domingo, 9 de octubre de 2011

Abrisketa

El parque de Mendikosolo en Arrigorriaga se asienta sobre los terrenos de la antigua fábrica conocida como La Dinamita, homónima de la situada en Galdakano. Como en el caso de otras tantas industrias que hicieron de Bizkaia una potencia económica, la pastilla es hoy una encantadora zona verde, que rodea la antigua balsa, con diversos servicios, zona de picnic y paseos acondicionados entre los que emergen hornos, chimeneas y restos de las edificaciones fabriles.

Una vez recorrido el parque nos adentramos en la zona boscosa al pie del Pastorekorta para conocer la pequeña ermita románica de San Pedro de Abrisketa, una de las más antiguas del territorio, excelentemente conservada. Sólo la cercanía de las grandes canteras puede incordiarnos algo en este pequeño paseo por un rincón bien curioso de nuestra geografía.


DISTANCIA: 3,5 kms
            DESNIVEL: 125 m. (100-225)
DIFICULTAD: Ninguna 2 (1-0-1)  Rampas del 20%
            ITINERARIO: ida y vuelta  Inicio y Final: Parque de Mendikosolo (Arrigorriaga)
            VIAS: Pista de gravilla, sendero de tierra y carretera  
ACCESOS: En coche, desde Bilbao, cruzando el puente de La Merced, por Conde Mirasol, Cortes, Urazurrutia y Zamakola, hasta la rotonda. Se pasa bajo el puente de Ollargan y se sigue por la BI-3723 (carretera de Buia) sin ninguna desviación, hasta el parking de Mendikosolo. En tren cercanías RENFE C3 estación Arrigorriaga. Bizkaibus A3613 Bilbao-Ugao-Miraballes parada Urgoiti-ambulatorio (en tren o bus continuar a pie hasta el parque)
TRACK: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2789870 (otro track en web de isb)
            Más información:
            http://isb.bizkaia.net/senderos/camino_28/pdf/Ficha%2028.pdf                 
            Mapa Pagasarri del Ayuntamiento
Guía cartográfica de Bizkaia mapa 42


Perfil (ida)

Si accedemos en coche al parque de Mendikosolo podemos dejar el vehículo justo a la puerta de la zona verde (problemático en fines de semana de buen tiempo), aunque también es sencillo el acceso a pie desde el transporte público en Arrigorriaga. El parque está situado en la parte alta del pueblo, a los pies del Pastorekorta. Cuenta con un buen servicio de mantenimiento y está delimitado con vallas de madera, todo realizado con bastante buen gusto.

Camino junto al embalse
Nos incorporamos a él cruzando una puerta para seguir por un camino de zahorra que lo recorre en toda su longitud. Dejamos a la izquierda un edificio que alberga un restaurante y otros servicios, y a su lado, un recinto de arena con juegos infantiles. Enseguida nos encontramos con el estanque, antigua balsa perteneciente a las instalaciones industriales, cuya superficie se alarga hacia el oeste. El trajín de hornos y chimeneas ha sido sustituido por una amable lámina de agua rodeada de verde y surcada por los inevitables patos y cisnes. A nuestra espalda tenemos un bonito perfil del Upo.

Acceso al bosque por el puente
Seguimos avanzando entre restos de la antigua fábrica, vamos viendo algún pequeño pasadizo, escaleras y muros derruidos que conviven con bancos y algunas parrillas muy frecuentadas cuando el tiempo acompaña. Parece ser que este camino forma parte del trazado de una antigua línea férrea al servicio de la fábrica, con lo que recuerda a las Vías Verdes de otras partes de nuestra geografía.

Nos vamos aproximando a la cola del embalse, donde el camino –que sigue por la orilla contraria- se convierte en sendero de tierra y se adentra en un denso arbolado (SENDERO). Un cartel indica la dirección a la ermita a la que nos dirigimos por el PR BI-16, señalando que faltan 900 m.

Sendero bajo los avellanos
Pasamos por un puentecillo de madera muy bien integrado en el entorno, y el camino empieza a ascender de forma decidida. Superamos un par de desagües de madera que cruzan el sendero y continuamos en ascenso no muy fuerte, pero sí sostenido, apreciando de vez en cuando alguna cascadita del arroyo Goikiri, que es el que alimenta el embalse. El tránsito por este pequeño bosque resulta delicioso, siempre fresco bajo la sombra de los avellanos. Las marcas blanco-amarillas del PR, bien visibles, nos acompañan siempre. 

Tras unos cuantos minutos de subida, salimos del bosque por una estrecha sendita y, junto a una borda y una pequeña txabola, giramos a la derecha para tomar una amplia pista, primero de piedrilla y luego asfaltada. 

