sábado, 10 de agosto de 2019

Urregarai


En la zona oriental de Bizkaia, Markina es la población más importante tierra adentro. Desde su encantador núcleo urbano se pueden iniciar multitud de excursiones hacia los montes circundantes, todos ellos de reducidas dimensiones y muy asequibles a todo tipo de senderistas. Quizá las más sobresalientes son las que apuntan al norte, hacia las elevaciones hermanas de Urregarai y Bedartzandi. El pequeño macizo que forman estas últimas alimenta los manantiales que desaguan por la derecha en el Lea, camino del Cantábrico.

En esta ocasión nos centramos en la primera de ellas, una ascensión que, sin ser muy exigente, sobrepasa un poco la idea de simple paseo. La cima la encontraremos ya en el término municipal de Aulesti, con excelentes vistas y la simpática ermita de Santa Eufemia, a la que llegaremos tras ascender una vieja escalinata de piedra.

            DISTANCIA: 8,9 km.
            DESNIVEL: 625 m. (80-704)
DIFICULTAD: Media 9 (6-3-0)  CENTENARIO / Techo municipal (Aulesti)
            ITINERARIO (ida y vuelta)  Inicio y Final: Ayuntamiento de Markina
            VIAS: Urbanas, camino asfaltado, senderos de tierra, pistas
ACCESOS: En coche desde Bilbao, autopista A8 dirección Donostia-San Sebastián hasta salida 84 Abadiño/Markina. Tomar BI-633 pasando el alto de Trabakua, hasta Markina. Bizkaibus A3512, A3915, A3916
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapas 27-28
IGN MTN50-062 Durango y 063 Eibar


Perfil (ida)

Puente de Bolu
Markina es una hermosa población que se podía decir que tiene la dimensión justa para no ser demasiado pequeña ni alcanzar un tamaño desagradable. Entre los diversos puntos de interés que se pueden consultar aquí yo destacaría el histórico frontón, conocido como Universidad de la Pelota, y desde luego la ermita de San Miguel de Arretxinaga, de la que hemos hablado en una ocasión anterior. Si llegamos en coche, tenemos un parking amplio detrás del Ayuntamiento, que es un estupendo punto de partida para nuestra ruta.

Atajo
De aquí nos dirigimos al cercano río Artibai, teniendo a la vista el Zapola –junto al que pasaremos luego- y su aparatosa cantera. Recorremos unos metros aguas abajo hasta el puente de Bolu, que cruzamos, encontrando un cartelito del PR BI-27 que será de gran utilidad. Ahora hay que pasar bajo la carretera general, para lo que en una bifurcación tiramos a la derecha para atravesar un túnel. En el siguiente CRUCE giramos a la izquierda siguiendo unos carteles de madera, y en el tercero hay que tirar para la derecha, para abandonar ya la zona urbana.

Subimos por un camino asfaltado junto a alguna casa y con buena pendiente, hasta que alcanzamos un rellano en el que dibuja una amplia curva. Al otro lado del arco se ve una especie de pequeña instalación eléctrica con un camino que arranca a cada lado. Aunque el de la izquierda es más amplio, tiramos por la derecha, tomando un estrecho sendero que se interna en el bosque. Es en realidad un atajo para cortar la curva que describe la pista. (NOTA: Por alguna razón que desconozco, aquí el track se desdobla en dos hasta la cantera de más adelante) Con un desnivel moderado, el camino es entretenido y sobre todo fresco. Alcanzamos así de nuevo a la pista anterior.

Cantera
Tras avanzar por ella (izquierda) unos pocos pasos, enseguida vemos el siguiente desvío que hay que tomar, con las correspondientes marcas blanco-amarillas y una puerta/alambrada que hay que atravesar. De nuevo un sendero similar al anterior, bonito y fácil de recorrer, y ya hemos subido cosa de 200 metros. Otra vez desembocamos en la carreterilla y ahora sí vamos a seguirla porque no hay más remedio. Es un tramo que se hace monótono y aburrido, largo (quizá 800 metros, o más) y, aunque seguimos más o menos en sombra, no dejamos de subir con pendiente media. Por fin termina el asfalto, y llegamos a una CANTERA, donde hay que hacer un giro de casi 180º, a lo que ayuda una nueva indicación.

Vistas desde la majada
Volvemos ahora a un camino de cemento, que sube con fuerza junto a unas explotaciones ganaderas. Ya a campo abierto, el camino, ahora de grava, describe una curva entre prados, con el caserío Igotz en lo alto a la derecha. El entorno recuerda un poco al tramo final de Belatxikieta. Hacia el Este tenemos buenas vistas, con el cercano Akarregi, que luego veremos mejor, y Anboto más al sur. El caserío tiene al lado lo que parece un antiguo hórreo y el camino termina de subir, hasta un punto estratégico: con vallados por todas partes, tenemos por la derecha la alineación rocosa de Bedartzandi, y por la izquierda Urregarai, hacia donde vamos, con la ermita de Santa Eufemia ya visible. De frente hay una especie de dolina, o pequeño valle colgado, que habrá que descender para volver a subir.

