sábado, 9 de junio de 2018

Lobantzu PR BI-34

Según avanzamos por la A68 en dirección sur, hacia Vitoria-Gasteiz o Burgos, una vez pasado Arakaldo nos emparejamos ya con el curso del río Altube y, en cuanto dejamos atrás el núcleo principal de Orozko, ya tenemos por la izquierda las sucesivas elevaciones que se desprenden del macizo central del Gorbea. La primera de ellas es Lobantzu (Lobanzo), un monte de silueta poco definida y cubierto de pinos que es el objetivo de esta excursión.

El sendero PR BI-34 recorre, en un trayecto circular, las laderas de Lobantzu enlazando varios de los pequeños barrios orozkoarras que salpican la zona. El paseo no presenta complicación y nos conduce por espacios naturales más bien poco frecuentados, y sin duda gratificantes.

               DISTANCIA: 10,1 km. 
DESNIVEL: 515 m. (170-683) 
DIFICULTAD: Media 9 (5-4-0)
            ITINERARIO (circular)  Inicio y final: Bº Beraza (Orozko)
            VIAS: Camino asfaltado, sendero, pista de tierra
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, autopista A68 dirección Vitoria-Gasteiz salida Llodio-Orozko. Se toma la BI-3513 en dirección Artea-Areatza y tomar el primer desvío a la derecha hasta el barrio de Beraza. , llegados a Ibarra, desvío derecha hacia Urigoiti. Bizkaibus A-3613 Bilbao (Bailén)-Orozko parada Beraza (a unos 200 m. del barrio), aunque no todos los autobuses llegan hasta Orozko (preguntar)
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Más información:
Guía cartográfica de Bizkaia Mapa 56



Poco antes de alcanzar el barrio de Beraza encontramos un espacio para aparcar, una vez abandonada la BI-3513, lo que parece más adecuado que dejar el coche entre los caseríos. Lo de las casas por aquí es un escándalo: caseríos enormes de piedra, algunos soberbiamente restaurados, otros nuevos, con menos gracia, y otros viejísimos, pero todos impresionantes. Desde aquí ya tenemos buena vista sobre Arrola y Jesuri, a los que veremos durante buena parte del camino.

Caserío en Garai, con Untzueta al fondo
Nada más empezar, nos encontramos un desvío: iremos por la derecha (Antsauri, Garai) para volver por el lado contrario (San Miguel, Sendegi), siguiendo siempre el trazado del PR BI-34. Siempre por camino vecinal asfaltado, en el segundo cruce seguimos en dirección a GARAI (derecha), llegando así a un agroturismo, también asentado en un fantástico caserío. Seguimos subiendo moderadamente y dejamos un desvío a la derecha hacia Beteluri, siguiendo hacia Goiri. El camino pasa a ser de piedrilla, siguiendo ya por terreno completamente
Orozko, entre Untzueta y Ganeko (izda.)
despejado, con una bonita imagen del centro de Orozko, con la magnífica silueta de Untzueta a su espalda (y la inevitable y enorme cantera). Desde un poco más arriba ya vemos también el cordal de Kamaraka, Ganeko y Gallarraga. Tras un tramo algo inclemente, entramos en zona sombreada (casi siempre pinos) sin dejar de subir con pendiente moderada.

Tras subir cosa de 2 kms. desde Beraza, llegamos junto a un panel de entrada al Parque Natural del Gorbeia, acompañado de otro que se refiere a la avispa asiática, algo relativamente habitual por la zona. La pista
Atajo
describe después un larguísimo lazo de casi 1,5 kms., pero nosotros tomaremos un ATAJO (no estoy seguro de cuál de las dos opciones es la del PR), tirando por un sendero que arranca poco después del panel, para seguir después pegados a un vallado que queda por la derecha. Finalmente salimos de nuevo a la pista.

NOTA.- Por alguna misteriosa razón, los waypoints han desaparecido del track original, así que he tenido que poner a mano los que ha sido posible identificar. Lo cual quiere decir que a lo mejor su ubicación no es del todo exacta (o es más inexacta de lo habitual, vaya).