Camino por la variante
VARIANTE: Unos cincuenta metros después de pasar junto a una casa de piedra, en una curva a la izquierda una baliza (poco visible, es cierto) nos indica un desvío por la derecha. Siguiendo una agradable estrada entre dos fincas, salimos junto a una casa y, pasando por delante de ella, accedemos sin más a la ermita de San Pedro. Esta opción es unos metros más larga que la del track, pero creo que es mucho más recomendable. 

Si no tomamos el desvío citado en la variante, desembocamos sin más en la ancha carretera que da servicio a las cercanas canteras de Rezola. No es difícil que nos encontremos con alguno de los enormes camiones que circulan arriba y abajo por esta vía, lo que resulta poco agradable. Pero el trayecto por el asfalto es corto. A nuestra derecha observamos las instalaciones de la depuradora de Benta Alta, junto a la que habremos pasado al venir, si lo hemos hecho en coche. Un cartel nos dirige a nuestro objetivo hacia el ‘barrio de Abrisketa’.

Recorremos unos pocos metros describiendo una amplia curva en suave pendiente y dejamos a la derecha un camino que se dirige hacia otro caserío; en pocos metros divisamos ya la ermita frente a otro edificio en ruinas, hacia donde nos dirigimos por un caminillo que sale por la derecha.

San Pedro de Abrisketa

Bajorelieve erótico
La ermita de San Pedro de Abrisketa es un edificio románico minúsculo, muy bien conservado. Data al parecer del siglo XI ó XII, siendo por ello una de las más antiguas de Bizkaia. En uno de sus gruesos muros de piedra sorprende encontrar un curioso bajorrelieve erótico, no tan extraño por tratarse de una construcción religiosa (los hay en muchas otras), como por encontrarse en suelo vasco, donde esto constituye una verdadera rareza –quizá por la mojigata idiosincrasia que tradicionalmente se nos atribuye.

Abandonamos la ermita para retornar por nuestro camino de ida, aunque también podemos optar por continuar por el camino por el que hemos llegado, girando a la derecha nada más pasar la casa derruida, con lo que tomaremos el camino semicircular que se indicaba en la variante anterior. Conviene destacar que, salvo las alternativas que se indican, no debemos internarnos por ninguno de los demás aparentes caminos, porque desembocan en todo caso en fincas privadas.

VARIANTE: Para evitar el retorno por el mismo camino, y al margen de la variante citada, podemos explorar otra zona. Para ello regresamos hasta la granja por donde hemos accedido a la carretera y en vez de seguir por la izquierda (camino de subida) giramos a la derecha. En unos 300 m. encontraremos un camino de tierra que desciende directamente a la orilla sur del embalse (la contraria a la inicial); también se puede continuar, desechando el sendero anterior, para seguir el curso de una gran tubería del Consorcio y, ya cerca de la autopista girar a la izquierda junto a un grupo de casas para volver al parque.

De vuelta en Mendikosolo, el parque nos ofrece distintas opciones para completar la excursión con un buen rato de disfrute en tan agradable entorno.


Vista de Upo desde Mendikosolo



lunes, 3 de octubre de 2011

Kuskuburu desde Lezama

La vertiente norte de lo que aquí hemos llamado cordillera de Artxanda-Ganguren (Gangurengana según Mendikat),  que asoma sobre el valle del Txorierri, es más frondosa y natural que la que mira al sur sobre Bilbao y su zona de influencia, y ha sufrido menos el empuje de la humanización. Resulta por eso llamativo que la parte mejor conservada sea también la menos conocida, quizá porque su acceso no resulta tan sencillo desde la trama urbana de la capital.

Exploraremos en la siguiente excursión el sector más oriental de esta pequeña sierra, siguiendo un tramo del Camino de Santiago, y atravesando parajes de claro carácter rural, para ascender al Kuskuburu, modesta cima situada en el extremo del cordal, y concluir en la muy conocida área recreativa de Elorritxueta-El Vivero, al pie del Ganguren.

DISTANCIA: 6,8 kms
            DESNIVEL: 365 m. (50-414)
DIFICULTAD: Baja 5 (3-2-0)
            ITINERARIO: lineal  Inicio: Estación de EuskoTren de Kurtzea (Lezama)
       Final: Area de Elorritxueta-El Vivero
            VIAS: Carretera y pistas de tierra
ACCESOS: Ida: Línea Eusko Tren Bilbao-Lezama parada Kurtzea. En coche desde Bilbao, por la BI-637 (desde el cruce de Asua o desde la autopista a Mungia) en dirección Lezama, poco después de pasar el polígono Torrelarragoiti. Bizkaibus A3223 Bilbao-Larrabeztu parada Kurtzea.
                Vuelta: Desde el Vivero en coche por la BI-3732 dirección Bilbao. El Bizkaibus A-3521 se puede tomar en el hospital de Santa Marina, según lo indicado en la descripción posterior.
            ENLACES CON Ganguren desde El Vivero
            Más información:
Buen mapa de Lezama en http://www.lezama.org/eu-ES/Orrialdeak/default.aspx
Guía cartográfica de Bizkaia mapas 25-34





Establecemos nuestro punto de partida en la estación de Eusko Tren de Kurtzea (Lezama). Al salir del apeadero, cruzamos un pequeño parque y nos dirigimos por la N-637 hacia la bonita ermita del Humilladero del Santo Cristo (siglo XVII), cerrada con una cristalera. Siguiendo la misma dirección, llegamos de inmediato a una desviación (DESVIO-1) junto a un transformador eléctrico y por ahí nos internamos hacia la derecha. El camino asciende muy suavemente, pasando junto a varios pabellones, el último de los cuales es el de Sachs Automotive. Tras él dejamos a la derecha una desviación con numerosas indicaciones, entre ellas la del agroturismo Matsa.