Urregarai (izda.) y Bedartzandi (dcha.)
Entre helechos
Describimos una curva amplia –que también podemos cortar por los prados- y subiendo por la vertiente contraria encontramos un cartelito que señala el desvío a Zapola (8 minutos), que también se puede aprovechar para visitar. Llegamos así al último caserío (Larro), pasando por delante para tomar otro camino, ligeramente herboso, que sale por el costado izquierdo. Otro cartel indica 20’ a la cima, que probablemente sea alguno más, porque ya todo será subir sin muchos miramientos.

Empiezan los escalones
El camino pronto se convierte en un confuso sendero entre helechos. La dirección es evidente porque el objetivo está siempre a la vista, pero es mejor intentar seguir las marcas. Este tramo se puede hacer durillo, sobre todo si aprieta el calor. Pasamos una valla con paso de tablones y tras el último repecho (último por ahora) vamos a dar a un collado junto a un pinar. Por esta zona se puede ver más gente, la mayoría seguramente procedente de Aulesti y del alto de Lekoitz, otro buen punto de inicio para alcanzar nuestra cima en una ruta mucho más corta. El caso es que en este colladito estamos ya al pie de las escaleras que trepan a la cumbre: 222 escalones (uno arriba o abajo) estrechos e irregulares que se suben mejor que se bajan, con las facilidades añadidas de contar con varios descansillos, y de poder subir mientras jugamos a contar los dichosos escalones.

Cima y ermita
Oiz y Anboto

Llegamos finalmente junto a la ermita de Santa Eufemia, con excepcionales vistas: el poderoso Bedartzandi al norte y más allá el mar; hacia el Este, a nuestros pies el valle de Igotz, y detrás de Markina, que no se ve, los Montes Vascos que se extienden hacia Gipuzkoa; por el lado contrario se entrevé Urdaibai, custodiado por Ereñozar, y Sollube enfrente. Desde la ermita trepamos entre las rocas para ascender a la cima (URREGARAI, 704 m.), con un pequeño buzón y una estructura metálica que parece un somier.

La vuelta la hacemos por el mismo camino, con la opción citada de la visita al Zapola. Las excursiones clásicas en esta zona incluyen las dos cimas de Urregarai y Bedartzandi, pero si nos quedamos solo con la primera tenemos la excusa para volver y hacer una ruta diferente, que eso también mola.

sábado, 29 de junio de 2019

Malmasín desde Basauri


Como ya hemos comentado algunas veces, las posibles excursiones o paseos más o menos montañeros son fáciles y numerosos en los alrededores de Bilbao. En esta ocasión hacemos una pequeña travesía desde el vecino Basauri visitando un par de montecitos que, si bien carecen de interés deportivo, dan gracia a un agradable paseo en el que recorremos el parque de Montefuerte y disfrutamos de buenas vistas sobre el entorno urbano de la villa y sus poblaciones más próximas. La cercanía y las buenas comunicaciones hacen posible una ruta sencilla con distintas alternativas posibles.

             DISTANCIA: 6,5 km.
             DESNIVEL: 270 m. (90-360)
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (2-2-0)  CENTENARIO    Techo municipal: Basauri           
            ITINERARIO (lineal)  Inicio: Metro Basauri Final: Metro Bolueta
            VIAS: Urbanas, senderos, pista de tierra, camino asfaltado
ACCESOS: Ida: Metro Bilbao parada Basauri (salida Gipuzkoa) Vuelta: Metro Bolueta
TRACKWikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 33
IGN MTN50-061 Bilbao




Malmasín a la vista
En la parada de Metro de Basauri, si optamos por la salida de c/ Gipuzkoa nos ahorramos unos metros de desnivel con respecto a la que se encuentra junto al Ayuntamiento. A partir de aquí hay varias posibilidades, entre las cuales hemos elegido seguir por la propia calle Gipuzkoa hasta Landa Doktorren, donde giramos a la derecha y empezamos a subir con firmeza. Encontramos todavía en este calle algunas pequeñas casas de las que ya apenas subsisten unas pocas, pasamos junto al Centro Cívico y vamos a dar, en el límite del casco urbano, a una zona con construcciones recientes y la primera vista de nuestro pequeño monte, con Gaztelu a su derecha, coronado con una torre eléctrica..

Senderito
Pasando junto a un parking y dejando por la izquierda el campo de fútbol de Basozelai, seguimos unos metros la carretera hasta encontrar (derecha) un sendero junto a un panel informativo con un mapa. Atajamos por él y unos metros después por otro senderito a la derecha (SENDERO). Este pequeño tramo será el más montañero de toda la ruta hasta la ascensión final a Malmasín, lo que da idea de las emociones que nos esperan.