Junto a la valla
Otro medio kilómetro de pista y, siempre siguiendo las indicaciones de los postes, perfectamente colocados, llegamos a una curva con un talud fijado con grandes rocas, donde giramos a la derecha para, en un tramo similar al anterior, llegar a otra curva con una alambrada por la izquierda. Aquí tenemos que abandonar la pista por la izquierda (DESVIO-1) para ir remontando la ladera NW del Lobantzu, lo que se puede hacer por dentro del vallado (hay un paso con escalera) o por fuera. Yo recomendaría seguir siempre por el interior porque, aunque en principio parece bastante sucio de argomas, pronto empieza a ser más cómodo, mientras que por fuera hay que seguir campo a través, esquivando zarzas, oquedades y ramas. Con buenas vistas por la derecha primero sobre Jesuri-Arrola y luego sobre Sierra Salbada (espectacular), remontamos así unos 100 metros (520 a 620), en lo que es la parte menos amable de todo el recorrido.

Jesuri y Sta. María de Arrola
Por fin el vallado termina y regresamos al camino, que ahora es herboso y menos pendiente. Vamos describiendo una amplia curva, con una ladera arbolada y que se levanta por la izquierda hasta no muchos metros más. Después de unos cuantos minutos de bordear, en el punto que se ve en el track (DESVIO-CIMA) o en cualquier que nos parezca practicable, tenemos que tirar para arriba, sin camino, pero sin obstáculo de ningún tipo, girando ligeramente hacia la izquierda (Oeste, o sea, como hacia atrás), siendo obvio que vamos alcanzando la cota más alta. Y ¡voilà! allá aparece el pequeño buzón, que marca la cima de LOBANTZU (683 m.). Unos metros más allá hay un vértice geodésico, pero no hay vistas de ningún tipo, al menos hasta que se haga una tala en los alrededores. La verdad es que el PR no alcanza la cima sino que la bordea -o sea, que no abandona el camino. Pero, oiga, ya que estamos aquí tampoco nos vamos a privar.
 
Buzón

Collado Ubizar
Tampoco tiene dificultad volver al camino, porque lo tenemos a la derecha de la cima bordeando el tontor. Así recuperamos la pista, que ahora prácticamente llanea. Está claro que ya no habrá que subir más, y un cartelito indica 900 m. hasta Ubizar y 4 kms. de vuelta hasta San Miguel, o sea, prácticamente hasta el punto de partida. Por la derecha ya se atisba entre los árboles las cimas de Kolometa, Ubixeta y Oderiaga, y en unos minutos ya estamos en la conocida campa de UBIZAR (o también Urizar), con su pequeño aparcamiento.

Camino de bajada, con marcas
Desde aquí tomamos el camino que baja hacia la izquierda, y que parece haber sido remozado no hace mucho, con algunos tramos cementados. Pasamos una zona con tres fuentes consecutivas, y poco después tenemos por la izquierda las casas del barrio de Sendegi. Llegamos así a una nueva pista (DESVIO-2, antes marcada con cairns, ahora con poste de señales), y seguimos el PR hacia la izquierda (abajo). Poco más adelante encontramos otro claro desvío a la derecha (DESVIO-3), entre dos vallados, por el que continuamos. El descenso, por camino terroso, ofrece buena vista sobre la sierra de Mendigisa, y nos deposita en una agradable estrada bajo arbolado que desemboca en una nueva carreterilla que ya desciende de forma definitiva. Pasamos junto al pequeño barrio de Sugutxu, y llegamos a la ERMITA de San Miguel Arcángel de Mugarraga, un edificio de buenas dimensiones, con un bonito pórtico empedrado y una pequeña zona verde en la parte delantera.

De aquí en unos minutos estamos de nuevo en Beraza, habiendo completado este Pequeño Recorrido al que hemos añadido una nueva cima para los coleccionistas.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Virgen de Castro

Emergiendo desde el oeste sobre el mismo casco urbano de Castro Urdiales se levanta el monumento a la Virgen, también conocido como La Ermita, o el Sagrado Corazón. Es en realidad una gran columna erigida en 1956 sobre una antigua ermita, y su ubicación le permite dominar este simpático núcleo de población, con algunas vistas interesantes sobre la costa. Un sencillo paseo nos conduce a esta atalaya, pasando en unos minutos del bullicio de las calles y la autopista a la tranquilidad de los prados por donde deambula tranquilamente el ganado.

