. Por cierto, que la más elevada de estas lomas se denomina curiosamente Arriurdin
  • Y volviendo hacia el misterioso hito que comentaba antes, más sencillo que desandar el faldeo anterior es continuar el sendero que recorre la loma de Telleria en línea recta y todo lo largo en dirección SE, siguiendo junto a un vallado. Tras un trayecto de unos 800 metros, giramos a la izquierda y bajamos sin camino y por terreno de fuerte inclinación hasta alcanzar la zona de repoblaciones que citábamos.
Desde aquí, el resto del camino lo hacemos por la ruta de subida hasta volver al punto de partida. 

viernes, 24 de abril de 2015

GR 228: el origen

Hace poco más de un año que la Federación de Deportes de Montaña (FEDME) homologó como corresponde el sendero GR 228 que, por si alguien todavía no lo sabe, es una ruta predeterminada que rodea todo el casco urbano de Bilbao, y recorre buena parte de los montes circundantes.

Para no extendernos demasiado, digamos que hay una normativa internacional que regula con bastante detalle el tema de los senderos catalogados, con su señalización, mantenimiento, etc. La Federación recoge estas normas en el 'Manual de senderos' del que hemos hablado alguna vez, y nos lo explica de forma más breve y amena, por ejemplo, esta otra página.

Hace ya unos cuantos años que el Ayuntamiento de Bilbao se mostró interesado en algo que se llamó ‘Anillo verde’. En un principio parece que no había una idea muy clara de qué hacer, y se empezó por sembrar los montes de áreas de picnic, con mesas, parrillas y cosas de esas, con más o menos fortuna. A ello se sumaron algunas iniciativas disparatadas, como aquélla de hormigonar algunas pistas del Pagasarri, que tuvo la virtud de poner en pie de guerra, de forma unánime, a todos los aficionados a la montaña y el senderismo. Esta página del año 2.009 es testimonio de aquella marea contra semejante aberración.

El caso es que finalmente fraguó la idea de diseñar un sendero de Gran Recorrido (GR) que rodease la villa por completo y, una vez obtenida la homologación, sirviese para disfrute de los paisanos, además de para que Bilbao apareciese en los catálogos de rutas y supuestamente atrajese a visitantes de bota y mochila. Se supone que el mismo impulso obligaría también a mantener en condiciones óptimas el entorno de todo el itinerario.

La amable periodista que vemos en el video de aquí abajo nos presenta el invento, con la compañía del presi de la Federación Vizcaina y, cómo no, del concejal Sabas que, como deducimos astutamente de las imágenes, ha llegado ¡en coche! En fin, sin comentarios, que si no, nos vamos a poner demasiado ácidos.


Es claro que en realidad no se trata de un trazado de nueva planta y, que sepamos, sólo se han abierto un par de pequeños tramos nuevos en Artxanda. Por otra parte, la iniciativa tampoco está exenta de críticas: hay gente que sencillamente lo considera innecesario, y en algunos foros hay quien se muestra molesto por la proliferación de marcas, señales y mapas, como ya comentábamos en la entrada 'Malditas señales'.

En cualquier caso, ya tenemos digamos en funcionamiento este GR 228, con su trazado y su señalización, para quien quiera utilizarlo.

Y eso es justo lo que hemos hecho. Como no podía ser menos en un blog serio, que está al día en los acontecimientos relevantes, y en cuyo ADN (suponiendo que los blogs tuvieran ADN) los genes bilbainos se distinguen sin microscopio, nos hemos lanzado a recorrer este anillo –rojiblanco, faltaría más- para contar a sus señorías lo que hemos visto.

Más info

Por si a alguien le interesa, la página del Ayuntamiento (bilbao.net) informa –aunque no demasiado- sobre el tema aquí, y la de Senderismo de Bizkaia, en este otro sitio. También nos ha gustado esta otra página, que no conocíamos, donde se habla del GR.

Por su parte El Correo, junto con los excelentes mapas que acostumbra, y que siempre nos dan tanta envidia, dedica a la ruta un par de artículos, uno para la parte sur, y otro para la norte, claro.