Gaztelu y su torre
En unos pocos metros alcanzamos la pista –la misma de antes, que dibuja un lazo-, y tiramos hacia la derecha hacia Gaztelu, que de inmediato tenemos a la vista. Ya desde aquí las vistas son excelentes, alcanzando hasta Legarmendi y Anboto por la derecha, y Oiz por la izquierda. Al acercarnos a la última loma, vemos con toda claridad el senderito que sale por la derecha hacia la cumbre. En unos metros de ascensión, estamos ya arriba (GAZTELU, 250 m.), con la cima (ocupada por la enorme torreta, buzón y un par de placas) sin más panorámica que una pequeña vista del Pagasarri. Por cierto que en una de esas placas se llama a este ‘monte’ Kukurrustu, aunque también he oído o visto nombres como Castillo (obvio), Ollargan (Cartografía de Bizkaia) o hasta Gurugú (información oral de un senderista). Supongo que el entorno se habrá desbrozado últimamente, porque eran muchos los comentarios sobre lo difícil que era encontrar el buzón no hace mucho.
 
Buzón de Gaztelu
Continuamos unos metros en la misma dirección de llegada y rodeamos las RUINAS de una casa, para finalmente ir a parar a la conocida pista que sube desde Ollargan. Todo ello en unos quince minutos desde el inicio. Podríamos sin más tirar a la derecha hacia Montefuerte, pero ya que estamos, no estará de más una visita al vecino más importante, ese que da nombre a los túneles de la autopista. Así que tiramos a la izquierda. (Como esta parte ya está descrita en la entrada Malmasín desde Ollargan, no nos detendremos mucho en la descripción)

Senderito de subida
VARIANTE: Si no nos interesa la ida y vuelta a Malmasín, nos ahorramos 2,5 kilómetros, y unos 130 metros de desnivel, o sea, casi la mitad de la dificultad total de la ruta.

En un paseo corto y casi llano llegamos al punto (DESVÍO) en que hay que abandonar la pista para empezar la subida. Tras una cruz de señales, salimos por la izquierda por sendero de tierra que de inmediato se bifurca. Hay que tomar el camino de la derecha (el de la izquierda sigue en bajada) y a partir de ahí, aunque se abren multitud de variantes, todas van hacia la cima. Se alcanza después una zona arbolada y más adelante pasamos junto a una especie de refugio con unos escaloncillos tallados en el sendero. De vez en cuando encontraremos tramos que a poco que haya llovido estarán embarrados y resbaladizos, hasta que alcanzamos la cima trepando unas rocas (MALMASÍN, 360 m.). Las vistas son espectaculares, especialmente hacia parte de Bilbao y aguas arriba del Nervión, incluyendo Basauri y Arrigorriaga, con la pareja Upo-Artanda en primer plano.
 
Etxebarri, Basauri y Gaztelu, desde la cima
Una opción interesante sería continuar cresteando unos metros para tomar un senderito que desciende hacia Arrigorriaga, pero lo dejaremos para otra ocasión para explorar otra zona. Descendemos el cono de Malmasín (con cuidadito en las partes embarradas) hasta la pista, y la recorremos en sentido inverso al inicial hasta el punto en que bajamos del Gaztelu. Dejamos de lado este montículo con su torre y continuamos bajando hacia Ollargan, utilizando cuando nos apatezca senderos alternativos para no aburrirnos con la pista. Seguimos el descenso por los caminos del parque de Montefuerte hasta poco después de una especie de mirador en una curva cerrada.

Bajando hacia Bolueta
Ahora cogemos por la derecha (DESVÍO-2) una pista que enseguida pasa a ser de cemento, y ya no hay más que bajar por ella, describiendo varios lazos y con mucha gente en días claros de fin de semana, hasta alcanzar el caótico inicio de ese camino: un embudo donde se amontonan coches atascados maniobrando para entrar o salir, junto a la verja del acceso al parque, un lugar que me trae viejos y confusos recuerdos. De ahí pasamos por debajo del tren, y vamos a dar al puente sobre el río junto a la chimenea del Boquete (como curiosidad, al cruzar el río es cuando entramos en Bilbao, puesto que tanto Malmasín como casi todo el parque pertenecen a Arrigorriaga). Justo enfrente está la estación de Metro de Bolueta, donde concluimos la pequeña excursión.


sábado, 18 de mayo de 2019

Bustarrigan

Ereño es un pequeño municipio de menos de trescientos habitantes, estratégicamente situado entre la costa oriental de Bizkaia (Ea, Ispaster) y el área de Urdaibai. Su nombre es famoso por el llamado ‘mármol rojo’, explotado en canteras que fácilmente podemos ver en los alrededores, y utilizado en la propia iglesia parroquial de San Miguel y en numerosos edificios de lugares muy diferentes, gracias a su carácter ornamental. Además, pese a sus reducidas dimensiones, Ereño alberga en su término municipal dos montes significativos: el emblemático Ereñozar, justo encima de las cuevas de Santimamiñe, y Bustarrigan, que aunque menos conocido es el techo de este núcleo de población.