            DISTANCIA: 5,1 km.   
DESNIVEL: 190 m. (10-203) 
DIFICULTAD: Ninguna (1-1-0)
            ITINERARIO (ida y vuelta)  Inicio y final: Parque de Bomberos de Castro Urdiales
            VIAS: Camino asfaltado, sendero
ACCESOS: En coche, desde Bilbao, autopista dirección Santander, primera salida (sur) a Castro Urdiales. Tomamos la CA-520 en dirección a Sámano, justo después de pasar bajo la autopista, frente a los Bomberos tenemos un pequeño espacio para aparcar. Desde Bilbao (Termibus) hay autobuses casa media hora.
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Más información:
Y comentarios de lo más variados, aquí:
IGN MTN50-036-Castro Urdiales



Subida por el asfalto
Todo es comodidad en esta pequeña excursión. Nuestro punto de partida está al lado mismo de la salida de la autopista, en dirección a Sámano. Frente al parque de bomberos hay un pequeño espacio para aparcar, y ahí mismo comenzamos la marcha, guiados por unas señales que indican hacia el barrio de Pando y la ermita. Sobre un pequeño puente cruzamos el arroyo Sámano y unos metros después el camino se bifurca. Debemos seguir por la izquierda, por asfalto, para pasar junto a un edificio abandonado.

Entre eucaliptos
Estamos en una carreterilla estrecha y con curvas, que va pasando junto a varios chalets, en subida suave. Tras unos 500 m. o algo más, hay un desvío por la izquierda con un cartelito que indica ‘ermita’, y aquí abandonamos la vía anterior. Se cruza un paso canadiense y se toma una pista de cemento que sube entre eucaliptos. Después de un tramo más frondoso, salimos a zona despejada, dejando en una curva un camino de hierba que desciende. En otros 100 metros 
Santullán y altos de Anguía
hay otra bifurcación, con una valla de madera, donde tomamos el camino de la derecha, que asciende suavemente. Remontamos un tramo corto y encontramos un nuevo cruce. Otro cartelito señala por la izquierda hacia el Cerredo, y nosotros seguimos de frente.

Llegando arriba
Por la derecha tenemos varias fincas y una bonita vista sobre Santullán, pasamos a camino de tierra de nuevo bajo eucaliptos, y ya empiezan a verse las primeras calizas que afloran sobre el verde, lo que indica que falta muy poco. Por esta zona ya será frecuente encontrar vacas pastando, la panorámica se abre bastante más, y se distingue el monumento en lo alto. De aquí no queda más que remontar el último repecho, y llegamos por fin a la cima (LA ERMITA, 203 m.), en una amplia extensión sembrada de blancas rocas.

Castro Urdiales

El monumento
En mi opinión, el monumento visto de cerca no es nada bonito, aunque también reconozco que estos mamotretos colocados en los montes nunca me hacen ninguna gracia. Y las vistas, pues quizá un poquillo limitadas. Sí es verdad que estamos justo sobre Castro, con una buena panorámica sobre el pueblo y el puerto, con la bonita iglesia formando una estampa vistosa. Por la derecha vemos la península de Cotolino –medio tapada por el arbolado-, la pequeña elevación de Cueto y los tres montes de Zierbena (Montaño, Serantes y Luzero) previos al superpuerto. Al fondo, hacia el Este, se distingue hasta cabo Billano. Por el lado contrario asoma la cima de Cerredo, y las vistas son también apreciables hacia el sur, con los altos de Anguía cerrando el valle de Sámano.

Para el camino de vuelta, hay una alternativa posible que nos lleva directamente al pueblo, descendiendo digamos de frente para tomar después un sendero que conduce hasta el casco urbano. Como no conozco esta variante, en nuestra ruta utilizamos sin embargo el mismo camino de subida.

Y bueno, pues Castro es una población bien agradable, tenemos allí varios buenos amigos, un paseo por la playa de Brazomar hasta la zona antigua, el puerto y la iglesia es un buen plan, y ya a última hora de la tarde, todo rebosa ambiente y estupendos bares. Con eso ya estamos contentos.

jueves, 3 de mayo de 2018

Astxiki


El blanco peñasco de Astxiki se sitúa en el extremo norte del cordal de Alluitz-Anboto, y parece un trozo desprendido de la cordillera calcárea. Lo separa de ella un collado con forma de corredor que comunica el desfiladero de Atxarte (Oeste) del valle de Atxondo (Este). Estamos además en pleno corazón del mundo de la escalada de Bizkaia: con buen tiempo pueden verse numerosos practicantes de esta modalidad deportiva trepando por las paredes del vecino Untzillatx y por los espolones del propio Astxiki. De forma que, con el impresionante perfil del Alluitz a muy escasa distancia, todo alrededor respira montaña.

De las varias rutas posibles, elegimos en esta ocasión una de las menos habituales, que parte del barrio de Sagasta, en Atxondo. De ahí remontamos al collado que separa Astxiki del colosal Alluitz y, superado el último y empinado tramo sobre el karst, acceder a la pequeña cima desde donde contemplar el soberbio paisaje montañero que nos rodea.