Torre de Lezama

Enseguida tenemos a la izquierda la Torre de Lezama, pariente de otras varias que podemos encontrar por el valle del Txorierri, con la diferencia de que ésta se encuentra habitada. Continuamos con un desnivel algo mayor, contemplando por nuestra izquierda notables extensiones de viñedos, imaginamos que destinados a la producción de txakoli. Vamos atravesando parte del barrio de Aretxalde, pasando junto a varios caseríos y algunos tramos en obras, hasta llegar al paso sobre la autovía, que marca una especie de frontera, a partir de la cual el entorno será muy diferente.

Viñedos en Aretxalde
Poco más adelante encontramos una bifurcación, en la que hay que seguir el camino de la izquierda, señalado con una flecha amarilla del Camino de Santiago y una cruz indicando la ruta errónea. Tras pasar el último caserío (Astobizagoikoa) la carreterilla se convierte en pista de tierra (DESVIO-2) y se adentra en un bosque, con lo que empieza la parte montañera de la ruta.

Por aquí seguimos un trecho, con pendientes siempre benévolas y sin salirnos del camino, pese a las numerosas alternativas que aparecen a derecha e izquierda. Llegamos así (CRUCE-CARRETERA) a la carretera que lleva de Lezama al Vivero, junto a un pequeño caserío que parece ser un albergue de la Diputación. Al cruzar la carretera, tenemos por la derecha una especie de cortafuegos, y tomamos el camino de la izquierda (con una placa del Camino de Santiago).

Pista por Migelbaso
VARIANTE: Si siguiésemos por el cortafuegos (derecha), tendríamos una ascensión de unos 500 metros en línea recta que nos conduce a las proximidades de El Vivero; evidentemente, se acorta el recorrido aunque la alternativa no tiene mayor interés, y nos perdemos el paseo por el bosque que se describe a continuación.

Continuamos por esta solitaria pista, bajo un frondoso pinar, pasando algún que otro regato. Siempre en dirección este y con escasas vistas sobre el valle, circulamos por la parte baja de Migelbaso, prácticamente en línea recta durante más o menos 1 km., hasta llegar a los lindes del bosque. Aquí el paisaje se abre y nos encontramos con una buena perspectiva del valle hacia el norte, y una bonita estampa del Oiz. Estamos aproximadamente al pie de nuestra cima del día, aunque todavía tendremos que remontar unos 120 metros.

Vistas sobre el norte
Poco después, vamos girando hacia el sur y nos encontramos con una TRIFURCACION, donde tomamos el camino de la derecha y, unos 50 m. más adelante, encontramos una pista que tomamos también hacia la derecha. Por la izquierda vemos el caserío Antonagarrena, del que nos vamos alejando.

En pocos minutos nos encontramos ante otro cruce (DESVIO-3), en el que tenemos que girar a la izquierda por la pista que asciende suavemente. Muy pronto vemos ya por la izquierda el primero de los bunkers del Cinturón de Hierro, asomado sobre el valle. Por la derecha confluye otra pista de tierra y nos encontramos ya junto a una estación meteorológica. Si nos salimos del camino unos pasos hacia la izquierda podemos contemplar varias instalaciones militares, entre ellas dos baterías conectadas por túneles, todo ello bastante sucio y en mal estado de conservación.
Mojón del Kuskuburu

De nuevo en la pista, avistamos ya el vértice geodésico hacia el que nos dirigimos, y al que llegamos en unos 50 metros. Estamos ya en la cumbre de KUSKUBURU (415 m.), curiosamente algo más baja que la antecima que hemos dejado atrás. Tenemos desde aquí excelentes vistas hacia el este (Durangaldea) y parciales al sur (Gorbea) y norte (Ganeko).

Para bajar hacia el área de El Vivero podríamos simplemente volver por la pista por la que hemos llegado, pero vamos a seguir otro trazado algo más interesante. Desandamos la última parte del recorrido para, tras pasar junto a los bunkers, encontrar una bifurcación (DESVIO-4) y tomar la pista de la izquierda, que es la misma que antes habíamos encontrado. Este camino, prácticamente paralelo al anterior, discurre por la parte más alta del cordal, delimitando los municipios de Lezama (norte) y Galdakano (sur).