Ascendemos a este último monte en una excursión sencilla por las últimas elevaciones de la sierra de Leia, que se prolonga desde el voluminoso Iluntzar hacia el norte, cerrando el pequeño valle del que partimos.

            DISTANCIA: 8,2 km.
            DESNIVEL: 285 m. (274-561)
DIFICULTAD: Muy Baja 5 (2-3-0)  Techo municipal (Ereño)
            ITINERARIO (ida y vuelta)  Inicio/Final: Ereño
            VIAS: Pista de cemento y tierra, sendero
ACCESOS: Desde Bilbao, autopista Bilbao-Behobia dirección Donostia-San Sebastián salida Amorebieta-Gernika. Después, BI-635 dirección Gernika, y aquí, BI-2238 dirección Lekeitio. Pasando Gautegiz-Arteaga (se puede atajar por la BI-3223) seguir dirección Lekeitio hasta encontrar indicación a Ereño (derecha). Bizkaibus A-3514 y A-3515 hasta Gernika, y A-3532 Gernika-Ereño (Elexalde)
ENLACES CON Ereñozar
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapas 11-18
IGN MTN50-038 Bermeo




La descomunal iglesia de San Miguel, junto a la que hay un viejo hórreo, nos anuncia sin lugar a dudas que estamos en el núcleo de Ereño, un lugar encantador que para el visitante tiene además el aliciente de contar nada menos que con dos aparcamientos, uno cubierto a la izquierda, justo a la entrada, y otro a pie de calle a la salida, camino de Nabarniz. Así que todo son facilidades para los comodones que vamos en coche.

Al lado de este segundo parking, a la izquierda de la carretera, hay una cruz de señales donde arranca una pista de cemento, que es la que hay que tomar. Una de las flechas indica 4,9 kms. a Bustarrigan, aunque creo que puede ser algo menos. Bordeamos una vivienda unifamiliar (antes de ella arranca el camino que indica la página del Correo para subir Garanda y visitar un yacimiento y una sima) y enfilamos un tramo recto bajo arbolado, con
Camino bajo el pinar
pendiente muy muy suave. Son unos 500 metros que, como será la mayor parte de la ruta, resultan algo aburridos pero extremadamente cómodos. Por la derecha divisamos entre los árboles Ereñozar, con su ermita bien visible, y el cercano Iturrintxaurreta, porque aquí todo son pequeños montes.

Con una ‘S’ remontamos algunos metros hasta un edificio, tras el cual se afronta una nueva recta, parecida a la anterior, pero esta vez a cielo abierto, con lo que se hace más pesada. Estamos ahora bordeando el collado Motrollo, en el mismo cordal de la sierra de Leia que vamos a ir recorriendo. El camino pasa a ser de tierra, y tenemos un desvío por la izquierda que ignoramos. Hay que decir que esta debe ser una ruta ecuestre que lleva hasta Nabarniz, y todo está lleno de señales que le hacen referencia; a veces son una ayuda (enseguida lo veremos), pero no siempre hay que hacerles caso. Igual ocurre con unas marcas azules y naranjas que nos acompañarán enseguida, y que pudieran ser de madereros (todo esto son explotaciones forestales) e inducirnos a error.

Incursión por el bosque
Muy poco a poco vamos cogiendo metros, y por la izquierda ya se divisa el mar, distinguiéndose Ogoño por la izquierda y Otoio por la derecha, con los núcleos de Ea e Ispaster entre ambos. Pronto encontramos otro DESVIO, esta vez por la derecha, con la ruta de los caballos que abandona la pista. Esta vez lo seguimos, aunque no sea más que para tomar un trazado paralelo a la pista, pero sirve para variar un poco y caminar unos minutos por sendero de tierra bajo arbolado, mucho más agradable. Estamos ahora en la falda de Sakonandietako Tontorra, la elevación más próxima a nuestro objetivo, sólo unos metros más pequeña.

Colorido
De nuevo en la pista, y ya sin sombra de ningún tipo, describimos una amplia curva al fondo de la cual se observa nuestra cima. Tras unos 200 metros en dirección sur, llegamos a una BIFURCACIÓN. Siguiendo por la derecha nos llevaría directos a la cima, pero todavía daremos un pequeño rodeo, siguiendo en dirección Este. Se llega así a un cruce de caminos, con unos carteles de cotos de caza o algo así (por aquí también hay muchos) y aquí (GIRO) tiramos a la derecha para pasar junto a un refugio con alguna barbacoa y, aunque el camino baja ligeramente, vamos girando hacia el objetivo correcto.