Y para terminar, más sobre los senderos y su normativa en la página de la Federación que antes citábamos.  


En esta ocasión no ponemos nuestro propio track, porque el de la FEDME está en Wikiloc, y no lo podemos mejorar, así que lo dejamos como ruta 'oficial' en formato para GPS.

Recorrido

Como es evidente, el ‘anillo’ circunvala el término municipal de Bilbao, sin abandonarlo en ningún momento (o casi), cuestión que habrá que valorar si es acertada o no. De forma que tenemos un trazado más o menos montañero por la cordillera de Artxanda al norte, y otro por la del Pagasarri al sur, enlazados por dos inevitables incursiones en el casco urbano.

La verdad es que empezamos por no saber exactamente la longitud del recorrido. La página del Ayuntamiento dice que son ni más ni menos que 99,3 km., mientras que la información del Correo (que en estos temas suele ser muy precisa) habla de 71. Aunque el track de la Federación que decíamos antes se va hasta casi los 102, se aclara que incluye ida y vuelta de los accesos, con lo que en realidad son los 71 kms. citados. Y en todo caso, estas magnitudes incluyen los once accesos diseñados desde el casco urbano, con lo que la ruta circular propiamente dicha, parece que se queda en torno a los 40 kms.

La idea de incluir los accesos es algo que no parece tener más sentido que sumar kilómetros para lograr la homologación como GR, que debe tener al menos 50. Para ello se ha echado mano, al menos en parte, de aquellas viejas (y un tanto sosillas) rutas que la web del Ayuntamiento todavía mantiene con vida, a las que nos hemos referido en alguna ocasión. Pero lo cierto es que ahora no les vemos ninguna utilidad (a los accesos, digo), e incluso suponen un cierto estorbo, como iremos contando.

Pero bueno, aquí nos referiremos al itinerario circular en sí, olvidandonos de ellos.

Etapas

Tomando como referencia esa longitud de 40 kms., la ruta se puede recorrer obviamente como se quiera, si bien daré mi opinión, que para eso estamos:

-          trayecto completo: 40 kms. son muchos kilómetros. Si a ello se le suma un desnivel acumulado que en algún sitio se dice que ronda los 1.000 metros, el resultado es una burrada, al menos para los parámetros en que nos movemos normalmente. Todo se puede hacer, claro, pero de no ser uno practicante de carreras de montaña, ultra trail y cosas así, mejor ni intentarlo
-          en dos etapas: repartiendo bien las distancias, salen a 20 kms. cada una, o sea, llevadero si se está más o menos acostumbrado. Mi recomendación sería fijar inicio y final en Zorroza y La Peña, por facilidad de accesos y perfiles más o menos semejantes
-          si lo hacemos en tres o más, la cosa es ya muy asequible, aunque hay que fijarse bien en los accesos al transporte, porque en etapas muy cortas resultará que recorremos más en ir y volver que en el trazado propiamente dicho.

Para ser sincero, como algunos ya andamos un poco renqueantes para aventuras demasiado exigentes, yo lo he hecho en dos etapas, aunque diríamos asimétricas, incompletas y rellenando aparte algunos trozos sin orden ni concierto, vamos, un pequeño caos.

Y también diré que, aunque lógicamente se puede hacer en la dirección que se quiera, hemos preferido el sentido antihorario, empezando por el sur y terminando por el norte. Simplemente, porque cuadraba mejor el paso por algunas zonas conocidas, y además incluía algún tramo que parecía mucho más apetecible subir que bajar.

A propósito del transporte público, nos ha parecido oportuno incluir los puntos más próximos a la ruta, de forma que se facilite incorporarse donde a uno mejor le venga, o utilizarlos como vía de escape si decide abandonar.

Para terminar, diremos que la descripción la hemos dividido en partes, pero no como etapas, sino sólo para que la exposición no se convierta en un ladrillo demasiado largo.

Así que, vamos con ello… otro día. (continuará)

martes, 14 de abril de 2015

100.000... y pico

Creo que fue con las mil primeras visitas cuando hice un comentario bastante eufórico en uno de esos espacios que nos tomamos para largar sobre esto y aquello. Y ya ves, se emociona uno con las 1.000 y ahora estamos en 100.000, o sea, una cosa un poco más seria… aunque alguno me vacile hablándome de los millones de visitas de no sé qué videos de Youtube. Bah!