            DISTANCIA: 5,6 km.   
DESNIVEL: 480 m. (312-791) CENTENARIO 
DIFICULTAD: Media-Baja 7 (4-1-2) Rampas del 30-40% / Dificultad de tránsito (parte final)
            ITINERARIO (ida y vuelta)  Inicio y final: Sagasta (Atxondo)
            VIAS: Senderos de tierra
ACCESOS: En coche, desde Bilbao, autopista dirección Donostia salida Abadiño-Elorrio-Arrasate (BI-632) Pasado el centro de Abadiño, en Muntsaratz se toma el desvío por la derecha hacia Sagasta. Tras subir ligeramente, se llega al grupo de casas al final del cual hay un pequeño espacio para aparcar.
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Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 59
IGN MTN50-087-Elorrio


Perfil subida



Astxiki y Alluitz desde Sagasta
No me dirán que no: ya desde que nos vamos aproximando a Durango, sin haber salido siquiera de la autopista se queda uno boquiabierto viendo el fantástico espectáculo de los montes: empezamos por las estribaciones de Aramotz, seguimos con el Mugarra y vamos rodeando la serie de montes por Untzillatx, Astxiki, Alluitz… a cada cual más impresionante. Fantásticas moles de blanquísima caliza brillan al sol contrastando con el verde que los rodea. En fin, pues vamos a subir a uno de ellos, el más pequeño, aunque no por ello deja de tener su personalidad.

En el lugar donde podemos aparcar, más o
Ermita de Santa Lucía
menos al final de las casas, tenemos también un abrevadero donde podemos coger agua. Y ahí mismo tenemos ya va vista espectacular de Alluitz (izquierda) y Astxiki, con su doble cumbre (derecha). Siguiendo la carretera por la misma dirección que traíamos, en unos metros tenemos por la derecha la ermita de Santa Lucía, en una ladera con unas escaleras y también algo de sitio para aparcar. Es una ermita alargada, pequeña y parece muy antigua. La pista sigue por la izquierda, pero desde la ermita se ve un camino de tierra que cruza por el pinar, una especie de atajo que podemos tomar y, tras unos metros de sendero quizá algo embarrado, salimos de nuevo a la pista, con nuevas e impresionantes vistas sobre los colosos calizos.

Por ahí hay que subir
El camino desciende suavemente durante unos metros, y tenemos la que quizá es la perspectiva más vistosa sobre nuestro Astxiki: la zona verde adyacente, el collado de Artola, parece desplomarse hacia nosotros con una pendiente creciente, formando una especie de gran canal con una pedrera. Pero tampoco hay que asustarse, porque efectivamente hay que subir hasta allí, pero no exactamente por allí.

Senderito
Continuamos la pista junto a varios vallados, atravesamos otro pinar y, tras pasar junto a una zona donde suelen apilarse troncos, llegamos al punto en el que hay que abandonar la pista (DESVIO) por un camino herboso y amplio (derecha). Con otra fantástica imagen del Alluitz, a cuya falda nos aproximamos, seguimos entre pinos hasta encontrar un estrecho senderito que gana metros poco a poco a media ladera. Ahora en terreno despejado, disfrutamos de buenas vistas hacia el noreste, con Oiz al fondo, Sagasta, que ya va quedando bastante abajo, y por la derecha el impresionante perfil de Udalaitz, con Aitzkorri cerrando el horizonte.

Ganando metros, con Udalaitz al fondo
Nos aproximamos a una cresta rocosa que habrá que atravesar, con algún que otro espino. Es un tramo algo más técnico y bastante entretenido, y enseguida vemos una especie de ventana, aproximadamente en la cota 500, tras la cual se divisa la alfombra verde de Artola y una de las torres eléctricas. Pero calma: parece que hubiésemos superado lo peor hasta la trepada final a la cima, pero ni de lejos. Siempre con espectaculares vistas y una fuerte pendiente por la derecha, recuperamos el senderillo y continuamos el faldeo, aunque girando poco a poco para ir ganando más altura. Por la derecha tenemos una especie de antecima, un promontorio rocoso que quizá tenga algún nombre, y tras el cual parece que se encuentra una cueva también denominada Sagasta.