Enseguida nos encontramos ante una TRIFURCACION. Como estamos ya cerca de la cima, tomamos el camino que más sube, una pala terrosa y con el único desnivel digno de mención de todo el recorrido. Aunque el sendero se pierde a veces bajo montones de ramas caídas, pronto se distingue un pequeño arbolado, a través del cual una pequeña trocha nos conduce directos, y ya estamos arriba (BUSTARRIGAN, 561 m.). Tapada por la maleza, la cima no tiene más vistas que los ya conocidos Ogoño y Otoio.

Cima

Otoio al fondo
Para la bajada, para no dar el mismo rodeo, seguimos la dirección de subida NW, avanzando sin camino, entre multitud de ramas y zarzas bajas, aunque practicable sin problema. Aunque parece un punto algo confuso, pronto tenemos a la vista la pista, que queda por la derecha, y un sendero bien marcado nos conduce a ella, saliendo cómodamente a la BIFURCACIÓN anterior.

De ahí al punto de inicio, siguiendo el camino de subida, con comodidad y sin más que admirar algunas vistas nuevas desde la parte final, completamos esta excursión, sin complicaciones aunque sin demasiada emoción, para retornar a Ereño, nuestro punto de partida.

Ereñozar, entre árboles


viernes, 19 de abril de 2019

Garaio PR BI-41

En las estribaciones occidentales del macizo de Legarmendi/Aramotz, mirando hacia el valle de Arratia, encontramos uno de esos parajes mágicos que salpican la montaña de Bizkaia. Entre los intrincados pliegues de diversas formaciones calizas, pequeños cauces de agua han tallado durante miles de años formaciones geológicas caprichosas y espectaculares. Asiento de poblaciones prehistóricas, esta zona de belleza espectacular alberga leyendas e historias de seres formidables que no es difícil imaginar moviéndose por la zona.

El PR BI-41, cuyo trazado seguiremos con algunas excepciones, dibuja un atractivo recorrido por estos lugares, con ascensión a Garaio, su cima más significativa. Incluso podemos enriquecer el itinerario con la visita a la cueva de Balzola y el túnel de Abaro, a los que ya hemos dedicado una entrada específica. En cualquier caso, una de los senderos PR más atractivos de Bizkaia, cuya visita no nos decepcionará.

            DISTANCIA: 6,8 km.
            DESNIVEL: 310 m. (266-574)  CENTENARIO
DIFICULTAD: Media-Baja 7 (3-2-2)  Dificultad de tránsito/Zonas de peligro (atajo en la cima)
            ITINERARIO (circular)  Inicio/Final: Indusi (Dima)
            VIAS: Carretera, senderos de tierra, karst
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, tomar la A8 dirección Donostia-San Sebastián hasta salida BI-640 (Vitoria-Gasteiz). Se toma esta dirección pasando Bedia y Lemoa hasta encontrar el desvío a la izquierda por la BI-2543 dirección Dima-Otxandio. Se toma esta desviación, pasando Dima, hasta llegar a Indusi, donde se coge otro desvío a la izquierda señalizado a la Cueva de Balzola. Bizkaibus A-3925 parada Indusi
ENLACES CON Cueva de Balzola
             TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 58
IGN MTN50-087 Elorrio




Inicio del camino
En cuanto llegamos al barrio de Indusi, comienza el carrusel de sensaciones que nos van a rodear durante buena parte de la excursión. Con un espacio no muy grande pero generalmente suficiente para aparcar, estamos en una especie de pequeño y bucólico valle, observados por unos cuantos soberbios caseríos que se escalonan en la ladera. Junto a un poste de señales y un mapa, cruzamos un puentecillo sobre el arroyo que da nombre al barrio y tomamos un camino asfaltado que se dirige al solitario caserío que vemos unos metros más arriba (Gibelar, Gibiltar, u otras denominaciones, que dan ganas de asomarse y preguntar a los dueños). La pequeña carretera da un rodeo, pasamos por delante del caserío y vamos ya por camino de tierra.

Camino entre montañas
Aunque acabamos de empezar, aquí está una de las muchas imágenes espectaculares del paseo: nos internamos por una estrecha garganta como hacia las profundidades de las montañas que nos rodean: Kobagan de frente (enseguida veremos una de las bocas de la cueva), Urrustei y Garaio por la derecha, y Urrekoatxa a la espalda. Cruzamos una puerta metálica y un puentecillo, y seguimos por sendero pedregoso a la orilla del arroyo Koba Erreka. Como esta parte del camino ya la comentamos en la entrada Cueva de Balzola tampoco nos detendremos demasiado en las descripciones.