A lo que iba. A las alturas que estamos y si las cuentas no me fallan, en algo menos de cuatro años de blog hemos colocado 170 entradas, de las que 128 son rutas, 17 son parrafadas de esas, a veces criticando, a veces contando chorraditas, y otras 25 las hemos dedicado al Camino de Santiago de 1.987. O sea, un buen curro, no me dirán Uds. lo contrario.

Hemos recorrido 61 municipios, con un total aproximado de 830 kilómetros, y un desnivel de 28.475 metros (o sea, como tres ochomiles y medio). Lo cual, si alguien se molesta en sacar los promedios, pues da un resultado así, muy doméstico, muy dominguero, pero dicho a lo bruto suena muy impactante, que no?

Y, aunque también hemos puesto unas cuantas rutas por Cantabria, la gran mayoría las hemos hecho por Bizkaia, con lo que fíjate qué bonito queda el mapa si las pintamos todas juntas:


Bueno, y para celebrar tan magno acontecimiento, como de pasta andamos más bien tiesos como para organizar un brunch, hemos seleccionado diez fotos, las que nos han parecido las más chulas, o las que traían mejores recuerdos de los caminos recorridos, un poco de todo. Helas aquí, para disfrute del personal:

·         Anboto emerge desde el valle de Atxondo


El coloso del Duranguesado permaneció oculto tras la nube todo el trayecto, y en los últimos minutos pudimos divisar la soberbia cumbre, todavía con una orla que la embellecía aún más. (en Vía Verde de Arrazola)

·         Vuelo sobre el Cantábrico


El Buciero ofrece panoramas increíbles. Como decía hace poco el colega Kepa Castro, estas localizaciones aéreas hacen que nos parezca volar, en esta ocasión sobre el mar (en Buciero)

·         El toro de Saltipiña


Nos miraba fijamente el astado según subíamos al Cotobasero. Parecía bravo, aunque seguramente no lo era, pero daba muy bien en cámara (en Cotobasero)

·         Árboles en el pantano viejo


Una imagen fresca y delicada de arbolado sobre el río Castaños. Un rincón delicioso muy cerca de la civilización. (en Embalse de Etxebarria)

·         Cruz de Goikogane


Esos excursionistas daban cuenta del bocata y recias botellas de vino admirando el paisaje en este simpático y fotogénico monte. (En Goikogane)

·         Las nubes no pueden con Artxanda…


La foto no es muy buena, pero me encanta el conjunto: Artxanda parece proteger el botxo de las nubes bajas, entre las que emerge majestuoso Jata. (En Gente que se interesa por rutas y caminos Vol. 2)

·         … pero sí con el Kolitza


En la cima no se veía una mierda, pero la imagen de la ermita y el mojón envueltos en brumas era muy sugestiva (En Kolitza)

·         La playa de Plentzia también es así


Vista desde el promontorio de Barrikabaso, un lugar que poca gente conoce, y nos ofrece perspectivas tan insólitas como esta. Y, tras el paseo, un chapuzón, claro (En Barrikabaso)

·         Paredones de La Galea


La foto es de Charly, y ya es casi famosa (tuvo su premio y todo). Pero como nos la dejó para el blog, pues la adoptamos como nuestra. (En Algorta-Larrabasterra)

·         Y, claro, el Paga


Es nuestro tótem, buque insignia, santo y seña, y el copón de la baraja. El Pagasarri es maravilloso siempre, y si encima está nevado, ni te cuento. Es nuestro monte de Bilbao por excelencia, así que le damos el honor de cerrar el muestrario (En  Pagasarri por Mandabieta)

Bueno, pues estos son nuestros ’10 principales’, para que se vea que hemos aprendido de TVE a sacarle el jugo a los archivos propios.

Pero enseguida volveremos con más.