Saibi y Errialtabaso, desde Artola (con zoom)
La sendita desaparece y ya no hay más que tirar para arriba campo a través. Hay que hacerlo con alguna paciencia, porque hay que subir bastante más de lo que parece (serán unos 100 m. de desnivel continuo y en recto), no hay más que ver las dimensiones de la torreta de arriba. A media subida se distingue una cavidad en la pared de la izquierda, y una pequeña regata nos acompaña por la ardua cuesta hasta que llegamos por fin al collado de ARTOLA, con una cruz de señales, y la torre y el tendido eléctrico que lo atraviesa. Buen momento para una paradita y un trago, mientras admiramos la brutal mole del Alluitz, justo al lado (por aquí mismo arranca el camino de subida), y otras muchas maravillas que tenemos a la vista: Urkiolagirre, el santuario, Saibi con su enorme cruz entre Gorbea y Lekanda, Errialtabaso... Abajo queda el desfiladero de Atxarte, y el camino de Genzelai por el que sube la ruta más normal hacia aquí.

Alluitz, desde la subida
Y justo al lado está el último desnivel que falta por salvar, otros 100 metros por el terreno más complicado, una buena pedrera bastante vertical. Hay un camino bien marcado en zigzag, marrón de tan pisado sobre el blanco de la caliza, y no conviene apartarse de esa trazada si no queremos problemas. La subida se hace dura, con mucha piedra suelta que se derrama en cuanto se pisa donde no se debe.
Últimos metros
Como a media ascensión encontramos por la derecha una especie de mirador con unos peñascos junto al que hay un terrible balcón (patio escalofriante), enfrente del cual están las paredes de Untzillatx y la cantera de Atxarte.

Untzillatx desde la cima




El último repecho es algo más amable, con algo de hierba, aunque en el último escarpe hay que volver a utilizar las manos. Y bueno, finalmente llegamos a la cima (ASTXIKI, 791 m.), con más espacio del que se pudiera suponer, desde donde puede uno estarse un buen rato admirando lo que tenemos alrededor: con un día claro, el panorama es sencillamente extraordinario, y hasta algo intimidante si uno sufre de vértigo. En tiempo remotos parece que hubo aquí una fortaleza defensiva que custodiaba el paso de Atxarte, y que ocupaba todo el espacio entre las dos cimas que culminan el monte. Incluso se han encontrado restos de objetos por los alrededores, aunque del castillo original no queda nada en absoluto.

Para la bajada, que hacemos por el mismo camino, sólo un par de apuntes. Cuando empezamos a descender del collado puede ser algo complicado dar con el senderito por el que hemos subido. La referencia serían los primeros tres árboles de cierto tamaño que hay bajo la roca de Astxiki: hay que bajar hasta su altura para encontrar el sendero, siempre por la derecha, en la falda de Alluitz. Una vez recuperado este trazado y superada la cresta rocosa que indicaba antes, el camino ya no tiene pérdida. Y en la parte final podemos ignorar el atajo que tomamos junto a la ermita y continuar todo el tiempo por la pista. Serán unos 400 o 500 metros más de trayecto pero resulta más cómodo tras el esfuerzo de esta breve pero intensa ascensión.

viernes, 13 de abril de 2018

Sollube


Sollube es el más pequeño de los montes bocineros de Bizkaia, desde donde se llamaba a las Juntas Generales del Señorío, y es también conocido por la cantidad de enormes antenas que lo coronan y afean su cumbre. Estos dos datos dejan claro que, no obstante su escasa envergadura, la privilegiada situación al oeste de la ría de Gernika y la ausencia de cimas más relevantes en los alrededores hacen de este monte el centinela perfecto, visible desde grandes distancias.

Desde el punto de vista montañero no es sin embargo una cima especialmente apetecible, sin perfiles demasiado espectaculares, sembrada de carreteras y explotaciones ganaderas y forestales. A pesar de todo, permite múltiples accesos de dificultad variable y, como el lector puede ya suponerse, recompensa al excursionista con unas impresionantes vistas sobre esta parte central de Bizkaia. 