Vistas al este
 El firme es de tierra y algo pedregoso, y enseguida encontramos por la izquierda, en un claro, un hueco protegido por cemento, que es la boca de uno de los túneles que llevan a las baterías. Continuamos en descenso, con bonita perspectiva al sur sobre el Pagasarri, Ganeko y Eretza, y al norte, sobre el Txorierri hasta el Abra, teniendo de frente la ya cercana cima del Ganguren con sus aparatosas antenas; imágenes todas ellas que no hubiéramos podido disfrutar de haber retornado por la pista de subida.

Cordal hacia El Vivero
Llegamos así a los frontones por donde accedemos al área de El Vivero, que cuenta con instalaciones deportivas, bar, zonas de picnic y numerosos paseos acondicionados.

VARIANTE: Podemos aprovechar para completar la visita a la zona accediendo al muy próximo Ganguren, máxima elevación de la cordillera, lo que nos llevará unos 40 minutos, ida y vuelta. El trazado se puede consultar en la entrada Ganguren desde el Vivero

De no disponer de vehículo de regreso, el transporte público más próximo es el Bizkaibus A-3521 que se puede coger en el hospital de Santa Marina. Para ello, debemos seguir la carretera BI-3732 en dirección Bilbao (oeste) durante aproximadamente 1 km.; al llegar a la altura del antiguo Parque de Atracciones, tomamos la carretera que desciende por la izquierda y, pasada la entrada del Parque, en una curva, la primera desviación por la derecha. Siguiendo esta pista durante otros 2 kms. escasos, llegamos al hospital y parada del bus (ver más detalles en la entrada Travesía de Artxanda)

Zona arbolada en El Vivero



martes, 27 de septiembre de 2011

Pastorekorta desde Igertu

Pastorekorta (o Pastorenkorta) es la cima más oriental de la cordillera del Pagasarri, de cuyo perfil se distingue con claridad. Es una cumbre poco visitada, al encontrarse fuera de las rutas más habituales, pero desde ella tenemos una perspectiva diferente y muy hermosa de gran parte del macizo. Su denominación –como otras varias de la zona- tiene su origen en los kortak o seles, antiguas demarcaciones ganaderas frecuentes en nuestros montes.

El recorrido que proponemos nos permite además conocer en su integridad la pista de Artabe, el largo camino que recorre la ladera norte del Paga, ascendiendo muy suavemente hacia su cima bajo un profundo arbolado, ideal para quienes gustan de paseos solitarios y sin grandes exigencias.  


DISTANCIA: 7,8 kms
            DESNIVEL: 310 m. (290-595)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Baja 6 (3-2-1) Rampas del 20-30%
            ITINERARIO: circular  Inicio y final: Igertu
            VIAS: Pistas de tierra y senderos
ACCESOS: En coche, bien desde San Adrián-Larraskitu, bien desde Rekalde, hay que tomar Larraskitubidea hacia arriba, y después Pagasarribidea pasando por el bar Athletic, hasta llegar al parking de Igertu. (Haciendo a pie este último tramo, se puede llegar a San Adrián o Rekalde en las múltiples líneas de Bilbobus)
            ENLACES CON: Pagasarri por Mandabieta
            Más información:
Mapa Pagasarri del Ayuntamiento
Guía cartográfica de Bizkaia mapas 33-42





Iniciamos la ruta en el habitual punto de partida de Igertu. Tenemos que seguir en ligera subida por la carretera por donde hemos venido, dejando a la izquierda el parking y a la derecha una verde ladera con algunos bancos. Según vamos ascendiendo, empezamos a tener buenas vistas hacia el este, sobre San Roque y el valle de Bolintxu. Pasamos junto a una pequeña cantera abandonada (derecha) e inmediatamente vemos una caseta y un cartel indicando la dirección a la ermita. En este punto (DESVIO-BARRERA) tenemos que dejar el asfalto para tomar una pista que sube por la derecha, cruzando una puerta con paso lateral.

Vista sobre San Roque

Estamos ya en la Cuesta del Silencio, una larga rampa de unos 500 metros con desniveles entre el 20 y el 30% en la que conviene fijar un ritmo adecuado a nuestra capacidad. Esta amplia pista, muy concurrida por ser el acceso más habitual al Pagasarri, nos permite disfrutar de vistas cada vez mejores mientras vamos ganando altura. En una curva cerrada, pasamos junto a la popular fuente de Zapaburu, que recoge las aguas de uno de los muchos arroyos que descienden hacia Bolintxu.

Cruce de Artabe
Aquí finaliza el tramo de mayor pendiente, pasando a otro, casi recto y más suave, que nos conduce a un cruce múltiple (ARTABE), donde encontramos tres caminos. Tenemos que tomar el del centro, al que se accede por una escalerilla. Es el Camino Viejo del Pagasarri, que es el que presenta mayor inclinación, pero también el más agreste, natural y divertido.