Saludetes a todos.


jueves, 2 de abril de 2015

Arnotegi directa

El pequeño Arnotegi (426 m.) se inscribe por entero en el término municipal de Bilbao, siendo una de sus elevaciones más fácilmente accesibles desde la ciudad. Pese a su forma alomada y amable, cuenta también con algunas laderas de pendientes potentes que permiten rutas montañeras muy breves, pero apetecibles para hacernos sudar en unos minutos.

En un trazado de este tipo remontamos hasta la cima sin rodeos, salvando un desnivel más propio de montes de mayor enjundia, y lo descendemos por la vertiente contraria en una bajada igualmente empinada y divertida. Una opción diferente para sacarle partido a una de nuestras cimas domésticas favoritas.   

                DISTANCIA: 5,4 km.   
            DESNIVEL: 305 m.  (120-425)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Baja 5  (3-1-1)  Rampas del 30%
           ITINERARIO: circular  Inicio y final: Edificio Iberdrola (Larraskitu)
VIAS: Carretera, senderos, pista de tierra
            ACCESOS: Bilbobus 75 hasta San Adrián, 36 y cruzar la pasarela sobre la autopista; Bilbobus 72 hasta El Fango y continuar subiendo hasta Iberdrola
ENLACES CON BolintxuPagasarri y casi todos los de la etiqueta Pagasarri-Ganeko
TRACK:  Wikiloc (El perfil en Wikiloc sale al revés)
Más información:
            Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 33




        
    En el edificio de Iberdrola en Larraskitu solemos fijar el punto de partida para nuestras incursiones en Arnotegi, y esta vez tampoco faltamos a la cita. Desde que nos acercamos a este lugar, cruzando la pasarela sobre la autopista desde San Adrián, o subiendo desde Rekalde, ya tenemos bien a la vista nuestro objetivo, con la poderosa lomada por donde vamos a subir. Desde la cota en que nos encontramos –unos 100 metros- subiremos por las bravas directamente a la cima, porque la aproximación hasta Irusta es totalmente llana, como se ve en el perfil.

Justo después de Iberdrola, en una pequeña rotonda dejamos la carretera que por la derecha asciende hacia el Paga, y tomamos la de la izquierda. Primero damos un amplio rodeo por encima de la autopista, para luego enfilar en recto hacia un pequeño grupo de casas, con vistas sobre Bilbao por la izquierda.

Un rincón de Irusta
Estamos en Irusta, donde terminará el llaneo y nos aprestamos a subir sin descanso. Como nuestro montecito constituye una especie de cordal en forma de U, vamos a ascenderlo por uno de los lados (el más oriental y que tenemos a la vista) para descenderlo por el contrario. 

Seguimos la carretera atravesando casi todo el barrio, hasta una curva junto a una casa roja. Aquí dejamos el asfalto para por la derecha tomar un camino de tierra con un par de txabolas a ambos lados. Hay que dejarlas atrás y continuar con un vallado por la izquierda, hasta que éste finaliza. Entonces giramos a la izquierda (DESVIO-1), nos alejamos unos metros de la valla llaneando y, tras un pequeño rodeo, volvemos junto a la alambrada. 


Ladera arriba
Como en la finca que estamos atravesando la hierba está muy crecida (se diría que hace mucho que este prado está en desuso), pegaditos a la valla es como progresamos con más comodidad. Pero no nos engañemos: hay que tirar para arriba con todo y sin contemplaciones. Pronto tenemos cerca dos torres eléctricas por la izquierda y otro vallado que nos cierra el paso, de frente. Lo más cómodo es, antes de llegar a ese segundo cierre, cruzar a la finca de al lado (izquierda) donde, tras atravesar dos vallas más, encontramos una trocha que nos guiará ladera arriba. 

Bilbao, a los pies
El repecho es duro, permanentemente por encima del 30% y aproximandose a veces al 40, aunque no llega a los 500 metros de longitud. Pero seguro que nos exige un esfuerzo un poquillo mayor que el clásico paseíto dominguero. Vamos, que o lo tomamos con calma disfrutando de las vistas sobre el botxo a nuestra espalda (o sea, paraditas técnicas), o podemos terminar echando los hígados.