            DISTANCIA: 7,8 km.   
DESNIVEL: 335 m. (350-684) CENTENARIO  Techo municipal (Arrieta)
DIFICULTAD: Baja 6 (3-2-1) Rampas del 40%
            ITINERARIO (ida y vuelta)  Inicio y final: Mañuko Benta (BI-631)
            VIAS: Carretera, senderos de tierra, campo a través
ACCESOS: En coche desde Bilbao, BI-631 en dirección Mungia-Bermeo. Pasado Larrauri, en el cruce de Irubide seguimos recto para comenzar la ascensión a Sollube. En unos 6 kms. de subida encontramos por la derecha la casa rural Mañuko Benta, con un pequeño aparcamiento. Bizkaibus A3527 Bilbao-Mungia-Bermeo (Moyua) parada Mañu.
TRACK:
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapas 4-9
IGN MTN50-038 Bermeo




Punto de inicio
Poco antes de llegar al alto de Sollube encontramos el disperso barrio de Mañu y la casa rural Mañuko Benta, situada en la misma carretera, donde todo son facilidades para el visitante: aparcamiento si venimos en coche, y parada de Bizkaibus muy cerca. Pasando por delante del caserío en dirección Bermeo encontramos una placita, un tanto descuidada, con la hermosa iglesia de Nª Sra. del Carmen, y una casa antigua en la que pone ‘Mañuko babeslekua’, cuyo uso actual no sabemos si seguirá siendo el mismo.

Justo después tomamos por la derecha una carreterilla con varios carteles indicadores, y empezamos a ascender por ella. Así bordeamos el pequeño núcleo de casas (que no estoy seguro si es Arronategi) y vemos la parte trasera, donde se asientan dos cementerios junto a la iglesia: en el nuevo, sobre una campa inclinada, las tumbas están sobre unas pequeñas terrazas, como si tomasen el sol, y coronadas por estelas vascas, algo realmente bonito. Detrás está el antiguo, más pequeño y rodeado por un muro, más apretujado pero también con encanto.

Desvío (dcha.) junto al cruce
Seguimos carretera arriba, y en unos 200 metros llegamos a una encrucijada de caminos (Laubidieta), donde se nos une la BI-4207 que viene desde el alto y continúa hasta la cima. Por la izquierda hay un desvío señalizado hacia el yacimiento romano de Tribis y hacia el agroturismo Lurdeia. Pero vamos a abandonar el asfalto de inmediato. Justo antes de ese desvío tomamos por la derecha un camino de tierra (CRUCE) y nos olvidamos de la carretera. Poco después, en el primer desvío tomamos el camino de la izquierda, marcado por los postes amarillos de un gaseoducto, y que ya no abandonaremos casi hasta el final. Tampoco nos vamos a engañar, el trazado es aburrido y feo a más no poder: firme de tierra, a veces más pedregoso, con algún encharcamiento o rodaduras de vehículos (se ven a veces motos y algún quad), bordeado de pinos y sin ninguna vista. A cambio, es un camino con pendiente suave, que a veces se empina un poco y vuelve a llanear; o sea, perfecto para un paseo tranquilito.

Entre pinos
Cruzamos un camino de cemento, pasamos junto a una finca de adiestramiento de perros de caza, y se presenta una buena rampa que hay que remontar; casi se agradece, por la cosa de romper la monotonía. Tras una subida brava aunque corta, hay que volver a bajar, nos encontramos una zona de eucaliptos, una granja por la izquierda y un nuevo camino de cemento que también cruzamos. 

Tras un trecho que se hace bastante largo y aburrido, ya tenemos
La rampa, desde arriba
de frente uno de esos cortafuegos que a veces se encuentran en nuestros montes, y que son así, tan rectos, tan largos y pendientes que son una especie de desafío (por cierto, justo antes debe haber un dolmen, pero sinceramente ni lo he visto ni sé exactamente dónde está). Cruzamos la carretera de acceso a las antenas, y la pala queda de frente. La primer parte parece suave, pero hacia la mitad se empina de verdad, rondando el 35% cuando llegamos junto a un vallado. La ventaja de ir prevenido es que te lo tomas con calma y todo va mejor, y además el repecho, aunque duro, es bastante más corto de lo que parece y pronto se suaviza y desaparece la inclinación, dando paso a un camino más o menos verde y llano.

Última valla
Tras unos minutos de relax, nos vemos frente a una valla tras la cual hay un prado. Atravesamos el cierre y salimos a una gran zona de pastos y (si la niebla no lo impide) ya tenemos a la vista las grandes antenas de la cima. Vamos ganando metros, quizá siguiendo rodadas de vehículos o el tendido eléctrico, pasamos junto a un mugarri, que seguramente señala la divisoria entre Meñaka y Arrieta, donde se sitúa la cima.