Final del Camino Viejo

Continuamos ahora por un sendero de tierra, irregular, a veces pedregoso y embarrado en algunas zonas, cuyo trazado en ocasiones tampoco resulta claro; pero tampoco presenta mayor dificultad, porque se trata simplemente de seguir siempre hacia arriba, por lo que nos podemos permitir atajar entre árboles para, casi sin quererlo, volver a encontrarnos en el camino correcto pocos metros más arriba. Llegamos así a la parte superior del camino, más distinguible, que discurre entre rocas que a veces rezuman agua de las escorrentías. Enseguida veremos en lo alto una alambrada con un paso a donde la ruta nos conduce tras haber ascendido unos 130 metros desde el cruce.

Acceso a la pista de Artabe
Salimos a continuación (DESVIO-PISTA) a la amplia pista de Artabe, que en realidad es la misma que antes dejamos a la izquierda. Si siguiéramos hacia la derecha, en pocos minutos llegaríamos a la cima del Paga, pero ahora nos dirigiremos hacia la izquierda, para continuar por este cómodo camino durante un buen rato. Nos encontramos en la ladera del Pagasarri, con la cima a nuestra derecha que no podemos ver, rodeados de un profundo arbolado. El camino es por tanto sombrío y fresco, así como poco concurrido, lo que nos permitirá un tranquilo paseo llano o en ligero descenso durante unos 20 minutos.

Ganeko desde el collado de Olaluzeta

Se llega así a un nuevo cruce (DESVIO-COLLADO), donde abandonamos la pista para tomar otra que sale por la derecha, con una señal (si es que no la han roto todavía) que indica hacia el Pastorekorta. En pocos metros de suave subida, y tras traspasar otra puerta, llegamos así al collado de OLALUZETA, una encrucijada con una pequeña área con bancos en una ladera bajo arbolado (derecha según llegamos). En este punto se encuentran los límites de los municipios de Bilbao y Arrigorriaga. De aquí parten por la derecha dos caminos, de los que el superior se dirige por el cordal hacia la cima del Pagasarri. Y hacia el sur tenemos una bonita perspectiva del Ganeko en chaflán.

Última pala de subida
Pero como ya habremos observado, nos encontramos en la base misma de nuestro objetivo montañero de hoy: desde aquí, el Pastorekorta luce como un enorme cono, frondoso por su derecha y más pelado por la izquierda. Vemos varios caminos que circulan por su falda, pero nosotros tomaremos el más evidente, la temible rampa que tenemos justo al lado, y que trepa en línea recta hasta la cima.

Vista sobre el collado
               y cordal del Paga
Así que, tras haber tomado un respiro mientras admirábamos las vistas, acometemos ya la pala sin más miramientos. La subida no es muy larga –unos 300 metros- pero sí que tiene un perfil poderoso, rondando el 30% de pendiente continuada (más del 40% en el tramo inicial); además, resulta difícil zigzaguear porque es estrecha, y su firme, bastante pedregoso, supone un obstáculo añadido. Por este pasillo discurre el gaseoducto (marcado con postes amarillos) que encontramos también a lo largo del cresterío de Paga y en otros montes cercanos.

Tras ganar los últimos 100 metros, culminamos la subida, alcanzando el vértice geodésico (PASTOREKORTA, 596 m.) situado en una campita. La cumbre ofrece buenas vistas sobre el Abra, Bilbao  y el cordal de Artxanda. Al fondo vemos con claridad la silueta de los montes de Durango, con el pico de Anboto bien visible, y más hacia el sur, el macizo del Gorbea.

Cima del Pastorekorta

Hacia el Este, con Anboto al fondo
(Haciendo un inciso, diré que no hay que fiarse del todo del perfil que ponemos más arriba. Ya se sabe que las cotas del Google Earth resultan bastante inexactas, pero sobre todo, por algún motivo que desconozco, la cima se dibuja con menor altitud que el punto donde salimos del Camino Viejo, lo que creo que no se corresponde con la realidad, aunque sea por pocos metros. De forma que el perfil puede servir de orientación general, pero con las debidas reservas)

Como era de suponer, el descenso por esta especie de cortafuegos se hace bastante peliagudo, en especial porque hay que andarse con ojo para evitar un resbalón con la piedra suelta, y difícilmente tenemos opción de escapatoria por los márgenes, porque están poblados de zarzas y argomas; de forma que se impone bajar despacito y con tiento.

De nuevo en OLALUZETA, tenemos que desandar el último tramo de ida, para lo que giramos a la derecha y cruzamos la puerta para descender al punto (DESVIO-COLLADO) en que antes abandonamos la pista de Artabe. Ahora tomaremos este camino para recorrer su parte inferior, para lo que en el cruce salimos hacia la derecha.