Jentilzubi
Enseguida tropezamos con el arco pétreo de JENTILZUBI, horadado en tiempos remotos por el propio arroyo, y siguiendo por camino ya bastante pedregoso, llegamos a la primera curva.

VARIANTE: Si tenemos interés en conocer el interior de la cueva de Balzola, lo mejor es abandonar el camino y tomar el senderito que sale a la izquierda en el fondo de la curva. Siguiendo el trayecto indicado en la entrada antes citada apareceremos en la boca principal, reuniéndonos con la ruta tras escasos minutos por un estrecho sendero.

Ahora empezamos a subir suavemente, y tropezamos con unas señales: si nos desviamos hacia la derecha, llegaríamos en unos metros al yacimiento arqueológico de Axlor (nada llamativo a la vista) o podríamos encaramarnos encima del Jentilzubi. Pero solo acabamos de empezar y casi mejor dejarlo para la vuelta. Un poco más arriba, otro poste informativo nos indica el camino a la cueva. Sin embargo, como vamos a seguir el PR dejaremos de lado ese desvío y seguiremos por la cómoda pista, recordando de nuevo que podríamos seguir el itinerario antes citado, seguir por Abaro (que merece la pena) y reunirnos cerca del barrio de Balzola como 1 km. más adelante.

Continuamos por tanto la pista de tierra, cómoda y sin desnivel, y en cuanto veamos por la izquierda un amable prado por donde serpentea el arroyo, llegaremos al punto donde nos reunimos con el trazado procedente del túnel. Por este tranquilo camino perdemos unos metros para atravesar de nuevo el mismo arroyo, esta vez sobre un puentecillo de madera, y vamos a dar a un camino asfaltado, que indudablemente nos conduce hacia el pequeño núcleo de Baltzola. Pasamos en ligera subida entre varios caseríos y enseguida nos reunimos con la carretera BI-4549 que conecta el barrio con Dima, desde donde se podría llegar en coche. Ahora giramos a la derecha, y por la izquierda tenemos ya la hermosa ERMITA de San Lorenzo, junto con la gruta de la Virgen de Baltzola. El Garaio se levanta justo por detrás de un caserío.

Garaio


Ermita de San Lorenzo

Bosquete
La siguiente cruz de señales nos envía por la derecha, indicando 2,2 kms. hasta Garaio, aproximadamente un tercio del recorrido, aunque será lo más duro. Seguimos por una pista de piedrilla y tierra bajo arbolado, y en la siguiente BIFURCACIÓN (ojo, que aquí las señales escasean) tomamos el camino de la derecha en ligera bajada. Tras perder unos 50 metros de cota, encontramos un arroyo -podría ser el mismo del principio, no sé- junto al que crece una hermosa aliseda. Por aquí debe estar la fuente de Pagokoiturri, y el camino gira lentamente hacia la derecha (sur) y empieza a remontar de nuevo, saliendo a cielo abierto. Con vistas momentáneas hacia Errialtabaso, llegamos a un nuevo cruce junto a la txabola de Olabarria donde, con una nueva señalización, giramos a la derecha para empezar a subir por el bosque.

En el primer repecho podemos salirnos de la pista para coronar una pequeña tachuela llamada Arbisola, pero luego es conveniente volver atrás para retomar el sendero. Más que nada porque enseguida vamos a hacer algo un poco disparatado.

VARIANTE (muy recomendable): No sigan ustedes la ruta que vamos a poner a continuación. Es mejor continuar el sendero para rodear la cima y atacarla por el punto indicado en el PR, de acceso bastante fácil. Pero para el que quiera, ahí va una propuesta un poco loca.

Empieza la cresta
Si es usted tan inconsciente como para no hacer caso al consejo anterior, seguimos contando cómo abandonamos por unos minutos el mucho más razonable itinerario del PR para alcanzar la cima por el sitio más estúpido. En el momento en que desde el sendero divisamos una cresta rocosa, nos vamos para allá campo a través. El arbolado se reduce a algunos pequeños espinos, seguimos por la campa y nos metemos de lleno en la arista rocosa. Eso sí, tenemos una vista espectacular del Gorbea, y el vecino Kobegan se ve unos cuantos metros por debajo de nosotros. Pero la cosa no es sencilla: estamos en una cresta cada vez más abrupta, con hendiduras importantes a las que hay que prestar mucha atención. Ni se nos ocurra con lluvia
Para arriba
o niebla. La cosa no presentaría mayor problema si no nos condujese a una especie de promontorio… desde el que vemos la auténtica cima a unos 100 metros de distancia y unos cuantos más arriba, al final de una arista quebradiza con bastante patio. Estamos a tiempo de dar la vuelta.