En cosa de una hora estamos arriba, bajo la sombra de una antena descomunal entre la amplia colección que cubre por completo la cumbre (SOLLUBE, 684 m.). Por tan poco apetecible entorno damos una vuelta alrededor de las instalaciones, encontrando la carretera de acceso, donde hay un panel que ilustra sobre las vistas. Urdaibai solo se atisba parcialmente porque nos tapan las propias estribaciones, aunque distinguimos la isla de Izaro y la mole rocosa de Ogoño. Más al Este identificamos Bustarrigan, Iluntzar y Oiz, entre otros muchos, y girando al sur, Anboto y Gorbea, con el valle de Mungia a nuestros pies. Por el Oeste despuntan Ganeko, Eretza y los Montes de Triano, entre un sinfín de elevaciones que podemos entretenernos en ir descubriendo. Ahí quedan unas pocas fotos, con bastante zoom (el mismo para todas):

Bermeo, Izaro y Ogoño
Anboto y Gorbea
Ganeko, Eretza y valle de Mungia

Para el regreso hemos optado por la comodidad de la carretera que, en un trayecto largo y muy lineal, pasando por el hotel Atxurra (también con excelentes vistas) nos llevará al cruce inicial, poco más arriba del barrio de donde hemos partido, y de ahí a nuestro punto de partida.


jueves, 29 de marzo de 2018

Sasiburu


Entre los municipios de Alonsotegi y Barakaldo, al norte del curso del Kadagua, la modesta sierra de Sasiburu es una alineación de escasa altitud y desniveles muy moderados que sin embargo ofrece variedad de rutas y sobre todo, múltiples perspectivas en todas direcciones: desde sus cimas y laderas contemplamos Barakaldo , el Abra y Bilbao, el Serantes, Eretza y Ganeko, la zona minera, las estribaciones del Pagasarri o el embalse de Oiola.

Si ascendemos a la cumbre que da nombre a la cordillera recorriendo sus dos vertientes, no nos perdemos nada de todos estos paisajes, y al mismo tiempo completamos un recorrido con distintos grados de dificultad –siempre muy asequibles-, entretenido y muy vistoso.

            DISTANCIA: 6,2 km.   
DESNIVEL: 290 m. (170-460) CENTENARIO
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (2-2-0)
            ITINERARIO (circular)  Inicio y final: Ermita de Santa Águeda (Barakaldo)
            VIAS: Senderos y pista de tierra, camino asfaltado, campo a través
ACCESOS: En coche desde Bilbao, tomamos la autopista Bilbao-Balmaseda y tras subir y bajar el alto de Kastrejana, tomamos la primera salida, dirigiéndonos hacia Urgozo-Las Delicias. Primer desvío por la derecha y atravesamos el Puente del Diablo, cruzamos las vías de FEVE para seguir (izquierda) en dirección Santa Águeda, y subimos hasta la ermita.
FEVE Bilbao-Santander Estación Urgozo (ojo a los horarios) y Bizkaibus Línea A-3341 A-3342 y A-3343 parada Las Delicias. En los dos casos hay que subir luego a pie como 1,5 km., con 150 m. de desnivel adicional.
TRACKWikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapas 32-33
IGN MTN50-061




Ermita e inicio del camino
La ermita de Santa Águeda es el epicentro de una añeja tradición, de las que mejor se conservan en nuestro entorno. Ya sabéis, ‘aintzaldu daigun Agate deuna’ con la katxaba y todo eso, más la romería correspondiente a la festividad, que culmina justo en el lugar donde nos encontramos: un barrio formado por dos o tres casas –una anexa a la ermita-, con algunas vistas y una buena fuente, que siempre viene bien para los olvidadizos. Desde el costado mismo del edificio religioso arranca un camino que enfila directamente hacia el monte, pasando junto a un abrevadero, y ese es nuestro rumbo.

Desvío (izquierda)
No vamos a engañar a nadie: las primeras rampas son de aúpa, primero por pista cementada y luego por tierra, un tramo muy cortito pero que conviene tomar con calma. En una curva cerrada dejamos por la izquierda un camino de hierba y luego una especie de refugio, seguimos subiendo y enseguida –hay que andarse con ojo- un DESVIO a la izquierda junto a un viejo vallado, señalizado con las marcas del PR BI-101. Así que dejamos el amplio e irregular camino para internarnos en un senderito que trepa por la ladera. Es la parte más montañera de la subida, circulando entre abundantes zarzas y árgomas, aunque recientemente ha sido objeto de una buena limpieza (hasta hace un tiempo esta sendita era casi impracticable).

Llegamos a una especie de rellano y lo atravesamos sin perder la dirección anterior, siempre en subida, y lo mismo hacemos una segunda vez, guiados por los hitos y marcas del PR. El último tramo incorpora algo de roca, lo que parece arenisca oscura que luego veremos en el cordal.