Segunda parte de la pista
                (en sentido contrario)
Nos espera otro recorrido, de características parecidas al anterior, de unos 2 kms. de llaneo, en que iremos pasando numerosos virajes y dejaremos por la derecha varios caminos, que se dirigen hacia Arrigorriaga, Buia y Uzkorta, sucesivamente. Encontramos también varias fuentes que recogen el caudal de regatos que descienden por la ladera, el más importante de los cuales es el de Urgoiti, que procede de las proximidades del collado del Paga, desaguando, como todos los demás, en Bolintxu. Tras el esfuerzo de la ascensión, el paseo nos sirve para relajar los músculos mientras transitamos por un camino agradable y silencioso, aunque también es verdad que puede llegar a hacerse algo monótono.

Fuente
Llegamos así otra vez al cruce de ARTABE, tras haber recorrido casi en su totalidad la pista del mismo nombre, en total unos 4 kms. Desde aquí no nos queda más que continuar recto, siempre en bajada cada vez más pronunciada, pasando por Zapaburu, para cruzar la barrera, salir a la carretera y seguir hacia la izquierda para regresar a nuestro punto de partida en Igertu.






jueves, 22 de septiembre de 2011

Otoño...

Ya veo en mi calendario la hojita seca que señala el comienzo del otoño, concretamente para mañana viernes 23. Qué horror, uno es radicalmente pro-verano y, en su defecto, pro-primavera (aun con las alergias), y odia con saña las estaciones frías y oscuras. Ahora entiendo a la perfección por qué ya el hombre prehistórico celebraba por todo lo alto el solsticio de invierno. Yo me apunto.

Qué cosas, el blog se nos empieza a hacer mayor. Empezamos casi por casualidad, como un juego, y ya llevamos cuarenta y tantas entradas y casi mil visitas, y todavía tenemos correa para rato. Habrá a quien le parezca poquita cosa, pero para mi es una barbaridad. Es curioso y da un poco de vértigo, parece que hubiese cobrado vida propia y necesitase seguir engordando y perfeccionandose; pero en principio la idea no era esa, de hecho no había ninguna idea inicial, más allá de colgar algunas notas y fotos que había por ahí. En fin, que no sé muy bien a dónde irá a parar todo esto.

En una entrada anterior hablaba de mejorar los mapas. Le ha dedicado algo de tiempo al asunto (tampoco mucho, la verdad) y de momento no he sacado nada en claro. Tenemos los Sigpac, que tienen buena resolución pero me parecen algo complicados de gestionar; y está la opción, que muchos utilizais, de colgar los tracks en Wikiloc, que también podría ser. No sé, me veo un poco pez en este tema, igual alguien podría dar alguna opinión que ayude.

Hablando de tracks, aunque no venga a cuento dejo aquí el de la Travesía de Artxanda: http://www.megaupload.com/?d=JKOMHXPK Por algún extraño motivo, el simpático Blogger no me deja incluirlo en la entrada correspondiente y tampoco puedo colarlo en un comentario como se suele hacer. No sé si alguno ha intentado insertar algún comentario, estaría bien que nos contase si ha habido problemas técnicos.

Hay quien se sorprende (o se queja) de que no incluya referencia de tiempos de recorrido, como se hace en casi todas las descripciones de rutas que se ven por ahí. El motivo es muy simple: no tengo ese dato. Salvo que casualmente alguna vez haya comprobado el tiempo en que hemos hecho un trayecto, nunca me he preocupado por controlarlo. Sé que puede ser útil, pero dudo mucho que lo vaya a hacer en el futuro. Así que no hay horarios, lo siento. Si a alguien le sirve, se puede calcular que una persona a paso normal puede andar 4 ó 5 kms. en una hora (lógicamente, menos cuanta más pendiente), y a partir de ahí, echad cuentas.

Sí quisiera agradecer enormemente su apoyo a los seguidores del blog. Hace mucha ilusión y, aunque siga pareciendo mentira que alguien se pueda interesar por lo que escribimos, alguna gracia le habrán visto. Gracias por lo tanto a ellos, así como a los que se han puesto en contacto por mail (ya sabeis, ibilkat@gmail.com ), en especial a Arruabarrena, de cuya web Pagasarri.com disfrutamos y aprendemos tanto, y a Romarate, por su generosidad y buen rollo. Vale, esto ya parece la entrega de los Oscar.

Si alguien echó un ojo al blog hace ya algún tiempo, habrá visto que hemos quitado lo de ‘Entradas más populares’. Entendía que sólo servía de reclamo para que el usuario mirase ‘de plus en plus’ las mismas rutas (generalmente, las más antiguas) sin explorar otras. Además, qué quereis que os diga, la gente hace cosas muy raras: las estadísticas dicen reiteradamente que la peña entra a las rutas más sosas, más archiconocidas, más urbanas y menos interesantes, y lo que me gustaría es justo lo contrario. De forma que no volveremos a poner el gadget.