Tras bordear algo que no sabemos si es una sima o una nevera, al poco de internarnos en el arbolado nos reunimos con un sendero que viene por nuestra derecha, por el que seguimos en la
Hacia la antena
ruta Arnotegi por Irusta, y seguimos subiendo. Poco antes de alcanzar la antena -que hemos tenido siempre a la vista- el camino se bifurca en dos, y por cualquiera de ellos llegamos a nuestro siguiente hito, bien sea por la derecha o por la izquierda de la instalación de comunicaciones.

Ya estamos junto a la ANTENA y el refugio, colocados en una cómoda pista, por la cual continuamos, por el lado derecho, apenas 50 metros. Enseguida abandonamos este
Caseta y desvío (izquierda)
pequeño rellano para, tras pasar junto a una caseta, tomar por la izquierda (DESVIO-2) un senderito poco marcado que, entre árboles, nos conduce a una nueva subida. La rampa, moderada y cortita, nos lleva inequívocamente hacia los altos, desembocando en la cresta a cielo abierto, donde giramos a la derecha, siempre siguiendo la senda.

En unos pasos estamos en la cima (ARNOTEGI, 426 m.), con un pequeño buzón junto a las ruinas del fortín carlista, que podemos explorar, aunque poco nos aporta aparte de zarzas y alguna oquedad con la que habrá que tener cuidado. Enfrente tenemos una poderosa imagen del Pagasarri, con sus laderas norteñas cayendo hacia el barranco de Uzkorta, del que emergen las crestas rocosas de Uzkortako Atxa y Erdikoatxa, además por supuesto de la ermita de San Roque.

Camino hacia el mojón
Ahora toca bajar. Aprovechemos el descanso que nos ofrece el bonito sendero que recorre la arista para avanzar unos 100 metros hacia el visible vértice geodésico (MOJON), situado en un paraje conocido como Los Mimbres. Y disfrutemos también de las espectaculares imágenes que esta atalaya nos proporciona sobre Bilbao, prácticamente al completo, el curso de la ría rumbo al Abra, y una buena porción de los montes que, más allá de Artxanda, se extienden cerca del litoral.

Junto al mismo mojón, aparte de una excepcional panorámica, tenemos ya a la vista el senderito por el que vamos a bajar, un caminillo estrecho (puede estar bastante resbaladizo en época de lluvias) que se desploma ladera abajo entre la hierba y esporádicos árboles, más abundantes cuanto más bajamos. El descenso, sin ser vertiginoso, tiene una buena pendiente, siempre entre el 20% y  el 30%, y resulta francamente divertido.

Vamos para abajo
Seguimos prácticamente una línea recta, hasta salir a una pista de gravilla. Por ella podríamos continuar bajando de forma más amable, tanto hacia la izquierda (Igertu) como hacia la derecha (Atxokorre), como indicábamos en la entrada Igertu. Pero esta vez no haremos otra cosa que seguir de frente, continuando el rumbo que traíamos, atravesar sin miramientos la pista hacia un bonito mirador con un par de bancos y panel informativo, y retomar la sendita para volver a tirarnos ladera abajo.

Este segundo tramo es posiblemente algo más empinado que el anterior, de longitud similar y aspecto casi idéntico. Llegamos así a una nueva PISTA, de esas que venimos esquivando todo el rato. Aquí han terminado las pendientes del tobogán. Podríamos sin más tirar por la derecha hacia un cruce con una torre eléctrica, para continuar bajando hacia Atxokorre, y de ahí hasta Iberdrola, pero merece la pena alargar un poco la ruta.

     
Sendero hacia la carretera
       Tomamos por tanto la pista hacia la izquierda para disfrutar de unos minutos adicionales de paseo tranquilo y llano, arbolado y amable. El encantador camino nos lleva en paralelo a la carretera que sube hacia Igertu y el Paga. Nosotros seguimos esa misma dirección, perdiendo altura poco a poco, hasta encontrarnos con el asfalto: atravesamos una puerta y accedemos a la CARRETERA. Si subiéramos por la izquierda podríamos enlazar con diversos itinerarios, algunos de los cuales indicamos en la entradilla; pero por esta vez terminamos aquí y no queda más que regresar al punto de partida.