Llegando a La Llana
Así llegamos al collado de LA LLANA, al pie de la gran pala que lleva al Arroletza. Sin embargo, esta vez vamos a reservarla para la bajada. Según hemos llegado tenemos dos caminos de frente: el de la derecha va a dar directamente a la pista que viene del norte, y el de la izquierda también, aunque tras haber recorrido unas decenas de metros por cota algo más elevada. En medio de los dos veremos enseguida un refugio. Podemos tomar cualquier de los dos, porque ambos confluyen en la misma pista (no sé cuál de los dos aparece en el track).

Vista hacia el mar
Por esta pista seguiremos un rato (como 1 km.) en dirección oeste, con pendiente casi inapreciable y las primeras vistas entre el arbolado: el casco urbano de Barakaldo, el Abra y el Serantes, y poco después el Argalario y los montes de Triano, con el Regato y el embalse de Gorostiza en el fondo del barranco. En todo momento resulta evidente que vamos recorriendo a media ladera la cordillera por cuya arista volveremos.

Eretza y compañía, desde las campas de Sasiburu
En cuanto salimos del arbolado, ya tenemos por la izquierda las despejadas laderas de Sasiburu, y aquí abandonamos por la izquierda (DESVIO) la pista, que continúa hacia Goikomendi y Peñas Blancas, para ir subiendo, campo a través o siguiendo rodadas de algún vehículo, hacia nuestra cima. Ya se sabe: siempre hacia arriba por la verde campa, como en el Gorbea… pero mucho más amable, claro. Tras un par de lomadas, alcanzamos finalmente la cumbre (SASIBURU,
Desde la cima: Pagasarri, Bilbao, Anboto al fondo...
459 m.). Este montecito, pese a su poca envergadura, tiene unas vistas espectaculares: Ganeran y Eretza hacia el oeste, tras los prados sobre los que se levantan Peñas Blancas y Ganeroitz; la gran mole del Ganeko de frente, con el curso del Kadagua a nuestros pies; por la izquierda, junto al Pagasarri, divisamos parte de Bilbao, con Anboto y Oiz en el horizonte; y, tras el cordal que ahora vamos a recorrer, la ría y sus localidades aledañas, con Jata cerrando la perspectiva. Unos metros más debajo de la cima, mirando hacia el valle, hay un mirador con un mapa donde ir descubriendo diversos lugares.

Hacia el Arroletza (derecha)
Alejándonos de esa vertiente encontramos un senderito que enfila el cordal hacia el Este, descendiendo con decisión, en la primera de varias subidas y bajadas que tendremos que afrontar. Volvemos a remontar, siempre cerca del amojonamiento que delimita Barakaldo y Alonsotegi, cuyos hitos de piedra se ven frecuentemente marcados con la pintura del PR. En uno de los pequeños altos, poco visible, por la derecha podemos acercarnos a visitar la casi imperceptible cima de TELLITU (458 m.), con pequeña plaquita identificativa.

Cima del Arroletza
Nuevo descenso, y ahora por una trocha con menos pendientes, alcanzamos la última cumbre del día (ARROLETZA, 454 m.), la más baja de las tres. Aquí, gracias al pequeño giro hacia el sur que hemos venido describiendo, tenemos aún mejores vistas sobre la ría y en parte sobre Bilbao. Dejamos por la derecha un extraño cercado doble bajo los árboles, y enfilamos ya la bajada por el cortafuegos, que inevitablemente nos hacen pensar lo que hubiera sido bajarlo esquiando el día de la última nevada.

Llegados de nuevo a LA LLANA, nos planteamos dos alternativas. La primera, más rápida y vertical, sería tomar el desvío por la derecha, junto a la cruz de señales, para volver simplemente por el sendero de subida. Pero si no queremos repetir, nos apetece alargar el paseo o buscamos una ruta más cómoda, lo que haremos es seguir en la misma dirección (norte), siguiendo en sentido inverso la primera parte del trazado de la entrada Arroletza. Es este itinerario el que recoge el mapa y el track. De esta forma, atravesamos un arbolado junto a los postes del gas y algunos vallados con vacas, y finalmente volvemos a la pista anterior, que tomamos de frente y ya en suave descenso. Pasamos un paso canadiense junto a una casa, y vamos dando una amplia curva con estupendas vistas. Dejamos por la derecha un edificio en la ladera, y en una rampa recta con vistas hacia Bilbao desembocamos en la carretera que, en el mismo sentido que traíamos (sur) nos devuelve finalmente a Santa Águeda.