Último tramo

En caso contrario, disfrutamos de una soberbia vista de Leungane y la sierra de Legarmendi, y seguimos adelante. Hay que ir subiendo por la misma arista entre grandes calizas con sus correspondientes grietas, matorral duro por todas partes, arbolillos enanos, la mayor parte espinos y una pendiente bastante escalofriante por la izquierda. La cosa es ir muy poquito a poco, con mucha paciencia y extremando las precauciones, buscando siempre el paso más sencillo (o menos complicado), y quizá mejor escorándonos hacia vertiente norte (derecha). Y bueno, si usted ha llegado con todos los huesos en su sitio y ganas de ver paisaje, pues ya está en la cima (GARAIO, 574 m.), con los ilustres vecinos bien visibles: Itxina y Gorbea, Errialtabaso, Urrekoatxa…

Cima, con vistas a Legarmendi

Bajando por el karst
Desde la cima hay que continuar la misma dirección (oeste), siguiendo alguna marca y varios hitos, y bajando con buena pendiente por todo el karst con las precauciones habituales. Cruzamos una pequeña pedrera y nos dirigimos resueltamente hacia un pinar. Lo atravesamos, siempre con fuerte desnivel, y vamos a dar a la pista inicial, cerca del acceso
Por el pinar, hacia el camino
a la cueva.
 Tomándola a la izquierda, deshacemos el camino de subida, aunque no tengo muy claro si el PR toma el desvío por Axlor y Jentilzubi en vez del camino principal.  

viernes, 22 de marzo de 2019

Jata por Jatatxiki


Jata es uno de los destinos clásicos de la montaña vizcaína, y el más destacado de los que pueblan nuestro litoral. Su poderosa presencia ejerce como abrigo de la localidad de Bakio, y domina una amplísima perspectiva sobre la costa, desde Cantabria hasta más allá del límite oriental de Gipuzkoa. Solo por estas características, ya es un monte que no se puede dejar de visitar, preferiblemente en un día claro que permita deleitarnos con las vistas..

En esta ocasión lo atacamos desde el norte, donde el acceso por carretera nos permite ahorrarnos unos cuantos metros de subida, y en el camino encontramos la cima secundaria de Jatatxiki, lo que permite una ascensión en dos escalones. Un paseo agradable y poco exigente que nos recompensará con algunas imágenes espectaculares de nuestra costa.

            DISTANCIA: 7,8 km.
            DESNIVEL: 370 m. (230-598)  CENTENARIO (Jata) Techo municipal Bakio y Lemoiz (Jatatxiki)
                                                                             Techo municipal Mungia y Maruri (Jata)
DIFICULTAD: Baja 6 (3-2-1) Rampas del 30-40%
            ITINERARIO (ida y vuelta)  Inicio/Final: Mirador BI-3152
            VIAS: Carretera, pistas de tierra y gravilla, senderos
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, BI-631 dirección Mungia y Bermeo. En el cruce de Larrauri BI-2101 dirección Bakio. Poco antes de entrar en el pueblo (km. 25), después de la gasolinera, tomar la BI-3152 en dirección Armintza, hasta el mirador (unos 3 kms.) Bizkaibus A3518 Bilbao-Mungia-Bakio parada Otsategi (unos metros más delante de la gasolinera), y de ahí a pie hasta el punto de inicio.
ENLACES CON Jata por Zumetxaga
TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 4
IGN MTN50-038 Bermeo



Camino junto a la carretera
En la poco frecuentada carretera que une Bakio con Armintza, este viejo mirador de donde partimos –un poco perjudicado por el arbolado- parece recordar tiempos mejores, porque es claramente un lugar vetusto al que nadie parece haber hecho caso desde que se urbanizó. Desde aquí tenemos que continuar carretera arriba unas decenas de metros, pasamos una curva con una pequeña explanada por la derecha (ahí también puede ser posible aparcar) y justo después arranca por la izquierda un camino de tierra muy visible, que es el que debemos tomar para abandonar el asfalto.

Mucha piedra
El camino, con una pendiente moderada, es abrupto, descarnado e irregular la mayor parte del tiempo, muy de ‘tipo Jata’, flanqueado por pinos y eucaliptos. Pronto descubrimos que forma parte de un GR (no estoy seguro si es el 280 de Uribe-Kosta), muy bien señalizado, de forma que, aunque hay numerosos desvíos aquí y allá, no hay duda sobre la ruta a seguir. Estamos bordeando la pequeña elevación denominada Arrastakulo, y ahora enfilaremos directamente hacia el sur. En algunos tramos aflora la roca entre profundas hendiduras, que en ocasiones parecen haber sido rellenadas con gravilla fina, aunque también podría ser natural, no sé.