Y bueno, para que se vea que, a pesar de todo, apreciamos también algunas cosas bonitas de la estación a estrenar (las únicas que tiene), dejo una foto de los colores del otoño en el Paga. No es muy lograda, pero al menos es de elaboración propia.

martes, 20 de septiembre de 2011

Algorta-Larrabasterra

El recorrido litoral entre Getxo y Sopelana nos permite alejarnos, siquiera en parte, de las aglomeraciones urbanas al sur del Abra, y de la masificación playera de sus arenales más conocidos. Transitamos por un entorno casi enteramente natural, en el que la fuerza del mar rompe contra enormes acantilados, y el viento azota las landas atlánticas; todo ello en un paseo de longitud media, donde podemos elegir entre un cómodo camino acondicionado y numerosos senderos que bordean los precipicios, siempre con excepcionales panorámicas.

DISTANCIA: 7,8 kms
            DESNIVEL: 40 m. (30-70)
DIFICULTAD: Ninguna 2 (0-2-0)
            ITINERARIO: lineal  Inicio: Metro Bidezabal  Final: Metro Larrabasterra
            VIAS: Urbanas y pista asfaltada
ACCESOS: Ida: Metro Bidezabal. En coche desde Bilbao por la autovía dirección Getxo, saliendo en Algorta (avda. de los Chopos) por la BI-3722. En Sarrikobaso se toma la desviación por la avenida Bidezabal. Bizkaibus A3451 y A3471
                 Vuelta: Metro Larrabasterra. En coche, por la BI-637. Bizkaibus A3451
            Más información:            
            http://www.mamur.com/modules.php?name=Content&pa=showpage&pid=13 



            Guía cartográfica de Bizkaia mapas 7 y 8







Hemos fijado el punto de inicio de la excursión en la estación de Metro de Bidezabal, aunque llegando en coche podríamos aproximarnos más al litoral y evitar la mayor parte del trayecto urbano. Al salir del apeadero, tomamos la amplia avenida hacia la izquierda y en subida. Al llegar a una rotonda, giramos a la derecha por la siempre agradable avenida del Ángel, hasta encontrar un cartel que señala la dirección hacia Punta Galea. Tomando esta desviación por una pequeña calle, nos encontramos ya en el inicio del paseo que vamos a recorrer.

Playa de Arrigunaga
Estamos encima de la renovada playa de Arrigunaga, con vistas sobre todo el Abra que nos acompañarán buena parte del trayecto: en primer término, Punta San Ignacio y al fondo Portugalete, Santurtzi con el Serantes a su espalda, el puerto, Punta Lucero y los aerogeneradores sobre el espigón exterior, y más allá Castro y Santoña. Perspectivas que se irán ampliando y modificando durante este primer tramo.

Aixerrota y paseo peatonal
Entre numerosas edificaciones, encontramos el molino de AIXERROTA -al parecer coetáneo del de Artxanda-, al que está adosado un conocido restaurante. Hasta hace unos cuantos años, su perfil se recortaba sobre el horizonte, sólo acompañado en la gran llanura por algún caserío disperso. Ahora, la vieja construcción de piedra se ve engullida por el empuje urbanístico, que en esta zona ha sido brutal.

La antigua y solitaria carretera que se dirigía a Punta Galea ha sido sustituida por un agradable paseo peatonal prácticamente recto, jalonado de arbolitos y bancos, con columpios y aparatos de gimnasia. A poco buen tiempo que haga, este tramo suele encontrarse petado, por lo que podemos seguir una vía alternativa: los clásicos senderitos que discurren por las campas de la izquierda, entre argomas y matorral, menos cómodo pero también más natural y tranquilo. Eso sí, hay que andarse con ojo y no arrimarse mucho al borde, porque tenemos unos 40 o 50 metros de caída libre hasta el mar.

Por cierto, que la propiedad de toda esta amplia franja ha sido objeto de litigio entre el Ayuntamiento de Getxo y varios particulares, cuya resolución esperemos no desemboque en algún nuevo disparate urbanístico, o termine arrebatando a los paseantes (y de paso, a los del famoso concurso de paellas que se desarrolla justo aquí) los caminos que han sido públicos desde tiempo inmemorial.

Fuerte del Príncipe
Vamos dejando a la derecha, primero el cementerio y después un pequeño pinar, y llegamos enseguida a las ruinas del fuerte, también llamado Castillo del Príncipe, que data del siglo XVIII, con una característica torreta. Esta construcción (que sí parece que pertenece al Ayuntamiento) se encuentra en estado bastante deplorable, invadida por las zarzas y la maleza. A buen seguro, en vez de dedicar el esfuerzo a su limpieza y conservación, no tardaremos en ver algún proyecto faraónico para remodelar este lugar, como ocurre en tantos otros parajes de nuestra geografía.