            Así que giramos a la derecha y en descenso por la carretera pasamos primero junto a una vistosa caseta de aguas y después junto al (casi siempre cerrado) bar Athletic, para tomar después el ATAJO que sale por la derecha junto a los caseríos de Bentabarri. Tras esta fuerte rampa retomamos la carretera, siempre en bajada, hasta llegar sin más problema al edificio de Iberdrola desde donde hemos empezado.

            Una mañanera da para hacer muchas cosas diferentes. Se puede hacer una excursión montañera no muy larga, o se puede dar un suave paseíto por algún lugar más o menos anodino. Pero si queremos hacer un recorrido muy corto, pero potente, a las puertas de casa, atrochando en vez de seguir pistas, esta ‘vía directa’ de Arnotegi es un buen plan.

sábado, 21 de marzo de 2015

Gaztelugatxe

La silueta del tómbolo de Gaztelugatxe es seguramente el más famoso paisaje natural de Bizkaia, y el acceso a su ermita por las escaleras del Via Crucis, una visita obligada, casi tópica, para quien quiera conocer lo más característico de nuestro territorio. Hay pocos lugares tan espectaculares, donde nos sentimos sobrecogidos por el batir de las olas bajo nuestros pies. 

Para llegar a donde la leyenda sitúa la huella de Juan el Bautista proponemos un cómodo paseo desde Bakio, al margen de las carreteras más frecuentadas, conociendo parte de este tramo del litoral, tranquilo y poco visitado, donde el mar se encuentra de lleno con el mundo rural, y los caseríos se asoman a los acantilados.

               DISTANCIA: 4 km.   
            DESNIVEL: 180 m.  (0-180) 
DIFICULTAD: Ninguna 1 (1-0-0)
ITINERARIO: Lineal  Inicio: Playa de Bakio                                                                                                                 Final: Ermita de San Juan de Gaztelugatxe (Bermeo)
            VIAS: Urbanas, carretera asfaltada, senderos, escaleras 
ACCESOS: Ida: Desde Bilbao en coche, autovía dirección Mungia-Bermeo. En Mungia se toma la dirección a Bermeo por la BI-631, y en el cruce de Bidebieta, BI-2101 hasta Bakio. Bizkaibus A-3518 Bilbao-Bakio 
                            Vuelta: Bizkaibus A-3524 Bermeo-Bakio (Eneperi)
ENLACES CON Burgoa
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapas 1-4



           
Es sabido que Bakio es una de nuestras localidades favoritas de la costa de Bizkaia. Buenas épocas hemos pasado allí, y nos sigue recibiendo con su estupenda playa, el agradable ambiente de sus bares, y algunos buenos amiguetes. Así que no se puede pedir más.

Playa de Bakio
Nos situamos en la carretera BI-3101 que recorre el pueblo de punta a punta, y la tomamos en dirección a Bermeo. Por esta vía, bautizada como Sanpelaioko bide nagusia, dejamos por la derecha el parking y por la izquierda la playa, donde desagua el arroyo Ondarra. Pasamos una rotonda, con algunos chalets que miran al mar por la izquierda, y llegamos enseguida al mirador de Askada, poco después de la Peña roja. Estamos ya encima de la playa, con el perfil de Jata cerrando el horizonte.

Ahora dejamos la carretera para tomar un caminito asfaltado por la izquierda de un chalet rodeado por un muro blanco. Un logo redondo nos indica ‘Mendialde’. Remontamos unos metros y dejamos por la izquierda el acceso a la depuradora, incrustada entre los peñascos en el paraje conocido como Kanterape. En el alto, junto al vallado de esta instalación, aparece un vértice geodésico y una cruz de piedra, justo encima del acantilado. Desde aquí tenemos hacia el Este la primera vista de San Juan de Gaztelugatxe, que no parece muy lejano.


Camino hacia Atxulo
Volvemos al camino vecinal para seguir por un entorno netamente rural, con algunos caseríos dispersos, y bajamos hacia la pequeña hondonada que forma el arroyo Oiagarreka, que cae hacia el mar a través de una hendidura en la zona denominada Atxulo, marcada con un hito.