Bakio desde el área recreativa
Tras un tramo algo sinuoso, salimos a terreno abierto y pronto accedemos a una pequeña ÁREA RECREATIVA y mirador, con un par de bancos, una fuente y una parrilla. La vista es exactamente la misma que desde el mirador de la carretera, aunque más amplia por los metros que hemos ganado. Tenemos Bakio a nuestros pies, con Gaztelugatxe bien visible, Burgoa y Garbola enfrente y Sollube algo más al sur (derecha); siguiendo esta dirección encontramos muy al fondo la inconfundible mole rocosa de Anboto. Junto al área de picnic hay un cruce múltiple donde hay que prestar atención: tenemos que seguir la dirección que traíamos para tomar una pista en ligera bajada, que se dirige hacia otra de cemento en la que giraremos a la izquierda. Todo es muy sencillo siguiendo las marcas rojiblancas.

Bifurcación de pistas
Por esta nueva pista llegamos a una segunda área recreativa, que tiene su singularidad: en cierta ocasión encontramos los poquitos bancos existentes en medio de un auténtico barrizal, una especie de ciénaga que parecía provocada por el desbordamiento de la arqueta que se encuentra justo al lado. No sé si ese será el estado habitual de este lugar, pero no entran precisamente ganas de sentarse ahí a descansar. Dejando los bancos por la izquierda, junto a un cartel del circuito Valentín Uriona para bicis, la pista se bifurca. El camino de la derecha nos llevaría tranquilamente hasta la falda de la cima de Jata, pero a nosotros nos gusta complicarnos un poco la vida, así que tomaremos una opción más montañera: desde esa pista de la derecha, nos desviamos por un sendero (DESVÍO) que sale por la derecha bajo el pinar.
Una buena pala
Por ahí seguimos apaciblemente, prácticamente en llano, con alguna vista sobre el mar, para salir a una zona de repoblaciones. Llegado a un mugarri donde se reúnen los municipios de Bakio, Lemoiz y Jatabe-Maruri, el GR sigue por la derecha en bajada, y aquí lo abandonamos para seguir de frente.

Unos metros después trazamos una curva y nos encontramos de golpe ante una muy respetable pala que sube en recto a nuestra izquierda: el típico cuestón recto, unos 400 metros de longitud con una pendiente entre el 30 y el 40% sobre suelo pedregoso, áspero, irregular. Un bombón, de esos que nos gustan. Pues nada, que regulando un poquito y sin prisas, superamos la pequeña dificultad, recompensados por las vistas, ya espléndidas, y que aún mejorarán.  

Buzón de Jatatxiki
Llegados arriba, describimos una curva y, de golpe y porrazo, nos encontramos en la cima de JATA TXIKI (555 metros), también conocido como Jatatxikerra o Jatainardi, con un gracioso buzón en forma de ermita. Por cierto, es el techo municipal de Bakio y Lemoiz, porque Jata pertenece a Mungia y Maruri. Apenas hay vistas, tapadas por el arbolado, y la cumbre está justo en el mismo sendero, por el que seguimos adelante, en busca del hermano mayor.

Hacia el Jata grande
Ahora perdemos unos pocos metros y en unos minutos ya tenemos a la vista el cono cimero de Jata, con la antena-bola despuntando por detrás. Poco después, ya bajamos con decisión hacia el collado de Jatabeinerdi, donde ya queda claro que habrá que remontar un buen trecho hasta la cima. Cruzamos la pista que da servicio a la antena y tomamos un camino de tierra amplio, que enseguida presenta por la derecha el senderito que hay que tomar. La subida, por terreno despejado, es durilla pero asequible.

Cima de Jata
Así llegamos por fin a la cima (JATA, 598 m.), con vértice, buzón-cohete e ikurriña, todo ello con frecuencia batido por fuertes vientos. Las vistas son sencillamente colosales: con cielos limpios, vemos la costa completa desde cabo de Ajo (incluido el Cincho o Montehano, por ejemplo) hasta el mismísimo Larrun, ambos al fondo a Oeste y Este, lamentablemente no visibles en foto. Vemos el Gorbea, Anboto, Bilbao, parte de los Picos de Europa, en fin, prácticamente todo en 200 kms. de franja costera y 50 o 60 al interior. Merece la pena dedicar unos minutos a sorprenderse con cada detalle y cada descubrimiento, mejor con unos buenos prismáticos o cámara con zoom.

Hacia el Oeste: desde Eretza hasta Cabo de Ajo
Para la vuelta la cosa está muy clara. Hay que bajar hasta el collado y ahí –salvo que queramos desandar todo el camino de subida- podemos tomar la pista que baja suavemente hacia la derecha. En un descenso cómodo y casi recto llegamos sin más al cruce junto al área de bancos y la arqueta, y de aquí, ahora sí, regresamos por el camino inicial sin ninguna complicación hasta el punto de inicio.

Y si nos hemos quedado con ganas, en el enlace que ponemos arriba se puede ver cómo bajar por otra ruta un poco más larga.