De nuevo tenemos a nuestra derecha otra urbanización de chalets, y poco más adelante, una estación de radar, último vestigio de las varias instalaciones militares que estuvieron en uso hasta los 80. Vemos por la izquierda una pista que desciende por el acantilado, seguramente utilizada en su día para la construcción del dique que tenemos también a la vista. Con él se pretendió, a finales de los 70, desarrollar un megaproyecto de cierre del Abra, quizá para habilitar nuevos muelles y zonas logísticas en esta parte de la costa de Getxo. La cosa quedó en el olvido con la crisis industrial de la época (a veces las crisis traen alguna cosa buena), si bien hemos leído que la mayor parte de la base del espigón se encuentra construida bajo las aguas. La parte visible, de apenas unas decenas de metros, sólo la utilizan algunos pescadores.

Espigón frente a Punta Lucero
Enseguida encontramos a nuestra derecha el más bien discreto faro y, unos metros más adelante, un aparcamiento y un emisor de señales acústicas para guía de las naves en días de niebla. Estamos ya en el extremo de PUNTA GALEA, al borde mismo de impresionantes precipicios que a uno le traen recuerdos infantiles, y quién sabe si explican algunas fobias. Un pequeño parque-mirador nos permite mirar de frente el espigón de Punta Lucero, y las excepcionales vistas se van extendiendo sobre el oeste hacia Cantabria, casi sin fin.

El camino gira hacia el noreste, y se aleja un poco del mar, bordeando la valla del vecino campo de golf. Podemos sin embargo abandonarlo en cualquier momento para acercarnos a los senderillos que transitan al borde mismo de los acantilados, con las lógicas precauciones. Disfrutaremos así del fantástico repertorio de enormes peñascos que desafían las olas, con tres pequeñas calas, la más importante de las cuales es la de Tunelboka, que cuenta con acceso por unas escalerillas, no apto para quien padezca de vértigo. En ella podemos observar las grandes placas formadas como consecuencia de la cementación de las escorias que regularmente se arrojaban en el mar, fenómeno que veremos también en Aizkorri, y que alcanzaba a la playa de Arrigunaga hasta que se acometió su rehabilitación.

Las formas de los farallones rocosos, que recuerdan a las costas de Bretaña o Dover, son infinitas y a cuál más espectacular, para delicia de los entendidos en geología. Por no aburrir a base de reiteración, dejamos aquí esta fantástica foto, cortesía de Charly:

Acantilado con barquito

Playa de Aizkorri o Gorrondatxe
Tras un par de curvas, dejamos por la derecha un desvío con un parking y tenemos ya a la vista la playa de AIZKORRI, rebautizada como Gorrondatxe. Este amplio arenal también ha sufrido el efecto citado de la solidificación de escorias, presentando además una amplia zona interior poblada de vegetación enana, lo que le confiere un aspecto peculiar. Junto al acceso a la playa tenemos una desviación por la derecha hacia otro aparcamiento, con un chiringuito donde podemos hacer un descanso. Si el paseo se nos está haciendo largo, también podemos darlo por concluido aquí, donde es posible tomar el Bizkaibus A-3413 de vuelta a Bilbao.

Continuamos nuestro camino por el litoral, afrontando ahora su único desnivel, que incluye un tramo de escaleras mientras nos alejamos de Aizkorri, rumbo a la siguiente playa. Es frecuente ver por aquí practicantes de parapente y cosas similares, que sacan partido del viento y los espacios abiertos. Desde esta zona tenemos además una hermosa perspectiva hacia la costa oriental, sobre Sopelana, Barrika, Gorliz y Cabo Billano, bajo el Ermua, que seguiremos viendo durante un buen rato.

Sopelana, Barrika y Gorliz

Dejamos a la izquierda un bunker, similar a los existentes en otros muchos puntos de nuestra costa, y de inmediato nos encontramos junto a la playa SALVAJE (Barinatxe), conocida por sus aguas siempre bravas, así como por la práctica del nudismo en la parte que pertenece a Getxo –la primera según llegamos.

Playa Salvaje o Barinatxe
Vamos ahora descendiendo suavemente y pasando otros dos o tres tramos de escaleras para aproximarnos al parking que da servicio a la citada playa y a la de Larrabasterra (Arrietara), donde finaliza la parte costera de la ruta.

A partir de aquí lo que resta es camino de vuelta sin excesivo interés. Giramos a la derecha para atravesar la urbanización Arrietara y salir a la CARRETERA BI-4126. Por ella ascendemos al alto, con el bar Indian a la izquierda y descendemos después, pasando una rotonda en la que seguimos recto, hasta llegar a la BI-637 (carretera a Plentzia). A nuestra izquierda según bajamos tenemos una enorme extensión todavía medio urbanizada, que no hace mucho era una zona puramente rural, con prados y algunos caseríos.

En el cruce conocido como Hirubide giramos a la derecha y, tras dejar a la izquierda una horrenda escultura metálica, llegamos pocos metros después a la estación de Metro de Larrabasterra, final de nuestra excursión.

Una perspectiva del camino