Volvemos a ascender, ahora con más fuerza, y nos internamos en un pinar. Entre los árboles tenemos una bonita vista del peñón y, algo más adelante, de la isla de Aketz o Aketxe, de donde una vez tuvo que ser rescatado un colega,
Ya estamos cerca
cuya temeridad le llevó a lugares de donde sólo pudo salir en un helicóptero de la Ertzaintza, hay que ver.

Tras haber alcanzado la cota 180, enseguida se atisban los vallados del aparcamiento de Eneperi (topónimo que por cierto no aparece en ningún mapa, que sepamos), y llegamos a la trasera del conocido restaurante-cervecera. El lugar es bonito a rabiar pero, si se me permite, el encanto que tenía antes de su reforma (o sea, hace ya bastantes años) era todavía mucho mayor: el destartalado caserío, las jarras de cerveza que entraban como si nada, atardecederes en los vetustos bancos mirando al mar, sin casi nadie alrededor… Quienes lo conocieron –en esos tiempos, más bien poca gente- sabrán de lo que hablo. Pero, en fin, sigamos con la ruta.

Bajando hacia el mar
Aquí tampoco hay lugar a confusión, porque todo está perfectamente señalizado, hasta ese punto el tirón turístico ha transformado este lugar. Los carteles nos conducen hacia la izquierda, por un camino de cemento impreso a modo de losas rojizas, que desciende claramente, con el restaurante a un lado y un caserío al otro.

El descenso es pronunciado, y el camino está abierto en una pequeña trinchera, rodeado de arbolado y protegido con una valla de madera. Ya con el promontorio y la ermita de frente, y de nuevo con una señalización muy clara, dejamos el cemento para tomar por la derecha un senderito que desciende
Islote de Aketz
con una buena pendiente. El camino tiene un agradable aire montañero, el desnivel es relativamente fuerte y tiene zonas algo embarradas y con piedra, por lo que hay que ir con algo de cuidado. Tenemos una buena vista sobre Aketz y la ensenada pedregosa de enfrente y, poco después, de nuevo sobre Gaztelugatxe.

Salimos así al acceso para vehículos que viene desde mucho más al Este. Tras un aparcamiento, hay una especie de caseta con fuente y WC, y un gran escudo de piedra. Junto a él nace una sendita que trepa hasta enlazar con el camino que lleva a los caseríos, aunque hay que advertir que es bastante escarpado y no exento de cierto peligro.  

Y ya no queda más que remontar los doscientos treinta y tantos escalones del Vía crucis. Tampoco se pueden ya describir las sensaciones inigualables que proporciona este lugar: los vientos marinos y el duro oleaje que se cuela entre los arcos naturales, ciertos momentos de vértigo, las salvajes playas de piedras a ambos lados del istmo artificial, los infinitos pliegues del acantilado, la plataforma Gaviota y cabo Matxitxako, el mar abierto que vamos contemplando mejor a medida que subimos… Y, claro está, la ermita con su famosa campana, las tres cruces sobre un promontorio y el acogedor refugio, que ocupan la cima de este increíble islote.


Como se agotan los adjetivos, mejor colocamos uno de los muchos videos que circulan por ahí. Este es del blog de Raimon, que suele tener imágenes interesantes. Aunque en este caso la calidad de la imagen no es excesiva, nos ha gustado porque resulta natural, y además el tiempo es algo chungo y el mar está revuelto, lo que le da más carácter al entorno. Vean:



Y como hemos diseñado una ruta lineal, a partir de aquí cada uno opta por lo que mejor le parezca. Casi en cualquier caso será imprescindible remontar de nuevo hasta Eneperi, donde bien podemos darnos un homenaje (la cervecera sale algo más barata, pero no esperemos gangas), o continuar por donde hemos venido hasta Bakio, que tampoco es mal plan. Para los más aguerridos, a los que les habrá sabido a poco el paseo, podemos subir del restaurante hasta la carretera Bakio-Bermeo, donde tiramos a la derecha y, en unos 500 metros, alcanzamos la ermita de San Pelayo, donde enlazamos con la ruta al cercano Burgoa, que ponemos arriba.